La competición por tener el pulso de lo que interesa a la gente

Tradicionalmente el Zeitgeist de Google ha hecho las veces de «pulso de lo que interesa a la gente«, pero cada vez más tenemos la percepción de que «lo buscado» no capta una variable clave: de qué se está hablando y cómo. Aquí es donde entran Twitter y Facebook, que en sus memorandos del año ofrecen un enfoque diferente del que carece Google partir de las conversaciones de los usuarios.

Cada servicio intenta arrimar el ascua a su sardina, siendo la aproximación de cada uno incompleta. En el caso de Google los propios resultados nos muestran sus límites: lo más buscado son páginas como Facebook, a lo que hay que sumar que buscar más algo no significa necesariamente más interés, sino mayor desconocimiento de donde encontrar la respuesta a algo. Twitter tiene un sesgo por el perfil de usuario – casi siempre más avanzado, al menos hasta este año – y un factor relevante: cuando uno comparte en público difiere lo publicado con los verdaderos intereses por autocensura, guardar las apariencias, no perder popularidad, etc…

Y tenemos Facebook, que probablemente tiene mucha información de las verdaderas conversaciones de la gente, pero que por el contexto privado, personal y de ocio de las mismas también resulta incompleto. Intentan captar el rol de reflejo de la opinión pública que ahora mismo se otorga al Trending topic, pero su distancia hacia el compartir de forma pública hace que los mensajes pierdan viralidad e influencia

En cualquier caso, las versiones del pulso de internet (casi diría de la ciudadanía) habría que rebajarlas en sus pretensiones por dos razones: una es que identificar búsqueda o hablar de algo con un posicionamiento a favor o prioridad en la preocupación es directamente un acto de fe; la otra razón es que, por fortuna, la web sigue siendo distribuida y no hay órgano centralizador capaz de aglutinar esa riqueza presente en blogs, sitios personales, medios, etc…

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