Chrome Web Store, la tienda de aplicaciones para todos los que no son Apple

Chrome web store

Tengo que reconocer que lo de la Chrome Web Store me ha sorprendido: una tienda de aplicaciones web. Esto de entrada puede resultar un tanto extraño, porque lo es, ¿compramos la aplicación Youtube, Google Maps o Flickr? ¿qué significa eso?. Si nos atenemos a lo que han explicado en la keynote del Google IO, pues básicamente dos cosas: que Chrome Web Store se encargará de la transacción / pago y se llevará presumiblemente una comisión por ello y que si usamos Chrome habrá atajos para acceder a esas aplicaciones. Y ya está. Son «aplicaciones web» normales, que se pueden acceder desde cualquier navegador y que utilizan las tecnologías estándar. Lo que no queda demasiado claro si Chrome es imprescindible para comprar y cómo se comprobará desde otro navegador que eres quien ha comprado.

El movimiento parece encaminado a coger algunas de las ventajas de las tiendas de aplicaciones – un administrador que garantiza las aplicaciones que hay, que les da visibilidad, las organiza y gestiona los pagos de los usuarios – pero evitando el inconveniente de que esté ligada a una única plataforma, y ahí toca mirar a Apple. Y es que Apple es el ejemplo paradigmático de plataforma cerrada y también de éxito de tienda de aplicaciones. Algo muy interesante de Chrome web Store es que se trata de aplicaciones que funcionan en Safari, por lo que Google abre una vía para desarrolladores que no quieren estar o son rechazados en la App Store de Apple, pero desean cobrar por uso, estar en un repositorio, etc… el desamor entre Google y Apple promete años de gestos de cariño como este.

Claro que el movimiento tiene al menos dos sombras iniciales. Una es la filosofía en sí, que viene a ser el crear un «punto de entrada al pago en la web» y que lo gestione – comisionando – Google. El otro viene dado por los límites del navegador frente a las aplicaciones nativas. Con Flash o sin Flash, usando Silverlight o partiendo de HTML5, las aplicaciones instaladas siguen permitiendo ofrecer una experiencia de usuario superior.

Dos bolas extras, relacionadas con Microsoft. La primera es que hace años apostaron por una «visión» del software más servicios, a la que podríamos asimilar todo lo que está ocurriendo con las aplicaciones en el móvil, que son nativas y se conectan a servicios online. El problema de Microsoft es que quienes están ejecutando bien esta idea son Apple y Android. La segunda tiene cierto componente irónico: hace un montón de años abandonaron el desarrollo de Internet Explorer al no encontrar negocio ni poder dominar los estándares de la web a pesar de su dominio. Si lo del Chrome web Store funcionase no dejaría de resultar curioso el hecho de que haya sido el último en llegar al mercado de los navegadores quienes apuntasen a su rentabilidad más allá del negocio de la publicidad en las búsquedas.

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