Chrome como el caballo de troya de Google

Chrome Web Store

A bote pronto lo de una tienda de aplicaciones web a través del navegador chirría. Primero porque la frontera entre aplicación y «web normal» no está muy clara, el intermediario no facilita descarga o instalación ni incide en que esa aplicación funcione mejor. Segundo por la propia naturaleza de la web, multiplataforma y abierta, por lo que todo intento de fragmentación resulta contraproducente: compro el acceso a una aplicación web que podré utilizar con un navegador, pero no con otros.

De hecho en la salida de la tienda de aplicaciones web de Google Chrome vemos dos posiciones claras por los desarrolladores, una es que en las aplicaciones gratuitas el acceso es igual en otros navegadores (en Chrome la diferencia es que te ponen un enlace destacado como el de la imagen), la otra es que la mayoría ha invertido muy poco en esto, siendo la «aplicación» apenas un enlace a su web actual (incluida la de Google Reader). La Web Store de Chrome me sigue pareciendo una apuesta más a futuro que algo con valor real a día de hoy…

… aunque con los planes confirmados de Chrome OS sí que tendría más sentido. Las tiendas de aplicaciones han funcionado en móvil por varios motivos, entre los cuales están la integración y el control sobre la plataforma en que se ejecutan, pero también el plantear una experiencia superior a la del navegador. Todo eso con el incentivo para desarrolladores de ofrecer un entorno de mayor cultura de pago. Conseguir todo eso con aplicaciones web (HTML5, Flash) a través del navegador (de un sólo navegador) y con una tienda que tiene demasiadas propuestas que no son sino enlaces a las páginas de siempre se antoja harto complicado. ¿Dónde podría tener más sentido? En un entorno donde el navegador sea la única opción, ofrezca la mejor experiencia dentro del dispositivo y sea fácil acceder y pagar.

Chrome como sistema operativo: todo por la nube

Si su apuesta de Chrome como sistema operativo funciona, entonces su tienda de aplicaciones cobraría sentido como una fórmula para empujar el desarrollo hacia aplicaciones web. Y no sería mala cosa, la economía de las aplicaciones para dispositivos móviles beneficia a los grandes (recursos para afrontar varias plataformas) y produce una gran fragmentación del mercado. Desde que lo anunciaron hasta este nuevo recordatorio han cambiado algunas cosas (los tablets amenazando canibalizar al PC) y ¡todavía queda al menos medio año para que tengamos equipos con él en el mercado!. La impresión es que va a llegar algo tarde, tras el «momento dulce de los netbooks» y que el espacio de los tablets quedará para Android.

Desde esta perspectiva, Chrome es una especie de caballo de troya por parte de Google. Primero su posicionamiento como navegador web, luego este paso ofreciendo un «marketplace» para desarrolladores aunque con poco valor para los usuarios… finalmente debería ser un sistema capaz de ofrecer un entorno completo en el que todo lo que se ejecuta lo hace con tecnologías web. El primer paso lo dieron con mucho acierto, el segundo lo acaban de presentar… ya veremos que resultados obtienen con el tercero.

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