Causas y azares 77

vivian maier

¿Saben de esos blogueros que se dicen que esta semana sí, que recuperarán el ritmo? Yo también. Para compensar llega este «Causas y azares» a su edición número 77 como recopilatorio (casi) semanal de enlaces con las mejores lecturas que uno ha encontrado y (algunas) compartido en twitter, la página de Error 500 en google Plus o en los tres magazines en Flipboard.

  • Frente al periodismo de declaraciones, tan presto a comprar la película a las jóvenes promesas del emprendimiento, este reportaje en el Confidencial.
  • Así es la guerra de la industria del huevo contra la «falsa mayonesa» vegana en Estados Unidos. Lo que más me llama la atención es el éxito de «la cosa» entre los no veganos. En Directo al Paladar.
  • El libro negro del periodismo en Cataluña, que van a publicar en fascículos: 1 y 2. A la espera del resto, canela en rama este trabajo de Jordi Pérez Colomer (me pregunto si estas piezas acabarán en abierto o serán sólo para suscriptores).
  • Sobre la crisis de refugiados, una recopilación fotográfica en The Atlantic; Guardian añade un reportaje en vídeo siguiendo a una familia. Siempre ese debate en medios entre la precisión de la realidad numérica y la narrativa emocional de los individuos.
  • ¿Por qué se habla tan poco sobre el suicidio en los medios y por qué deberíamos hablar más? En Magnet, en el que al menos hemos dado un paso: hablar sobre hablar sobre el suicidio.
  • New Yorker con un buen balance sobre el daño en la salud que provoca el azúcar a partir de la película That sugar film.
  • Jorge Galindo firma una estupenda pieza en Jotdown sobre «xkcd, Foster Wallace y la inutilidad de la ironía». Aviso a navegantes de un seguidor desapasionado de Wallace: prepáranse para cientos de páginas de verborrea incontenida sobre el tenis si aceptan adentrarse en su mundo.
  • Cuando Buzzfeed hace grandes piezas bien está aplaudírselas: el guardia que no pudo escapar de la prisión.
  • ¿Alguien necesita una receta infalible para luchar contra el estrés? En este artículo no va a encontrarla, pero va a conseguir entenderlo (y entenderse) un poco mejor.
  • Un halo de esperanza, la mayoría de los «millennials» no piensan que son «millenials» (al menos no es el estereotipo que desde el marketing se ha dibujado) En el WaPo.
  • Un señor tochazo sobre el debate economico-cultural alrededor de Uber. Es carne de «leer más tarde», pero merece la pena sacarlo de ese letargo algún día.
  • Como es llevar un salón recreativo de arcades en 2015, en Polygon. Aquí hay negocio, no en la chavalada actual, sino en treintañeros cerveceros y nostálgicos. Mi reino por una al Black Tiger. Por otro lado, en io9 el universo alternativo de los juegos de recreativas en la URSS o cómo se planteaba que debían ser bajo el prisma del marxismo.
  • Licencias y microeconomía, en Politikon sobre efectos de colegios profesionales obligatorios, licencias y permisos para trabajar…
  • ¿Qué papel deben tener las emociones en la política democrática? Manuel Arias sobre el libro de Nussbaum.
  • ‘Todo niño tiene derecho a tener unos padres imperfectos’ Berta González entrevista en el Mundo a Gregorio Luri, un maestro algo a contracorriente de las tendencias pedagógicas.
  • BBC sobre la historia de los signos de puntuación. Dentro de 100 años sería interesante ver el mismo artículo reflejando si la influencia anglosajona consigue matar al «abre interrogación».

La foto es de Vivian Maier a la que podremos disfrutar en Madrid.

Os dejo con el corazón lleno de escombros de Julio de la Rosa