BitTorrent, P2P y las descargas ilegales

BitTorrentBitTorrent sigue siendo noticia en muchos y variados frentes. Tanto que en una muy interesante entrevista a su creador Bram Cohen, el New York Times (requiere registro) se hace eco de su funcionamiento y de la existencia de sitios como suprnova.org, portal de referencia para este sistema P2P con multitud de descargas de contenido con copyright. De dicha entrevista se extraen dos conclusiones, por un lado la no existencia de anonimato dentro de la red, por otra su validez para uso comercial en la distribución de contenidos que requieran un gran ancho de banda.

De hecho, como Coen afirma, no hay un mecanismo de ocultación de la IP en BitTorrent, como sí existe en otros sistemas de P2P como Mute. Así sería sencillo desarrollar un software que espíe las descargas que está realizando un determinado usuario que se encuentre conectado a la red. Llegando a calificar como estúpido su uso para descargas ilegales, Cohen se desmarca de la cantidad de sitios que ofrecen «torrents» (ficheros con las instrucciones para que un cliente de la red BitTorrent como Azureus o BitCommet se descarguen contenidos) con copyright. Al hilo de este hecho, surgen sitios como LegalTorrents que tienen como premisa el enlazar contenidos de libre distribución.

El éxito de BitTorrent va a llegar por otra vía y es en la distribución de contenidos en banda ancha. Un problema para compartir contenidos como vídeos de gran duración son las exigencias para el que los sirve: un ancho de banda descomunal y una capacidad de procesamiento también muy alta. La idea que detrás de BT es el de una red P2P distribuida en la que es para poder descargar te conviertes a la vez en servidor para otros usurios. Un fichero de gran tamaño se divide en cientos de pequeños fragmentos que se van descargando y en cuanto están en tu equipo, otros usuarios pueden a su vez bajárselos. Se rompe así el problema de redes como Gnutella, en las que el 10% de los usuarios compartían el 90% de los contenidos, existiendo un alto grado de «parasitismo». BitTorrent no es el primero en descentralizar una red P2P, de hecho la red edonkey sigue premisas similares y es anterior, aparte de la propia Gnutella, pero la eficiencia con que funciona le han hecho auparse como una de las tecnologías más potentes a seguir en este 2004.

Sus aplicaciones pueden ser muchas. Desde la distribución de contenidos en una Intranet hasta la difusión gratuita y a nulo coste de grandes ficheros. Distribuciones Linux y el software libre son quienes más están aprovechándolo. Cuando salió FireFox, el servidor de mozilla.org se colapsó durante más de un día, haciendo un milagro su descarga, en BitTorrent en cambio era cuestión de minutos poder bajarlo. Posiblemente en el futuro asistamos a la fusión de esta tecnología P2P con otras como la de sindicación de contenidos mediante RSS o Atom. El futuro del P2P «legal» está en este sistema, para las descargas ilegales, si es lo que se busca, habré que decantarse por otras opciones.