Cuando en 2008 Google añadió los "compartidos" en su lector RSS hizo una muy acertada lectura de hacia donde caminaba el consumo de la información: cada vez más hacia utilizar a nuestros contactos como filtro del contenido. El problema para Reader sería que su perfil de usuario - super consumidores de información - nunca ha llegado a ser mayoritario y el filtro de los contenidos ha ocurrido en otros contextos, redes sociales y, sobre todo, Twitter.
Ahora anuncian que, manteniendo el servicio, se cargan su parte social para llevarla a Google Plus... y añaden que a quien no le guste el envite, que puede exportar sus datos y llevárselos a otra parte. Creo que Google no puede dar un mensaje más claro, lo fían todo a Google Plus y están dispuestos a darle el disgusto a la base de usuarios de la parte social de Google Reader con tal de llevarse una parte a su nueva red social.

