La irremediable intrascendencia de la portada en la era digital

SolarisA todos aquellos que habéis pasados horas y horas en las librerías revisando portadas, oliendo libros, pasando sus páginas para ver como estaban maquetados y a todos aquellos que trabajan para producir esos efectos recomiendo leer “Hack the cover“, cuya tesis principal es que, en la era digital, la portada ha muerto. Tanto por como funcionan los lectores (en la mayoría sólo ves la portada la primera vez, luego siempre vuelves a la última página leída) como por como quedan reducidas a un tamaño minúsculo en el software de navegación entre obras o en el escaparate de una librería online. No muertas, claro, pero sí perdiendo las portadas el protagonismo de presentar y representar una obra.

El artículo se sumerge en el reto técnico que supone diseñar portadas para libros electrónicos, pero a mi me ha gustado por su capacidad para poner sobre la mesa uno de los aspectos que más he echado de menos en mi paso a la lectura con libro electrónico. Asociar una portada a una obra, dejar que me convenciera a la hora de la compra, que me sirviese para evocarla al echar un vistazo a la librería, que me ayudase a afianzar el recuerdo del título.

Supongo que con el libro electrónico se crearan otros fetiches y otras nostalgias, que tal vez esas mini portadas que sólo vemos una vez podrán tener más protagonismo en futuros diseños de interacción de los dispositivos o tal vez habrá que conformarse con que para la nueva generación de lectores la portada del libro pasará a ser un elemento intrascendente. Como curiosidad, cada vez que últimamente añado una portada a un reseña para la biblioteca de Error 500, es la primera vez que me detengo realmente a verla.

5 respuestas en “La irremediable intrascendencia de la portada en la era digital

  1. ainaiturralde

    Sí que es cierto que las portadas han perdido mucho tiempo en la era actual y ya no tienen la misma trascendencia para los libros digitales que los libros en formato impreso, no obstante yo creo que siguen teniendo un papel importante ya que junto con el título de la obra es uno de los puntos más efectivos para atraer clientes que desconocen la obra.

    Por ejemplo, un ebook que se titula: “cómo combatir la celulitis” y aparece de portada el culo perfecto de una mujer muy atractiva y eso llama mucho la atención de las personas, tanto de las chicas que pueden querer tener un culo así, como de los hombres que quieren que su pareja lo tenga…

  2. Ángel Benito

    En unos años recordaremos las portadas de los libros por la animación que contengan, pero, eclécticamente, rememoro indeleblemente muchos libros de portada y lomos de hule con el título grabado a fuego. A mí no me importaría que la portadilla de un libro digital fuese una cita del mismo, su mejor pasaje, etc.

  3. Un navegante

    Yo las sigo viendo, e incluso poniendo a mano, para que queden curiosas en iBooks. Pero lo que sí he echado mucho más en falta es saber cuántas páginas tiene el libro (por eso de que cambia según el tamaño de la fuente), aunque sea a ojo de buen cubero por cuánto abulta.

    Podría mirarlo cuando busco el libro, pero se me van acumulando y mi memoria es nefasta…

  4. k40s

    Yo para eso hice “jailbreak”, o lo que sea, a mi kindle. Y cada vez que empiezo un libro elijo la portada de dicho libro que más me guste y la pongo de salvapantallas del aparato. Así cada vez que cojo el kindle veo la portada del libro que estoy leyendo. Además esto te permite que si te gusta mas de una portada, puedes poner tantas como quieras que van cambiando cada vez que apagas.

  5. Un navegante

    Me ha gustado tu idea de la portada como salvapantallas para el kindle, la pondré en práctica.