El problema de perseguir a los que más música descargan
...es que estás persiguiendo a tus mejores clientes si eres una discográfica, una gestora de derechos o un músico. Nueva encuesta que vuelve a señalar que quienes más descargan música del P2P u otros métodos sin pago de derechos, son los que más dinero gastan en música. ¿Acaso no saben esto las discográficas y las gestoras de derechos? Con toda probabilidad sí, por lo que tenemos dos opciones: a) piensan que si los persiguen conseguirán que gasten más todavía; b) su problema es la larga cola y no les importa perseguir a sus mejores clientes para intimidar al resto; c) no se creen nada de esto de internet, con un par de leyes para espiar las comunicaciones y todos volverán a comprar CDs a las tiendas.
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Las disqueras son estupidas,
Las disqueras son estupidas, ya no tienen felices nisiquiera a los artistas, quieren ganar a manos llenas con el minimo esfuerzo, un ejemplo es todo el dinero que le cobran a spotify, lejos de agradecerle y cobrarle menos para que el negocio sea rentable, le atoran mas los cobros, dan vergüenza, y como mucha gente dice, de seguir asi, me veo en el futuro sin disqueras, cada artista asi como las tiendas donde vendan su musica(itunes y otros) haciendo la promocion y todo, y las ganancias mayores para los artistas y tiendas.
Opino que si que se creen, y
Opino que si que se creen, y muy en serio, esto de internet. Tienen clarisimo que su existencia cambia radicalmente las condiciones del juego, incluso el juego mismo, pues tiene sentido administrar copias cuando todos tenemos una maquina de copiar.
La salida que se está intentando es imitar el exito de la industria de los videojuegos, esto es asociar determinado hardware/software a los contenidos. Con la musica ya no es posible porque Sony, la inventora del Walkman, no tuvo la perspiscacia de hacer que sus cacharritos solo pudieran reproducir musicas grabadas de determinada manera, o incluso requerir el uso de unas cintas de cassette especiales. iTunes demostró cual era la unica via para rentabilizar la musica en la era de internet. Spotify y similares son competencia bienvenida pues dan por supuesto que ellos como editores conservaran el ascendiente que han venido teniendo sobre interpretes y compositores.
Por su parte Amazon tambien parece haber dado con una formula para reproducir el modelo en torno a la administracion de copias y han surgido rapidamente imitadores, pero es muy dudoso que ni uno ni los otros prosperen, ya que proliferaran buenos y baratos aparatos para leer no encadenados a ningun canal de descargas y las copias no deseadas serán aun mas faciles de realizar a partir del e-lector, aun en el supuesto de que el DRM aplicado resultara invulnerable. Intentan que el precio estandar del e-libro gire en torno a los 10 dolares/euros, pero el aparente exito que está teniendo es un espejismo, ya que estos usuarios tempranos de los notablemente caros e-lectores no son referencia fidedigna de la actitud y espectativas del resto del publico lector. Que el aparato lector lleve incorporada conexion a la e-tienda no solo no es imprescindible sino que incluso es negativo, en tanto que encarece el dispositivo y limita el ambito de clientes, y por lo demas es redundancia ya que el telefono celular con conectividad a internet es practicamente un ordenador de mano y se prefigura como estupenda via de aprovisionamiento de lecturas autorizadas o no.
Deben olvidarse de la idea de cobrar por autorizar la lectura y pasar a cobrar por facilitarla, ya que no pueden impedirla.
Cuando pagaba por las
Cuando pagaba por las canciones que no escuchaba del cd que me obligaban a comprar porque ya no había "singles" nadie se quejó...;
cuando se descubrió que los milli vanilli no cantaban la discográfica no pidió perdón, no devolvió el dinero, no sufrió ningún castigo -sólo por haberles editado un disco ya se lo merecían, incluso aunque hubieran cantado de verdad-...;
cuando las empresas utilizan para sus estrategias comerciales los datos que les proporcionamos los consumidores en los distintos foros digitales nunca nos proponen compartir los beneficios...;
cuando los medios impresos que tanto defienden su pureza periodística acogen en su versión digital comentarios que dinamizan hilos de conversaciones y hacen aumentar sus visitas/lectores/cifras nadie repara en que los comentaristas somos también "autores intelectuales"...;
cuando una noticia es redifundida en cientos o miles de blogs que la publican junto con el enlace al medio de origen, estos blogs no reciben nada a cambio de esa distribución -por no hablar del tiempo y la dedicación que conlleva- (es decir, se les señala porque quitan lectores y no por los lectores que aportan)...;
cuando las cadenas de televisión emiten vídeos caseros sacados de youtube no les parece tan escandaloso como el sentido inverso...;
cuando la distribución de la cultura sólo se rige por razones de mercado se termina por no poder ver más que las películas que son rentables (¿o alguien ha conseguido ver a una hora decente algún clásico desde que llegaron las privadas y las de pago? ¿o alguien se ha olvidado de que un estreno de hollywood copa las salas de exhibición y no deja sitio para nada más?)
escuchar las canciones que son rentables (¿o nadie se fija que salvo escasísimas excepciones la FM musical ha ido reduciendo su oferta hasta quedar como una radiofórmula comercial plegada desde hace años a los intereses de las discográficas?)
cuando los artistas se quejan de que el mercado y las multinacionales les impiden vivir de su trabajo y justifican la recepción de subvenciones subrayando que una cosa es el arte y otra la industria por qué protestan si las descargas no socavan su obra sino el modelo de negocio...;
cuando año tras año se constata nuestro paupérrimo índice de lectura de periódicos o de libros, o de participación en el ámbito cultural o científico, cómo se puede poner el acento en lo comercial.
Somos una sociedad analfabeta que hiperconsume productos culturales. La extraña paradoja, quizás. O no tanto, visto como se ha ido desarrollando todo. Ahora las cartas están a la vista, por fin. Ustedes, la industria cultural, quiere mi dinero, no mi cultura. Y cuando la relación se reduce a lo contable las que hablan son Doña Oferta y Doña Demanda. ¿De verdad han pensado lo que ocurriría si se suprime la redistribución libre de contenidos digitales? No se yo quién saldría perdiendo más, teddy (que no "te daré") si los que tenemos el dinero o los que tenéis el contenido. Porque ¿sabes lo mejor? Tenemos el dinero y también tenemos el contenido!!! Cada segundo millones de contenidos creados por el internauta se vuelven accesibles. Buenos, malos, peores... lo que queráis, pero reales. Y cada cantante, escritor, realizador compite con ellos, con nosotros, con todos nosotros. Si nos ganas, el dinero es tuyo, pero si pierdes, pagas. ¿Es justo, no?
P.S. como todo desahogo febril -sí, la gripe- tiene mucho de cajón de sastre este eterno post, y aún así, en aras de la brevedad, muchas de las cuestiones se quedan planteadas a medias, pero ya da vergüenza abusar tanto de la hospitalidad bloguera. Como estrambote dirigido a los vanguardisísimos gestores culturales españoles, una vez más, sí, el mundo gira, yira, da vueltas, rueda, etc. vamos, que fluye, que todo cambia, y que a veces, se nota. Por si acaso, yo iría pensando en que si el "single" resucitó gracias al iPod, lo mismo es el momento de resucitar a los mecenas. La pintura ya pasó por el proceso de dejar de ser sólo arte y transformarse en mercado, pero a ningún pintor se le ocurriría quejarse de que alguien tenga una reproducción pirata de un cuadro suyo colgada en el recibidor. ¿No decía Aute que el pensamiento era estar siempre de paso? Pues andandito... Recién pasado difuntos pierdo la cuenta de los distintos "donjuanes" que hay y se representan y que, aunque copiándose argumentos, vemos como riqueza cultural y no como robos (http://es.wikipedia.org/wiki/Don_Juan). Conocer es transmitir, pásalo.
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