Comunicación interna en la empresa y «timeline» social

Sugiere Gonzalo Martín matar al timeline dentro de la empresa porque «Lo importante y más intemporal queda hundido en la lista de las cosas que se ven por casualidad».

Me he acordado de cuando por aquí comentamos sobre el valor de Yammer y sigo creyendo lo mismo: hay mucho valor para la comunicación interna en la empresa para un modelo que facilite intercambios de información «no tan urgentes como para interrumpir a alguien (mensajería instantánea o llamada de teléfono), que pueden interesar a un grupo y no sólo a un individuo y con varias diferencias significativas respecto al correo electrónico: permite un uso basado en que no son mensajes que haya que ver “sí o sí” (tiene un grado de intrusión menor) y su experiencia es más parecida a la de la máquina del café»

Otro escenario – y aquí coincido con Gonzalo, aunque no en que estas herramientas son síncronas en sentido estricto – es reducir la intranet a únicamente este modelo, pero mi impresión es que el problema precisamente de las organizaciones ahora mismo dista de ser ese sino más bien la optimización de cada modelo de comunicacióny el uso de la herramietna para cada uno: desde el abuso de la interrupción y la exigencia de sincronización (llamadas, reuniones), la ausencia de «netetiqueta» enfocada a la productividad en el uso del correo, la integración correcta de sistemas de mensajería «push» (sistemas tipo whatsapp)y, por último, la retención de conocimiento de los empleados y su puesta a disposición de la compañía.

Comunidades Yammer, construyendo la nueva intranet / extranet

Yammer captura

Yammer ha añadido la funcionalidad «Communities», con la que las compañías que utilizan este sistema de comunicación empresarial inspirado en Twitter no están ya limitadas a interacciones sólo entre sus empleados. La idea es que con estas «comunidades», los usuarios de Yammer puedan abrir vías de comunicación con clientes, proveedores o quien sea, de forma que la herramienta no quede reducida a usuarios con el mismo dominio de correo (@nombreempresa) y acorte la distancia con el correo electrónico a la hora de poder abrirse al exterior pero manteniendo su manera de funcionar.

Hay un espacio para servicios de intranet / extranet de bajo coste que está intentando ser colonizado por varios actores. Desde Basecamp – que muchos utilizan realmente como intranet – hasta aproximaciones basadas en gestores de contenidos libres (Atrium es un ejemplo) pasando por los que se enfocan en nuevos modos de comunicación como Yammer. A día de hoy están muy lejos de poder ofrecer un servicio real de intranet, pero sí que son un complemento interesante y que aporta valor en compañías con un perfil de empleado con mucha conectividad.

Yammer integrado con Outlook

Yammer captura

Yammer comienza a ofrecer un plugin para Outlook 2007. No es que sea una gran noticia, pero sirve de excusa para volver a hablar de este servicio que básicamente ofrece comunicaciones tipo Twitter para la empresa.

Rediseñaron también, con una versión web bastante mejor, hace escasos meses y en esta integración ganan ambos: Yammer porque le interesa estar en todos lados y Microsoft / Outlook para seguir con su idea de aplicación de escritorio para todas las comunicaciones de la empresa. Eso sí, ojalá mejoraran las herramientas para administradores del tipo exportación de datos para informes, Yammer puede ser útil más allá del backchannel de la empresa y ocupar el espacio que hoy día cubren herramientas de mensajería instantánea en algunos casos.

Yammer y el Twitter dentro de la empresa

Yammer captura

Con Yammer he pasado de ser bastante escéptico a convertirme en un firme partidario. La propuesta de Yammer consiste en utilizar el modelo de comunicación de Twitter dentro de la empresa, añadiendo algunas funcionalidades y una versión de pago. La principal diferencia con Twitter es que sólo los poseedores de un mismo correo corporativo (@nombredelaempresa.com) podrán «verse» entre ellos, además de permitir crear grupos de trabajo (ventas, desarrollo, admistración) dentro de cada empresa y que los mensajes en Yammer no tienen límite de longitud y pueden contener adjuntos.

Lo llevamos probando desde hace unas semanas en Weblogssl y cada vez me parece más útil y valioso para la productividad. Y es que mientras Twitter muchas veces es justo lo contrario, una experiencia con mucho ruido (aunque a mí me gusta por eso) y gran consumidora de atención, Yammer es perfecto a la hora recoger muchas comunicaciones no tan urgentes como para interrumpir a alguien (mensajería instantánea o llamada de teléfono), que pueden interesar a un grupo y no sólo a un individuo y con varias diferencias significativas respecto al correo electrónico: permite un uso basado en que no son mensajes que haya que ver «sí o sí» (tiene un grado de intrusión menor) y su experiencia es más parecida a la de la máquina del café.

Claro que para adoptar Yammer en la empresa hace falta una cierta «cultura de transparencia», valorar el comunicar en qué andas, qué dificultades estás encontrando y qué necesitas. Una vez dado ese paso, Yammer es una herramienta muy valiosa para algo tan necesario como mejorar las comunicaciones en una compañía, reforzar el sentimiento de pertenencia y de trabajo en grupo y conocer bien lo que se cuece en ella en áreas en las que no participas demasiado. Para mí, uno de los hallazgos de este 2009.

Por cierto, modelo freemium, hay una versión de pago que cuesta un dólar por usuario al mes con funcionalidades extras. Ah, y la aplicación de escritorio, sencillamente excelente, tengo pendiente probar las de móvil. Un gran producto.