Nokia eligió ser cabeza de ratón y no cola de león

Nokia Lumia 800
Nokia habría vendido casi el 50% de los teléfonos con Windows Phone de segunda generación (WM Power User), lo cual no dejaba de ser previsible: un gran fabricante que se centra en un sólo sistema frente a otros como HTC y Samsung que diversifican mucho más y para los que el sistema operativo de Microsoft es secundario tras Android.

Esa es la parte positiva para Nokia, la negativa es que Windows Phone todavía vende muy poco, por lo que la elección del fabricante finlandés fue la de rechazar ser cola de león (entrar en Android el último y a expensas de Google) y abrazar el ser cabeza de ratón (a la espera de que Windows Phone tenga mucho mejor futuro que presente).

Como comentamos en «Nokia + Windows: quién gana y quién pierde con el fin de la actual Nokia«, es una apuesta complicada y de largo plazo. Lo mejor para Nokia hubiese sido virar hace años (tras sacar N96), pero en el punto en que estaban no había salidas sin precio alto. Veremos en este MWC si sorprenden con algo o si otros fabricantes se arriman más al sistema de Microsoft.

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Windows Phone Mango es….

Nokia Lumia 800

Llevo unas semanas probando Windows Phone Mango – la última versión del sistema operativo para móvil de Microsoft – en un HTC HD7 y no ha hecho sino confirmar y ampliar mi buena opinión del mismo: un diseño sobresaliente de la experiencia de usuario, muy rápido sin necesidad de que el terminal esté a la última (algo que les va a permitir ofrecer gama de entrada en smartphones), la mejor integración de experiencia en redes sociales dentro de un sistema operativo (algo que han intentado mucho con resultados bastante desiguales) y, algo que han conseguido rectificar en esta última versión, un navegador y un cliente de correo competitivos (hasta ahora no tenían agrupación de conversaciones, por ejemplo). En el especial de Xataka Móvil de Mango Vs Nodo (la anterior versión) analizan y detallan todos los cambios.

Claro que una cosa es el éxito de crítica – cada vez mayor en el caso de Windows Phone – y otra el éxito de ventas, que todavía está por ver. Con la adopción por parte de Nokia van a ganar muchas cosas, sobre todo la de tener un gran fabricante para el que Windows Phone es su primer sistema operativo en smartphones, lo que es requisito indispensable para tener «terminales franquicia» como aspira a ser el nuevo Nokia Lumia 800.

En cualquier caso, sus opciones en el mercado de smartphones siguen pasando – en mi opinión – por coger cuota con el público que se está incorporando ahora a esta categoría desde terminales básicos, algo para lo que le va a venir muy bien el empezar a ofrecer terminales más ajustados en precio. El segmento de usuarios que ya está en iPhone es difícil que se mueva y los que usamos Android y hemos personalizado mucho la experiencia es complicado que cambiemos (aunque servidor utilizar ahora WP como segundo terminal). Esta campaña de navidad y 2012 van a ser la hora de la verdad para Windows Phone, no cabe duda de que van a necesitar ir «a por todas».

Lo que Nokia se ha dejado en el camino y lo que Windows Phone ha ganado hoy

Nokia Lumia 800

«Trending topic» del día, el Nokia World con presentación del Nokia Lumia 800 como móvil de referencia y del Lumia 710 como «segundo de abordo» en el desembarco de los móviles con Windows Phone de la mano de la compañía finlandesa. Los análisis técnicos los tenemos en los especializados – incluidos las primeras impresiones – pero creo que es el día también de glosar lo que se ha dejado Nokia en el camino y lo que ha ganado Windows Phone con esta alianza:

Nokia dice adiós…

  • Como marca más profunda, a su apuesta por el software libre, que se había convertido en una seña de identidad de la compañía. Abrazar Windows Phone – licencia propietaria y filosofía de fuerte control por Microsoft – es probablemente el mayor cambio cultural que Elop podía haber intentado inyectar en Nokia.
  • A liderar un sistema propio (Symbian, Meego) pasa a ser un fabricante más de uno desarrollado y controlado por un tercero.
  • Renuncia a que sus terminales de gama alta sean los que tengan las características hardware más potentes del mercado, obligado también por la adopción de Windows Phone. No hay doble núcleo, no hay pantalla de más de cuatro pulgadas, en RAM también más cortos que los terminales líderes en smartphones… un alto precio a asumir por los ingenieros de la parte hardware en Nokia
  • Pierde también el control de la tienda de aplicaciones de sus terminales.

…Windows Phone gana…

  • Por fin un gran fabricante apuesta como primera opción por Windows Phone, que hasta ahora era un sistema al que el resto de grandes actores sin sistema propio (Samsung, HTC, incluso LG…) daban un trato secundario respecto a Android.
  • Un teléfono de referencia, icónico y competitivo, como es el Nokia Lumia 800. Un terminal que, ironías de la vida viniendo de Nokia, brilla especialmente en cuanto a diseño.
  • Servicios y aplicaciones que pueden ser muy interesantes, como Nokia Drive, sistema de navegación con el móvil sin necesidad de conexión de datos continua (que sí exige Google Maps Navigation).
  • Algo que puede ser todavía más interesante que un smartphone franquicia, es que van a poner en el mercado un modelo «de entrada» a los teléfonos avanzados – el 710 – a un precio de 270 euros. Perfecto para encajar con operadoras que lo regalen, incluso alguna posicionada en el precio bajo. Imprescindible para competir con Android en este segmento

Es pronto para saber si Nokia es un tapado con posibilidades, sobre todo porque estos anuncios han llegado después de trabajar a marchas forzadas para estar en la campaña de Navidad. La competencia real por parte de Nokia deberá llegar en 2012.

En todo caso sería injusto apuntar que Nokia ha pagado un enorme precio y que Microsoft es la que gana en el trato, por dos motivos: económicamente no es nada rentable para Redmond en el corto plazo y Nokia realmente necesitaba un giro total en su deriva.

Windows Phone en el mercado de smartphones

Windows Phone Series 7

Esta semana he publicado en Xataka sobre Windows Phone y sus posibilidades en el mercado de los smartphones, con la tesis de que su crecimiento es factible por la incorporación de usuarios a la gama smartphone desde terminales poco avanzados. Como apuntan en los comentarios es una opción que también es complicada porque no atacan la gama media de smartphones como hace Android pero tienen la baza de que su experiencia de usuario es realmente buena y la actualización Mango de Windows Phone arregla dos de sus grandes problemas: el navegador y la ausencia de vista conversación para el correo.

Nokia + Windows: quién gana y quién pierde con el fin de la actual Nokia

Steve Ballmer

Ya es oficial, Nokia adopta Windows Phone 7 y pone fin a dos etapas. Una, la que resulta más triste ver finalizada, es la del líder independiente del sector, la del inventor del smartphone y con la apuesta más fuerte por el software libre; la otra es la de la empresa rígida, incapaz de adaptarse a un mercado que empezó a ser otro el día que salió el iPhone, con unos responsables incapaces de dejar de mirar el excel de ventas para fijarse en lo que los analistas y los usuarios llevamos años diciendo y cuyo liderazgo se estaba cayendo a pedazos.

Como análisis de todo tipo empiezan a estar disponibles en todos lados, aquí he querido dejar mi particular quiniela de ganadores y perdedores con el acuerdo entre Nokia y Microsoft. Allá van:

Ganador: Microsoft

Hace dos ediciones del MWC estábamos diciendo que Windows Phone 7 Series era el último cartucho de Microsoft en el mundo móvil, dos años después podemos decir que con un muy buen producto y con un gran socio, Microsoft vuelve a estar en el juego del móvil. Es una apuesta a largo plazo y en la que, contrariamente a lo que puedan suponer algunos, Microsoft va a empezar «quemando mucha pasta»: en el acuerdo con Nokia, Microsoft es quien paga. En cualquier caso, siempre es mejor que quedarte fuera del mundo móvil y de la era post PC, cuyo mercado ya es más grande que el los ordenadores personales.

Perdedor: Google

Google también pujó, quería que Android fuese el sistema elegido… y perdió. Ojalá algún día Nokia explique las razones, pero apuntaría a que han preferido ser los número uno con Windows Phone que los últimos en llegar a Android y a que el acuerdo comercial con Microsoft seguramente resultaba mucho más ventajoso en los ingresos añadidos a la venta del teléfono (publicidad, mapas). En todo caso, Android puede seguir disfrutando de su liderato durante bastante tiempo.

Ganador: las telecos

Consecuencia de lo anterior, si Nokia hubiese elegido Android tendríamos un dominador del mercado al que sólo Apple podría toser en la alta gama. Las telecos prefieren con mucho un mercado más fragmentado en el que ningún actor pueda imponer condiciones desmesuradas: iOs, RIM, Android, Windows Phone, Bada, WebOS… suena mucho mejor para los Vodafone y compañía.

Perdedor: Europa

Una de las últimas campeonas tecnológicas europeas se rinde al gigante americano. Es algo que llevamos tiempo barruntando, las telecos están quedando como las últimas grandes compañías de tecnología europeas, con Nokia usando Windows, Europa no sólo pierde empleo y centros de desarrollo de primer nivel mundial, también pierde un símbolo. Ignacio Del Castillo hace un análisis a fondo de este aspecto de la decisión.

Windows Phone 7

Perdedor: Intel

Esta no es sino otra escena de la ruptura de un matrimonio con demasiados años sin amor: Wintel, la alianza que convirtió a Microsoft e Intel en los líderes mundiales de sus respectivos mercados. Los coqueteos de Intel con cualquier sistema que le llevará más allá del PC y el interés de Microsoft de estar en otras plataformas han ido consumándose con los años. Esta alianza supone un paso más en esa dirección, además de el proyecto entre Nokia e Intel – Meego – queda como una opción residual en la estrategia del fabricante.

Perdedor: El software libre

«Ganaremos porque somos abiertos y usamos software libre». En la cuna de Linus Torlvalds ha acabado entrando Windows, con la rendición implícita del postulado anterior, asumido por Nokia hace ya varios años. Son los tiempos de la experiencia de usuario por encima de cualquier otra variable y han renunciado a lo que hasta ayer era una seña de identidad de la compañía para intentar alcanzarla. El sistema más abierto – con licencia Apache – que queda en el mercado es Android.

Ganador: Nokia

Porque algo tenían que hacer, porque han elegido un buen sistema y porque siguen siendo uno de los mejores fabricantes del mundo y esto les va a permitir volver a demostrarlo.

Perdedor: Nokia

Porque es el fin de una etapa, la de su vocación de liderazgo mundial y de dirección y guía del sector. A partir de ahora tocará pelear a rebufo, con un rol más similar al de los grandes fabricantes de ordenadores como Dell y HP (quien curiosamente está haciendo el camino inverso). Porque para ello ha tenido que renunciar a señas de identidad, lo que ha escandalizado a muchos empleados (que no lo dicen) y ex-empleados (que andan gritándolo a los cuatro vientos). Porque han tardado dos años en darse cuenta y ahora tienen que luchar por quitarse de encima una imagen de marca muy poco deseable: es el teléfono que usaba la generación anterior.

Con Windows Phone 7, Microsoft entra en el juego del móvil

Windows Phone 7

Microsoft partía con dos ventajas en su reinvención en la telefonía móvil. La primera es que las expectativas eran muy bajas, sólo con tener un Windows Mobile en una mano y un teléfono de última generación en otra, era inevitable pensar que el salto entre uno y otro era demasiado grande. La otra ventaja era la paciencia, algo con lo que siempre han jugado a la hora de llegar a los mercados. «Microsoft siempre llega» es una constante en las últimas décadas en todo lo relacionado con tecnologías de la información.

En móvil, muchos nos habríamos apresurado a hablar de «último cartucho» y de que «Android estaba ocupando el rol de Windows en los móviles«, pero lo más razonable sería pensar que en realidad estamos al comienzo de la era de los teléfonos móviles, y sólo la urgencia con que se perciben los distintos movimientos nos impide darnos cuenta.

Windows Phone 7: lo bueno

Todo esto viene a cuenta de que llevo probando unas semanas un terminal con Windows Phone 7, un LG Optimus 7 concretamente. Mi resumen de noticias es que Microsoft entra en el juego del móvil y que hay que empezar a contarlo entre las plataformas relevantes del sector junto a Android, iPhone, Symbian y RIM. Si algo destacaría de la apuesta de Microsoft es que se han atrevido con un interfaz muy diferente en lugar de seguir por imitación el camino que inició Apple con iPhone. Desde que Palm sacó WebOs ningún interfaz me había interesado tanto como el de Windows Phone 7, que aprovecha muy bien en horizontal y en vertical el scroll de pantalla, y que aporta mucho valor en portada con los widgets.

Otro aspecto que funciona – sobre todo para un determinado tipo de público – es la integración de capa social en el móvil, algo que se lleva tiempo intentando por parte de varios actores del sector (Vodafone, Motorola, etc..) y que en WP7 está bastante bien resuelto. Aunque de entrada invita a utilizar Windows Live, la potencia está en la integración de Facebook, el traer una versión razonablemente buena de Office para móvil (Powerpoint no va nada mal) y también en los juegos con XBox Live. En usabilidad, diseño y fluidez también pondría alta nota al sistema, pero sobre todo me ha gustado el teclado en pantalla, que responde mejor incluso que los últimos Androids que he probado.

Windows Phone 7: lo feo

Microsoft ha sacrificado todo en pro de la «experiencia de usuario», eso que hace años que está en su tejado y que constituye un desafío mayor en movilidad toda vez que aquí no tienen el efecto red del que disfrutan en el escritorio. Elementos como la compatibilidad hacia atrás (ahora han reciclado Silverlight para el desarrollo en WP7) o la multitarea han quedado fuera de esta versión. A eso hay que sumar el seguidismo con respecto a iTunes, aplicación de escritorio para gestionar el móvil (en este caso Zune Desktop).

A eso hay que añadir varios pequeños defectos. Por un lado tenemos que a poco que añadamos algunos widgets a la pantalla de inicio, empieza a diluirse su accesibilidad puesto que no hay manera de disminuir su tamaño (en Android o iPhone está mejor resuelto para los grandes descargadores de aplicaciones). En aplicaciones de terceros las opciones ahora mismo son escasas y, sorprendentemente, bastante caras. En algunas,como el correo o el feed de Facebook, uno tiene la sensación de que faltan opciones y sobra, a veces, información (al ser un timeline «multired», hay datos redundantes todo el rato, como el nombre de la red), con lo que de nuevo tenemos el problema de que en pantalla deberíamos tener más información sin necesidad de hacer scroll.

Por último, lo peor de Windows Phone 7 es su navegador web, sin soporte de HTML5 ni de Flash y con problema de renderizado de páginas que van perfectas en otros sistemas.

¿Lo malo?

La estrategia de Microsoft se sitúa entre la de Apple y la de Android. Como el primero tiene un control del marketplace y de las actualizaciones del sistema (algo que venden como una ventaja frente al sistema auspiciado por Google, por aquello de evitar la fragmentación), como el segundo está abierto a que lo utilicen múltiples fabricantes. En esta batalla de sistemas más o menos abiertos frente a sistemas cerrados, Windows Phone 7 está en el segundo bando y es una tendencia del mercado a observar.

Conclusiones

Como experiencia de usuario, me ha gustado Windows Phone 7. Es usable, tiene ideas realmente buenas detrás y está muy bien ejecutado en la mayoría de sus funcionalidades. Como primer teléfono tendría mis dudas, por aquello de que su mercado de aplicaciones está lejos del resto y por lo señalado acerca de la cantidad de información en pantalla y el navegador. En todo caso, y aunque no haya habido colas en las tiendas para comprarlos, creo que hay que contar con que Microsoft ha vuelto al juego y lo ha hecho apostando fuerte. Tampoco hubo colas para comprar teléfonos Android cuando empezaron y ahora parece que no hay quien pare a esta plataforma…

Con Windows Phone 7, Microsoft se atreve a empezar de cero

Windows Phone Series 7

Con Windows Phone 7 Microsoft se atreve a empezar de cero y, sobre todo, a hacer algo distinto a lo que existe en el mercado. Quien no haya seguido hoy la presentación por todo lo alto del nuevo sistema operativo para móviles, recomiendo mirar el Windows Phone 7 a fondo de Xataka: interfaz renovada y novedosa, integración total de Facebook y Windows Live en los contactos, aprovechar elementos que ya tenían para aportar valor (XBox Live, Zune, Bing, mapas)… el intento les puede salir mejor o peor, pero al menos están demostrando decisión, capacidad de cortar con lo que han sido hasta ahora y de asumir una apuesta arriesgada más allá de clonar iPhone o Android. Lo que tenían que intentar con su último cartucho en el mundo del móvil.

El miércoles próximo lo estaremos probando, pero mientras hay tres teléfonos con Windows Phone 7 que destacaría: HTC 7 Pro (HTC vuelve con su socio histórico por mucho éxito que tengan con Android), Samsung Omnia 7 y el que podría ser primer smartphone de gama alta de LG que me convenza, LG Optimus 7.

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