Mint deja de ser beta

Mint

Mint, una de las estrellas entre las nuevas herramientas de gestión de finanzas personales, salió de beta. Soy un convencido de este tipo de servicios (véase Mint y las finanzas personales) y creo que además esta etapa de crisis supone una oportunidad para los mismos. Entre las novedades que presenta Mint en esta salida en abierto destaca la posibilidad de añadir la información del servicio de broker del usuario para analizar la rentabilidad de las inversiones.

Poder evaluar la propia situación financiera conectándose a nuestros bancos y analizando gastos/ingresos con la máxima automatización. Esa es la apuesta de Mint y de otros servicios de gestión de finanzas personales, como Wesabe o MyStrands, que además se ofrecen (u ofrecerán) gratuitamente con la pretensión de hacer negocio gracias a sistemas de recomendaciones que construirán sobre el enorme repositorio de datos que agregan. Como en otros tanto sectores, los bancos online ven como se van acercando agregadores que ofrecen un valor añadido muy interesante para sus «super usuarios», que no amenazan su negocio pero sí el ser «el interfaz entre el cliente y su situación financiera». Un paranoma realmente interesante.

Gestionar las finanzas personales en tu propio banco

BBVA tú cuentas

Gestionar las finanzas personales siempre ha presentado varias dificultades para que la mayoría de los usuarios vayan más allá de lo «aspiracional». La mayor parte de ellas tiene que ver con la cantidad de trabajo que exige a cambio del retorno que promete, casi siempre acaba uno por hacer sus cuentas a ojo, con una ligera idea del «flujo de caja» hasta que se presenta una situación «complicada». Es por eso que aunque me gustan herramientas como Money Tracking y otras más potentes de escritorio, al final siempre he desistido de introducir gastos e ingresos a mano.

Claro que el panorama en la banca por internet cambió con la aparición de actores como Mint o WeSabe. Lo que ofrecen es una gestión de las finanzas personales automática, agregando los datos de todos los bancos de los que somos clientes, para luego dar un valor añadido muy interesante: consejos basados en el comportamiento de otros usuarios y recomendación de productos financieros más ventajosos que los que tenemos contratados. La pesadilla de cualquier banco que crea tener al usuario «atrapado» a través de la superación de las barreras de adopción de este tipo de servicios: automatización y valor añadido.

Es cuestión de tiempo que esto llegue a España, de hecho Money Strands apunta a ser el primero en entrar en este sector, aunque lo hará después de la aparición de su servicio integrado dentro de un banco, el BBVA, que va a ofrecer gestión de finanzas personales para sus clientes bajo la denominación de BBVA Tú cuentas.

¿En qué consistirá el servicio? Pues básicamente en:

  • Agregación de la información: acceso a los datos de todas las cuentas bancarias que uno tenga, además de a distintas facturas (teléfono, la luz, el gas..). Al final lo que se obtiene es un cuadro de la situación financiera personal.
  • Herramientas para organizar la información: desde la constitución de metas (ahorrar x al mes), hasta poder etiquetar gastos de manera que se puedan detectar problemas (x dinero en ocio). Hay una parte que el sistema detecta automáticamente y otra que precisa de una intervención en el etiquetado.
  • Información clara e histórico: poder echar un vistazo a la situación financiera actual mediante una gráfica, ver el histórico para detectar tendencias…
  • Comparación con colectivos similares: un tema peliagudo, a partir de la información que des al sistema puedes enterarte de como «desentonas de tu perfil», si gastas más en alquiler que los de tu ciudad y zona, si cobras menos sueldo que los de tu edad y profesión…
  • Recomendaciones: tras la automatización, probablemente el aspecto más relevante Money Strands y BBVA Tú cuentas. Consejos financieros y de consumo aplicando sistemas de recomendación a tu información financiera.

Claro que algunas de las características del servicio chirrían un tanto al estar integrado en una parte interesada, como es el caso de BBVA Tú cuentas. Estuve en la presentación del producto – que se encuentra en beta cerrada, hasta final de año – y alrededor de ese tema giraron mis mayores objeciones. Necesariamente BBVA Tú cuentas se abstiene de recomendar productos financieros como depósitos o fondos porque en ningún momento sería creíble: o acaba recomendándome productos de otras entidades o, directamente, no le voy a creer. De hecho las recomendaciones que hace de consumo estarán bajo lupa en todo momento.

Luego tenemos la cantidad de información que se lleva para la saca BBVA de quienes decidan darle todos sus datos en otros bancos. En este punto, como casi siempre cuando solemos hablar de privacidad, la fórmula para la mayoría de los usuarios será del tipo «qué obtengo a cambio de darte esta información». Tampoco es probable que a otras entidades estén felices con que el usuario pueda importar la información desde una web del BBVA… pero en este punto, la decisión debe ser del usuario en cuestión, esa información es suya y no del banco.

BBVA Tú cuentas es una estrategia defensiva. Los Money Strands, Mint o WeSabe van a existir y disponer de esta herramienta dentro del banco para sus clientes supone ofrecerles un incentivo para no irse a otro lado a buscar experiencias muy similares: que ganen en comodidad al no tener que utilizar un segundo servicio para sus finanzas, aunque pierdan en jugar en terreno no neurtal.

En todo caso, la aplicación que ha hecho la gente de Strands es realmente buena, bien planteada y mejor solucionada, creo que tenemos un actor muy relevante en los servicios de banca online en ciernes.

Más información sobre este producto y la presentación en JaviPas, Enrique, Jesús Pérez, Javier y el blog oficial.

Moneytrackin y la contabilidad personal

Moneytracking

Siguiendo con las aplicaciones web para las finanzas personales y el dinero por internet – ya comentamos Mint y Revolution Money – hoy le toca el turno a Moneytrackin’, servicio español que lleva ya tiempo en la red y que hace poco estrenó nueva versión.

De entrada Moneytrackin’ permite llevar una gestión de la contabilidad personal a partir de la información que introduzcamos a mano. Se pueden añadir gastos e ingresos periódicos (el sueldo, la hipoteca, pagos a plazos), pero aún así, el funcionamiento manual supone la mayor barrera de entrada a la hora de utilizar este tipo de aplicaciones, ya sean de escritorio o web. La alternativa sería acceder directamente al banco (la idea de Mint), para lo que deberíamos darle al servicio el usuario de nuestro banco y erigir otra barrera diferente, la confianza.

Lo más novedoso de la nueva versión de Moneytrackin’ es la aparición de una comunidad que comparte consejos para el ahorro. Los usuarios los envían, pudiendo ser «locales» (donde comprar más barato) o «globales» (como conducir gastando menos) y el resto puede guardarlos en favoritos y comentarlos. La idea es que sea el propio Moneytrackin’ quien detecte que consejos nos pueden servir a partir de nuestra localización y patrón de gastos: si se me va mucho dinero en la cesta de la compra, me presentará comercios de mi localidad; si lo que hago es gastar mucho en gasolina, pues….

Mi experiencia con Moneytrackin’ aún no es lo suficientemente amplia como para poder valorar si su comunidad genera buenos consejos y si el servicio es capaz de asignarlos de manera eficaz a los usuarios. En todo caso, en un sector con muchos movimientos como los de Wesabe (su pariente más cercano), si consiguen armar una comunidad potente de usuarios, el empleo de la inteligencia colectiva en las finanzas personales de una manera efectiva podría estar más cerca y de una manera menos «intrusiva» que sí le tuviésemos que dar acceso a todas nuestras cuentas personales.

Sitio oficial: MoneyTracking.

Wesabe, finanzas personales e inteligencia colectiva

De lo más interesante de la «Web 2.0» que me he encontrado en los últimos tiempos. Wesabe es un servicio que promete ayudarnos con las finanzas personales mediante dos caminos. Uno es de los consejos que cada usuario puede añadir («córtate tu mismo el pelo», «utiliza la biblioteca») y que son comentados y valorados por el resto. Según las valoraciones que hagamos, Wesabe nos recomendará los trucos más apegados a nuestro perfil.

Pero donde Wesabe tiene su punto fuerte es en la posibilidad de subir nuestros datos bancarios. Etiquetándolos convenientemente, el objetivo es utilizar la inteligencia colectiva para detectar en qué estamos gastando demasiado o como podemos rentabilizar mejor el dinero que tenemos en el banco. Queda en el lado de Wesabe el agregar y analizar toda la información que le facilitan sus usuarios de manera que cuando uno de ellos aporte un modo de ahorrar o ganar dinero, se pueda informar al resto. Todos resultan beneficiados puesto que todos reciben consejos.

Al igual que Sacha no he podido probarlo (no soportan bancos españoles), pero la idea en sí me parece magnífica. En muchos sectores – las finanzas personales, las tarifas de telefonía y las compras por internet son los primeros en que pienso – hay auténticos expertos en encontrar chollos y en tomar buenas decisiones y una gran masa desconocedora que no tiene tiempo ni ganas para hacerlo. Utilizar la inteligencia colectiva de manera que ese conocimiento llegue a todos de forma automática y se puedan recibir consejos claros y efectivos supondría que uno ya no tiene que gastar un montón de tiempo y esfuerzo para acceder a él.

Claro que hay dos problemas en lo que propone Wesabe. Uno es para ellos y se trata de cómo rentabilizar la plataforma, a priori parece que apuestan por servicios extras para usuarios de pago, con una versión limitada gratis. Otro es para los usuarios y se trata, no podía ser otra, de la privacidad. Y es que cuando hablamos de datos bancarios hay que hilar muy muy fino. No se trata sólo de que aseguren que nadie accederá a los datos que he subido, sino que no deben hacer públicas transacciones personales. Me explico, si hago un pago a un particular, esto no debería ser informado en forma de consejo a ningún otro usuario puesto que podría ser fácilmente identificable quién lo hizo. Sólo se deben hacer públicos datos agregados con un gran volumen de fuentes.