Un LongHorn para gobernarlos a todos

Desde verano del pasado año llevamos hablando de LongHorn y lo que queda hasta su programada salida en el 2006 (aunque Gates ha vuelto a confirmar que habrá beta de LongHorn en el 2005). Así puestos, sucede que mientras Sasser aprovecha el enésimo agujero de seguridad de los sistemas Windows para volver loco a medio mundo, se celebra esta semana la Windows Hardware Engineering, conferencia en la que Microsoft muestra sus cartas cara a los próximos meses y que está teniendo como protagonista absoluto a LongHorn, su próximo sistema operativo. Entre los datos más jugosos unos pantallazos de la Build 4074 para desarrolladores, el hecho de que habrá versiones para 32 bits y para 64 bits (computerweekly.com) y que Microsoft pretende convertir a LongHorn en el centro de todas las comunicaciones de sus usuarios. En PcWorld detallan ejemplos de esto último. Así LongHorn incorpora el concepto de «historial de comunicaciones» en el que permitirá organizar y filtrar los mensajes realizados por distintos medios: correo electrónico, mensajería instantánea o móvil. Si sí, móvil. No es que LongHorn vaya a ejecutarse en nuestro teléfono, pero la conexión mediante Bluetooth estará completamente integrada en el sistema y la sincronización entre el móvil y el PC con LongHorn será total. Así para cada comunicación tendremos a mano un historial de las comunicaciones que hayamos tenido con el receptor sobre las que podremos hacer búsquedas, añadir notas y establecer políticas en cuanto a qué debe hacer el sistema con ellas. Añadiendo a esto que LongHorn traerá facilidades para la telefonía IP, y que toda comunicación estará a un click de distancia (si recibo un email de un conocido, el sistema ofrecerá de manera inmediata abrir una ventana de Messenger o llamarle con un sólo click), parece claro que el propósito de Microsoft es convertir a LongHorn en el centro neurálgico de todas las comunicaciones de sus usuarios.

Aún especulando con el futuro ante un presente desastroso en la seguridad, lo cierto es que las ideas que Microsoft plantea son atractivas e innovadoras. Cierto es que habrá que verlas en funcionamiento y buscar, requisito indispensable con esta compañía, las implicaciones de todas ellas. Cada vez queda menos.