¿De verdad Twitter va a arriesgar su posición de portada de la opinión pública agregada?

Eroski MálagaCuentan los de Twitter su blog que van a comenzar a desplegar un cambio en la forma que muestran los «trending topics», pasando a una versión personalizada para cada usuario por defecto. Hasta ahora tenemos los generales y los locales de cada país, pero con el cambio cada uno veremos una lista diferente de «temas del momento» en función de a quién sigamos y desde donde nos conectemos (aunque no precisan si la unidad de proximidad será más pequeña que el país). Como explican, siempre podremos volver a la versión anterior.

Esto paso es probablemente una de las apuestas más arriesgadas en la historia de Twitter, por mucho que parezca un cambio menor. ¿A qué renuncian? A parte del protagonismo y valor que le han otorgado el resto de actores del sector de los contenidos (básicamente, los medios), al dar carta de representatividad de a «opinión pública» a lo que conseguía una gran visibilidad en Twitter, algo que se reflejaba en los «Trending Topics». Es más, parte de la motivación de muchos usuarios pasaba en ocasiones en sentirse en esta posición de «colocar un tema en la agenda» (véase «El Trending Topic como nuevo policía de lo políticamente correcto«).

En lugar de una portada para todos los de un país, una portada personalizada en función de localización y, lo más importante, de a quien sigamos. Se podrá seguir consultando qué es «trending topic en España», pero puede suceder que el efecto que se le presupone (como es TT, mucha gente lo ve, se da por enterada, entra a ver y eso lo vuelve a alimentar con más participación) se diluya.

¿Qué gana? Una mucho mejor relación señal/ruido y una mejor posición como plataforma de «descubrimiento» (véase «No quiero ir a leerte ni buscarte, quiero que me «descubran» el mejor contenido«). Como usuario veré como desaparecen muchos temas de la portada que Twitter ya puede concluir (porque sabe a quienes sigo) que no me interesan. Ya no más Bieber en mis TT, más tecnología, política, sociedad… otros temas. Mi experiencia de usuario mejorará puesto que habrá menos temas en portada que nada más verlos piense que no son para mi, pero por otro lado también tenemos el debate sobre los filtros que nos recluyen en una burbuja (debate sobredimensionado a día de hoy en mi opinión).

Es una apuesta arriesgada porque hasta ahora la portada de los TT era algo escaso (una para todos que se modifica durante el día) y pasa a ser tan abundante como usuarios tienen. Y lo escaso siempre es mucho más codiciado, más valorado tanto como para conseguirlo por méritos propios (vamos a mover esto para ser TT) como pagando. Para mí, como usuario, es un cambio a mucho mejor experiencia (toda vez que no me siento amenazado por los filtros), para Twitter como plataforma que se quiere colocar como nodo central de la distribución de la información, no estoy seguro de que lo sea tanto.

«Eroski Málaga»: Google a veces no lo tiene nada fácil

Eroski Málaga

Seguramente mucho ya estaréis al tanto de que «Eroski Málaga» se ha convertido en «trending topic» mundial en Twitter, lo que se traduce en que ha sido uno de los temas de conversación más importantes del día en este servicio. ¿El motivo? Alguien descubrió que la búsqueda de «Eroski Málaga» en Google Imágenes deparaba una impresionante colección de señoritas ligeras de ropa siempre y cuando uno tuviese la opción «safe search» de Google activada no activada. De momento esto no ha sido corregido manualmente por Google, por lo que todavía se puede comprobar en directo.

El caso es que, aunque podríamos señalar a que Google es muy torpe para esta búsqueda, abundar en su problema con la calidad y darle caña, lo cierto es que es justo reconocer que a veces lo tiene muy difícil. En este caso se dan dos aspectos que hacen de la búsqueda «Eroski Málaga» difícil de resolver: la costumbre en Málaga de llamar «el Eroski» al centro comercial Larios Centro y, por extensión, a toda la zona de Plaza de la Solidaridad y la explanada de la estación de tren; a eso hay que sumar la costumbre de no dar la dirección exacta en los anuncios de prostitución en la web, lo que supone que muchos pisos colindantes utilicen la expresión «en la zona del Eroski».

El resultado es que Google no identifica «Eroski» con una localización exacta – en ese caso podría priorizar las decenas de imágenes que tiene de Panoramio o geolocalizadas por cualquier otro servicio – y hace la asociación directamente con las fotos de páginas con texto que tiene esas palabras clave. Para que luego digan que el procesamiento del lenguaje natural es una tarea sencilla, al menos con Málaga van a tener más de una asignatura complicada.

El Trending Topic como nuevo policía de lo políticamente correcto

Twitter
Uno de los aspectos interesantes que está teniendo el éxito de Twitter y la llegada de los famosos a él es entender cómo es utilizado el servicio para la fiscalización de la actividad y declaraciones de estas «celebrities». Por un lado tenemos el efecto «me va a leer», que provoca la ilusión en muchos usuarios, esperanzados en que una figura pública les mencione, les responda o les «retuitee». Pero por otro tenemos el efecto «crítica generalizada por la vía del trending topic«, ese espacio escaso que administra Twitter para dar visibilidad a los temas del momento. Conocidos son los casos de turismo Bisbal, Pérez Reverte «facts» o Alejandro Sanz… pero también tenemos a BuenaFuente o Vigalondo, Fernando Trueba, Pau Dónes, Sergio Dalma y un largo etcétera.

Todos estos casos, aunque difieren en los detalles, han mantenido un patrón común: un famoso suelta un exabrupto, un chiste ofensivo o una salida de tono con otro usuario (o con todos, habitualmente para llamarlos ladrones); a renglón seguido se produce una reacción en cadena en Twitter de gente ofendida o decepcionada que crece como una bola de nieve gracias a los mecanismos virales del servicio y a que la gente tiende a conectarse con usuarios afines; finalmente, el tema llega a los medios – todos están mirando Twitter todo el día como fuente de noticias, como también miran blogs, Menéame, etc… – que amplifican y hacen llegar la polémica a la esfera de los ciudadanos «no tuiteros».

El descubrimiento de que los famosos son normales – con tantos años a la espalda conectado, puede contar con varias veces en las que uno ha perdido las formas, se ha encabronado y ha comentado en caliente de forma pública – es también el de que tendemos – y tenderemos más – a ejercer la autocensura por temor a la fiscalización inmediata de seguidores y extraños. El Trending Topic es el nuevo policía de lo políticamente correcto, y los «hashtags» incisivos el arma con el que un grupo no organizado puede unir sus fuerzas para que que su opinión gane una efímera – pero amplia – visibilidad. No quiero decir que esto sea malo o bueno, de hecho solemos interpretarlo según comulguemos con el que esté en la diana (en mi caso, apoyando a Buenafuente y a Vigalondo y con ganas de unirme a la crítica a los maleducados y faltones de Sanz y Trueba), pero sí que creo que esta etapa de famosos y no famosos tendiendo a ser ellos mismos tiene fecha de caducidad: es muy difícil soportar la continua fiscalización de tantos.