Contra los mitos del mercado de apps: concentración de quienes ganan dinero

Angry Birds

Merece la pena echar un vistazo a un estudio de Canalys sobre negocio en las tiendas de aplicaciones móviles porque su conclusión – 25 empresas acumulan la mitad de todos los ingresos – se enfrenta a uno de los mitos instaurados alrededor de estos entornos, aquello de que casi no hay barreras de entrada y de que es una oportunidad inmejorable para los pequeños.

Lo cierto es que la abundancia de aplicaciones lo que provoca es una fuerte necesidad de marketing para tener visibilidad y eso requiere de recursos; la dificultad de tener éxito a la primera (y a la segunda, tercera…) es otro de los aspectos minusvalorados y que también favorece a quienes tienen músculo financiero para intentarlo una y otra vez. El boom de las apps puede derivar en una suerte de visión mítica tipo “voy a hacer un Angry Birds” que no es realista, por mucho que exista una larga cola y se haya dado – excepcionalmente – algún caso.

La tienda de aplicaciones de Windows 8, en detalle

Windows 8 tienda de aplicaciones

El concepto de tienda de aplicaciones se ha acabado imponiendo desde que Apple presentara la plataforma para iPhone. De hecho los movimientos en el competidor le han allanado el camino a Microsoft, la tienda en Mac OS X y un modelo que permite «todavía» instalar aplicaciones por otras vías probablemente le salven de abuso de posición dominante, al integrar su plataforma de distribución de software directamente en el sistema operativo.

En Msdn ofrecen todos los detalles (resumidos en Genbeta), con algunos muy jugosos: se llevan el 30% de lo pagado por una aplicación, pero bajan al 20% si se vende más de 25000 dólares, permitirán el pago con varios sistemas y varios modelos de negocio (suscripción, publicidad, pago dentro de la aplicación, etc..). En varios detalles se intentan diferenciar del modelo Apple para las aplicaciones de medios y contenidos, insistiendo en que pueden usar sus medios de pago y mantener la relación directa con sus usuarios…. al final con Windows 8 en tablets Microsoft va a buscar apoyos con un modelo más «amigable» para los creadores de contenidos. Os dejo con el vídeo de la presentación de esta Windows Store:

Amazon entre sueños de tablets y la realidad de su app store

Sin ningún producto todavía en el mercado, Amazon estima que podría convertirse en el segundo gran fabricante de tablets del mundo, al menos atendiendo a las órdenes de suministro que se barajan en Asia. Más de un millón de tabletas para 2011 son muchas unidades teniendo en cuenta que no veremos nada por su parte hasta después de verano.

Mientras tanto su App Store (que por cierto, ha ganado el juicio a Apple por el nombre) lleva un par de semanas recibiendo críticas desde desarrolladores. La mayor de ellas es que hay poco negocio de momento, a pesar de que la están empujando con exclusivas y subvención en el precio de aplicaciones.

Sigo pensando que Amazon es uno de los grandes tapados en la era post PC y que su verdadero potencial lo vamos a medir este otoño: con dispositivos en el mercado en los que irán integrados Kindel, Amazon Cloud, la tienda de aplicaciones y, presumiblemente, software adicional a Android. Pero de momento eso son sólo sueños…

Mac App Store en abierto y el futuro de la administración del ordenador personal

Mac App Store

Sobre la tienda de aplicaciones dentro de Mac OS X ya hablamos en su momento, pero quería incidir en tres consideraciones: el concepto es muy deudor de los repositorios de Linux, extendiéndolos con la venta de software y el excelente trabajo que hace Apple de experiencia de usuario con ella; es muy buena noticia para Microsoft, quien no hubiese podido integrar algo así en Windows por su posición dominante y ahora tiene un competidor real que lo ha lanzado; y tercero, que de fondo tenemos un futuro dibujado en el que se ofrecerán ordenadores cuyo administrador será el fabricante y no los usuarios.

Y ese último creo que ese será el debate sobre la Mac App Store a largo plazo. A día de hoy es impensable una propuesta de ordenador personal en el que no podamos instalar lo que queramos, como ya sucede con iPad. Pero si el planteamiento de la Mac App Srote funciona, contaría con que en unos años podremos ver que la modalidad de administrador queda oculta para acceso sólo de usuarios avanzados y que veremos versiones de ordenadores que ni siquiera cuentan con ella para trasladar la tutela de la máquina al proveedor del equipo.

Pero eso es todavía pura especulación, lo que ahora tenemos disponible se puede seguir en el especial sobre la Mac App Store de Applesfera.

La tienda de aplicaciones dentro de Mac OS X

Mac App Store

Lo más interesante de la presentación ayer de Apple fue – en mi opinión – el anuncio de una tienda de aplicaciones dentro de Mac OS X. La ejecución será similar a la que ya ofrecen para iPhone y iPad: punto de descarga y pago por aplicaciones, compartiendo ingresos (70/30) con los desarrolladores, filtrando qué distribuyen y avisando de las actualizaciones. En Genbeta detallan el funcionamiento y las novedades de Mac OS X 10.7 Lion, nueva versión de sus sistema operativo en el que vendrá de serie, aunque la tienda de aplicaciones empezará a funcionar antes de su llegada a través de iTunes.

El camino del repositorio en Linux a la tienda de aplicaciones

El proceso de llegada de una tienda de aplicaciones integrada en el sistema operativo comienza con el uso de repositorios en Linux, de los que toma sus mejores características: una fuente de confianza para la descarga de software, que se encarga de revisar su correcto funcionamiento y de mantenerlo actualizado. Sobre ese concepto, Apple construyó la App Store para iPhone, que luego trasladaría a iPad. Aquí añadieron un matiz nada trivial, la tienda de aplicaciones no es facultativa sino el único punto en el que los desarrolladores pueden ofrecer software para la plataforma y el único punto por el que los usuarios lo pueden obtener. Esto desembocaría en que iPad suposiese la irrupción del modelo de las consolas de videojuegos en la informática personal.

¿Sucede lo mismo con la integración en Mac OS X? En la presentación Jobs aseguró que no, que los usuarios podrán seguir descargando software desde otras fuentes y que no habrá mecanismos para impedírselo. Quien se compre un Mac seguirá administrando su ordenador y no delegando dicha administración en Apple (sobre esto hablamos en «iPad y el mito del ordenador personal sin administrador«).

La tienda de Apple, los desarrolladores y los usuarios

¿Abrazarán los desarrolladores esta nueva tienda de aplicaciones? ¿Venderán al mismo precio aquí que en el canal directo? Tiendo a pensar que muchos estarán encantados con la idea y que se subirán al carro de inmediato. No en vano, el concepto de tienda de aplicaciones integrada en el dispositivo tiene un aspecto tremendamente positivo para los desarrolladores: mejorar la experiencia de comprar software, que resulta fortalecida frente al «busco, descargo, compruebo que todo está bien, instalo». A eso sumar que resuelve el medio de pago y que suma la imagen de marca y seguridad que transmite la App Store a tu producto. La mordida del 30% puede estar muy bien justificada por todo ello.

En cuanto a su éxito entre los usuarios, mi impresión es que dependerá mucho de la censura que ejerza Apple. Si no permiten software como clientes P2P, al final tendrán pocas posibilidad de que se utilice sólo su tienda, pero apostaría a que para la mayoría del software habitual (navegador, multimedia, ofimática) la comodidad del canal compensará a los usuarios y tendremos bastante aceptación a poco que los desarrolladores lo utilicen.

¿Y Microsoft y el resto de la industria?

¿Cuánto habría ganado Microsoft si por cada compra de software para Windows se hubiese llevado una comisión? Quizás no nos habríamos hecho ninguno de nosotros esta pregunta, pero seguro que Steve Ballmer sí. De hecho, tienda de aplicaciones es muy buena noticia para Microsoft , que ve allanado el camino para crear la suya. No tienen más que ampliar el modelo de «Windows Update» a software de terceros y enarbolar el ejemplo de Apple para indicar que su tienda no constituiría un abuso de posición dominante. De hecho ya hay plataformas que sobre Windows y Mac operan así, por ejemplo Steam para videojuegos.

Otros afectados a priori serían las webs tipo Uptodown y Softonic, que ven su modelo peligrar a medio plazo. Perderán valor, pero un factor a considerar es que las App Store que hemos vista ahora son buenas para la descarga y gestión de aplicaciones pero no para el descubrimiento de aplicaciones, que sigue sucediendo fuera de ellas.

Hacia un futuro en el que dejaremos de ser administradores de nuestras máquinas

Y aquí está el otro lado de este anuncio. ¿Vamos hacia un futuro en el que los ordenadores personales abrazan el modelo de las consolas, en el que dejaremos de ser administradores con poder para decidir qué se ejecuta en ellos? A corto y medio plazo resulta impensable, ni los más fieles usuarios de Mac aceptarían algo así a día de hoy, la plataforma quedaría en una fenomenal desventaja competitiva. Pero juguemos con la hipótesis en que dentro de unos años la tienda de aplicaciones ha constituido un éxito rotundo, que el 95% de los usuarios ya la tienen como el modo de compra de software y que las empresas desarrolladoras la apoyan con fervor. La tentación estará ahí, control de lo que se puede ejecutar, puerta cerrada al software crackeado, una imagen de más seguridad y más incentivos para que se desarrolle para la plataforma… amén de ingresos por cada venta de software sobre ella.

Pero eso no deja de ser especular con el futuro. La tienda de aplicaciones integrada en el sistema es una buena idea tal como la plantean a día hoy, como lo es la de repositorios en Linux. De hecho, desde el punto de vista del equilibrio entre seguridad y servicio y la libertad del usuario, es impecable: quien quiera delegar en Apple la administración de su máquina, puede hacer, quien prefiera tener el control, también.

Chrome Web Store, la tienda de aplicaciones para todos los que no son Apple

Chrome web store

Tengo que reconocer que lo de la Chrome Web Store me ha sorprendido: una tienda de aplicaciones web. Esto de entrada puede resultar un tanto extraño, porque lo es, ¿compramos la aplicación Youtube, Google Maps o Flickr? ¿qué significa eso?. Si nos atenemos a lo que han explicado en la keynote del Google IO, pues básicamente dos cosas: que Chrome Web Store se encargará de la transacción / pago y se llevará presumiblemente una comisión por ello y que si usamos Chrome habrá atajos para acceder a esas aplicaciones. Y ya está. Son «aplicaciones web» normales, que se pueden acceder desde cualquier navegador y que utilizan las tecnologías estándar. Lo que no queda demasiado claro si Chrome es imprescindible para comprar y cómo se comprobará desde otro navegador que eres quien ha comprado.

El movimiento parece encaminado a coger algunas de las ventajas de las tiendas de aplicaciones – un administrador que garantiza las aplicaciones que hay, que les da visibilidad, las organiza y gestiona los pagos de los usuarios – pero evitando el inconveniente de que esté ligada a una única plataforma, y ahí toca mirar a Apple. Y es que Apple es el ejemplo paradigmático de plataforma cerrada y también de éxito de tienda de aplicaciones. Algo muy interesante de Chrome web Store es que se trata de aplicaciones que funcionan en Safari, por lo que Google abre una vía para desarrolladores que no quieren estar o son rechazados en la App Store de Apple, pero desean cobrar por uso, estar en un repositorio, etc… el desamor entre Google y Apple promete años de gestos de cariño como este.

Claro que el movimiento tiene al menos dos sombras iniciales. Una es la filosofía en sí, que viene a ser el crear un «punto de entrada al pago en la web» y que lo gestione – comisionando – Google. El otro viene dado por los límites del navegador frente a las aplicaciones nativas. Con Flash o sin Flash, usando Silverlight o partiendo de HTML5, las aplicaciones instaladas siguen permitiendo ofrecer una experiencia de usuario superior.

Dos bolas extras, relacionadas con Microsoft. La primera es que hace años apostaron por una «visión» del software más servicios, a la que podríamos asimilar todo lo que está ocurriendo con las aplicaciones en el móvil, que son nativas y se conectan a servicios online. El problema de Microsoft es que quienes están ejecutando bien esta idea son Apple y Android. La segunda tiene cierto componente irónico: hace un montón de años abandonaron el desarrollo de Internet Explorer al no encontrar negocio ni poder dominar los estándares de la web a pesar de su dominio. Si lo del Chrome web Store funcionase no dejaría de resultar curioso el hecho de que haya sido el último en llegar al mercado de los navegadores quienes apuntasen a su rentabilidad más allá del negocio de la publicidad en las búsquedas.