Hulu Plus, un modelo de televisión por internet

Hulu

Hulu ha dado el salto esperado al pago con el anuncio de Hulu Plus, un servicio de suscripción de diez dólares mensuales. La propuesta de valor de Hulu Plus no se basará en quitar la publicidad – que seguirá estando presente – sino en ofrecer más contenidos (las temporadas completas), con más calidad (en alta definición) y para cualquier dispositivo, desde las consolas de salón hasta el móvil, los tablets o los televisores con acceso a la red. Como hasta ahora, sólo para Estados Unidos.

Lo más interesante de Hulu Plus va a ser constatar el valor percibido por el usuario en lo que a contenidos se refiere. A favor de Hulu está su funcionamiento genial, la aproximación de la experiencia del vídeo online a lo que ha sido siempre la televisión (hacer click y listo, sin complicaciones de buscar, encontrar, comprobar, buscar subtítulos, etc…) y, ahora, la alta definición y el acceso desde muchos dispositivos. Entre ellos están las consolas, que son quienes realmente van a ser capaces de acercarlo donde puede aportar más valor, el televisor del salón de casa. En cualquier caso, la industria parece caminar segura con Hulu, sin necesidad de nuevos intermediarios que se lleven parte del negocio y afinando poco a poco el equilibrio entre ingresos y experiencia del usuario.

En PAid Content añaden una interesante entrevista a Jason Kilar, CEO de Hulu.

Google TV ante la ímproba tarea de mejorar la experiencia de la televisión

Open Screen Project

Llevamos años hablando de la integración de internet y televisión, de llevar la web a la tele del salón de casa. Algunos incluso tenemos un ordenador conectado a la caja tonta, otros un set-top box, hay teles con conexión a internet, pero lo cierto es que las distintas experiencias de usuario que han intentado unir televisión e internet no han hecho sombra a la de la tele de siempre: pulsar y ya está, funciona.

El uso de dispositivos se incentiva cuando el rey – el contenido – es más accesible conectando la tele a internet, ya sea con un Netflix en Estados Unidos o con un cliente de Bittorrent en España. Pero eso no cambia el hecho de que las distintas plataformas han resultado poco usables y no han sido capaces de congeniar dos experiencias diferentes: las expectativas son diferentes (enchufar y listo, nada de instalar o configurar), la forma de utilizarlo también (en grupo frente al uso individual del ordenador) y la adaptación de servicios en la red, fundamental (es imposible leer una web en una tele de las de hoy en día a no ser que estés pegado a ella).

La gente que hay detrás de Google TV tiene más que aprendido todo esto, además de anotado que proyectos como Apple TV – que no es más que un cliente de iTunes – aportan entre poco y nada a la mayoría de usuarios. Faltan detalles por saber y, sobre todo, ver si son capaces de ejecutar las ideas que plantean, pero de entrada si creo que hay elementos interesantes en la propuesta de Google TV:

  • Rol de agregador, acceso a múltiples fuentes online – Netflix, Amazon, Hulu, cadenas que emiten, Youtube – con Google y su buscador como intermediario. No hay palanca para empujar a un solo proveedor, ni tampoco un control aparente toda vez que estamos manejando un navegador.
  • En funcionalidades, dos llamativas. Una es la integración con el móvil (se puede manejar con él, continuar en la tele algo que empiezas a ver con el móvil), la otra es la tienda de aplicaciones Android, que abre la puerta a que otros completen la experiencia (y a que Google haga negocio de paso).

¿Funcionará, no funcionará? Hasta que no veamos algo real – empiezan con Sony y Logitech de socios en la aventura – sería atrevido jugar a adivinos, pero como concepto me resulta un muy buen compendio con los mejor de los distintos intentos que ha habido de integrar televisión e internet. También creo que dependerá de la oferta de contenidos online en cada mercado, en España desde luego lo tienen complicado. Eso sí, de tener éxito, no dudaría de que Google se guarda la carta de entrar en la publicidad en tv, algo que han intentado y que no han conseguido.

Sólo me queda un regusto amargo por proyectos como Boxee o Telebision que van a sufrir el efecto «gigante entrando en mi sector». Ah, y, años después, en Sony deben estar sonriéndose ante la perspectiva de ganarle una mano a Apple… aunque con una plataforma abierta como Google TV pronto llegarán Samsung, Phillips y compañía.

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Más información en Xataka: Google hace la televisión a su manera: Google TV

Navegar por internet mientras se ve la televisión: tendencia imparable

Open Screen Project

Cerca del 60% de la población estadounidense ha navegado por internet mientras veía la televisión al menos una vez en el último mes, con más de tres horas de media durante ese período, lo que pone un incremento del 35% en un año. Son datos de Nielsen, que refuerzan el vertiginoso crecimiento de una tendencia, en España hace un año hablábamos de que el 14% de la población navega mientras ve la tele, lo que no está nada mal. El incremento de uso de internet mientras se ve la televisión justifica en parte el hecho de que, aunque la red crece en tiempo de uso, la televisión no baja.

Sería interesante ir un paso más allá para entender que está sucediendo. La televisión es la mayoría de las veces una experiencia colectiva, por lo que dependiendo de qué rol esté jugando internet en la experiencia del usuario se podrán sacar unas conclusiones u otras. ¿Me conecto porque lo que se ha decidido ver no me interesa? ¿Cubre internet el tiempo de la publicidad? ¿Es un complemento del tipo «comentar en vivo» o «buscar información complementaria»? Con marcadas excepciones – los grandes eventos en directo – me decantaría por las dos primeras opciones. Un último apunte, esta experiencia de «disfrutar de internet en el salón mientras está la tele encendida» encaja a la perfección con la propuesta de valor de los tablets que se avecinan

Google TV, el modelo de Android llevado a los televisores

U2 vídeo en directo por youtube

En Google deben pensar que si el modelo de Android funciona en telefonía móvil, ¿por qué no iba a hacerlo en la televisión?. Esa sería la idea del proyecto Google TV, en el que según NYT estarían implicados Intel, Sony y Logitech, y que traería una nueva generación de televisores y set-top boxes orientados a integrar internet en la experiencia del televisor. El proyecto estaría basado en Android, incorporaría una versión de Chrome y una tienda de aplicaciones.

Lo que estarían intentando esta alianza con Google TV es algo de lo que va detrás un buen número de proyectos ya disponibles: erigirse en el intermediario en la televisión y el cine por internet, ser capaces de ofrecer una buena experiencia de la red en un contexto y un interfaz muy diferente al ordenador y al móvil y, además, hacer negocio con ello. Google lleva años detrás de la publicidad en la televisión y además ser el intermediario entre el usuario y los contenidos siempre ofrece otras vías de negocio: venderle contenidos y venderle aplicaciones. Hasta no ver algo tangible es difícil saber qué posibilidades tiene este invento de Google TV, sí que ya hay muchos que llevan cierto camino andado: Yahoo e Intel (que parece que se cambia de acera), Boxee, otros fabricantes como Phillips, las consolas de videojuegos, etc…

Todos a descargar el primero de la sexta temporada de Perdidos. O no

Perdidos Sexta temporada

A pesar de los altibajos, hace tiempo que me rendí a Perdidos y, como no podía ser de otro modo, tenía el cliente de bittorrent afinado y preparado para la ocasión: el estreno del primer episodio de la sexta temporada, con la confianza añadida de que mañana a mediodía estarían los subtítulos disponibles. Hacía años que no sentía esa urgencia por ver descargar una serie el día de su estreno.

Pero no sé si lo voy a hacer, no sé si habrá descarga de este comienzo del fin de Lost. La culpa no es de la ley Sinde, ni porque las campañas de imagen de las productoras hayan conseguido que interiorice algún complejo de culpabilidad «pirata», lo he descartado por la promesa de que en Play Cuatro lo tendré disponible con una calidad aceptable, bajo demanda y en un tiempo razonable: una semana como explican en Vaya Tele. Si lo diesen desde el primer día no tendría dudas, escogería la opción de Cuatro y me olvidaría de archivos «fakes», de problemas de sincronización de subtítulos y del lío de versiones y formatos. Aunque tenga algo de publicidad, al final se trata de competir con mejor experiencia de usuario. Donde si parece que darán la opción de verlo desde el primer día, de pago, es en Digital +. Si fuese cliente de la plataforma y estuviese disponible en alta definición, probablemente caería en la tentación.

Internet pone muy difícil el hacer tragar a los productos globales con los mercados locales. Con Perdidos se han acercado bastante a lo que debería ser la distribución de un contenido de este tipo. La pregunta es si, cuando el acceso online sea mayor que el directamente televisivo, los productos van a necesitar a agregadores como las cadenas de televisión.

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Alquiler de películas en Youtube, pagos en Boxee. Los nuevos intermediarios cada vez más cerca

U2 vídeo en directo por youtube

Los distribuidores / agregadores de contenidos audiovisuales – desde cadenas de televisión a plataformas que agregan a estas por cable – deberían echar un ojo a movimientos como los de Youtube añadiendo alquiler de películas y Boxee con sistema de pago. Sin duda el que más posibilidades tiene de impactar en la industria es el servicio de vídeo de Google, cuyo negocio cada vez parece estar más alineado con Hulu (monetización de producciones de calidad, no sólo publicidad, también pago) que con la fórmula original de contenidos de usuario.

El abanico de posibilidades que se abre va desde la desintermediación para nuevos creadores hasta la posibilidad para las productoras de apretar el margen que se lleva la plataforma de pago que ahora mismo comercialice su oferta. El vídeo por internet puede forzar que quienes tuviesen un rol de mero agregador – y muchas cadenas de televisión se asemejan a esto – vean amenazada su situación cuando Youtube y compañía estén más presentes en el televisor del salón, algo que no estaría tan lejos si observamos los movimientos de los fabricantes. ¿Qué vamos a ver seguro en los próximos meses? Demandas de que se legisle a su favor y contra el vídeo online, algo que ya podemos ver tejiéndose en Italia como cuenta alt1040. Eso sí, el argumento no será que hay una amenaza para el negocio basado en que hay pocas licencias para canales de televisión y apaños como la TDT de pago, sino ¿adivinan? la propiedad intelectual que los malvados internautas amenazan.

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Boxee Box, lo que Boxee necesitaba para llegar al salón

Boxee Box

Boxee Box ha sido presentado oficialmente, siendo el pistoletazo de salida del «candidato geek» a intermediario en el cine y la televisón por internet. Se han buscado un socio de garantías como D-Link y han construido un producto que, sobre todo, presenta un diseño atractivo y compacto para colocar junto al televisor del salón, además de un mando-teclado que me ha encantado. El precio estará en torno a los 200 dólares durante el primer semestre del año.

Boxee Box control remoto

Más sobre Boxee: Boxee y un futuro posible para la televisión e internet, Boxee anuncia set-top box.

Los nuevos intermediarios en la televisión y el cine por internet. Tendencia 2010

Open Screen Project

La integración entre televisión, cine e internet no sólo se va a saldar con nuevas formas de consumo (bajo demanda, ver la tele y navegar a la vez) y de distribución (por internet frente a la TDT) sino también está comenzando a trastocar el poder de los intermediarios actuales como ya sucedió con la música. Si empezamos a ver a los canales actuales como lo que son – agregadores de contenidos de otros, con un pequeño porcentaje de producción propio, a los que el estado concede un mercado acotado – podemos entender que en el entorno de la TDT se encuentren muy cómodos, pero que el escenario del vídeo por internet les aterre: tanto por la aparición de nuevos intermediarios mejores conocedores del medio como por la comercialización directa de los productores de contenidos que no los acaben necesitando para la distribución.

Su tabla de salvación estaría – cómo no – en cambios legislativos que extendieran el status quo al vídeo en la red, salvaguardando la escasez ficticia de las licencias de TDT. Si esto no sucede o la intervención del estado no es lo suficientemente protectora – crucemos los dedos por que así sea – el paulatino acercamiento a la «tele del salón» de nuevos actores hace que el aspecto del futuro del negocio de la televisión no se parezca demasiado a lo que hemos venido viviendo en nuestro país. Los nuevos intermediarios en la televisión y el cine por internet pivotan sobre los tres elementos clave para hacer negocio en este ámbito: experiencia de usuario, cambios en la distribución y control sobre el canal. Según conjuguen estas variables, serán capaces de hacerse con un espacio en el salón de casa y articular un negocio a partir de él. Veamos

Control sobre el canal

Cuando hablamos de nuevos intermediarios nos referimos tanto a los que ofrecen un dispositivo para conectar a la tele del salón, como a los que son un servicio de distribución de contenidos online. En el primer caso, tenemos quienes apuestan por un control más fuerte de qué puede hacer el usuario como las consolas de videojuegos, a partir del cual ofrecen el acceso a contenidos de pago y quienes sólo quieren favorecer a la tienda propia pero permiten que existan otras opciones. A más control, menos posibilidades de que el usuario te escoja como opción preferente, pero también más posibilidades de que ofrecer el dispositivo te permita hacer negocio; por contra, quienes dejan la puerta abierta a cualquier fuente de internet dan más valor al usuario de entrada, pero tienen complicado que no sea un servicio online quien haga las ventas / alquileres.

Sezmi

Experiencia del usuario en la televisión por internet

La tele tradicional ofrece una experiencia de usuario inigualable, es sentarse en el sofá, pulsar el botón y listo. Si se quiere competir en la distribución de contenidos, todo lo que sea alejarse del estándar pone más difícil el ocupar el papel de intermediario. Aquí también hay que tener en cuenta el valor del «enchufar y listo» frente a opciones en las que uno se monta un ordenador, lo configura y lo mantiene. Las soluciones actuales basadas en «descargo por P2P/descarga directa en el ordenador y luego lo paso al disco duro multimedia» o «enchufo un ordenador a la tele del salón para hacer lo mismo», son escogidas por la libertad que ofrecen de utilizar el contenido bajado de la red, pero probablemente sean cada vez más farragosas de ejecutar.

También deberíamos esperar que crezca la demanda de contenidos de nuevos creadores del vídeo por internet, de los Nikodemo, Balzac.tv, Malviviendo y compañía. El poder ofrecer acceso a los mismos y un escenario donde estos hagan negocio debería ser también una variable a considerar.

Los nuevos distribuidores del cine y la tele por internet

Desde hace años asistimos a una dura pugna por liderar este terreno. Con Hulu la industria de los productores de televisión ya demostró que no quiere otro iTunes, pero es un modelo que tiene varias asignaturas pendientes como es decidir si cobrar y qué hacer con los intermediarios que quieren llevarlo al salón donde competiría con la televisión por cable americana.

En un escenario intermedio entre Hulu y los Megaupload / Megavideo tenemos a Youtube, que seguirá siendo un actor ineludible: todo el mundo quiere tener al servicio universal de vídeos en su solución, pero el negocio pasa por acuerdos con los productores que todavía no están resueltos, los grandes no quieren quedar en manos de Google y para los pequeños no escala el negociar uno a uno. Finalmente Megaupload / Megavideo y similares tienen un futuro a largo plazo poco claro, con tanta presión por parte de la industria y unos gobiernos animados a imponer mayor control en internet, tienen difícil hacer una transición hacia servicios con acuerdos con los creadores de los contenidos.

Televisor Philips

Candidatos

Candidatos a nuevo intermediario hay muchos, sólo glosar algunos destacados y sus posibilidades.

  • Las consolas: parten de una posición privilegiada al estar ya conectadas al salón de casa y tener un índice de penetración muy importante. Sony y Microsoft llevan años teniendo esto más o menos claro y ofreciendo soluciones bajo demanda de contenidos audiovisuales, incluida la alta definición. Su punto débil frente a otras soluciones más abiertas es el control de lo que puede hacer el usuario a la hora de acceder a servicios online.
  • Los fabricantes de set-top boxes: entre los que hay de todo, completamente abiertos a quienes son clientes de su propio servicio. Dentro de este grupo podemos destacar a Boxee, Telebision, BluBrain, Roku o AppleTV. Todos comparten su escasa penetración en el mercado de momento (algunos ni siquiera han salida) y la dificultad de encontrar la solución a la ecuación «apertura / negocio».
  • También tenemos a quienes optan por tener un HTPC completo, tanto hecho a medida (seremos la minoría) o soluciones de fabricantes como el Acer Aspire Revo.
  • Los propios fabricantes de televisores, como Sony o Phillips.

Flash en la televisión

Y dejamos algunas variables a evaluar. En la experiencia de usuario también pensará en cómo se plantea y qué valor aporta internet en el salón de casa, si pensamos en una televisión social a lo Boxee, si el usuario demandará experiencias interactivas o querra una web reducida a la recepción de datos a través de widgets.

En este 2010 apostaría a porque todo este ecosistema de nuevos intermediarios va a poner toda la carne en el asador para hacerse con hueco cerca de la televisión del salón. Si lo consiguen y la legislación lo permite, los actuales agregadores – también conocidos como canales de televisión – deberían empezar a pensar en que es una batalla en la que lo tienen complicado a largo plazo.

La NetTV de Philips y su integración con Paypal

Televisor Philips

Uno de los efectos que está propiciando la convergencia entre televisión e internet es la aparición de nuevos intermediarios, agregadores de contenidos online que toman el rol – agregación de producciones de otros – que hasta ahora ejercían las cadenas. Por aquí hemos hablado de mucho de los que se sitúan en el «cacharro que pondremos junto a la tele» como Boxee o las consolas, pero otros actores nada desdeñables en este fenómeno van a ser los fabricantes de televisores. Acceso a internet desde el propio televisor es algo cada vez más generalizado, pero alianzas como la de Phillips y Paypal para cobrar por contenidos directamente desde la tele.

Lo que he podido probar de la NetTV de Phillips, no me ha acabado de convencer. Basada en CE-HTML, se basa en el concepto de seleccionar una serie de partners con la que se construye una experiencia muy «televisiva de la red». Por el camino pierden la apertura y la libertad de elección de la red, además de experiencias interactivas ricas. Una lástima, creo que si los fabricantes buscasen facilitar experiencias más cercanas a internet y menos pensadas en convertir la red en la TDT, movimientos como la integración de Paypal podrían construir una línea de negocio realmente apetitosa: ocupar el sitio del intermediario de la TV de pago sin añadir infraestructura en los hogares.

Más información en R/W, Phillips

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Economía de las APIs: Youtube y el negocio de la integración en hardware

youtube XL

Los set-top boxes de Popcorn no integrarán el acceso a los vídeos de Youtube, y como ellos, serán muchos los dispositivos que aspiran a articular la convergencia televisión-internet que se quedarán sin el servicio para compartir vídeos de Google. Lo denunciaba el COO de Syabas – la empresa que hace los Popcorn – y entran en detalles en este artículo de Wired: Youtube exige inversión publicitaria multi millonaria a cambio de que fabricantes puedan integrar su plataforma vía API.

Por aquí hemos comentado más de una vez los riesgos que implican la «economía de las APIs» (véase Servicios como una plataforma o tu aplicación sobre APIs de terceros y Los problemas de negocios sobre APIs de terceros, el caso Twitter), que este caso ejemplifica a la perfección. Mientras Youtube necesitaba crecimiento en tráfico, para ellos era una ventaja ofrecer un API sin límites de uso y gratuita; una vez que el tráfico y la marca ya está construida, el objetivo es maximizar ingresos y un mercado importante son los terceros que han construido su servicio sobre el tuyo. A esa lógica sumas que Google se reservaba el derecho a cambiar los términos de servicio del API de Youtube, y tienes la situación actual: en hardware integrarán los grandes fabricantes capaces de invertir x millones de dólares al año en publicidad. Queda ver qué pasará con los que basen en soluciones XBMC y similares, como es el caso de Boxee.

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