La industria de internet a por la industria del cine en Estados Unidos

Los conatos de boicot en España por la ley Sinde se pueden quedar en un juego de niños comparado con lo que se está anunciando en Estados Unidos. Una incubadora tan relevante como Y Combinator anuncia que financiará especialmente startups que vayan a por Hollywood, que compitan en el ocio con el cine y la televisión. No parece una postura templada, toda vez que el título del post de su blog es «matar Hollywood».

Se ha creado una conciencia de guerra, por las continuas presiones de la industria tradicional de los contenidos para el control y limitación de internet. Como apunta Marco Arment se ha creado la conciencia entre los tecnólogos, las compañías y los emprendedores de internet de que no se puede esperar a la nueva SOPA otra vez, sobre todo porque el plan de los estudios de cine y de las organizaciones gestoras de derechos de autor no se van a detener. Ni en España con la ley Sinde ni en Estados Unidos con el aplazamiento de SOPA y PIPA.

Aquí creo que va a ser necesario un esfuerzo especial para dibujar una línea de lo que se está defendiendo, sobre todo porque es un tema en el que la «opinión pública» va a jugar un papel crucial. La lucha contra SOPA, las protestas de los ciudadanos y las empresas, las webs paradas… ese es el camino – en mi opinión – más que defender Megaupload y los ataques DDOS. En internet somos muchos que llevamos años hablando de estos temas y tenemos una posición clara al respecto, donde hay que ganar la batalla es el ciudadano no tan conectado y no tan interesado por estos temas.

SOPA: aplicar la medicina anti Wikileaks a todo internet

Temas como la Stop Online Piracy Act (SOPA) me provocan un terrible cansancio, con la legislación e internet se mantiene esa sensación de que ciclicamente vuelven los intentos de dominarla y desvirtuarla por parte de los gobiernos. Este episodio supone la enésima prueba de endurecer la legislación «antipiratería» en Estados Unidos hasta el límite de crear la mayor herramienta de control y dominación creada contra la red: permitir al gobierno cerrar cualquier web acusada de infringir el copyright de alguna obra y no haber observado la «diligencia debida para evitarlo» sin pasar por juez alguno y sin la protección mínima para las webs que da la DMCA americana.

Para ello pueden usar tres tipos de armas: impedir el acceso al dominio mediante la eliminación del registro en DNS, impedir los ingresos por pasarelas de pago (VISA, Paypal, etc..) o publicidad y sacar sus resultados de buscadores. En resumen, cortar el acceso en Estados Unidos y también quitarle el tráfico desde buscadores norteamericanos e ingresos de empresas del mismo país, justo el mismo tipo de medicina que se administró a WikiLeaks. De salir aprobada sería el final del internet que hemos conocido hasta ahora.

Más información en wiredforchange, un montón de enlaces en GigaOm, infografía en Nación Red, Uberbin y Genbeta