El atractivo del software como servicio para desarrolladores

El mes pasado publiqué una colaboración en A un clic de las tic sobre «el irresistible encanto del software como servicio«. Se trata de un compendio de las razones que muchos desarrolladores están esgrimiendo para preferir este modelo frente al software instalado, al menos en el «mundo del PC»: despreocupación por la copia del programa, menor barrera de entrada para que se pruebe, soluciones de marketing directo online mucho más optimizadas, ahorro de costes en el soporte, conocimiento del usuario, nuevos modelos basados en la suscripción, multiplataforma real…. en definitiva, por qué el modelo de software «en la nube» y con acceso a través de un navegador está decididamente al alza.

Las limitaciones del software como servicio a día de hoy: caso editor de vídeos de Youtube

Editor de vídeos de Youtube

Desde el blog oficial de Google anuncian la puesta en producción de la enésima beta, un editor de vídeo online para Youtube. Se puede probar directamente en Youtube y ejemplifica las dificultades para conseguir ese «futuro con todo en la nube», muy simple, con buena usabilidad pero muy poco potente a la hora de editar vídeo: apenas cortar y mezclar vídeos y cambiar la música de fondo. Simple y directo para usos «casuales», pero sin posibilidad de hacer nada más de momento.

Al hilo del debate sobre Office 2010 y «la nube contra lo local», este tipo de anuncios están bien para calibrar las limitaciones actuales del software como servicio. De hecho es interesante observar como en los dispositivos móviles se generaliza cada vez más el consumo de aplicaciones que sacan provecho de lo local frente a una aproximación web pura, que en términos de inversión en desarrollo es mucho más razonable: se programa una vez, se ofrece a todos los dispositivos. Incluso Google, que es quien más apuesta por las aplicaciones web para el usuario final e intentar empujarlas dentro de la empresa, tiene como eje de su estrategia alrededor de las fotos a Picassa, cuyo mayor fuerte es su software instalable en el equipo local. Hay otros editores de vídeo online (Dreig), pero el camino hacia el divorcio respecto al software instalado en local será largo.

Endeve, nueva versión del servicio de factura electrónica

EndeveTenía pendiente comentar la renovación del servicio que utilizo para crear y gestionar facturas, Endeve: exportación a formato XLS, un interfaz muy mejorado respecto al anterior, más información para control de ingresos y gastos y envío de facturas en formato PDF y Facturae (para que las facturas electrónica emitidas tengan validez a ojos de la administración). A eso hay que añadir que Endeve tiene una versión gratuita suficiente para autónomos que no facturen demasiado (como un servidor) y detalles como la posibilidad de emitir el modelo 303 de IVA, redondeando un proyecto con una propuesta con modelo «freemium» muy bien resuelta.

Relacionado: Entrevista a Carlos Hernández de Recrea.es (Endeve, Keyose…)

Más información sobre la nueva versión y las modalidades de Endeve en Tecnología Pyme

Gmail en la empresa

GMailSé que llego tarde a comentar el «caso Gmail», ampliamente discutido en blogs, foros y publicaciones tecnológicas, pero creo que resultan hasta más interesante las reacciones que la caída en sí. El hecho de que el acceso web a Gmail no fucionase durante varias horas ayer ha provocado un debate interesante sobre si GMail y su modelo de software como servicio son para la empresa. Al respecto creo que hay algunos puntos interesantes:

  • GMail no separa usuarios de pago de usuarios gratuitos. Las empresas que pagan por su servicio «se comen» los problemas provocados por un servicio con millones de usuarios muy intensivos.
  • Dicho esto, una cosa es el modelo de software como servicio y otra la oferta de un proveedor. Que éste no de un buen servicio, no invalida que externelizar el correo y algunas aplicaciones siga teniendo sentido.
  • Un elemento que vicia el debate es que una caída de GMail tiene una repercusión enorme por su vastísima cartera de clientes, sobre todo los que lo utilizan gratis. Esto puede provocar la impresión de que su «downtime» es mayor y obviar un análisis objetivo desarrollado sobre datos.
  • El fallo de GMail es inaceptable, pero también hay que reconocer que el funcionamiento del mismo por POP o IMAP, además de la integración con Gears para funcionar offline han paliado el problema.
  • La imagen de GMail para empresas y de los productos de Google en general se ha visto tocada. Máxime cuando ocurre poco después del fallo en su buscador.
  • Eel soporte de Google, inexistente. En este caso, la comunicación, también mal.
  • Hay quien defiende que «estas cosas pasan en software que es beta», lo cual es tan cierto como que una beta desde 2004 es una tomadura de pelo. No se puede utilizar la coartada de ser «siempre beta» para dar un mal servicio, al menos si quieres ser líder en un mercado.
  • También hay quienes apuntan a que es posible la queja ante un producto gratuito. Estoy seguro de que cuando hace años el spam hacía Hotmail un infierno – etapa ya pasada – posiblemente no decían lo mismo. Google sigue siendo cool para muchos.

Para mí lo más destacado del caso es que, aunque la versión gratuita de GMail les ayuda mucho a vender, a medio plazo la empresa demenda un nivel de servicio y soporte muy superior. Y no, no soy de los que va a defender lo del «datacenter en la empresa y el administrador al lado», el software como servicio tiene riesgos y ventajas, el balance no debe quedarse en que GMail estuvo caído unas horas.

Qué es el cloud computing

Cloud computing, grid computing, software como servicios, software más servicios, plataformas como servicio, web 2.0… un montón de términos y tecnologías que se mezclan a menudo alrededor de la «expresión de moda» en las publicaciones de tecnología. Parte del problema de carecer de una definición de Cloud computing es que se corre el peligro de que acabe siendo un término más de la jerga del marketing, como ha sucedido con «Web 2.0», cuyo uso y abuso está empezando a cansar a gran parte de los usuarios.

De entrada, la definición que encontramos en la Wikipedia es, cuando menos, bastante confusa. Para los editores de la enciclopedia colaborativa, Cloud computing es un «concepto general» que engloba a los otros antes mencionados y en el que podemos considerar tanto a Tuenti como a las plataformas como servicio de Amazon, Google o Microsoft, todo aquello que delegue parte de su ejecución en un servidor en la red. El problema de esta aproximación que incluye el software como servicio y, prácticamente, al modelo cliente-servidor es que empezamos a hablar de un fenómeno que lleva tanto tiempo desarrollándose como la propia red. ¿Cuántos años lleva Salesforce con un modelo de software como servicio a través de internet? ¿Cuándo empezamos a usar el webmail?

Aunque no estoy en condiciones de responder satisfactoriamente a qué es el cloud computing – sobre todo porque no hay una convención unívoca al respecto – sí que creo posible una separación entre lo que ha aparecido como innovador en los últimos tiempos, que no es otra cosa que las plataformas como servicio. Me refiero a Force, a los web services de Amazon – la propuesta más madura ahora mismo del mercado – a Google App Engine – inicialmente algo limitado – y Windows Azure, ambicioso pero del que todavía no hemos visto nada. Se trata de las plataformas como servicio que venden infraestructura tecnológica a otras empresas de forma que pueden externalizar sus necesidades de computación y almacenamiento, un camino hacia el fin del data center de la empresa.

Claro que el futuro de estas «infraestructuras» está ligado a ofrecer integración con aplicaciones web – Google empujará sus Google Apps, OpenSocial y su login, Amazon con sus servicios de pago y similares, Microsoft a su ecosistema, Force integrado con Salesforce – llegando a lo que sí podemos considerar plataformas como servicio, que no sólo facilitan «músculo» (almacenamiento, computación) sino también acceso mediante APIs a otros servicios dentro del mismo entorno. Y todo esto es transparente al usuario, que no tiene visibilidad de si una aplicación se estará ejecutando en el CPD de la empresa o en unas máquinas de Google o Amazon distribuidas por todo el mundo. Parte de la falta de «glamour» del cloud computing radica en esto, va sobre arquitecturas de aplicaciones en la web, no sobre páginas que podemos visitar.

¿Es acertado llamar cloud computing a fenómenos como el software como servicio o incluso a páginas de la llamada web 2.0? Supongo que será inevitable identificar como «en la nube» todo aquello que no se ejecuta en local y hacia ese escenario caminará el entendimiento del concepto. Que por ello haya muchos que quieran identificar la tendencia como «humo» o palabrería es menos defendible, no hay más que echar un ojo a los números que presenta Amazon para entender que se ya trata de uno de los grandes negocios
del sector de las TI. Os dejo con un buen montón de artículos interesantes sobre el tema, de ésta y otras páginas:

  • Saasmanía traduce un artículo que intenta explicar qué hay detrás del mundo del “Cloud Computing”.
  • Simpable compara a Amazon, Google y Microsoft en sus apuestas por el cloud computing.
  • Criando Cuervos habla del «embuste del cloud computing».
  • Nubeblog recoge un interesante debate entre Tim O’Reilly y Nicholas Carr sobre la relación entre web 2.0 y cloud computing.
  • Enrique Dans ha escrito muy frecuentemente sobre la tendencia del cloud computing.
  • El blog de Carr es otro imperdible a la hora de entender el gran cambio que supone el cloud computing.
  • Dreig ofrece una visión con la que no estoy en nada de acuerdo, pero que sirve para conocer otra forma de verlo.
  • En el software libre ante la nube, comentamos las críticas de Stallman al fenómeno.

Chrome, Native Client y los límites del navegador para el cambio de paradigma

Pantallas de google Chrome

Tenía pendiente comentar un poco más a fondo todo el tema de Chrome y el nuevo paradigma de «la nube», que supondría la explosión del software como servicio y de los datos del usuario en servidores a los accede a través del navegador, todo ello plasmado en la analogía de navegador como sistema operativo que tanto gusta a Enrique.

Mi tesis, en contra de lo que viene comentando era que precisamente el browser – y Chrome no es una excepción sino el máximo exponente – está muy limitado en la experiencia que puede ofrecer. Por muy rápido que sea el intérprete, Javascript no se puede tomar en serio para competir con las aplicaciones locales y las otras dos opciones – Flash y Silverlight – suponen el uso de un runtime propietario en ambos casos y renunciar a la multiplataforma en el de la tecnología de Microsoft.

No quiero quitar relevancia al lanzamiento de Chrome, de hecho creo que es uno de los productos más importantes a seguir en 2009, pieza clave en los esfuerzos de Google de apoyar el software como servicio con un navegador para aplicaciones web. Dicho esto, la propuesta de Javascript más rápido + Gears + procesos para cada página es algo que encontramos en el resto de navegadores (cada elemento en uno) y sigue sin justificar el conformarnos con peores experiencias que las que pueden ofrecer aplicaciones de escritorio. Y es que el hecho de hablar de software que se ejecute en local no significa que los datos no puedan estar «en la nube», el software más servicios tiene más sentido en algunos contextos que la idea de que todo se ejecutará en el navegador, como bien muestra Picasa 3 de la propia Google.

Claro que todo esto hay que releerlo ante el lanzamiento – poco comentado, por cierto – de Native Client de Google, una relectura de ActiveX que viene de la mano de Google. La idea ejecutar código nativo x86 (no una máquina virtual como es Java) en las aplicaciones web. Con este movimiento, Google si sitúa en la guerra fracasada del Java de Sun en el navegador, y se mete también de lleno en los problemas de seguridad que vienen aparejadas a este tipo de arquitecturas. En Genbeta y Barrapunto hay comentarios sobre el tema.

Apenas he visto algún ejemplo de Native Client, la pregunta es sí la combinación de Gears para el soporte offline, Javascript + Flash en el interfaz y esta tecnología son capaces de ofrecer una experiencia que sea potente, multiplaforma real y segura en el navegador. De momento, a falta de ver más a fondo Native Client, mantengo mi inicial escepticismo.

OpenGoo y hospedar tu solución de software como servicio

Opengoo

Opengoo se plantea como una alternativa libre para los que quieran varias de las ventajas del software como servicio (disponibilidad desde cualquier conexión, facilidad para compartir documentos) pero evitando algunos de sus inconvenientes (depender de un tercero que albergue tus datos, sobre todo). La idea es básicamente que el usuario se hospede una solución saas para el webmail, el calendario y la ofimática. Se puede acceder a una demo en demo.opengoo.org y descargar desde Sourceforge.

Opengoo es una buena solución si se asimila la visión de Stallman sobre el software libre y el cloud computing, los datos no pasan a ser custodiados por otra empresa, no se depende de una solución propietaria y el software con el que se gestiona sigue siendo libre. Claro que todo esto tiene un precio, Opengoo requiere un hosting (que si es de un tercero lastra has cierto punto la independencia buscada), la experiencia de usuario es bastante limitada y como producto para la empresa… pues todavía está lejos de las necesidades de estas. Hoy por hoy las extranets con acceso VPN siguen siendo el camino más seguro para las empresas celosas de sus datos. En todo caso, me resulta una propuesta más atractiva que la de Ulteo y su OpenOffice en el navegador.

Artículos relacionados:

Windows y Oracle en la nube con Amazon (CDN de propina)

Data Center en la nube

Algunas novedades para seguir constatando la genial estrategia de Amazon y sus web services, auténticos líderes de las plataformas como servicio. En los últimos días han presentado tres avances:

  • Inclusión de varios productos de Oracle en su EC2. Se trata de un paso similar al dado con Red Hat, se podrán contratar instancias virtuales con Oracle Database 11g, Oracle Fusion Middleware u Oracle Enterprise Linux precargados. Más información en Cloud Ave y el blog oficial de los AWS.
  • Todavía más, Windows Server en la nube con los Amazon Web Services, además de SQL Server. Esto no deja de ser una sorpresa, creo que casi todos esperábamos que Microsoft se metiera también en este charco del cloud computing pero por su cuenta. Como en el caso de Oracle, será posible contratar instancias de EC2 con el software para servidores de Microsoft precargado. El anuncio en All Things Distributed.
  • Amazon también se postula como «CDN o Content Delivery Networks». Ya hablamos de este tipo de servicios cuando lo de Akamai para acelerar Bittorrent: la idea se acerca a un «hosting distribuido», el usuario hace su petición de contenido (típicamente multimedia), el cual el CDN tiene replicado en multitud de servidores. A continuación localiza el servidor más cercano al usuario y desde ahí le sirve el contenido de forma transparente para él… y en este sector crítico para las grandes webs ha entrado Amazon. Lo contaba Giga Om.

Google App Engine de momento está muy lejos de las prestaciones de los Web services de Amazon y Microsoft ha empezado aceptando que tiene que estar ahí… aunque nadie debería dudar que su vocación será la ser ellos la plataforma y no al revés. Sencillamente, Amazon se está convirtiendo en el gran broker hacia el «cloud computing». Otros están teniendo cierta aceptación a la hora de llevar mini aplicaciones a la web, Amazon se está configurando como la gran plataforma sobre la que construir servicios con la tecnología que se quiera. De hecho, le falta echarle el guante a SAP para seguir abarcando la mayor esfera profesional.

Relacionada: Hacia el fin del data center de la empresa, persistencia en Amazon EC2.

Microsoft en el software como servicio para empresas

Microsoft saas

Microsoft entra en el mercado del software como servicio para empresas ofreciendo su plataforma Microsoft Online Services. Este nuevo servicio ofrecerá – en versión hospedada en los servidores de Microsoft, accesible mediante navegador – versiones de Exchange, Sharepoint, Communication Server y Dynamics CRM (con el que había empezado a moverse hacia soluciones de software como servicio). La versión básica costará tres dólares al mes por usuario y apenas dará para versiones básicas de Exchange (para acceder con el Outlook Web Access Lite ) y Sharepoint; la oferta completa de Microsoft Online Services costará 15 dólares al mes por usuario.

Antes de empezar a comparar con los precios de Google Apps habría que tener en cuenta que hablamos de compañías y productos muy diferentes: Google intenta entrar en el mercado con servicios básicos y muy baratos, Microsoft está muy establecido y Exchange o Sharepoint son productos muy potentes y desplegados. La entrada de Microsoft en el mercado del software como servicio para empresas se hace pues mucho antes de que Google sea significativo en el mercado corporativo y años después de que Salesforce se erigiera en el gran valedor de este modelo de distribución de software.

¿Va a canibalizar Microsoft entonces sus productos con esta versión online y por suscripción? Siendo la tendencia hacia el software como servicio tan fuerte, no le quedaba otra, aunque quienes probablemente puedan sentir más el movimiento sean los «partners» que ya ofrecían un servicio similar al cliente final y cuyos márgenes parece ser que pagarán el pato. La oferta de Microsoft es que da el 18% a quien traiga clientes el primer año y el 6% a partir de entonces…

Los datos en News.com. Comentarios de Foley y R/W.