Un mes con un «smartwatch», un mes con el Moto360

Moto 360

Dentro de los «análisis tras un mes de uso» que estamos haciendo en Xataka me ha tocado uno al que «tenía ganas»: el de uno de esos llamados «smart watch». Ha sido con el Moto 360, que de esta generación es el que más me ha gustado, con el que he intentado comprobar el balance «racional»: funcionalidades que se obtienen (sobre todo si con él uno conseguía mirar mucho menos el teléfono) frente a nuevas obligaciones, como la de cargar cada poco tiempo, llevar un cargador extra en los viajes, etc…

Mi impresión tras un mes es que si no hay una conquista por la vía emocional, del diseño y la conexión de uno con el dispositivo, no hay smartwatch en el mercado que justifique hacerse con él. Y lo dice uno al que el Moto 360 le ha gustado mucho.

Samsung Gear S, de relojes conectados no teléfono-dependientes

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En Xataka hemos publicado el análisis del Gear S de Samsung, uno de los relojes conectados más interesantes del año por su faceta de no ser teléfono-dependiente. Podemos insertar SIM en él de forma que mantenga la conectividad aunque dejemos el teléfono en casa, lo que empieza a ayudar en los «racionales» por los que un «smartwatch» nos puede aportar valor: para el uso deportivo en el que un teléfono – que además es cada vez más grande – resulta un estorbo como requisito para llevar la música y cuantificar.

Por lo demás, al Samsung Gear S hay que verlo como el espacio en el que están apostando con Tizen como alternativa a Android Wear (ambos están bastante verdes de momento) y con una apuesta de diseño basada en la pantalla curva (me gusta más el moto 360, pero el «aire tecnológico» del de Samsung no me disgusta en absoluto).

Asignaturas pendientes para el smartwatch

Moto 360 smartwatch

Aunque no es así de forma estricta (la propia Sony tenía producto desde hace años en la categoría), podríamos considerar a SmartWatch 2, Galaxy Gear y Pebble como la primera generación de relojes «smartwatch» con llegada al gran público. Y es una generación ya prácticamente amortizada – he probado los dos primeros y el que más me ha gustado de esta generación ha sido el de Sony – y ahora nos asomamos a la segunda (insisto, no en sentido estricto)

Aquí hay varios movimientos de ficha hoy y en las últimas semanas. Empezó Samsung moviendo a Tizen su nueva generación de Gear que, a priori, resuelve algunos de los problemas de sus hermanos mayores basados en Android; hoy dos movimientos interesantes, Android Wear que es el sistema / plataforma para dispositivos «wearables» con la que Google afianza su apuesta en el sector al que hay que sumar Motorola con el 360, un reloj que enseñan de momento en vídeo y que destaca por un diseño muy potente.

Habrá que verlos en acción, de hecho tienen la asignatura doble de demostrar que la propuesta de «computerizar» el reloj aporta valor y que, con ella, no se pierde la conexión «emocional / diseño / identidad personal» que conlleva un producto como el reloj de pulsera.

PS: y otro más, LG y su reloj basado en Android Wear

No hay mercados intocables… pero éxitos pasados no garantizan éxitos futuros

Jean-Louis Gassée escribe sobre el escepticismo con el que se vive dentro de la industria relojera la aparición de un modelo Apple, trayendo a colación los comentarios análogos anteriores a iPod, iTunes, iPhone o iPad.

Ciertamente tiene un punto, no hay mercado intocable y pensar que estás en uno de ellos cuando la empresa que más éxitos acumula en electrónica de consumo va a entrar es, cuando menos, demasiado optimista.

El caso es que el razonamiento contrario tampoco aplica, éxitos pasados no garantizan éxitos futuros y toda compañía – Apple incluida – tiene un historial de intentos que fracasaron.