Facebook, esa herramienta que te impide conversar con tus amigos (o tus seguidores)

Nueva portada de Facebook
Merece la pena leer «Facebook, i want my friends back» un análisis a fondo de la deriva del modelo Facebook en la búsqueda del negocio: con la oferta de poder pagar para que una actualización propia llegue a todos nuestros contactos se evidencia que el dominio del «newsfeed» por parte de Facebook no es ya tanto «por nuestro bien» (dosificar el número de historias y seleccionar las mejores para nosotros) sino que se ha convertido en una escasez forzada con la que hacer negocio.

Esto no aplica sólo a los usuarios individuales que ven como Facebook dificulta el conversar y tener visibilidad con sus amigos, sino también para las empresas que llevan años invirtiendo en páginas desde las que comunicarse con sus seguidores. El mes pasado desde Ogilvy insinuaban que el número de seguidores de la página a los que se llegaba con cada actualización había descencido y que esto coincidía con la opción de poder amplificar cobertura por la vía del pago.

Moraleja: construir tu presencia digital sobre Facebook implica que, por muy bien que lo hagas, acabarás pagando cada vez que quieras llegar a aquellos que se han conectado contigo.

Los filtros en internet y la apertura a la diversidad de puntos de vista

Esta conferencia TED de Eli Pariser sobre la «burbuja de los filtros en internet» ha empezado a ser muy comentada y compartida en España merced a la aparición de una discutible traducción en Menéame. Recomiendo ver la original en TED porque está mejor traducida y no recurre al amarillista titular de «los secretos de Facebook y Google», toda vez que la personalización que hace Google es pública y conocida y la de Facebook es una de las claves de su funcionamiento.

De entrada mi impresión es que los argumentos de Pariser funcionan mejor como advertencia de peligros futuros que como denuncia respecto a los actuales filtros online: en Google después de todo se suele buscar información práctica más que ideológica y parece improbable que los usuarios acaben informándose sólo a través de Facebook, una herramienta construida alrededor del ocio y en la que la queja se reduce a «no me enseñas lo que dice gente a la que nunca comento, hago click en sus enlaces ni digo que me gusta lo que comparten». Más recorrido podría tener cuando los servicios tipo Zite crezcan en adopción de uso.

En cualquier caso, lo más interesante es que poco ha cambiado respecto a la era pre-internet, la responsabilidad de acceder a diversas interpretaciones y a puntos de vista diferentes para conformar el propio sigue siendo de cada uno. Al igual que uno podía leer sólo el periódico que reforzaba su visión del mundo y posiciones políticas (o deportivas, claro), en las lecturas online y en la web social ocurre exactamente lo mismo: uno tiene que obligarse a seguir a un espectro amplio de bloggers, medios, individuos en redes sociales si no quiere acabar con una visión empobrecida del mundo. E, incluso en ese supuesto, la posibilidad de ser impactado por algo de «ruido / mensajes no previstos / otros puntos de vista» es mucho mayor con la web que fuera de ella, por lo que mi impresión es que no sólo no estamos en una situación «peligrosa», sino mucho mejor que antes.

Twitter y su ecosistema: publicidad controlada, botones propios

TweetDeck

Twitter sigue buscando redefinir el equilibrio con su ecosistema. Cuando anunciaron clientes propios ya se barruntaba que era sólo el comienzo, la decisión era «tapar los agujeros importantes» cuyo labor estaban haciendo otros gracias al API. Esta vez le toca al botón contador de «retuits», cuyo lanzamiento por parte de Twitter es inminente (Mashable) y que podría directamente competir con el implementador de la solución de referencia, Tweetmeme.

A eso hay que sumar nuevos pasos en su comercialización, también relacionados con su ecosistema: el API tendrá integrado un sistema de publicidad para las búsquedas desde los clientes, que podrán elegir si lo adoptan o no. De esta forma el equilibrio entre Twitter y su plataforma se va concretando en que el control de la publicidad (y por tanto comisión de venta de los anuncios) lo tiene la plataforma, que prohíbe en sus condiciones añadir otro tipo de publicidad al timeline del usuario.

iAd y la localización del usuario en iPhone y iPad

App Store

El tema de la localización del usuario en el móvil y la publicidad asociada a ella empieza a ser «mainstream» y en consecuencia ya vemos movimientos muy agresivos en este ámbito. La nueva versión del sistema operativo para iPhone – iOS 4 viene acompañada del sistema de publicidad de Apple – iAd – que jugará la baza de personalizar los anuncios a partir de la información que se tenga del usuario. Hacerlo a partir de la localización es algo detrás de lo que está media industria, supondría quedarse con el gasto en marketing de las empresas de servicios y restauración, algo que se está escenificando en la lucha por ser el interfaz en el internet móvil.

La carta que juega Apple es el control de la plataforma, ya amagó con prohibir la publicidad de terceros basada en localización y ahora su nueva política de privacidad de Apple introduce algunos cambios muy relevantes como ha apuntado LaTimes: si el usuario utiliza servicios de localización desde iPhone o iPad, se guardará la posición exacta y se podrá compartir con terceros, «para mejorar productos y servicios». Aseguran que estos datos se guardarán de forma que no se pueda establecer correspondencia entre ellos y el usuario, de forma anónima, y existe la posibilidad de «opt-out», de que no se personalice la publicidad aunque no se dejará de almacenar a priori la localización (AlllThingsD).

Lo que exactamente dice Apple es:

To provide location-based services on Apple products, Apple and our partners and licensees may collect, use, and share precise location data, including the real-time geographic location of your Apple computer or device. This location data is collected anonymously in a form that does not personally identify you and is used by Apple and our partners and licensees to provide and improve location-based products and services. For example, we may share geographic location with application providers when you opt in to their location services.

Some location-based services offered by Apple, such as the MobileMe “Find My iPhone” feature, require your personal information for the feature to work.

Mencionan como servicio «Find My Phone», sobre el que hay una gran tolerancia a la hora de compartir localización: ahí radica su utilidad, pero no se explicita qué otros servicios (servidor presupone la publicidad como principal valor en este caso) ni a qué «partners» ni durante cuánto tiempo se almacena esta información…. y, de momento, es «todo o nada», quien no acepte estas condiciones no puede actualizar el terminal ni descargar nada desde el único punto de entrada para sus dispositivos, iTunes.

Yahoo y Google permiten desactivar la publicidad personalizada

Tanto Yahoo como Google han comenzado a ofrecer a sus usuarios la posibilidad de «salir» de su sistema de publicidad personalizada. Eso significa que en su política de privacidad (Google, Yahoo), se nos ofrecerá la opción de que los anuncios servidos dentro de sus redes no sean personalizados a partir de la información que tanto Google como Yahoo disponen sobre nosotros.

La mayoría de los análisis apuntan a que ambos intentan curarse en salud ante posibles nuevas leyes sobre privacidad en internet en Estados Unidos (véase Venture Beat), ya que a efectos prácticos es poco probable que los usuarios «normales» vayan a las páginas de privacidad a solicitar no ser analizados y los usuarios más avanzados ya realizan una gestión activa de sus cookies (o incluso utilizan extensiones como AdBlock).

En el balance privacidad / publicidad personalizada estamos lejos todavía de encontrar un equilibrio entre las mejoras que introduce la segunda (para los anunciantes, para los usuarios incluso) y el ofrecer herramientas efectivas para salvaguardar la primera a los usuarios que lo deseen. Y es que, como muchas veces hemos debatido por aquí, la privacidad es un derecho pero no una obligación y muchos usuarios van a preferir que, ya que les van a mostrar anuncios, éstos sean de temáticas que le resulten interesantes.

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