Lo mejor de Pocket sigue mereciendo la pena

Lo mejor de Pocket

Publica Pocket sus «hits awards» con los artículos más guardados para «leer más tarde». Y la verdad es que el nivel de calidad se mantiene bastante alto, a pesar de la mayor popularidad del servicio, que presume de 450 millones de «ítems» marcados para consumir luego.

Y no deja de ser algo sorprendente, con la tensión entre popularidad y los usuarios originales del servicio y su perfil de «más avanzados y exigentes». La selección de Pocket está un tanto afectada por este avance de la popularidad y por el sesgo anglosajón – aquí también que el usuario tipo de fuera lee en inglés bastante – y que la señal social es de más calidad. Lo comentamos cuando lo de Instapaper social: los enlaces en Pocket valen doble, no son aquellos que quiero que los demás vean, son aquellos que me recomiendo a mi mismo para leer luego con más calma. Menos “mira que tema tan divertido” tan habitual en Twitter y Facebook y más “alimento para el pensamiento”.

En todo caso, como cada lista de éxitos, no deja de ser un «café para todos». El verdadero valor está, en mi opinión, en el paso dado con Smart pocket y la personalización

Smart Pocket a favor del descubrimiento y contra el síndrome de Diógenes

Pocket

Novedades en Pocket, uno de los servicios que más utilizo en el día a día desde hace años. Los explican en su blog y tienen muy pero que muy buena pinta. Por un lado tienen muy bien detectado que hay un uso habitual de «lo envío a Pocket pero luego nunca llego a leer ni una décima parte de lo que allí tengo», ante lo que plantean Highlights: una ordenación alternativa a la cronológica para ayudar a seleccionar entre todo el contenido que tenemos en Pocket con personalización y categorización incluidas.

No perdería de vista su apuesta por el descubrimiento de contenido, a partir de los contenidos que guardamos en Pocket buscarán patrones comunes entre los usuarios para ofrecernos más artículos y vídeos… pero de momento lo plantean como un servicio para otras aplicaciones como Zite y no dentro de la suya. Interesante el planteamiento cuando menos, separando el contexto de Pocket (lectura larga, consumo de contenidos) del de descubrimiento. Ojalá en el futuro Prismatic – mi servicio de descubrimiento de contenidos preferido actualmente – integre Pocket porque los compartidos y leídos ahí valen doble.

Relacionado: Dime que cacharro usas para leer y te diré cuando lo haces

Amazon con Kindle para «leer más tarde»

Ya era posible enviar artículos a Kindle mientras uno navegaba por la web mediante «bookmarklets» de terceros (a mi me gusta mucho el de Readability), ahora Amazon anuncia botón oficial integrable en webs para «leer más tarde en Kindle».

Es una de las funcionalidades que más valoro a día de hoy, poder coger esas «lecturas largas» y salvarlas del ritmo de la web con sus interrupciones y su urgencia. En mi caso creo que seguiré con Pocket por tres razones: me gusta separar libros de artículos a la hora de «me pongo a leer», se integra con IFTTT lo que me permite programar más cosas para esos artículos y, por último, me gusta diversificar entre proveedores.

En todo caso, es gran noticia para plataformas que no tienen cliente nativo de Pocket (las últimas de Windows Phone y Windows 8 si no recuerdo mal, Blackberry 10) y con Kindle ya tienen una excelente aplicación para «leer más tarde».

El dominio es secundario, cosas de los tiempos móviles

Apenas un comentario sobre un patrón que cada vez es más habitual y que he visto reflejado en dos de mis servicios preferidos actualmente, Pocket (conocido hasta hace poco como Readitlater) y Prismatic (del que hablamos cuando lo del descubrimiento de contenido). Ambos son servicios notables, pero lo que quería comentar hoy es que ambos usan un truco para el dominio web, «get + marca», probablemente porque el «.com» que hubiese sido óptimo ya estaba ocupado.

El caso es que, en lugar de elegir otra marca, han preferido renunciar a que haya correspondencia total entre ésta y el dominio. Creo que es algo que cada vez vamos a ver más, sobre todo en los servicios y aplicaciones más alejados de los contenidos: apuesta por la marca por encima de todo, asunción de que los usuarios habituales (avanzados en estos dos casos) sabrán llegar a pesar del truco, y, quizás como razón más poderosa, la convicción de que las tiendas de aplicaciones en el móvil son prioritarias para ellos, por encima del acceso web. Y esto último es algo que cada vez uno escucha más, a pesar de casos como el del FT y de que Prismatic todavía no tenga apps, la llave del éxito en internet cada vez está menos relacionado con algo que empieza por «www»

El año de Read It Later

350000 artículos al día son marcados para «leer más tarde» a través de Read it Later, mi servicio preferido dentro de un género que ha explotado este año con actores como Instapaper, Readability y Clearly de Evernote. En GigaOm glosan el año de Read it Later, como han crecido y la estrategia que han seguido.

En mi opinión, dos factores clave en su desarrollo: hasta ahora apostar por la multiplataforma e integrarse con terceros a través de su API, de cara a futuro decidir si van a integrar las recomendaciones, el descubrimiento de nuevas lecturas (que es donde hay posibilidades de diferenciarse e incluso de ofrecer un modelo comercial más allá del pago por la aplicación).

Relacionado: Readability, plataforma para la lectura y su modelo de negocio

Read It Later y su futuro

Read it Later es uno de los servicios a los que dedico más tiempo y que más valor me aporta, reemplazando a mi primera opción en su categoría – Instapaper – que parece haber decidido en quedarse como un servicio para usuarios de equipos Apple. Como éste, Read it Later nos salva a los que vivimos al «ritmo de la web» de perdernos los contenidos que requieren más desarrollo, exigiendo un contexto diferente (más foco, desconexión) y más tiempo. Ambos han apostado por ofrecer un API que les permite ser integrados en un montón de aplicaciones y webs de terceros, algo que para mi comienza a ser una exigencia en cualquiera que me ofrezca acceso a contenidos.

La buena noticia estos días es que anuncian que pasan a ser un proyecto ejecutado en solitario por su fundador – Nate Weiner – a recibir inversión (entre otros de Google Ventures, ojo) y poder empezar a ser realmente ambiciosos. Para los que somos usuarios de pago (al menos de la aplicación pro para Android), estupendo por las posibilidades que esto plantea de cara a futuro. Por mi parte, dos peticiones/deseos: añadir una capa social como hizo Instapaper (estos compartidos de ciertos usuarios me encantaría tenerlos) y por otra recomendaciones personalizadas a lo Zite. Serían el colofón a un producto que en su sencillez ya ha conseguido hacerse un hueco en todos mis equipos.

Relacionado: Dime que cacharro usas para leer y te diré cuando lo haces

Dime que cacharro usas para leer y te diré cuando lo haces

Read it later patrón de lectura

Aunque soy un confeso devoto de ese gran servicio que es Instapaper, llevo unos días recomendado también el blog de Read it later. Se trata de un servicio similar, al que le falta la exportación a formatos para ebook para ponerse a la altura de Instapaper. Uno de sus últimos artículos habla de patrones de uso: cuándo guardamos artículos para más tarde y cuándo los leemos y desde que dispositivo

Las conclusiones creo que hablan más del espacio que están ocupando nuevos cacharros que de patrones novedosos en el consumo de información. El móvil en trayectos y iPad comiendo terreno al ordenador en el uso en el hogar, dibujando un tipo de usuario con hábitos muy marcados: marca para leer luego desde cualquier dispositivo y quiere acceder a sus contenidos bajo demanda en cualquier otro.