Una contraseña diferente para cada servicio web, pero que no sen obvias

No es la primera vez que sucede. Lo comentamos cuando el problema lo tuvo Spotify y toca volver a ponerlo sobre la mesa con el «caso Gawker»: las passwords de todos sus usuarios filtradas y publicadas en la red. El mayor problema es cuando se utiliza la misma contraseña para todos los servicios web, de esa forma se hacen no sólo con la cuenta en Gizmodo, sino también con la del correo, comercios electrónico, servicios de pago, etc… Pero todavía hay más, si atendemos a qué contraseñas son las más populares entre los usuarios de Gawker (WSJ), observamos que muchos de ellos utilizan como password el nombre de la web que están visitando («lifehacker», «kotaku», etc…). Esto es otra práctica muy poco aconsejable, aunque sea en una página en la que el bien a proteger no sea crítico, es poner fácil la usurpación de la identidad y meternos en problemas de reputación en la web.

Al final lo más aconsejable es tener una contraseña para cada servicio web y que esta no sea obvia. Aquí podemos tomar dos opciones, una es la construir un patrón que nos permita recordarlas del tipo «giz2010esp» (nombre web cinco letras + año + país, es un ejemplo, cada uno puede construirse un patrón propio y secreto); la otra opción es utilizar servicios y aplicaciones para almacenar passwords, como los que analizan en Genbeta en su especial de contraseñas seguras. En cualquier caso, conforme lo que hacemos en la web va siendo más importante en nuestras vidas, se hace más necesario tener unos mínimos de seguridad online y de saber gestionar estos problemas.