Y quien va a entrar en el pago por suscripción es… Youtube

Al menos eso aseguran en AdAge, que asegura que estas suscripciones dentro de Youtube tendrán la vitola de «experimento» en la primera aproximación… más o menos como cuando empezaron a producir contenido propio.

Por cierto, si finalmente lo empujan y van en serio, sonará la alarma en más de una plataforma que integra Youtube como un complemento que «hay que tener» y que de repente deberá empezar a percibir como un competidor dentro de casa. Y aquí recuerdo cuando Apple decidió dejar de mantenerlo preinstalado por defecto.

Último apunte: si alguien tiene capacidad para montar suscripciones «globales» de contenidos, es Google (y quizás Apple)…pero tampoco podemos perder de vista que este producto puede solaparse con Google Play

La exclusiva del año, ¿en cerrado y de pago o en abierto y con visibilidad?

Esta mañana he estado con Ricardo y otros debatiendo sobre si el diario «El Mundo» acertaba con su política de publicación de la que podría ser la exclusiva del año en la política nacional: que el extesorero del PP, Bárcenas, pagó sobresueldos en dinero negro a la cúpula de su partido.

El punto de Galli es que el periódico pierde toda la visibilidad, el liderazgo del debate y el tráfico que proporciona tener una exclusiva como esta. De hecho, en medios «tradicionales» se sigue la – ya inútil – política de que lo que es exclusiva de otro gran medio no existe ni se le enlaza, como atestiguan las portadas ahora mismo de ABC y El País. Pero a la vez los nuevos medios digitales no tienen problema en enlazar y citar la fuente de la exclusiva, con lo que consiguen captar todo ese valor al que renuncia El Mundo: dos ejemplos son El Diario y El confidencial, siendo más acusado este último que lleva años ocupando el espacio ideológico de El Mundo en opinión económica política online.

Al menos la táctica de El Mundo es coherente. Apuestan por el pago y esta es una forma de intentar – otra cosa es que lo consigan – poner en valor Orbyt, fidelizar a sus actuales suscriptores dándoles un trato preferencial y mandar el mensaje a quienes no lo son de que el contenido más interesante estará tras el candado. De hecho, El Mundo siempre ha tenido una aproximación online con una fuerte separación del contenido de papel y de de la web, que en realidad yo siempre he considerado como un segundo medio diferenciado del de siempre.

¿Aciertan, se equivocan? No comparto la visión de los que diagnostican que el pago por contenidos deja de tener sentido para los medios, pero sí que creo que modelos como el de Orbyt tienen más que ver con la calidad media diaria y el valor añadido sostenido en el tiempo que con exclusivas puntuales. En este caso, yo hubiese apostado por mostrar más en la versión online, si no todo, sí lo suficiente como para que lo mejor que se pueda leer en la red estuviese en mi medio. En todo caso, imagino que la medida de El Mundo para cuantificar el éxito de esta táctica irá por PDFs vendidos hoy y nuevos suscriptores a Orbyt. Lo que han dejado de ganar es más difícil de medir.

Actualización: las visiones de Ricardo y Juan Varela más desarrolladas

Los números del New York Times

Times Reader
Un muy interesante análisis de los números de los New York Times en Giga OM. La foto de la situación actual apunta a que, pese al crecimiento de los suscriptores de su modelo de pago, los ingresos publicitarios descienden tanto en papel como en la web (en este caso bajada del CPM y también de su inventario).

Lo preocupante de las cifras actuales es que incluso un modelo de pago con muchos suscriptores (más de medio millón) combinado con mucho tráfico al ser sermiabierto, no sería suficiente para hacer rentable una cabecera como el New York Times para cuando el papel haya dejado de ser tan importante como todavía es.

El Times presume de éxito en su apuesta por el pago un año después

Mentiría si dijese que esperaba que funcionase la apuesta total por el pago en internet del Times de hace un año. El caso es que presumen de más de 100.000 suscriptores que se traducirían en unos ingresos de alrededor del millón de euros mensual (aunque aquí habría que descontar todos los que hayan entrado por oferta descuento).

Dos variables más a tener en cuenta: por un lado afirman tener más ingresos con este modelo que con el de «abierto más publicidad» con el que llegan a más de 22 millones de usuarios únicos (lo que no significa que sea así un modelo aceptable para las estructuras de costes que manejan o que estén en beneficios); por otro tenemos su tendencia, que es de crecimiento, más de un 50% en los últimos seis meses.

Orbyt creando escuela: Prisa, Vocento y Godó quieren el quiosco de pago

Orbyt

Lleva unos días El Confidencial haciéndose eco de los movimientos de Prisa y Vocento de crear una plataforma que compitiese con Orbyt en lo que a pago por contenidos de prensa en internet se refiere.

Lo interesante de estos movimientos, más allá de lo que supondría volver a cerrar las ediciones de El País, ABC o La Vanguardia, es la pugna entre ambos grupos por erigirse en el quiosco para otros medios, aspecto en el que también compiten con Apple y hasta Google. En todo caso, las cifras de 27000 suscriptores a 14.90 euros a Orbyt que apuntan desde Unedisa parece que están calando entre los editores que habían renunciado a la idea de cobrar por contenidos. Si las cifras de El confidencial se confirman, la propuesta de Prisa y Vocento estaría en los 9.90 euros pero sólo para acceder a un medio, mientras que Orbyt se posiciona en el modelo de tarifa plana de publicaciones de Unedisa por 14.90. Lo que está claro es que todos los grandes grupos de medios quieren ser el quiosco y ninguno parece dispuesto a comercializarse dejando el poder de la relación con el cliente a un tercero.

Google como intermediario en los contenidos de pago en internet

Times Reader

Sobre el pago por contenidos en internet resulta muy llamativa la fe que profesan las empresas de la industria de medios hacia los intermediarios tecnológicos. Si en los últimos meses era el iPad quien iba a salvar a la prensa en internet, ahora la esperanza se deposita en Newspass, «presunto nombre» de una plataforma de pago por contenidos en la web que estaría preparando Google. Lo comentan en Paid Content, que cita a La Repubblica como fuente de la noticia. El tema no es nuevo, de hecho desde Google se lleva tiempo prometiendo «ayuda» para la comercialización de los medios en la red (SEL), en respuesta a las demandas de éstos (NYT).

Google, intermediario en todos los contenidos

De hecho, los planes de Google como intermediario en los contenidos de pago va más allá de los medios escritos, movimientos como el alquiler de películas en Youtube o Google TV indican que su aspiración es convertirse en el intermediario también en lo audiovisual, a lo que hay sumar los insistentes rumores acerca de su entrada en la música online (terreno en el que lanzaron Vevo).

Los medios parecen encantados con la idea de que Apple o Google sean quienes controlen la relación con el cliente, celebrando cada noticia al respecto como si de los nuevos quiosqueros se tratase. En Expansión incluso se animan a afirmar que:

El grupo que se convirtió en el rey de Internet con su apuesta por el gratis total ahora sucumbe a la incipiente y prometedora industria de contenidos online de pago.

El negocio del pago por contenidos en la red

Hace años el New York Times abría sus contenidos gratis, hace meses anunció nuevos planes para cobrar. Lo que no funcionó anteriormente no tiene por qué volver a fracasar, hay cosas que cambian, tecnologías que mejoran y facilitan, una cultura de pago que se ha desarrollado en algunos contextos (sobre todo el móvil)… pero quizás si mecería la pena reflexionar sobre como funcionaría un escenario en el que Google fuese ciertamente el intermediario en el pago por contenidos. Como comentamos ante el movimiento de The Times:

la forma de consumir contenidos en internet se aleja mucho del «leer todo de una fuente» y está más cerca del «acceder a muchos contenidos de muchas fuentes y de formas muy diversas» (buscadores, agregadores, sitios sociales, enlaces). Y claro, cuando lo que uno pierde si no paga es sólo el 10% de los contenidos que realmente consume en internet, la intención de pago tiende a cero y la búsqueda de un sustituto (quizás no tan bueno, pero sí lo suficientemente bueno) se impone.

Si finalmente estamos en este escenario, el gran negocio no estará en la producción de contenidos, sino en la intermediación y la comisión por medio de pago. Precisamente el rol que, inteligentemente, quiere ocupar Google mientras los medios lo vitorean como guía en la travesía del desierto.

The Times se lo juega a todo por el pago en la web

The Times y The Sunday Times anuncian nueva version de sus webs, que serán accesible sólo para usuarios de pago, con un precio de dos libras a la semana o una libra por un pase de un día. Es interesante como en el propio anuncio recopilan los argumentos de los «escépticos ante el pago por contenidos de la prensa en internet» y tratan de rebatirlos, aunque que el hecho de que el argumento más fuerte sea «la prensa necesita cobrar para mantener estructuras muy costosas para tener calidad» no es precisamente halagüeño para los medios de News Corp.

Lo que no se puede achacar a Murdoch es que no vaya con todo en su apuesta por el pago por contenidos en la web, al contrario de la estrategia de Unidad Editorial con Orbyt. Los españoles mantienen El Mundo.es en abierto, no lo «sacrifican», mientras que los británicos sí que sitúan al lector de Times en la disyuntiva del pago o renuncia a consumir su medio. Hay más riesgo, pero también más posibilidades de que el usuario pague, El Mundo también asume el riego de que al decidir que gran parte de su contenido en papel no esté en la web, mucho de su público se desplaze a alternativas que no paran de crecer como El Confidencial.

En todo caso, dos libras por semana por todos los contenidos del medio de cabecera no suena para nada desproporcionado, casi podríamos decir que «debería funcionar»… aunque parte del problema es que la forma de consumir contenidos en internet se aleja mucho del «leer todo de una fuente» y está más cerca del «acceder a muchos contenidos de muchas fuentes y de formas muy diversas» (buscadores, agregadores, sitios sociales, enlaces). Y claro, cuando lo que uno pierde si no paga es sólo el 10% de los contenidos que realmente consume en internet, la intención de pago tiende a cero y la búsqueda de un sustituto (quizás no tan bueno, pero sí lo suficientemente bueno) se impone.

Relacionado: La tentación del modelo Murdoch-Bing para los medios

Orbyt, Unidad Editorial quiere cobrar por contenidos en internet

Orbyt

Orbyt es la comidilla del sector desde que ayer Pedro J. Ramírez lo presentará como la apuesta de Unedisa para el pago por contenidos en internet. No es para menos, el poder cobrar por acceso se ha convertido en una especie de tierra prometida para los grupos de medios que navegan entre dos crisis, la económica y la de la adaptación a internet, en las que sus estructuras de costes chocan con ingresos publicitarios muy por debajo de los de la época dorada del papel. Orbyt de entrada me parece una decisión valiente, capaz de convertir Unedisa en el referente del sector o en el primero de sus naúfragos. Sobre el lanzamiento, algunos puntos que creo interesantes:

  • No han hecho de pago El Mundo.es, por lo que Orbyt en realidad es un modelo freemium para Unedisa. Habrá contenidos gratis como hasta ahora y luego una versión de pago. ¿Qué van a mantener sin coste para el usuario? Es de esperar que no toquen un producto líder en el sector y aprovechen todo lo que no vuelcan en él (los contenidos del periódico y sus revistas, también hemeroteca) para hacerlo atractivo. De entrada parece bastante inteligente, con una herramienta para captar usuarios y herramientas para «invitarlos» a la versión de pago, siempre y cuando no abusen del «leer completo en Orbyt».
  • Acceso a la redacción por parte de los usuarios, a sus «twits», a poder conversar con ellos de una forma directa sobre los temas del día. Recuerda a lo que hizo Ars Technica hace unos meses.
  • Una experiencia de los contenidos diferentes. Por lo que se ve en el vídeo promocional, quieren replicar la experiencia de leer un periódico – que a mi particularmente me disgusta eso de tener que pasar página en la web, sólo equiparable a quienes montan interfaces basadas en carpetas para el acceso a recursos online – pero añadiendo anotaciones personales y visualizaciones de vídeos. Hablan también de versiones para iPhone y iPad, que está cargando con las esperanzas de cobro por contenidos de gran parte de la industria.
  • Hay una sección de ofertas en Orbyt – llamada DutyFree – pero de la que Pedro J. apenas habló en la presentación. Sería muy interesante saber el modelo, si es un sitio de venta con descuentos (en cuyo caso ganarían dinero con él, pero que tiene poco sentido tras un «muro de pago) o si invierten parte de los ingresos en subvencionar regalos (que me chirría todavía más).
  • Lo más repetido en las crónicas de la presentación es la «vocación mutante» y apertura de Unedisa a ideas y propuestas de terceros. Orbyt nace con algunos aspectos sin concluir: integración con redes sociales y enlaces salientes entre ellos.
  • Habrá publicidad, como la hay en el periódico. De hecho, el ser de pago suele ser un argumento a la hora de subir el precio de los anuncios, por «acceder a un público de más nivel».

Precio y salida de Orbyt

15 euros al mes por este producto. El propio Ramírez apuntaba a que la información se había convertido en un «commodity», que no es razonable pensar en cobrar por algo que abunda – los datos – y que esto sólo tiene sentido como una experiencia diferente y con contenidos «premium». Tal como aparece planteado, Orbyt es un cruce entre el periódico de siempre y la web, con más parentesco con el primero: la unidad de consumo es el periódico, no el artículo; sin enlaces hacia afuera, con periodicidad marcada por el ritmo de la redacción. No soy de los que niega cualquier posibilidad de cobrar por contenidos, pero a priori la apuesta por Orbyt parece complicada. En todo caso, habrá que echarle un vistazo a fondo. Desde el próximo lunes. Os dejo con el vídeo y algunos enlaces interesantes sobre el proyecto:

1001 Medios, 233 grados, periodistas 21, Pablo Herreros, Pau LLop

Más modelos de contenidos de pago en internet: Ars Technica

Ars TechnicaArs Premier es el nombre de la nueva sección de contenidos de pago de Ars Technica, uno de los mejores sitios web de tecnología. La propuesta de valor que ofrecen para intentar cobrar por contenidos en la web consiste en contenido exclusivo con análisis en profunidad, acceso especial a conversaciones los editores y personas de la industria, repositorio con los PDF de sus reviews, navegación sin publicidad, RSS completos, foros exclusivos para usuarios de pago y descuentos de sus anunciantes. Todo ello por cinco dólares al mes, con una suscripción mínima de seis meses.

Ars Technica sigue así la estela de Giga IM en los contenidos de pago en internet. Si GigaOM ofrecía algo «nuevo» – servicio de análisis e investigación, un escenario intermedio entre los contenidos de sus blogs y los servicios de grupos como Gartner o Forrester – la propuesta de Ars Technica parece más enfocada en extender la experiencia (más reviews y artículos) y mejorarla (sin publicidad, PDFs para lectura offline y RSS completo).

Soy de los convencidos de que «hay mercado» para publicaciones de mucha calidad, con contenido único y en profundidad sobre algunas temáticas en la que hay un público deseoso de que le aporten valor y le eliminen el ruido, dispuestos a pagar por ello. La pregunta siempre ha sido si modelos de pago como el de Ars Technica son capaces, no ya de igualar los mismos ingresos que tendrían en abierto y con publicidad, sino de cubrir los altos costes que implica generar este tipo de contenidos.

Dos apuntes finales, interesante que el paso lo haya hecho Conde Nast, que compró Ars Technica hace más de un año y que el modelo que parece que se va a imponer es «versión gratuita en abierto más apegada a la actualidad, para ganar visibilidad, tráfico e ingresos publicitarios» complementada con una de pago de más calidad, profundidad y valor añadido.

También lo ha comentado Rubén