Tres apuntes sobre Spotify, que ahora le da al vídeo, propio y de terceros

Spotify Nixon

Un par de apuntes rápidos sobre el movimiento de Spotify hacia el vídeo:

  • Hay un muy serio problema con las plataformas de streaming y la rentabilidad, asunto al que dediqué la última columna en Teknautas: moverse al vídeo puede significar irse a una categoría en la que la publicidad funciona y se paga mejor y, a medio plazo, poder subir el ticket de pago por suscripción añadiendo planes con series, cine, deportes…
  • Habrá contenido de terceros seleccionado (nada de modelo youtube con contenido generado por usuarios), Spotify parte del diagnóstico de que ahí es donde está el negocio y que su lugar es articular una alternativa que ofrezca valor en la parte más débil (conseguir visibilidad y visualizaciones para las producciones caras). Muy interesante la parte de producción de contenido original, algo que veo entre una respuesta a Tidal y Apple que podrían plantear un vínculo más estrecho con los artistas y articular lo que hoy llaman un «platisher«. No creo que apuesten por la rentabilidad directa con el modelo de un medio, sino más bien en la creación de valor para la plataforma con contenido exclusivo.
  • Por último, tengo mis dudas de que Spotify tenga el contexto adecuado para ser fuerte en visualizaciones de vídeo. Tiene los usuarios, la aplicación instalada, la plataforma de distribución… pero también un contexto de escuchar música que no es el mismo que el de ver vídeos de contenidos que no sean videoclips. Veremos.

Relacionado: Tres nubarrones en el horizonte de Spotify

Cómo vimos Twin Peaks, cómo estamos viendo Fargo

Fargo

Este viernes participé en una mesa redonda en el Festival de Series en la que se planteaba el tema «TV Revolutum: la revolución del VOD» y en la que debatí con Pablo Romero (director de contenidos de Yomvi), Paco Asensi (Endemol) y Luis Miguel Barral (investigador social). No hay vídeo pero Mundo Plus tienen un resumen bastante amplio.

Al hilo de este tema he escrito en El Confidencial un resumen de mi posición: los «piratas» teníamos razón. Si nos detenemos a analizar cómo veíamos «Twin Peaks» y cómo estamos viendo «Fargo» vemos un cambio en varios niveles que sólo es explicable gracias a que los hábitos de consumo y las posibilidades tecnológicas las hemos impulsado y aprovechado antes los mal llamados «del todo gratis».

PS: y, por favor, denle una oportunidad a Fargo. Lo mejor del año hasta ahora en series para un servidor.

NYT Now y el intento de recuperar la portada informativa

NYT Now

New York Times no sólo no da marcha atrás en el pago por contenidos sino que ofrece dos nuevos productos con ese modelo, entre ellos una propuesta especialmente interesante, NYT Now. En poynter:

NYT Now presenta a los lectores lo que su editor principal, Clifford Levy, llamó «las historias más importantes y apremiantes de The New York Times en el transcurso de la día «, y también ofrecerá las historias de otras secciones, dependiendo de la hora del día en que se use la aplicación. Una sección llamada «Nuestra selección» lleva a los lectores a las historias de otros medios, o, a veces a historias antiguas del New York Times.

Hay un análisis en profundidad de la aplicación – por cierto, sólo iOs, sin planes para Android – en Buzzfeed y también merece la pena leer la presentación en el propio NYT.

Creo que el punto principal con la apuesta no es tanto el pago por una aplicación que aplica cierta «curación / filtrado de contenidos» a los creados por el propio medio y cobrar por ello, sino esa labor de selección de contenidos de otros medios. En dos años NYT ha pasado de abrazar un intermediario como Flipboard a erigirse él mismo en uno.

Presumiblemente el modelo con los terceros es de compartición de ingresos por aparecer en NYT Now, pero el aspecto más interesante es si logrará la reconquista de la portada informativa frente a quienes la arrebataron a los medios: agregadores de todo tipo desde Facebook hasta Twitter pasando por los Flipboard, Menéame o Zite.

El Mundo cambia de piel

Suscripciones El Mundo

Sobre el cambio de El Mundo a un modelo de «muro de pago poroso con varias casuísticas», dos artículos: Pablo Herreros explica las modalidades que ofrecerá; JaviPas discute la viabilidad del modelo.

Sigo pensando que el pago por suscripción es muy complicado, no se trata de tener un buen producto, siquiera del mejor producto, se trata de que si al lado hay otro completamente gratis y es el 70% de bueno la decisión para la mayoría de usuarios es apoyar al segundo.

¿Cree que el público está preparado para pagar por los contenidos en internet?

New Yorker
Gran entrevista a David Remnick, director de The New Yorker, en Jotdown.

Sí. Pero solo estarán dispuestos a pagar, y aquí radica en mi opinión la clave del éxito de The New Yorker a largo plazo, si la calidad de la información, la escritura y el periodismo son claramente mejores, más precisos y más bellos que el resto de contenidos que se esparcen en internet por todas partes como el agua. Eso sí es gratuito. Es decir, si The New Yorker fuera solo un nombre y la calidad de su periodismo disminuyera, si se igualara a cualquier otro contenido que encontramos en cualquier parte, el público no pagará por ello.

Y créeme, podemos estar en desacuerdo con alguien que consulta el periódico o accede a la información a través de su teléfono, pero, discúlpame, eso es ser…Viejo. Como yo. Puede que estés acostumbrado a la taza de café, a abrir físicamente el periódico antes de leerlo por completo, pero eso está dentro del rito. Todos tenemos nuestros rituales: el albornoz, la pipa, el cigarrillo, la taza de café… Rituales que nada tienen que ver con el periodismo.

Toda la entrevista merece mucho la pena, repleta de lucidez e inteligencia

El Mundo y El País hacia el modelo New York Times

El Mundo online

En Media-tics anuncian que el tan rumoreado paso a «muro de pago» de El Mundo y El País empezará en Septiembre con el primero y continuará con el segundo, que no tiene fecha fija.

El modelo sería el de «muro de pago poroso» a lo New York Times: hasta cierto número de lectura de artículos al mes no se paga – y así se mantiene el descubrimiento y la prueba del medio para los no habituales – y hay un precio de suscripción para quien no quiera la limitación.

A New York Times el modelo le ha funcionado, aunque la extrapolación a un mercado como el español – más pequeño y en un situación económica tan complicada – no parece que vaya a ser fácil. En todo caso, me alegro de que actores relevantes se atrevan a poner a prueba el discurso que mantienen (la información de calidad hay que pagarla, dicen) aunque creo que a lo que se va a responder es cuánto valor diferencial encuentran sus lectores diarios respecto al que sería medio sustitutivo. ¿Cuánto vale más para un lector habitual de El Mundo su periódico que pasar a leer ABC o El Confidencial?

Por cierto, parece que esto sería también al modelo de Orbyt.

Vampire Weekend y las ventanas de explotación en la música

Modern Vampires of the City de Vampire Weekend

Me gustan mucho los Vampire Weekend y cuando leí la elogiosa crítica en Hipersónica de su nuevo disco me lancé a buscarlos en Spotify… y no los encontré. Como otros grupos están manejando las ventanas de explotación en la música, en un reciente AMA en Reddit apuntaban a que era decisión de la discográfica y que suponían que en semanas tendríamos la posibilidad de escucharlos ahí.

En DigitalMusicNews apuntan a que las cifras de venta en Estados Unidos de este «Modern Vampires of the City» van viento en popa, con promoción fuerte de la «exclusiva digital en iTunes» (aunque servidor ha comprado algunas canciones en Amazon, que también lo tiene. El debate ahora es, toda vez que Spotify da escasos ingresos a los artistas incluso aún cuando son medianamente populares como son los Vampire Weekend, si la tendencia será la de frenar el estreno en streaming para dar una ventana exclusiva de explotación a la compra.
Sigue leyendo «Vampire Weekend y las ventanas de explotación en la música»

Youtube y los nuevos creadores de contenido de pago en vídeo

Youtube suscripción de pago

Ayer Google confirmó lo que se venía rumoreando, pone en marcha su programa de canales de pago en Youtube para sus «partners». Los precios estarán entre uno y ocho dólares al mes para el usuario, sin que hayan concretado como se reparten estos ingresos (en publicidad en Youtube suelen comisionar casi el 50%).

Adicionalmente hay un periodo de prueba de 14 días para decidir si uno se queda con la suscripción y está también la opción de contratarla por un año con descuento. De momento, sólo «oefrtable» para una selección de creadores en Estados Unidos, que además pueden integrarse en paquetes.

Echando un ojo a los 30 primeros canales de pago llama inmediatamente la atención que los grandes productores estén ausentes. Mucha startup y pequeño creador, variaciones sobre el «do it yourself» y actores medianos como Jim Henson FamilyTV o National Geographic Kids pero ninguno de los gigantes del audiovisual tipo Disney.
Sigue leyendo «Youtube y los nuevos creadores de contenido de pago en vídeo»

Cierre de Megaupload y aumento de ventas de contenido de pago

Es lo que afirma un estudio de Carnige Mellon, que cerrar Megaupload provocó un aumento de las ventas de contenidos digitales de entre un 6 y un 10 por ciento en los países analizados, incluido España.

Aunque tomaría con pinzas el estudio (que establece una correlación imposible de aislar de otras variables como la de aparición de más y mejor oferta de contenidos de pago), la conclusión no hace sino obedecer al más puro sentido común: si haces algo más difícil lo estás haciendo más caro (en pago en tiempo que me cuesta conseguirlo) y eso retrae la demanda; igualmente si en el otro lado lo haces más fácil y barato, la aumentas.

Lo triste es que la industria se quiera quedar con sólo una parte de la ecuación, con la que llevan años empeñados: empeorar la experiencia del P2P y todo lo que signifique descargas gratuitas de contenido con derechos de autor.

En definitiva el mismo tema que llevamos discutiendo años, por ejemplo cuando lo de industria de los contenidos y coste de oportunidad