Probando Office Live Workspaces

Office Live

Llevo unas semanas probando Office Live Workspaces. Para quien no lo conozca, Office Live Workspaces es la traslación de la filosofía software más servicios a Microsoft Office. Funciona como una extensión gratuita de este último añadiendo una funcionalidad interesante, almacenar los documentos «en la nube» (en servidores de Microsoft») y poder acceder desde cualquier lugar a ellos a través del interfaz web o de otra copia de Office. Con el navegador puedes visualizar el documento, pero también compartirlo con otros usuarios, para lo que añade un aviso de quien lo está editando y un control de versiones.

Lo que ofrece Office Live Workspaces era indispensable para un producto como el paquete ofimático de Microsoft. La era de las máquinas desconectadas de internet está tocando a su fin y la necesidad de acceder a documentos desde cualquier lugar se ha generalizado. Son los motivos por los que Lotus Simphony me pareció decepcionante y por los que Google Docs o Zoho gozan de cierta popularidad. En este punto, podríamos decir que Office Live Workspaces es una buena estrategia defensiva: si estás contento con el paquete Office, no necesitas pasarte a otra solución para conseguir esas ventajas.

Claro que, por otro lado, Microsoft sufre de la necesidad de no «competir consigo mismo», el interfaz web no permite crear ni editar documentos, por lo que se está atado a aquellas máquinas con Office instalado para hacerlo. El debate entre aplicaciones online o aplicaciones de escritorio con «puente» hacia la red está ahora mismo en una experiencia mucho mejor de las segundas, mientras que las primeras ofrecen una mayor libertad al usuario para trabajar desde cualquier conectada, lo que las hace también multiplataforma (esta solución de Microsoft sólo está para Windows, aunque prometen una versión Mac; de Liux, nada)

Estoy convencido de que más tarde o más temprano, Office Live Workspaces permitirá editar documentos y será realmente una aplicación completa, probablemente basada en Silverlight. De hecho, a priori, esa sería una ventaja competitiva respecto al resto: Silverlight permite ofrecer un entorno mucho más potente y completo para la ofimática, pero Microsoft parece que está paralizado y decidido a no aprovechar que Google y compañía siguen atados al Javascript. De esta manera seguirán arañando mercado por la base, por los usuarios menos exigentes en funcionalidades, los que necesitan editar desde cualquier máquina y los más sensibles al precio de la licencia. Por muy lejos que estén hoy de lo que ofrece una Office de escritorio, Microsoft haría mal en pensar que no van a evolucionar.

ODF y PDF en Office 2007 con el Service Pack 2

Xps en Office 12

Microsoft ha anunciado oficialmente que Office 2007 soportará ODF, PDF y XPS, no ya vía plug-in sino de forma directa con el segundo service pack que verá la luz a principios del año que viene. El soporte de PDF era muy esperado y estaba en los planes originales para Office 2007, pero disputas con Adobe lo impidieron; por su parte XPS supone la alternativa a PDF creada por Microsoft y que con esta integración va a tener su primer impulso serio en la difícil carrera por hacerse un hueco.

Pero lo más interesantes está en que Office 2007 soportará de forma nativa ODF, algo que ya era posible mediante un plugin, pero que según lo anunciado por Microsoft (véase su nota de prensa) pasará a ser nativo el año que viene. Mi impresión – más allá de que es una promesa como las de interoperabilidad y apertura – es que este movimiento supone el reconocimiento por parte de Microsoft de que OpenDocument es ineludible tras su adopción por muchas administraciones públicas. PDF también es un imperativo del mercado y, estándares abiertos mediante, nos acercamos a un escenario más razonable en la ofimática: no se compite por los formatos, se compite por el valor que aportan los productos.

Como elemento llamativo, ni una palabra sobre el soporte de la versión ISO de OOXML. Más información en Beta News.

IBM Lotus Symphony, decepcionante

IBM Lotus SymphonySin duda ha sido una de las noticias de las últimas semanas y todavía no la habíamos comentado por aquí. Me refiero a la salida de IBM Lotus Symphony, paquete ofimático resucitado de los años 80, época en la que suposo parte de los desatinos que sacaron a IBM del liderazgo de la industria tecnológica. IBM Lotus Symphony es propuesto como una alternativa gratuita a Microsoft Office, con soporte para OpenDocument y para los formatos anteriores de MS Office y está basado en OpenOffice. Eso no significa que sea software libre, ojo, al código de OpenOffice han añadido código propio que no tiene licencia libre.

IBM Lotus Symphony a quien más se parece es a StarOffice, pero gratis. ¿Por qué afirmo que es un producto decepcionante? Porque apenas aporta nada nuevo, porque quien más va a sufrir su competencia es OpenOffice y, sobre todo, porque no mira más allá del escritorio. Si hay algo de valor en las propuestas ofimáticas alternativas a MS Office de los últimos tiempos es almacenar en en remoto, compartir los ficheros y acceder a ellos desde cualquier equipo. Es a lo que juega Google Docs y a lo que va a tender Microsoft también. El resto ofimática web y hasta Adobe también están centrados en una solución para usuarios en movilidad y siempre conectados, para el usuario de este siglo.

La propuesta de IBM Lotus Symphony me resulta insulsa. Magnífico que cada vez haya más competencia en la ofimática – algo que permiten el uso de estándares abiertos, que la rivalidad esté en los clientes – pero no es un software que pueda uno plantear como una solución de futuro (casi ni del presente). Si se quiere competir, ¿qué tal una versión de OpenOffice más usable y que se integre con servicios de ofimática online?

La descarga de la beta (Windows, Linux) en IBM.com.

Office 2007 Ultimate de rebajas para estudiantes

logo_office_2003.jpgMe pregunto si esta decisión estaba tomada antes de que ISO no aceptase OOXML, Office Ultimate 2007 pasa a costar 60 dólares a estudiantes, desde los 680 que cuesta ahora mismo para todos los públicos. La oferta comienza en Estados Unidos y Reino Unido, pero llegará a España a partir del 20 de Septiembre (News.com). También es difícil no señalar la coincidencia en el tiempo con la rebaja del iPhone, por más que desde la salida de Office Ultimate 2007 ha pasado más tiempo, la bajada es mucho más importante.

Me da mala espina este «ofertón» de Microsoft. En el panorama actual, comenzar a soportar OpenDocument de manera nativa se planteaba como una opción a considerar después del rechazo de OOXML, pero este movimiento apunta a una apuesta por ampliar todo lo posible la base de usuarios de Microsoft Office en la época de comienzo de curso. ¿El motivo? Pues que OOXML sea lo más rápido posible el estándar de facto, lo que ha sido una de sus grandes bazas de siempre, ser lo que todo el mundo utiliza y con quien nadie quiere ser incompatible.

OOXML no será ISO de momento

Aunque no hay anuncio oficial (sí que lo hay ya, está en iso), se ha filtrado que ISO ha rechazado la aprobación por la vía rápida del estándar OOXML de Microsof (Pc World, Barrapunto).

Ahora queda que la propuesta de convertir a Office Open XML como estándar ISO tenga que ser revisada para tener en vuenta las objeciones de los que han votado negativamente. El restultado es que OOXML no será ISO este año, pero aún puede llegar a serlo durante el año que viene. A Microsoft le queda la patata de estudiar hasta que punto soportará OpenDocument (de momento tiene un plug-in) con vistas a no perder mercado en las administraciones públicas, cada vez más concienciadas en el uso de estándares abiertos.

Eso sí, en su nota de prensa, Microsoft prefiere ver el vaso medio lleno.

Relacionado: Office Open XML como estándar ISO.

¿Debe ser Office Open XML estándar ISO?

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Cuando hace un par de años Microsoft presentó Office Open XML como estándar (OOXML) ya lo recibimos con la dosis necesaria de escepticismo. No porque no hubiese avisado (meses antes había publicado los esquemas de los ficheros de Word), sino porque la conversión de quien por historia ha conseguido imponer sus estándares cerrados siempre es difícil de creer. El hecho de atesorar patentes sobre el uso de XML en los procesadores de texto tampoco ayudaba, por más que Microsoft haya «prometido» no utilizar las demandas que posee sobre OOXML.

Y es que desde los años 90 en los que Microsoft Office se convirtió en el estándar de facto de la ofimática ha cambiado alguna cosa. La principal es que la concienciación por el uso de estándares abiertos en las administraciones públicas ha crecido gracias a la presión de numerosas asociaciones y de sus competidores, con Sun e IBM a la cabeza. Sin duda el caso paradigmático fue el de Massachusetts, por estar situado en Estados Unidos y por dibujar un escenario aterrador para Microsoft: Office se veía amenazado por no soportar OpenDocument (ODF), el estándar abierto, aunque esto fue subsanado con un plug-in y ganaron el contrato.

Más adelante ODF se vería reforzado siendo elegido estándar ISO. Con este escenario, Microsoft se ha empeñado en convertir a OOXML en un estándar reconocido por las instituciones. Lo consiguieron con ECMA y mañana ISO decide sobre el tema.

La importancia de ello se ejemplica en el caso antes citado de Massachusetts, que después de que ECMA aceptase el formato de Microsoft, decidió admitirlo para su uso en la administración (BetaNews), una auténtica victoria de la compañía de Gates. Con este panorama, conseguir que OOXML sea estándar ISO permitiría presentar a Microsoft Office 2007 como la plataforma para el estándar de iure y compatible hacia atrás, con todos los archivos generados durante los últimos años.

Los argumentos de Microsoft

Más allá de la discusión técnica (sobre el soporte de ficheros binarios) y de patentes (sobre las no cubiertas por la promesa de Microsoft y sobre si Sun e IBM las tiene sobre ODF) que pueden seguir en las referencias al final, me interesan sobre todo dos: una señala que la diversidad de estándares es buena porque estimula la competencia y otra OOXML es superior técnicamente a ODF.

Sobre la primera mi opinión es que, si bien puede tener cierto sentido, el fundamento principal de un estándar en ofimática es que se puedan compartir documentos entre usuarios y aplicaciones. Por más que se pueda programar el soporte de todos (si son realmente abiertos), son útiles si nos ponemos de acuerdo en qué utilizar. La competencia queda desplazada a los clientes de estos estándares y ahí Microsoft está preocupada: aunque Office 2007 es superior a cualquier otra propuesta del mercado, para tareas básicas muchas de las alternativas son más que suficientes.

La supuesta superioridad de OOXML nos lleva al tema de si el estandarizar (congelar una especificación en un momento determinado) va contra la innovación, puesto que durante el proceso de aprobación y la vigencia del nuevo estándar, todos los avances quedan sin aplicar. El argumento se auto-destruye: si se elige OOXML, los avances que por otra parte se hagan no estarán en el estándar. El único modo de conciliar innovación y estandarización es aplicar lo novedoso al estándar vigente.

Y es en este punto en el que creo que está la clave para desear la derrota de OOXML. No tengo motivos para estar seguro que sea «una trampa» de Microsoft para luego iniciar una guerra de patentes (más bien veo eso muy poco verosímil) o que confien en que nadie podrá implementarlo (de hecho Apple con iWork ya ha demostrado que es posible hacerlo en otras plataformas). Sí creo que cuentan con que si se aprueba, serán los únicos en soportar ahora mismo tanto OOXML como ODF (¿irónico, no?) y podrán presentarse como los creadores y especialistas en un estándar ISO. Con ello, mi convencimiento es que ODF debe seguir siendo el único estándar ISO para la ofimática y que el camino para Microsoft es la implementación directa (sin plug-in) del mismo en su suite. Si en realidad se cree estándares abiertos, la apuesta es contribuir y dar soporte al aprobado, no plantear una alternativa al margen de todo y de todos. Mañana veremos en qué queda todo esto.

Más referencias:

  • Dans sobre el oscuro affaire sueco. Algo que debería llevar a ISO a replantearse cómo llega un estándar a aprobarse.
  • Ati y un monográfico sobre ODF.
  • Rofrigo Corral defendiendo la postura de Microsoft.
  • NoOOXML recoge todas las criticas a la estandarización.
  • El Diablo y las reglas de la votación.
  • Maligno ataca a la desinformación sufrida por Microsoft.

Actualización 01/04/08: Microsoft consigue que Open XML sea estándar ISO.

Numbers en iWork ’08 y la experiencia de usuario

Numbers officeLo más interesante del último evento de Apple ha sido sin duda iWork 2008, sobre todo por el añadido de Numbers, una hoja de cálculo que desde la compañía de la manzana quieren posicionar como añternativa al Excel de Microsoft Office.

Numbers presenta algunas características interesantes. Dicen – quienes la han probado – que como interfaz es realmente bueno (a un servidor la interfaz de Office 2007 le parezca también notable) y que facilita un montón de cosas respecto a Excel. Además soporta el Open XML de Office 2007 con el que es compatible (cosa que por cierto, desmiente aquello de que no se podría implementar fuera de Windows).

Pero Numbers todavía es una hoja de cálculo de juguete, no tiene macros, ni API para desarrolladores, ni realmente ninguna característica potente que Excel no tenga. De hecho, dentro de la filosofía Apple esto no es lo importante, apuestan por una experiencia de usuario superior, algo que les está funcionando relativamente en los ordenadores personales y más que bien en electrónica de consumo. Entiendo que para el usuario tipo de Apple esto es más interesante que la potencia de Open Office como alternativa al paquete de Microsoft.

Pero la ofimática, cuanto más profesional es su uso, más necesita de integración con otros sistemas y de esas funcionalidades que los usuarios particulares señalan como «que nadie utiliza y complican el software». No parece que Numbers ni iWork ’08 puedan hacer daño hoy por hoy a Office en este segmento, aunque su planteamiento de partida de ser compatibles con ellos es interesante, cubre el flanco de que un día Microsoft decida dejar de ofrecer su suite para Mac. Eso sí, nada de Open Document, con lo que el resultado es un apoyo tácito al OOXML de Redmon, a Apple ser abierto y los estándares le siguen importando un pimiento.

Microsoft prepara su Zoho / Google Apps

zoho logoLo publican en TechCrunch a partir de un post modificado en el blog de un empleado de Microsoft. En la parte que borró afirmaba que el producto en el que iba a trabajar «tiene much opotencial y probablemente competirá con Google Spreadsheets, DabbleDB, Zoho o JotSpot Tracker. Interesante la mención a productos como el excel online de Google o el servicio de base de datos DabbleDB…

Se pueden hacer muchas lecturas. La primera es que un paquete ofimático online de Microsoft se posicionaría como una solución de bajo coste frente a la que ya presentan basada en Sharepoint y Office, que quedaría para las grandes empresas, o a sólo Office. Otra es que Microsoft siempre acaba aterrizando en cada mercado y si bien Office Live iba en otra dirección, parece probable que lo reconduzcan e incluyan una versión de Excel, de Word, de PowerPoint y, ya que se incluye a DabbleDB en la comparación, de Access. En el tema técnico, el cliente web de Outlook demuestra (desde hace años) que Microsoft puede hacer cosas tan buenas como cualquier otro en este terreno y cierta integración con la suite Office sería una ventaja importante respecto a sus competidores. Por último queda el negocio, es pasar a un modelo de pago por suscripción como el de Google Apps y también a olvidarse del tema de la piratería (o al menos afrontarlo con mucha más ventaja).

Google Apps frente a Microsoft Office

Sin duda una de los movimientos más interesantes en lo que llevamos de año ha sido el de Google Apps Premier Edition. Pasado el momento de la novedad, queda mirar con lupa qué posibilidades tiene la «suite» de aplicaciones en la web de Google frente al competidor contra el que se posiciona, que no es otro que Microsoft y su Office en la empresa.

Google Apps Premier Edition ofrece los servicios de Google (Correo, calendario, hojas de cálculo y documentos, talk) en el dominio del cliente con diez gigas de espacio para el correo electrónico, administración de usuarios, acceso a la API de «single-sign-on» y soporte telefónico 24/7, todo por cincuenta dólares por usuario y año.

Por un lado es claro que como suite ofimática, Google se encuentra a años luz de la Microsoft Office. Tanto por funcionalidades (desde la falta de gráficos en sus hojas de cálculo hasta la ausencia del Google Powerpoint), como por no poder trabajar desconectados. En cuando a capacidad de integración, Google Apps Premier Edition hace muy fácil compartir documentos, algo en lo que aventaja a Office si no se cuenta con Sharepoint, aunque la integración de Office con otros sistemas de las empresas (hojas de cálculo con informes de la base de datos, por ejemplo) es otro punto a favor de Redmon.

GMail es muy muy bueno, mejor que cualquier otro webmail, pero Outlook también lo es y ofrece un cliente web que tiene de todo. Además hay que hablar de integración con el sistema de directorio de la compañía, Outlook sí, GMail no. Luego tenemos a Office Live, que no es ofimática vía web sino un conjunto de servicios web que permitirán administrar el correo electrónico y la página web de una pequeña organización, facilitando herramientas de colaboración. Con Office Live sí que puede competir Google Apps Premier Edition, sobre todo en precio.

Sumando a todos estos factores la preocupación por la privacidad, creo que Google lo tiene complicado para cobrar por servicio y que Microsoft con sus cientos de millones de clientes lo tiene mucho mejor si logra aportar una oferta de software más servicios. Integrar el mundo online con aplicaciones de escritorio… que también ¿por qué no? podría ser la apuesta de futuro de Google ¿sería descabellado que pensasen en Open Office para eso?

Google Apps Premier Edition

Hoy Google pone en el mercado Google Apps Premier Edition, la versión de pago y para empresas de su Google Apps for Your Domain. La ventaja de pasar a la versión profesional de su conjunto de herramientas web es la de contar con diez gigas de espacio para el correo electrónico, administración de usuarios, acceso a la API de «single-sign-on», soporte telefónico 24/7 y lo que también incluye la versión gratuita: correo con Gmail, calendario con Google Calendar, mensajería con Talk y ofimática con Google Docs and Spreadsheets (en la profesional sin límite de espacio), todo en el dominio del cliente (véase Google Office para las empresas, de momento sin su Powerpoint). El precio de Google Apps Premier Edition será de cincuenta dólares por usuario.

La necesidad imperiosa de diversificar. Aún cuando cincuenta dólares no sea mucho más de lo que Google saca dando la versión gratis con anuncios, cobrar por suscripción le permitiría dejar de ser una empresa dedicada exclusivamente a la publicidad. El desafío no es desdeñable: software menos potente, dudas respecto al software como servicio de las empresas y los problemas de privacidad y seguridad inherentes al modelo. Vía StartSquad, que también ofrece algunas capturas. En la ayuda de Google tenemos toda la información.