El futuro de Firefox, Chrome y la dependencia de Google

Firefox 3

Los números presentados por la fundación Mozilla no dejan lugar a dudas, su situación económica es envidiable (75 millones de dólares de ingresos por 33 de gastos) y su dependencia de Google, evidente: el 88% de los ingresos viene por la publicidad en los resultados de búsquedas hechas desde la caja de Firefox. Si Google cerrara el grifo, Mozilla – que tiene estatus de fundación sin ánimo de lucro – entraría en números rojos, algo que parece no va a suceder a corto plazo, el acuerdo que ata a ambos se extiende hasta 2011.

Incluso antes de la salida de Chrome, Google ya era un actor clave en la segunda guerra de los navegadores, un software cuya gratuidad desembocó en que el único modelo de negocio viable fuese apostar por integrar un buscador con publicidad. La apuesta de Google por Firefox frente al dominio de Microsoft del mercado de este software que permite acceder a sus servicios, llegó hasta el punto de pagar por instalaciones del mismo… pero el panorama cambió radicalmente con la salida de Google Chrome, su propio navegador.

No me cabe duda de que Chrome va a ser una piedra angular en los planes de Google, que van a empujar su instalación (R/W apunta a que van a empezar a negociar con fabricantes para que venga preinstalado) y que confían mucho más en su proyecto que en Firefox para articular un navegador orientado a aplicaciones web. Por otro lado, descartaría casi por completo que Google estrangulara económicamente a Mozilla, el coste de imagen sería demasiado alto, ni siquiera Google puede permitírselo. Jorge Galindo señala que en todo caso Firefox podría continuar aunque Mozilla quebrase, pero sería un escenario completamente diferente sin infraestructura ni equipo de desarrollo de primer nivel en exclusiva.

¿Qué nos cabe esperar? Pues un ascenso lento y seguro de Chrome que, fallos de la versión beta aparte, me parece que está muy bien planteado. Durante 2009 tendrán disponible una versión «decente», con extensiones y multiplataforma, además del empuje con el que parten de su integración con Android. ¿Tiene posibilidades Firefox de aguantar el tipo ante un envite de este tipo? Me gustaría pensar que sí, que uno de los proyectos más positivos para la web de la última década ha llegado para quedarse, pero tiendo a no ser demasiado optimista. El gran activo de Firefox, que no tiene ninguno de sus rivales, es la comunidad de desarrolladores y usuarios activos que le permiten llegar mucho más allá de lo que posibilitaría el navegador como producto. La clave, en mi opinión, estará en ver si Google con Chrome es capaz de generar esa comunidad alrededor; siendo un proyecto libre y viendo lo conseguido con Android, tiendo a pensar que sí y que el perfil de usuario que apostaría por Chrome es el que hoy utiliza Firefox y no Explorer.

Webkit en Explorer y el software libre en Microsoft

navegación privada en Explorer 8

Se ha armado un poco de revuelo ante unas declaraciones de Steve Ballmer en las que apuntaba a que el software libre es «interesante» y ponía como ejemplo el caso de Webkit y su uso por parte de Apple. Hasta ahí creo que las reacciones han sido bastante exageradas, lo que más remarca Ballmer en su charla es que la innovación vendrá – en su opinión – por parte del software propietario. La posibilidad por tanto de un Internet Explorer que use Webkit (el motor libre sobre el que funcionan Safari, Chrome y hasta el navegador de los S60 de Nokia) es más bien remota, por mucho que los desarrolladores web se froten las manos ante la reducción a dos motores para navegadores web que supondría (el otro sería Gecko, usado por Firefox).

Ahora bien, resulta interesante ver como se posiciona Ray Ozzie (entrevista en eWeek) ante la posibilidad de utilizar software libre por parte de Microsoft en un proyecto clave como es Internet Explorer. «Una elección pragmática», «habría que considerar el software libre si existe algún tipo de beneficio, por ejemplo, para el usuario»… son algunas de las afirmaciones del «arquitecto de software jefe» de Microsoft. Claro que sería fácil contestar a esto que una licencia propietaria difícilmente va a beneficiar al usuario, pero lo más interesante es el cambio de postura ante el software libre de Microsoft, que hasta ahora ha consistido en ataques infundados, amenzas de patentes y algún proyecto marginal liberado.

¿En qué consistiría esta nueva mentalidad que dejan entrever Ballmar y Ozzie? Básicamente en lo que hace Apple, uso de proyectos software libre para crear productos con código de varias licencias, con Safari como ejemplo: uso de un motor libre como Webkit (con lo que todos las aportaciones y cambios que hagan en él se aportan al proyecto como código libre), sobre el que construyen otras capas con licencia propietaria. De momento es pura especulación y movimientos como Bizspark auguran muchos años de apuesta por el software propietario por parte de Redmond, pero si va a haber algún acercamiento importante al software libre por parte de Microsoft (y soy de los que piensa que eso es algo inevitable), a buen seguro que será de esta forma.

También lo comenta Abadía digital.

Artículos relacionados:

Firefox llega al 20% de cuota de mercado

Firefox 3

Firefox llega al 20% de cuota del mercado mundial de navegadores por primera vez según Net Applications. Aunque ya se habían barajado cifras superiores por otras fuentes, lo interesante de este caso es que estas estadístiscas están construidas con datos de todo el mundo y diversidad temática en las webs estudiadas, por lo que se elimina el sesgo que introducen otras mediciones (sin ir más lejos, en Error500 Firefox está en el doble).

Como comentamos al hilo de la segunda guerra de los navegadores, la llegada de Firefox fue providencial. Sin su aparición y estímulo al mercado de los «browsers» habríamos tardado mucho más en salir de la nefasta situación de dominio absoluto del mercado de Internet Explorer. Sin embargo, como apunta Marek, en el horizonte hay algunos nubarrones amenazando el crecimiento de Firefox. Destacaría los siguientes:

  • Necesidad de aterrizar en el móvil, terreno en el que va muy por detrás de Opera y otras soluciones.
  • Su excesivo consumo de recursos, que lo penaliza en la era de los ultraportátiles.
  • Su «google-dependencia» en los ingresos, a la que hay unir que Google pasó de pagar por su instalación a sacar Google Chrome que en una primera instancia amenaza a su principal base de usuarios, los más avanzados.
  • Acertar en la innovación. Proyectos como Geode o Ubiquity resultan interesantes, pero tengo muchas dudas de que a día de hoy sean útiles para ese 80% del mercado.
  • Las mejoras de los navegadores preinstalados. Tanto Explorer como Safari han mejorado en los últimos años. El reto de Firefox es ofrecer valor añadido al usuario que justifique su descarga e instalación. De nuevo, para el usuario que quiere extender y personalizar el navegador lo ha conseguido, pero ese otro 80% va a ser duro de pelear en tanto en cuanto apenas llega a distinguir la barra de navegación de las búsquedas en Google

En todo caso un hito para este navegador, uno de los proyectos más valiosos relacionados con internet de los últimos años.

Relacionado: Estadísticas de uso de Chrome… ¿a quién esta robando cuota de mercado?.

Flash 10 y los problemas con vídeos en Firefox

Adobe Flash Player 10

Disponible la versión final de Flash 10 para descarga en la página de Adobe. Ya comentamos las novedades de Flash 10, pero viene bien actualizar a esta nueva versión: en Adobe aseguran que con ella se acaban los problemas que teníamos muchos usuarios de Firefox para ver vídeos.

Es probable que a muchos os suene el bug, consiste en iniciar un vídeo y que este se detenga a los dos segundos, sin posibilidad de continuar (News.com). Llevo unas horas con Flash 10 y, de momento, sin problema con los vídeos en Firefox. Es probable que el error haya supuesto un obstáculo importante para Firefox en su crecimiento en el mercado de los navegadores. Más allá de que el problema esté en Firefox 3, en el plugin o en un tercero que interfiera entre ambos, lo cierto es que resulta ilustrador de la dependencia respecto a un runtime cerrado como es el de Flash en la web de hoy en día, incluso para navegadores que presumen de abiertos, cumplidores de estándares y libres.

Estadísticas de uso de Chrome… ¿a quién esta robando cuota de mercado?

estadísticas Chrome

Tenía curiosidad por echar un vistazo a las estadísticas y observar el grado de adopción de Chrome. No sólo saber si se está utilizando, sino también intentar entender a quién le estaría robando cuota de mercado. Por un lado, siendo una versión beta, software libre y con Gears y javascript por bandera, uno pensaría que el perfil de usuario de Firefox es el que estaría más dispuesto a probarlo. Por otro, el handicap de no tener extensiones, hace que Chrome pierda muchos puntos para ser elegido el navegador habitual de ese mismo tipo de usuario.

Así que para resolver mis dudas, he tomado los datos de la semana anterior a la salida de Chrome y los he comparado con los de los últimos siete días, para así evitar el efecto que tuvo el lanzamiento. Tomando datos ofrecidos por Analytics para esta página tenemos que:

  • Chrome llega al 5.1%, lo cual no está nada mal.
  • Explorer pierde un poco más de tres puntos, pasando de más del 56% de los usuarios al 53%.
  • Firefox pierde 1.5 puntos, pasando del 38% a algo más del 36% de los usuarios de Error500.
  • Safari sube dos décimas y Opera baja una.

Para intentar tener una visión algo más amplia, he comparado estos datos con los de Genbeta y Blogdecine y así tener un espectro más amplio del usuario «geek» y otro perfil de usuario. He encontrado algunos datos interesantes:

  • Se nota que el público más «techie» es quien está adoptando el navegador de Google. En cine, apenas el 2,43%de los usuarios usa Chrome, en Genbeta pasa del 4.5%
  • En cine toda la cuota de Chrome la ha perdido Firefox, en Genbeta Explorer baja un poco, pero es el navegador de Mozilla quien más desciende (del 42.3 al 38.9).

Creo que no se pueden sacar conclusiones todavía y menos con unas muestras tan pobres como las que he escogido. Mis primeras impresiones son que a Firefox le está afectando la aparición de Chrome y es quien más cuota de mercado está perdiendo por culpa del navegador de Google. La buena noticia para Mozilla es que coincide con una tendencia de sustitución de Explorer por Firefox, por lo que el efecto está siendo amortiguado. Por su parte, el browser de Microsoft sigue bajando, al igual que Opera, mientras Safari se mantiene. Me apunto un estudio más amplio para final de mes con datos de más blogs y muestras más representativas.

Chrome, privacidad e integración con Google

Buscador en Chrome

Si hay algo que destacaría en los comentarios en español de las noticias relacionadas con el lanzamiento de Google Chrome, es la evidencia de un temor al poder de la compañía del buscador y la sospecha de que se trata de un instrumento más para «tener más información sobre nosotros». A esas preocupaciones había que sumar las que muchos manteníamos acerca de la integración de Chrome con otros servicios de Google, el que ofreciesen un navegador que no fuese «neutral» a la hora de escoger aplicaciones web.

Lo cierto es que una vez probado, Google Chrome ha mostrado que sus creadores no han cruzado las líneas rojas de neutralidad que debe mantener un navegador web. Matt Cuts ha salido al paso de lo que él llama «paranoia» (yo más bien diría «sana preocupación») indicando qué información se envía a Google desde Chrome. Con la credibilidad que les otorga ofrecer el código fuente y analizando la política de privacidad tenemos que:

  • La barra de navegación «Omnibox» viene activada con la opción de «sugerencias inmediatas». Esto hace que cada vez que introduzcamos un carácter en ella, se envíe a Google para que pueda ofrecer estas sugerencias, para las que también se utiliza el histórico de navegación. Ojo, la dirección final a la que navegamos no se envía, la búsqueda sólo llega a Google si lo tenemos como motor de búsqueda elegimos como predeterminado en Chrome (se elije en la instalación y es modificable en cualquier momento).
  • Chrome modifica las páginas 404 que pesen menos de 512 bytes y las sustituye por una «más amigable» en la que sugieren otras y ofrecen una caja de búsqueda. Para esas sugerencias, envía información de la URL a Google. Al igual que la funcionalidad anterior, se puede desactivar como explican en la página de soporte.
  • Chrome se conecta a Google para comprobar actualizaciones (cada 25 horas) y cada 30 minutos para descargar una lista de páginas consideradas malware o pishing.
  • El envío de errores y de información sobre el software para depurar la beta está desactivado por defecto.

El aspecto más peliagudo desde el punto de vista de la privacidad es sin duda el envío de lo que escribamos en la barra de navegación para ofrecer sugerencias. Permiten desactivarlo, pero no elegir otro proveedor (como tampoco lo hacen como detector de pishing/malware), algo que no estaría de más, así como venir desactivado por defecto. El equilibrio entre privacidad y funcionalidad ofrecida se quiebra en el preciso momento en que viene preactivado, sobre todo porque la mayoría de los usuarios no es consciente del envío de información ni cambia la configuración. Su justificación es que esta barra Omnibox transmite la visión de navegador de sus creadores: la integración del buscador en la navegación de forma transparente para el usuario, asimilando el comportamiento que tienen muchos navegantes, que en lugar de escribir URLs, escriben el nombre en la caja de búsquedas.

Queda un último punto «peliagudo» que encontramos en las condiciones de privacidad:

En su copia de Google Chrome encontrará uno o varios números de aplicación exclusivos. Tanto estos como los datos facilitados al instalar el navegador (por ejemplo, el número de versión, el idioma, etc.) se enviarán a Google cuando instale y utilice el navegador por primera vez, así como durante las actualizaciones automáticas de este. Si opta por enviar a Google informes de error y estadísticas de uso, el navegador enviará dicha información junto al número de aplicación exclusivo. En estos informes pueden incluirse datos referentes a archivos, aplicaciones y servicios en ejecución en el momento del error. Estos documentos nos resultan útiles para diagnosticar e intentar solucionar cualquier problema que afecte al navegador.

El tema de los identificadores únicos de máquinas / instalaciones software fue bastante polémico durante la aparición de Windows XP, que incorporaba un mecanismo de este tipo para controlar las activaciones del producto. De nuevo, el ofrecer el código fuente fortalece la posición de Google de que no lo usarán más allá de lo mencionado arriba: al instalarse con la información de la versión y al enviar informes de errores si accedemos a hacerlo.

No voy a decir que Google Chrome es un lanzamiento inocuo, de hecho estoy convencido de que va a ser punta de lanza para influir en los estándares de las aplicaciones web del futuro, pero definitivamente no es un instrumento de espionaje de Google ni fuerza de forma grosera la integración con el resto de sus servicios.

Google Chrome, navegador para aplicaciones web

Pantallas de google Chrome

La descarga de la beta Google Chrome para Windows ya está disponible en su página oficial, pero tanto blogs como prensa especializada llevan dos días inmersos en una catársis de análisis del cómic publicado para explicarlo. Y aquí andamos, intentando vislumbrar lo que va a suponer el lanzamiento de este navegador web, al que algunos alcanzan a llamar «sistema operativo».

Confieso que mi formación como informático me hace difícil ser tan flexible con la definición de sistema operativo como para aplicársela a Chrome (como no se la aplico a Adobe Air), aunque entiendo que para muchos supone una analogía inevitable. ¿Por qué? Porque Google Chrome es el primer navegador diseñado para aplicaciones web, no sólo con la idea de «páginas web». Gestiona pestañas como procesos, cada una tiene su espacio de memoria independiente, el foco estará en el rendimiento del motor de Javascript y viene con Gears integrado. Tres aspectos que marcan su aproximación a lo que Google viene sembrando desde hace ya tiempo, los datos y las aplicaciones en «la nube de internet», que el escritorio tenga cada vez menos valor porque todo lo tendremos en la red. JaviPas y Enrique subrayan la visión de Google Chrome como «sistema operativo» (aunque, insisto, necesitando otro por debajo que gestione la máquina y los recursos…).

Logo de google Chrome

Lo más relevante de Google Chrome – en mi opinión – es que Google haya optado por sacar un navegador, apostado por Javascript + Gears, en lugar de comprar Adobe. Lo justifico, en la partida en la que está intentando Google entrar es en la de influir es en la de las tecnologías con las que crearemos la web del futuro. Hace años (Explorer 5), la guerra de los navegadores perdió todo sentido porque Microsoft forzó la gratuidad y se sirvió de integrar el suyo en Windows, pero también porque no hubo forma de que influyesen en las tecnologías que, por aquél entonces, eran las únicas que daban dinero: las que se encuentran en el lado del servidor. Los navegadores de hoy tampoco lo han conseguido (menos mal), pero sí que juegan un rol importante en las del lado del cliente, que con la proliferación de las RIA (aplicaciones ricas en internet), se encuentran en una encrucijada importante: mantener el modelo de Javascript frente a la presencia de tecnologías como Flash, JavaFx y Silverlight. Claro que las empresas desarrolladoras de las últimas puede hacer plug-ins para soportar cualquier browser, pero también que quien controla el navegador, tiene mucho que decir en esta historia. En entornos cerrados tenemos el caso de Flash en el iPhone, pero pensemos que Microsoft se atreviese a preinstalar Silverlight en Explorer.

Ahora bien, ¿es suficiente Javascript para las cosas que se quieren llevar a la red? Para un editor de textos básico, parece que sí, para uno de imágenes… pues no. De hecho, lo siguiente en lo que creo que va a trabajar la gente de Google es en estándares abiertos que permitan aplicaciones web más potentes, que no las hagan depender de un runtime cerrado.

Queda mucho por analizar y por ver de este Google Chrome, de entrada observar si han conseguido hacer un buen software además de apuntar algunas ideas innovadoras. Hay varios puntos que dejaremos para los próximos días: ¿es en realidad un navegador para navegar por internet o para navegar en Google? ¿será neutral a la hora de usar buscadores o aplicaciones web? (temor que plasma aNieto2K) ¿desactivará el ser software libre todos los temores a que sea un nuevo instrumento de seguimiento y monitorización por parte Google para alimentar su sistema publicitario? (Actualización 3/9/08, tema tratado en Chrome, privacidad e integración con Google).

¿A quién va a afectar realmente este movimiento? En una primera derivada, no me cabe duda, a Firefox. Como dice Mariano, el perfil de usuario que se va a descargar un navegador nuevo y libre, encaja a la perfección con el del navegador de Mozilla y mucho menos con el que utiliza Explorer. Por mucho que se desee ver de otra forma, es un navegador con algunas ideas innovadoras y no va sustituir a Windows ni Linux ni MAC OS, si acaso, sustituirá a la herramienta que usemos para navegar. Eso sí, desde Mozilla aseguran estar tranquilos (Giga Om), conociendo muchas de las primeras versiones de productos de Google, lo cierto es que, posiblemente, tengan bastante tiempo hasta que logren algo bueno.

Vamos a tener Google Chrome para rato por aquí. Lo siento por quienes se quejan de que «todo los blogs de tecnología están hablando de Chrome», creo que es como quejarse de que todos los blogs de fútbol hablasen de la Eurocopa. En juego está parte del futuro de la web…

Google Chrome, navegador de Google

Google Chrome

Si la segunda guerra de navegadores estaba animada, ahora parece que es Google quien se suma a la fiesta. Se confirma Google Chrome como proyecto de navegador de la compañía del buscador, los datos en una fuente bastante fidedigna como es Philipp Lenssen, que publica un comic recibido con las características del mismo.

Detalles conocidos de Google Chrome especialmente interesantes:

  • Se tratará de un navegador libre (sin datos sobre la licencia) basado en Webkit. Por supuesto, incluirá Gears de serie.
  • Variaciones en la interfaz de pestañas y cuando se lancen aplicaciones web, que tendrán un tratamiento especial (quizás las que utilicen Gears).
  • Presumen de nueva máquina virtual de Javascript más eficiente (será libre e integrable en otros proyectos), innovadora gestión de la memoria y más rapidez que cualquier otro.
  • Google Chrome tendrá barra de navegación con autocompletado. Presumiblemente, basado en el buscador.
  • La página de inicio será similar a Speed Dial de Opera.
  • Habrá modo de navegación privada en Google Chrome tal como hay en Explorer 8.

Actualización: un análisis más a fondo en Google Chrome, navegador para aplicaciones web, se puede descargar la beta para Windows desde la página oficial. También, Chrome, privacidad e integración con Google.

De momento la página oficial no está disponible, aunque dado que han filtrado la información, el lanzamiento debería ser inminente. El movimiento trastoca la posición de Google en la segunda guerra de navegadores, siembra dudas sobre su apoyo a la fundación Mozilla y supone la aparición de un actor en el sector con intereses muy marcados. En cuanto esté disponible, habrá que analizar Google Chrome a fondo.

Actualización:

Tenemos el Comic completo y la confirmación oficial en el blog de Google.

Internet Explorer 8 y el modo de navegación privada

navegación privada en Explorer 8

Ya está disponible la beta 2 de Internet Explorer 8, la nueva versión del navegador de Microsoft que verá la luz este año. Hay bastantes novedades respecto a la anterior, como explican en el blog oficial (en castellano, un buen resumen en otro blog más). A la espera de hacer un análisis más a fondo de lo que va a traer Internet Explorer 8 de novedoso, me quedaría con una funcionalidad recién añadida: el modo de navegación privada.

El «InPrivate mode» supone que de la sesión de navegación que realicemos no se registrará nada, ni en el histórico, la caché, cookies ni siquiera en el autocompletado de las direcciones web. Desde Microsoft lo justifican con variedad de ejemplos, desde visitar webs del banco hasta estar en un locutorio con un ordenador compartido, pero a buen seguro que el modo de navegación privada de Explorer 8 será bien recibido entre los aficionados al porno.

Pero ahí no queda la cosa, InPrivate Blocking es otra funcionalidad muy interesante para los amantes de la privacidad. Se trata de limitar la capacidad que tienen determinados servicios de «seguir» nuestra navegación. Por ejemplo, muchas webs utilizan Google Analitycs y para ello hacen una llamada a «google-analytics.com/urchin.js», lo que permite a Google saber qué webs con su sistema de estadísticas hemos visitado. Explorer 8 permite decidir si queremos darles esa información o no, limitando a diez los sitios en los que «vernos» cuando navegamos en modo privado.

Estas funcionalidad van un poco más allá de un «porno mode», están en la clave de las preocupaciones de privacidad de cierta parte de los usuarios y puede llegar a ser un ataque de flotación a quienes están basando sus redes publicitarias en el seguimiento de la navegación del usuario. Por una vez, y sin que sirva de precedente, estamos ante una funcionalidad de un producto de Microsoft que da al usuario el control de qué información se guarda y de la gestión de cierta parte de su privacidad en la navegación web.

Más información sobre privacidad en IE8 en el blog oficial.

Por cierto, ojo con Explorer 8. IE7 no es mal navegador y lo que estoy viendo de la nueva versión está trabajado, en Microsoft se han puesto las pilas con el browser.

Snowl, Aurora, OAuth, OpenId y el futuro del navegador web

Aurora

El futuro del navegador web es el tema «estrella» de la semana merced a Aurora y Snowl, dos proyectos de la fundación Mozilla. El primero lo encontramos en la factoría de ideas de Mozilla Labs, abierta a propuestas externas para reflexionar alrededor de la nueva generación de navegadores. Desde Adaptative Path presentan Aurora, apenas un boceto, siquiera una «prueba de concepto» de lo que podría ser el navegador del futuro.

Aurora muestra un cambio radical en la experiencia de usuario del navegador web, que podría definir en tres variables: aplicaciones ricas en internet (las RIA), una experiencia social y utilización de la localización del usuario. Sin duda un planteamiento impecable, por mucho que se aleje de una propuesta asumible hoy en día, ¿qué tecnologías vamos a utilizar para las RIA? ¿quien albergará mis contactos? ¿bajo qué estándares se comunicara este futuro navegador con las distintas aplicaciones? ¿y ellas entre sí? ¿cómo y dónde se gestionará la privacidad de mi localización? Son todos temas que hemos ido comentando a lo largo de los últimos dos años y que reflejan en cierto modo hacia donde se encamina nuestra experiencia de la web.

¿Cuál sería el planteamiento ideal? Personalmente apostaría por un runtime para aplicaciones ricas en internet que sea abierto, estándares OpenId u Oauth integrados en el navegador para identificarnos en la web y acceder a los datos que tengamos en nuestras aplicaciones, sitios sociales interoperables con portabilidad de datos real y un navegador que ofrezca una buena experiencia sin perder su rol neutral y basado en estándares abiertos, como debe ser la web.

Por otro lado, esta semana ha visto la luz Snowl, una extensión que apuesta por convertir Firefox en el centro de las comunicaciones en la red con un rol que va más allá del de navegador web. La extensión que podemos instalar es apenas un prototipo, pero muestra el concepto que persigue implementar:unificar la recepción de todo tipo de mensajes, desde correos electrónicos o canales RSS hasta mensajes en twitter o respuestas en foros. Ofrece dos vistas de uso, una más parecida a un gestor de correo y otra similar a un lector RSS en versión «river of news».

De momento Snowl es algo a lo que echar un vistazo y poco más. A serios problemas de implementación hay que unir que conceptualmente es bastante discutible, los sitios tipo Twitter admiten una experiencia interactiva muy diferente que la lectura RSS y construir un interfaz capaz de distinguir la importancia de cada mensaje y se adapte al tratamiento que se puede dar a cada uno… complicado.

En todo caso, uniendo Aurora y Snowl tenemos un escenario interesante por parte de la fundación Mozilla. Una apuesta por la innovación abierta para el futuro del navegador web (justo hoy alianzo publica algunos casos de éxito de esta filosofía), algo muy necesario tras los años oscuros en los que Explorer reinó en solitario y que va a traer esta segunda guerra de los navegadores.

Os dejo con el primer vídeo de Aurora, el resto se puede ver en adaptivepath.