Internet Explorer 6 y los costes de desarrollar sin respetar estándares

internet_explorerMucho se está comentando sobre cruzada de Digg y Youtube contra Internet Explorer 6, versión del navegador de Microsoft de hace ocho años que continua con un porcentaje del mercado de navegadores significativo. El problema con IE6 es que no encontramos navegador menos respetuoso con los estándares y nefasto para el desarrollo web desde… Internet Explorer 5, que felizmente parece casi erradicado de la faz de la tierra. Los desarrollares frontend web serían mucho más felices si esta decisión fuese tan fácil como la de Digg y Youtube (aNieto2k, Cristalab), avisando que dejarán de soportar este browser, pero lo cierto es que se paga el precio de dejar fuera a muchas empresas y organizaciones atadas a IE6.

El mayor problema para que estas entidades migren a otro navegador se encuentra en la gran cantidad de aplicaciones web en las intranets desarrolladas para él , en lugar de haberse programado cumpliendo estándares. Esto ahora es fácil de condenar, pero en el contexto en que se hicieron – IE6 estándar de facto – y el mayor coste de desarrollar sobre estándares respecto al que «funcione y listo, que dentro de seis años no voy a estar yo aquí», hacen que para dichas organizaciones exista un muy alto coste de reingeniería. Están atadas a IE6, lo que en estos momentos supone que todos sus nuevos desarrollos internos tienen que ser compatibles con él… en definitiva, un precio a largo plazo mucho mayor que el coste que hubiese supuesto apostar por estándares abiertos desde el principio.

Por cierto, al final también podríamos echar la culpa de todo a Microsoft… lo cual es razonable sólo en parte. En los «tiempos remotos», Netscape tampoco estaba libre de pecado y entrar con un navegador que no copiase los mismos «trucos» y que funcionase con la web real no era viable. De aquellos lodos y de la decisión hasta cierto punto positiva de olvidarse de ser compatibles hacia atrás, vienen estos lodos. Así que, ciertamente, Microsoft tiene la mayor parte de culpa en el «infierno IE6», pero no toda.

Relacionado, Internet Explorer en la segunda guerra de los navegadores

Opera Unite, un servidor en el navegador

Opera Unite

Opera había prometido que hoy iba a «reinventar la web» y lo que ha presentado es, ciertamente, digno de ser comentado. Se trata de Opera Unite, una versión de su navegador web que no es sólo un cliente «para navegar» sino que ofrece también un servidor y que me está encantando. ¿Para qué puede servir eso? Tal como lo han planteado en Opera, para poder ofrecer desde nuestro equipo servicios e intercambiar información con otros usuarios ¿Quiero enseñar fotos a contactos o públicamente? ¿Compartir música, trabajar en un documento compartido? Si para todo ello preferimos no subirlo a ningún servicio en la web, podemos utilizar nuestro equipo local como servidor a través de una dirección tipo http://my.opera.com/antonello/unite/ y gestionar qué servicios y datos queremos ofrecer y a quién.

Opera Unite es una especie de «monta un servidor web con limitaciones sin tener conocimientos técnicos». Las limitaciones vienen dadas por las aplicaciones que se desarrollen sobre Unite, que viene con algunas preinstaladas (reproductor multimedia, intercambio de ficheros, compartir fotos, un servicio para que los contactos nos dejen notas), pero que también permite que terceros lo extiendan. Ahora mismo se encuentra en versión alpha y tiene bastantes errores y no resulta nada intuitivo a la hora de configurarlo, pero funciona y se puede descargar en labs.opera.com.

Opera Unite

Una primera lectura sobre Opera Unite sería que es una apuesta decidida en pro de una internet distribuida, más similar al modelo P2P que a los grandes concentradores que han tenido éxito en la web 2.0: Youtube, Flickr, Facebook, Digg, Twitter. Claro que hay aspectos centralizados – todo funciona con usuario y con URLs de Opera – por lo que puede existir cierto control de lo que se hace e intercambia (habrá que leer atentamente las condiciones del servicio cuando sea definitivo). Las conexiones finales sí que parece que son punto a punto, pero no hay posibilidades de momento de salir del control de los dominios de Opera.

¿Qué puedo decir sobre Opera Unite? El planteamiento me gusta mucho y abre infinitas posibilidades de montar cosas interesantes sobre él. En términos prácticos trae varios problemas consigo: seguridad será un elemento crítico y tenemos las limitaciones de tener que mantener el ordenador encendido y de ancho de banda de subida, un suplicio en nuestro país. Esperaba que al meter un servidor en el navegador, Opera Unite fuese una apuesta por ampliar el modelo cliente-servidor de HTTP, algo del tipo Gears pero más ambicioso; la opción de Opera ha sido ampliar lo que puede hacer su navegador, así que estamos más que ante una revolución de la web, ante una revolución de Opera. Que no es poco.

Windows 7 sin Explorer en Europa

Windows 7 captura

La vieja dispuesta entre la Unión Europea y Microsoft por abusar de su posición dominante en el mercado de los sistemas operativos para asaltar el de los navegadores web, tiene un nuevo episodio: Windows 7 se ofrecerá sin Internet Explorer preinstalado, dejando a fabricantes la decisión de qué navegador instalar. El invento se llamará «Windows 7 E», siendo una reproducción de lo que ya vimos con aquello de Windows XP N, versión del sistema operativo sin media player que no adquirió practicamente nadie.

El movimiento de Microsoft tiene algo de provocador, ¿a estas alturas un sistema operativo sin browser? ¿y cómo se descargan los usuarios algún software para navegar? ¿con un CD del periódico? Absurdo. Probablemente quien salga ganando con toda esta jugada de Windows 7 sin Internet Explorer preinstalado, sean los grandes fabricantes de ordenadores, que subastarán entre Microsoft, Google y Opera qué navegador instalan por defecto.

A todo esto, ¿realmente este es el principal tema monopolístico que debe ocupar a la Unión Europea? La mayor víctima de la integración de Explorer murió hace tiempo (Netscape) y los años que hemos sufrido sin innovación ni competencia en el mercado de los navegadores ya han pasado: ahí tenemos a Mozilla, Opera, Apple y Google. A estas alturas en las que Explorer no cesa de bajar en el mercado de navegadores y en los que los usuarios cada vez navegan más desde el teléfono, bien haría la UE en poner un ojo también en las políticas de algunas plataformas móviles y de las operadoras.

Más información en News.com

Firefox se está quedando anticuado. Probando Opera 10

Opera

Estoy jugando con la beta de Opera 10 y no puedo más que decir que me está encantando, como casi siempre me pasa con las nuevas versiones de este navegador web. Rápido, bonito y con un muy alto cumplimiento de los estándares, se puede descargar para Windows, Mac y Linux desde el sitio oficial.

Con esta versión de Opera, ya tengo dos navegadores que prefiero a Firefox, cuya experiencia de usuario se me antoja quedándose atrás: pesado y lento comparado con otros, pero con un maravilloso ecosistema de extensiones. Esta ventaja basada en la gran comunidad de desarrolladores es la que le queda al navegador de Mozilla – toda vez que la que tenía de partida, sólo competir con un pobre Internet Explorer, ya no es más así – pero no durará eternamente: cada vez están más cerca las extensiones para Chrome y el perfil early-adopter puede ser sensible a las virtudes del navegador liderado por Google. Con Opera servidor ha perdido la esperanza, es muy bueno, es realmente bueno, pero la gente pasa de él y mi impresión es no va a conseguir el sitio en el mercado que se merece. Ojalá me equivoque, queda todavía mucho usuario por conocer las virtudes de la nueva generación de navegadores web.

Relacionado: Opera en la segunda guerra de los navegadores

Chrome 2.0

Logo de google Chrome

Sale de beta Chrome 2.0, disponible ya para descarga en página oficial. Novedades sobre todo en las «tripas» y en el rendimiento, última versión del motor WebKit y del motor de Javascript: más rápido y, según afirman, más estable. En la parte de funcionalidades, tenemos algunas que llevaba tiempo esperando, como la posibilidad de gestionar lo que aparece cuando se abre una nueva pestaña (hasta ahora eran miniaturas de las páginas más visitadas, ahora puedes eliminar las que no quieras ahí), el auto completado de formularios y el funcionamiento a pantalla completa. Más sobre las novedades de Chrome 2.0 en el blog oficial.

Mantengo Chrome como navegador por defecto en Windows, utilizando Firefox para alguna página ocasional con Prism. Su punto débil sigue siendo la falta de extensiones, aunque tienen lograda cierta compatibilidad con algunas de Greasemonkey… algo con lo que va a ser difícil llegar a competir por el perfil de usuario que prueba navegadores nuevos y que ahora está utilizando masivamente Firefox. Eso sí, aunque Error500 es una página con visitantes mayoritariamente de perfil técnico medio/alto, el porcentaje de los que utilizan Chrome ya llega al 5%. Por si acaso, yo empezaría a tener en cuenta a este navegador en las pruebas de diseños de páginas.

Mozilla Prism 1.0 para Firefox

Mozilla Prism

Ya está disponible la beta de Prism 1.0, la tecnología de Mozilla para integrar las aplicaciones web en el escritorio. Prism funciona como una extensión y también como un instalable, ambos permiten declarar una URL y contar a partir de ese momento con una ventana integrada en el escritorio local. Las ventajas directas son que cuando ejecutemos esa aplicación, lo hará en un espacio de memoria separado, por lo que no se verá afectado por la inestabilidad de otras pestañas. Además tenemos los iconos más integrados en el sistema, minimizar para correr en segundo plano, iniciar cuando se enciende el sistema y, para las aplicaciones que integren el API de Prism, alertas en el escritorio.

Prism tiene por tanto elementos que ayudan a equiparar a Firefox con Chrome y con Explorer 8, al menos en el aspecto de procesos independientes para aplicaciones web. La ventaja es que ofrece esta posibilidad bajo demanda y no necesariamente para todas las páginas, optimizando la eficiencia en el consumo de recursos (algo que por otro lado no es su fuerte). Mariano comenta que será integrado en el navegador, algo que extirpa esta ventaja.

Y luego tenemos la comparación entre Prism y Adobe AIR. Ambos apuestan por llevar aplicaciones web al escritorio, aunque la tecnología de Adobe se antoja más completa (soporte de Flash, más integración con el sistema operativa), mientras que Prism es más inmediata: selecciono URL y ya la tengo en local, para escenarios más audaces será necesario desarrollo. La apuesta de Mozilla es valiosa, pero la aportación final no la encuentro tampoco rompedora en el escenario actual del Software más servicios. Eso sí, como usuario actual de Chrome, me gusta la idea de ejecutar las dos o tres aplicaciones que utilizo y que van mejor con Firefox a través de Prism.

Google Chrome ya es mi navegador principal en Windows

Pantallas de google Chrome

Aprovechando que han publicado una nueva versión beta del navegador de Google, ya puedo confesar que se ha convertido en mi herramienta principal de navegación sobre Windows. Cierto que carece de las extensiones de Firefox, pero por velocidad de ejecución, espacio despejado en pantalla y consumo de memoria, prefiero utilizar Chrome el 90% del tiempo y cuando necesito algo especial, abrir Firefox.

En la página oficial se puede descargar la nueva beta de Chrome para Windows XP y Vista. Entre las novedades, mayor velocidad del motor javascript y autocompletado de formularios son las más destacables entre las que comentan en el blog oficial.

Artículos relacionados:

Test de la muerte y Adblock Plus como extensión más descargada

Test de la muerte

No me extraña nada que recojan firmas para que Google retire de AdSense el banner del «Test de la muerte», una de las piezas publicitarias más insoportables, y fastidiosas que hemos sufrido en los últimos tiempos. Mangas verdes lo describía hace poco: es pasar el cursor por encima y desatarse una catarsis de risas estrambóticas que arruinan la experiencia de cada página. 07777 recoge la petición de retirada de este anuncio, mientras que en Facebook se organiza un grupo también (aunque, bueno, en Facebook hay grupos de casi cualquier cosa).

Y quería enlazar este tema con un dato «interesante», AdBlock Plus es la extensión más descargada para Firefox. Si vamos a la página oficial tenemos que presumen de 1261136 descargas semanales a día de hoy (más datos de 2008 en Abadía Digital). AdBlock Plus permite filtrar la publicidad de las webs que vamos visitando, lo que tiene implicaciones en la publicidad web: ahora el usuario puede mantenerse visitando tu sitio web y eliminar la publicidad del mismo. Un usuario de AdBlock Plus que decida no ver la publicidad de tu medio no sólo no cuenta en publicidad del CPC (pago por click), sino que tampoco lo hace en CPM (pago por mil impresiones).

Aunque el índice de penetración de extensiones como AdBlock Plus es todavía ridículo comparado con los «usuarios reales», no deja de ser un síntoma de que, cada vez más, la publicidad debe encontrar un equilibrio entre ingresos para el soporte e intrusión para el visitante, que no sólo dispone de miles de alternativas en forma de otras webs, sino que además – si es avanzado – puede apañárselas para quitar los anuncios que le molesten. De hecho, Google permitiendo cosas como «el test de la muerte», se dispara en el pie, anima a que los soportes desconfíen de AdSense y a que los usuarios busquen formas para eludirlo. Me gustaría pensar que les han metido un gol más que, ante la crisis, van a hacer la vista gorda ante este tipo de creatividades.

Por cierto, en Weblogssl no usamos publicidad gráfica de Google para IP española, entre otros motivos para controlar creatividades. También la hemos filtrado para el resto de nuestros lectores, como también he hecho en Error500.

Chrome 1.0 para descarga y extensiones

Logo de google Chrome

Chrome sale de beta y ya está disponible la versión 1.0 para descarga, tal como anuncia Google en el blog oficial. La razón principal que ha empujado a Google a acortar el tiempo de duración de la beta – a pesar de que el navegador tenía hasta hace bien poco bastantes fallos – no es otra que la resistencia de los fabricantes de ordenadores de incluirlo preinstalado en caso de ser una versión estable. Así, que apenas unos días después de anunciar su tecnología Native Client, Google ha decidido poner fin a su costumbre de «betas eternas» y ha puesto a disposición de todos la versión 1.0 de Chrome para descarga en Windows (Linux y Mac tendrán que esperar).

Y es que, por mucho que insistan que en estabilidad y rendimiento esta versión de Chrome cumple, lo cierto es que es un software a todas luces incompletos: a día de hoy es impensable que Chrome pueda crecer sin extensiones. Si Google quiere repetir el éxito de Mozilla con Firefox necesita congregar una comunidad que amplíe las funcionalidades de su navegador… y que se dedique a evangelizar, aspecto harto más complicado.

Lo de las extensiones lo tienen previsto – además, con una vacilada, si se va a la página en la que las explican, mencionan crear un AdBlock para Chrome – el factor «evangelizador» es más difícil que lo consigan: Firefox era y es clave porque nos libraba de un monopolio, y además de los malos. Explorer copaba el mercado y abusaba de esa posición con una falta terrible de respeto a los estándares, la llegada de Firefox era imprescindible para retomar la innovación y la competencia en el sector de los navegadores web. Chrome llega en un momento diferente y, de alguna forma, tiene que empezar por el público early-adopter, que mayoritariamente está con Mozilla (exceptuando a algunos que siguen con ese otro gran browser como es Opera y los que usan Safari), por lo que una de sus primeras asignaturas es saber vender que no contra «el bueno de la película».

Conste que a mí Chrome me parece muy buen software, bien planteado y con un rendimiento bastante bueno: rápido en la carga y en el renderizado de páginas. Volveré a darle una oportunidad a esta versión, para comprobar si las caídas y las páginas que no cargan eran cosas de la alpha… y digo alpha, porque sin extensiones, esto no es más que otra beta con un poco de marketing para que Dell lo instale. Por último, también va a ser una buena medida del poder de Google: cuando un producto lo enlazan y promueven con todas sus posibilidades – incluida la home del buscador – ¿tardará menos en crecer que Explorer cuando Microsoft lo integró en Windows?

Artículos relacionados: El futuro de Firefox, Chrome y la dependencia de Google,

Chrome, Native Client y los límites del navegador para el cambio de paradigma

Pantallas de google Chrome

Tenía pendiente comentar un poco más a fondo todo el tema de Chrome y el nuevo paradigma de «la nube», que supondría la explosión del software como servicio y de los datos del usuario en servidores a los accede a través del navegador, todo ello plasmado en la analogía de navegador como sistema operativo que tanto gusta a Enrique.

Mi tesis, en contra de lo que viene comentando era que precisamente el browser – y Chrome no es una excepción sino el máximo exponente – está muy limitado en la experiencia que puede ofrecer. Por muy rápido que sea el intérprete, Javascript no se puede tomar en serio para competir con las aplicaciones locales y las otras dos opciones – Flash y Silverlight – suponen el uso de un runtime propietario en ambos casos y renunciar a la multiplataforma en el de la tecnología de Microsoft.

No quiero quitar relevancia al lanzamiento de Chrome, de hecho creo que es uno de los productos más importantes a seguir en 2009, pieza clave en los esfuerzos de Google de apoyar el software como servicio con un navegador para aplicaciones web. Dicho esto, la propuesta de Javascript más rápido + Gears + procesos para cada página es algo que encontramos en el resto de navegadores (cada elemento en uno) y sigue sin justificar el conformarnos con peores experiencias que las que pueden ofrecer aplicaciones de escritorio. Y es que el hecho de hablar de software que se ejecute en local no significa que los datos no puedan estar «en la nube», el software más servicios tiene más sentido en algunos contextos que la idea de que todo se ejecutará en el navegador, como bien muestra Picasa 3 de la propia Google.

Claro que todo esto hay que releerlo ante el lanzamiento – poco comentado, por cierto – de Native Client de Google, una relectura de ActiveX que viene de la mano de Google. La idea ejecutar código nativo x86 (no una máquina virtual como es Java) en las aplicaciones web. Con este movimiento, Google si sitúa en la guerra fracasada del Java de Sun en el navegador, y se mete también de lleno en los problemas de seguridad que vienen aparejadas a este tipo de arquitecturas. En Genbeta y Barrapunto hay comentarios sobre el tema.

Apenas he visto algún ejemplo de Native Client, la pregunta es sí la combinación de Gears para el soporte offline, Javascript + Flash en el interfaz y esta tecnología son capaces de ofrecer una experiencia que sea potente, multiplaforma real y segura en el navegador. De momento, a falta de ver más a fondo Native Client, mantengo mi inicial escepticismo.