Internet Explorer 9 no se merece la fama del navegador de Microsoft

internet_explorerLo mejor que se puede decir de Internet Explorer 9 es que es un muy buen navegador web que no se merece la fama que arrastra desde hace lustros la saga de Microsoft. No estoy seguro de si les hubiese merecido la pena un cambio de marca – después de todo para la mayoría de usuarios lo de «navegar» sigue siendo sinónimo de Explorer – pero sí que aunque el producto sea tan solvente, quitarse de encima las etiquetas de «lento, inseguro y sin extensiones».

Sin ánimo de hacer un análisis a fondo, mi opinión es que con Explorer 9 han conseguido un diseño limpio, un rendimiento notable (tras unas semanas con la versión candidata mi impresión es muy buena, es el primero en añadir aceleración gráfica por GPU y se nota) , es respetuoso con los estándares (sobre todo con HTML5) y con algunas funcionalidades geniales para los amantes de la privacidad (no sólo navegación privada, también la posibilidad de tener listas de sitios que no puedan «trazar nuestra navegación» y así evitar el behavioral targeting) y, después de tantos años, por fin tiene un gestor de descargas decente.

El problema para este navegador es que resulta difícil que el conjunto de atributos que acabamos de resumir acabe siendo asociado a un «Internet Explorer» por toda una generación de usuarios avanzados y no tan avanzados. En todo caso, Internet Explorer 9 está en la liga de la última versión de Chrome y de Firefox 4, supone un empujón que viene bien a toda la industria – mejor rendimiento en la experiencia de la web y mayor compatibilidad con los estándares para un producto que tendrá un alto porcentaje de usuarios – y para otros, como yo, es una buena opción como segundo navegador.

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Descarga: Microsoft

El navegador vuelve a ser un arma para imponer estándares: Google saca H264 de Chrome

Logo de google Chrome

2010 fue testigo de una batalla de estándares en los codecs de vídeo, con H.264 como estándar de facto pero propietario y con importantes costes por licencia y otros estándares abiertos como WebM y Theora, que tienen también cierta carga de incertidumbre por patentes y rendimiento. De fondo está la lucha por los estándares en la web, algo que recuerda a la primera guerra de los navegadores, cuando Microsoft pensaba que dando gratis el suyo podría imponer tecnologías de desarrollo y acabar haciendo rentable la operación.

Ahora es Google quien anuncia que abandona el soporte a H.264 en Chrome en nombre de la «web abierta», algo que ya había hecho anteriormente Mozilla para su Firefox. Muchas dudas de una apuesta contra gran parte de la industria que se había decantado por H.264, en la que queda una larga sombra respecto al soporte de Flash en Chrome y que más armas pondrá sobre la mesa (de entrada, la codificación de los vídeos en Youtube y el soporte desde Android). El debate candente, en Genbeta.

El fin de la era negra de los navegadores web

Firefox 3

Podemos considerar la noticia de que por primera vez Firefox sustituye a IE como el navegador más utilizado en Europa, como un punto de inflexión, el fin de la era negra de los navegadores web. Es la época marcada por el reinado absoluto de Microsoft tras la muerte de Netscape y de la que Internet Explorer 5 e Internet Explorer 6 son el principal exponente: problemas terribles de seguridad, ausencia de innovación e incompatabilidad con los estándares web. Hay que reconocerle a Mozilla el haber conseguido revertir esta situación, con Firefox como uno de los productos más importantes para la web de la última década.

La situación a día de hoy, con la segunda guerra de navegadores, no se podría haber alcanzado sin el empuje de Mozilla: Firefox disputando el líderato en algunas partes del mundo, Chrome subiendo como la espuma y Microsoft con un Internet Explorer 9 que es un gran navegador y que apuesta realmente por la compatibilidad con estándares. El único aspecto a lamentar creo que es la situación de Opera, que tiene un producto realmente bueno e innovador, pero no consigue una cuota de mercado en consonancia.

Sobre la muerte de la web

En pleno Agosto Chris Anderson y Michael Wolff lanzan un gran artículo con la suficiente dosis de provocación en el título como para que todo el mundo esté hablando de él: The web is dead. Long Live the Internet. Mi consejo es leerlo a fondo porque pone el dedo en la llaga del tema más interesante alrededor de las tecnologías de internet en este momento: las aplicaciones y plataformas propietarias frente a la web abierta como plataforma universal. Por eso y porque como todo lo que lleva la firma de Anderson, está muy bien escrito.

A bote pronto, creo que el tema merece dedicarle mucho más tiempo que el de las lecturas en la sobremesa de las vacaciones. Boing boing pone un buen argumento sobre la mesa, para el diagnóstico de si estamos en un cambio de etapa entre la web y el uso de aplicaciones no nos vale el ancho de banda, el tráfico (en mi opinión, dos métricas más apropiadas serían el tiempo de uso en el lado del usuario y el retorno de inversión en el caso de los creadores de servicios y contenidos), mientras que en español ya tenemos las primeras respuestas: Genbeta y Dreig (con los que no estoy casi nada de acuerdo) y Varela (con el que lo estoy un poco más).

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HTML5 en Internet Explorer 9

Microsoft ha lanzado una «developer preview» de Internet Explorer 9, se puede descargar desde Ietestdrive.com. No se trata de una versión funcional del navegador, siquiera una «alpha», sino de una herramienta para que los desarrolladores web sepan a qué atenerse con su próxima versión. De lo que ha trascencido respecto a funcionalidades (ZdNet), nada excesivamente revelador, si exceptuamos que su nuevo motor Javascript aprovechará los procesadores de doble núcleo (ahí habrá que ver donde ponen el listón en cuanto a rendimiento) y el uso de aceleración hardware sin que en la capa de desarrollo web haya que hacer nada especial. Es decir, se hacen fuertes con una alta integración en su único sistema, con el objetivo de tener un navegador con el mejor rendimiento… sobre Windows. Ah, y el detalle del soporte de HTML5, CSS3 y SVG 1.1, consiguiendo de momento un 55/100 en el test ACID3.

Hablar de Microsoft, Explorer y estándares web era hablar de ciencia ficción hace apenas unos años. El apoyo a HTML5 en el navegador más utilizado del mercado era una condición necesaria para que podamos pensar en una apuesta por parte de los desarrolladores que necesitan hacer webs amigables para los usuarios y quieran a su vez divorciarse de los «runtimes propietarios» como Flash y el propio Silverlight de Microsoft para las RIA. Probablemente habrá matices en las implementaciones (quizás no SVG completo, ya veremos hasta donde llegan en el ACID3), pero Internet Explorer 9 puede llegar a tiempo para el entierro de Explorer 6, del que es difícil divorciarse, pero no imposible.

Fennec en el móvil, Weave para sincronizar: Firefox no se va a rendir fácilmente

Weave

Dos anuncios casi consecutivos que muestran como en Mozilla siguen trabajando duro y no se rinden con Firefox en la guerra de los navegadores. Por un lado tenemos la primera versión estable de Fennec, la versión móvil de Firefox, para Maemo, la plataforma de Nokia con la que tienen el N900 (anuncio oficial); por otro también tenemos la primera versión de Mozilla Weave, su sistema de sincronización «en la nube» (marcadores, historial de navegación, contraseñas guardadas en el browser) para Firefox, funcionando también en Fennec.

En el móvil Firefox lo tiene muy difícil, sus dos apuestas más inmediatas para Fennec – Maemo y Windows Mobile – no van a tener una gran base de usuarios en los próximos dos años mientras siguen sin apostar claramente por Android o Symbian, que les abrirían la puerta a poder competir realmente en el mercado de la navegación desde el móvil. En Genbeta hay un screencast para mostrar su funcionamiento.

Weave – del que hablamos hace un par de años cuando se anunció – hace las veces de servicio fidelizador, aportando más valor al uso de Firefox, algo que no les viene mal en unos tiempos en que Chrome no deja de crecer. Tiene una característica interesante, la posibilidad de funcionar en modo «nube privada» (instalas tu propio servidor y tus datos no los almacenan ellos, algo interesante para empresas y los muy celosos de su privacidad) y una carencia clara: le falta todavía sincronizar las extensiones para poder habilitar tener realmente el mismo navegador en todos mis equipos.

Extensiones en Google Chrome: este navegador web va en serio

Logo de google Chrome

Chrome llega a Mac y Linux en versión beta y estrena extensiones, dando un paso más a la hora de configurarse como la opción más atractiva en lo que a navegadores web se refiere. A partir de este momento, la mayor ventaja competitiva que poseía Firefox respecto a Chrome comienza a diluirse: aunque el ecosistema alrededor del navegador de Mozilla es a día de hoy incomparable, las extensiones más populares empiezan a verse para Google Chrome. Por cierto, entre ellas está AdBlock y, aunque aseguran lo contrario desde Google, tengo pendiente revisar si esta apertura a desarrollos de terceros no arruina la experiencia como sucede a menudo con Firefox, cuya velocidad, estabilidad y demanda de memoria se ven muy afectadas por ciertas extensiones.

Sigo pensando que Chrome está cogiendo mercado de Firefox en estos momentos (en Error500 ya supone el 9,38% del tráfico), porque es precisamente el usuario avanzado (que usa habitualmente Firefox) el más dado a probar nuevas herramientas para navegar, la llegada al público que todavía está en Explorer será algo posterior. En la guerra de los navegadores, Chrome se posiciona con parte de lo mejor de sus competidores: multiplataforma (algo que Safari tardó demasiado en tener), extensible, libre y muy rápido. Desde hace meses es mi navegador por defecto, quedando Firefox y Opera para ciertas webs que aún presentan incompatibilidades.

Google Wave y Chrome dentro de Explorer

Google Wave

Google anuncia plugin para Explorer, con el que sustituir el motor del navegador de Microsoft por el de Chrome y así habilitarlo para ejecutar Google Wave. Esto significa que para quienes instalen el plugin, Internet Explorer empezará a ser tan rápido procesando el javascript como lo es Chrome, además de que será compatible con HTML5… sin estropear la experiencia de quienes necesitan el motor de Explorer por compatibilidad con aplicaciones web programadas para versiones antiguas: los desarrolladores que quieran indicar a este «híbrido» que use el motor de Chrome, tendrán que añadir un tag especial a sus páginas. El plugin se llama Chrome Frame y está todavía en fase de testing.

El movimiento es sorprendente y bien planteado, porque encaja en varias estrategias paralelas de Google. De entrada salva el problema de los usuarios corporativos que no pueden perder la compatibilidad hacia atrás (Internet Explorer 6 y los costes de desarrollar sin respetar estándares), con la baza de que es más fácil convencer a los administradores para instalar un plugin que para instalar un navegador entero. Es más, hay creado un hábito de instalación de plugins para acceder a páginas, gracias sobre todo a Flash.

Pero lo más interesante es observar como Google Wave se antoja prioritario en su estrategia, tenían la opción de usarlo como reclamo para traer usuarios a su navegador, pero han elegido hacer todo lo posible para que los usuarios de Explorer puedan ejecutar una aplicación basada en HTML 5. Y, aunque todo esto parece que tiene que ver más con Microsoft, el movimiento también es frente a Adobe, puesto que se redobla la apuesta por prescindir de Flash para construir las RIA / aplicaciones ricas en internet: mucho javascript, canvas y HTML5, nada de plugins propietarios, tampoco en Explorer.

Más información en el blog de Google Wave

Chrome 3.0, ser rápido no es suficiente

Logo de google Chrome

Llevo unos días con Chrome 3.0, la nueva versión estable mi navegador por defecto, y mis sensaciones siguen siendo las mismas: sigue ganando en rapidez y le siguen faltando las extensiones para poder sustituir completamente a Firefox. Aunque le está costando ganar cuota de mercado, sigo pensando que Chrome es un caballo ganador: necesitan dar el salto de conseguir una versión estable multiplataforma y con extensiones para empezar a crecer de forma significativa. Descarga en la página oficial

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Opera 10 y cuando el mercado no premia a los innovadores

Opera

Opera 10 ya está disponible para descarga. Como comenté tras probar la versión beta, por rendimiento, estabilidad, consumo de recursos y funcionalidades, es un muy buen navegador web que lo tiene muy complicado en el mercado: carece del ecosistema de extensiones y el favor de la comunidad del software libre (Firefox), el efecto red y la inercia de Explorer, y tiene peor distribución y un punto menos de velocidad que Chrome. A su vez, Safari me comentan que va mejor en Mac (no lo he comprobado) y viene preinstalado.

Y, definitivamente, es una lástima que el mercado no haya premiado a Opera con una mejor cuota de mercado, a pesar de las múltiples innovaciones que ha ido introduciendo: pestañas, el speed dial, Opera Link, los gestos con el ratón, y en última instancia, Opera Unite. Muchas han sido integradas rápidamente en los productos de la competencia y han mejorado sin duda la experiencia de navegación de los usuarios de otros navegadores, pero la compañía noruega se queda sin el premio de una cuota de mercado significativa si exceptuamos dos o tres países (Rusia entre ellos).

Algunos dirían que esta situación «injusta» se arregla mediante patentes software, pero lo cierto es que cada uno de estos mecanismos se puede interpretar como la traslación al mundo de los navegadores de funcionalidades o mecanismo de interfaz ya existentes, sería un error levantar la barrera de patentes software también en este caso. ¿Qué le queda a Opera entonces? Ha intentado explotar el efecto red (con Unite), también el ser multiplataforma (Opera Link y la sinrconización de favoritos), pero su situación final es que consigue una buena posición de desarrollo para otras plataformas (la Wii, por ejemplo) y cierto mercado en el internet móvil, escenario en el que va a tener el problema de que Android y Apple traen navegadores de primera.

En todo caso, recomiendo su descarga, es gratis y ofrece una muy buena experiencia de navegación, opera.com/download.