Twitter prepara su Facebook Connect

Nueva portada de Twitter
Twitter dispuesto a entrar a fondo en la lucha por la identidad online de los usuarios, empujando una alternativa a Facebook Connect y Google Friend Connect. Si bien ya ofrecen la sistema de identididad digital basado en oAuth, la novedad es que quieren ponerlo más fácil tanto para integrar identificación Twitter desde sitios de terceros como para que la actividad de los usuarios en estos otros sitios sea visible en Twitter (TC).

Precisamente el tener un retorno en forma de enlaces y apariciones en el perfil del usuario es la mayor ventaja de Facebook Connect frente a Google y el motivo por el que tantas webs lo están integrando: facilita la identificación del usuario, que la hace con su identidad real y además comunica las acciones en dicha web a sus contactos en la red social. El último en caer parece ser MySpace en una sección de su web, FanVideo, no accesible fuera de Estados Unidos (Inside Facebook).

La apuesta de Twitter creo que tiene mucho recorrido, este movimiento sólo supone su facilitación para webs que no vayan a invertir en desarrollo. Tiene un retorno (algo de lo que carece Google Friend Connect) y además resulta a priori un retorno bastante más productivo: los usuarios de Twitter están abiertos a salir del servicio, son «clickeadores» de enlaces, en contraposición al patrón de uso de Facebook, en el que los usuarios tienden a quedarse durante mucho tiempo sin querer salir. Claro que su problema sigue siendo que para sitios técnicos te asegura una cobertura amplia por ser tener un público de usuarios avanzados, pero el lector de otras temáticas sea probablemente usuario de red social pero no de Twitter.

¿Qué publicidad se está yendo a las redes sociales?

El 20% de la publicidad online display (banners gráficos) en Estados Unidos se va a redes sociales. Son datos de Comscore que han recogido multitud de publicaciones (por ejemplo, Marketing Directo, que no añade el matiz de «display» y lo cuenta como si fuese el mercado completo de publicidad en internet). Mirando con lupa, en realidad son Facebook y MySpace quienes están creciendo, sumando el 17.4%. En todo caso, hay que tener en cuenta que hablamos de inventario y no de facturación (21% de los anuncios mostrados, pero no se llevan el 21% del dinero que se gasta en este tipo de anuncios) y también que es publicidad display, dejando fuera la publicidad en buscadores.

En definitiva, las redes sociales – MySpace y Facebook sobre todo – consiguen vender mucho inventario, pero no podemos olvidar que lo hacen a precios muy bajos de CPM (coste por mil impresiones). Es decir, se están posicionando como un soporte para campañas «bulk» (masivas), de muchas impresiones, precio muy bajo y CTR compensado por ello. ¿Qué mercado es este? Principalmente el de las grandes AdNetworks, pero no el de la publicidad premium de los medios (que venden branding y segmentación temática según se posicionen) ni la publicidad en buscadores de Google ni posiblemente las campañas de CPA (coste por acción, tipo pago por reserva en la publicidad de hoteles). Es lo que pueden vender, de momento, hasta que aporten un modelo que vaya más allá de anuncios displays en entorno en los que el usuario no está receptivo a recibir mensajes sino que va a comunicarse con otros usuarios.

Bandcamp y cosas que no hace MySpace por un grupo de música

Bandcamp es un proyecto para grupos de música con una muy interesante alternativa a MySpace. Lo he descubierto gracias al uso que le da Cohete (vía en la crítica de Cohete en Hipersónica) y el planteamiento me parece impeclable: como grupo puedes subir tus canciones, ofrecer que se puedan embeber en otras páginas, determinar si permites la descargas (en multitud de formatos, mp3, AAC, FLAC, Ogg) y si cobras por ello, la posibilidad de añadir metadatos (letras, portadas) y todo en ello en una página limpia en la que destaca tu marca y no la publicidad y diseños de otros. Tal como está diseñado, está planteado para hospedar y distribuir grupos y no como sitio donde pasar de uno a otro pasando muchas horas (valor diferencial respecto a iMeem).

Bandcamp resuelve perfectamente el problema de la distribución, pero no el del marketing, que viene a ser el elemento clave toda vez que cada vez hay mayor abundancia de grupos y propuestas musicales (en contra de lo que se sostiene desde voces interesadas y su «internet mata la música»). En este punto, estar en MySpace, Last y sitios similares sigue teniendo un valor diferenciado porque son sitios donde la gente conoce grupos. Bandcamp, por otro lado, te da la ventaja de permitir que cualquier pueda acabar siendo agente / recomendador de tu música y la pueda embeber en su página o dar un enlace en una red social.

El negocio viene cuando el grupo pone a la venta la descarga de canciones, de cuyo precio se lleva un porcentaje. No está nada mal este Bandcamp para músicos sin discográfica o con una muy abierta a esquemas de distribución con streaming gratuito por toda la red. Al final de la cadena, tenemos que los derechos de explotación de las obras están en manos de la discográfica, esa empresa de marketing

Malos tiempos para MySpace

Myspace Miqui

MySpace sigue despidiendo, esta vez a 300 empleados y cierre de cuatro oficinas fuera de Estados Unidos, con la española entre las candidatas según el comunicado que ha publicado TechCrunch. Este paso viene después de que MySpace despidiese a más de 400 empleados en USA y de que Google le ofreciera renegociar a la baja su contrato por la publicidad (pagaban 300 millones por año, ahora no quieren dar más de 75).

Hay muchos factores que han ayudado a la llegada de los malos tiempos para MySpace. Su propuesta de red social en la que «conoces gente alrededor de la música» ha ido palideciendo frente al modelo Facebook de «conecta y comunícate con tus amigos», perdiendo la corona como fenómeno social en la web y también en páginas vistas. Con ese escenario, la bajada en el mercado publicitario y, más concretamente, en lo que gasta la industria musical, hacen que el poderío de MySpace haya venido decreciendo en el último año a pasos agigantados. Y, lo que es peor, con Facebook y otros con mejor enganche social y el crecimiento de alternativas en el sector de la música online, no se augura un gran futuro para MySpace de no introducir grandes cambios. MySpace Music y cobrar a los desarroladores no parece que les haya ayudado demasiado.

MySpace Music

Myspace Miqui

Para hablar de música online y de los futuros modelos de negocio alrededor de ella, hay que tener un ojo atento a lo que hace Myspace, que acaba de lanzar MySpace Music. Lo que aporta esta nueva sección es la posibilidad de escuchar gratis en streaming un catálogo de varios millones de canciones de las grandes discográficas. Si hasta ahora MySpace era un sitio que los pequeños grupos utilizaban para su promoción compariendo sus canciones, ahora también entra en el club de la música bajo demanda en streaming gratis y con el repertorio de las grandes discográficas (en Estados Unidos al menos, nada que un proxy no pueda arreglar).

Como el resto de la plataforma, MySpace Music deja mucho que desear en cuanto a usabilidad. Crear una playlist o añadir canciones al propio perfil – dos de las funcionalidades estella de la nueva sección – resulta obtuso y estropean la experiencia al interrumpir la reproducción actual. Además son difíciles de compartir, no podemos integrarlas en otros sitios fuera de MySpace y el buscador resulta pobre. MySpace Music no va a impresionar a quien haya disfrutado de otros servicios similares, pero los usuarios habituales de MySpace no van a encontrar que desentone con el resto del sitio. El paso siguiente es vender entradas para conciertos y merchandising.

Como están haciendo otros – iMeem, Yes.fm, Last.fm o Finetune – la idea de MySpace Music es ofrecer la experiencia de «di que canción quieres escuchar y, si existe, te la ofrezco en streaming». Adicionalmente se permite descarga de pago (repertorio de las grandes discográficas, como banda podemos seguir ofreciendola gratis), en Mp3 y sin DRM.

Probablemente parte del negocio estará en la publicidad dentro de los streamings, aunque lo más interesante es que las discográficas poseen el 40% de MySpace Music (Bits NYT) y aplican descuentos en los «royaltis». Esto abre una nueva perspectiva que nos ayuda a comprender por qué insisten en estrangular a las demás radios online, quieren potenciar servicios en los que ellos tengan parte de la propiedad. En este escenario ¿Qué posibildiades tienen nuevos actores como Yes.fm, a los que es casi imposible ofrecer un servicio de música gratis como el de MySpace Music por lo que le cobran las discográficas? Tal vez lo que tenga sentido es la huida hacia delante que emprendió Last.fm pagando directamente al músico.

MySpace, oauth y la no «portabilidad» de datos

Twitter Myspace

Mucho se está hablando del anuncio por parte de MySpace de unirse a dataportability y su acuerdo con Yahoo, eBay y Twitter en la primera acción concreta en ese sentido, que han llamado «Data Availability». Esta «Data Availability» no significa realmente que el usuario pueda coger sus datos y el contenido generado y llevárselo a otro servicio de forma sencilla, sino que los perfiles públicos, fotos, vídeos y redes de contactos en MySpace estarán disponibles en el resto de servicios que han firmado el acuerdo. Así, como se muestra en la imagen, desde Twitter se podría acceder a la cuenta MySpace y automáticamente incoporporar blogs y demás información que allí tengamos. La primicia la dieron en TechCrunch.

El protocolo por el que desde Twitter, Yahoo y eBay podremos acceder a los datos de nuestro usuario en MySpace es Oauth, del que hemos hablado mucho por aquí y que permite hacerlo sin dar nunca nuestra contraseña en MySpace al sitio desde donde queramos acceder a los datos. Esto, aseguran desde MySpace (Ben Metcalfe) es sólo el comienzo y no se plantea como algo sólo para Twitter, Yahoo y eBay, sino abierto a cualquiera en el futuro.

¿De que va esto realmente?

Pues de momento no va realmente de «portabilidad de datos» , de hecho desde la organización de dataportability se responde indicando que «la iniciativa de MySpace evolucione hacia una implementación más acorde con las mejores prácticas de DataPortability». Lo que se está planteando sobre la mesa es que MySpace sea el sitio que almacene los datos del usuario para toda la web. No se trata – al menos como está planteado ahora – de que poder llevárselos a otro sitio a modo de exportación, sino de que MySpace juegue el rol de identificador del usuario en la web y de contenedor de su red de contactos para cualquier otro servicio. Su propuesta es que, si almacenamos nuestros datos con MySpace, estarán disponibles en un montón de sitios más que se van a integrar con ellos.

Algunos análisis de la «jugada» en ZdNet, universos paralelos. Nota de prensa en alleyinsider.

MySpace cobra a los desarrolladores de aplicaciones

Myspace aplicaciones

MySpace habría decidido cobrar a los desarrolladores que crean aplicaciones en su plataforma y que desean aparecer en su App Gallery, según publicó hace unos días Nick O´Neill. Los precios por aparecer en el directorio de aplicaciones de MySpace estarían entre los 50.000 y los 100.000 dólares seamanales.

En realidad se trata de cobrar por promoción de aplicaciones en MySpace, no es necesario pasar por caja para crearlas y permitir su uso. Este movimiento constata por un lado, las dificultades de las redes sociales para hacer dinero con la publicidad y su necesidad de buscar nuevos modelos; por otro tenemos el hecho de que las aplicaciones tampoco están consiguiendo buenos ingresos por esa vía (no hay más que ver el eCPM de las aplicaciones de Facebook, Uberbin).

¿Conclusión? Lo que está funcionando bien son las aplicaciones que son un fin en si mismo – promocionan un servicio o una marca, redirigen tráfico – y no la publicidad en ellas o en la red social. Y ahí es donde Myspace ha visto una oportunidad de crecer en ingresos: no cobran por hacer llegar publicidad a sus usuarios sino por facilitar el acceso a los mismos a través de aplicaciones.

MySpace music: streaming con publicidad y descargas sin DRM

MySpace latinoMySpace Music es la propuesta anunciada por la red social, que cuenta con el beneplácito de tres de las cuatro discográficas (Sony BMG, Universal y Warner Music, falta EMI). El catálogo de las mismas estará disponible en streaming (tanto canciones como vídeos) bajo demanda y con publicidad, lo que hace que MySpace Music tenga puntos en común con la evolución de Last.fm y con IMeem. Por otro lado, tendrá servicio de descargas de canciones sin DRM, lo que convierte a MySpace Music en competencia de iTunes y Amazon. También se plantean un sistema por suscripción (aunque en este caso, entiendo que usarán DRM), toda la información en el NYT.

Hacer más dinero con la música, una vez que han comprobado que la publicidad en las redes sociales no acaba de funcionar, parece ser la motivación de la plataforma propiedad de News. Corp. Hablan de pago por descarga, sistemas por suscripción y de venta de tonos para el móvil, últimos asideros de la música como producto. Para las discográficas que MySpace Music funcionase vendría a abrir la puerta a hacer dinero con plataformas que hasta ahora sólo daban promoción a los artistas y dolores de muelas para ellos. A mí, de entrada y a no ser que el precio por descarga traslade por fin el ahorro de costes que supone la distribución online, me parece que MySpace Music parte de una situación envidiable por el tráfico que redirigirá la red social, pero que aporta entre poco y nada a la situación actual de la música online.

Por cierto, sólo Estados Unidos.

El retorno por la música gratis en las redes sociales

Mucho está dando que hablar este artículo de Billy Bragg en el NYT. Su tesis es que parte de los 850 millones pagados por Bebo deberían ir a parar a los músicos que subieron su trabajo a la plataforma y la hicieron atractiva para los usuarios. El retorno por subir su música a las redes sociales debería venir por compartir los ingresos por publicidad – en ellas escuchar música es gratis para los usuarios – que consiguen los Bebo, MySpace y compañía.

«Las radios también promocionan nuestra música y pagan sus royaltis, en reconocimiento a la contribución de los músicos a su trabajo».

La discusión (Techmeme), ha dado para mucho.

Hay un primer punto evidente en el que Bragg desafina: los músicos subieron sus canciones a Bebo a sabiendas de que no se les iba a pagar por ello. No hablamos de redes P2P ni de Mp3blogs donde se pueden conseguir los discos sin que sus autores lo promuevan, en Bebo y MySpace está el material que cada grupo quiere, cuando quiere y durante el tiempo que quiere. Pretender a posteriori renegociar estas condiciones se plantea como una pose un tanto ventajistas.

Pero, obviando este punto, ¿está señalando Bragg una injusticia? ¿una actitud parasitaria de los nuevos promotores musicales respecto a los creadores? Creo que parte de la clave está en distinguir lo que es «media» de lo que son plataformas en internet. Las radios son «media», tienen una programación que eligen y pinchan a los músicos que ellos quieren; MySpace y Bebo son plataformas online en las que cualquier músico se puede registrar, subir la música que quiera y pelear por ser escuchado. No se pueden aplicar las reglas del primero al segundo, no es válida la analogía.

En todo caso, ¿les cabe esperar a los músicos un retorno por la música gratis en las redes sociales que vaya más allá de la promoción? (de hecho, con la publicidad en Youtube se asume que se compartirán ingresos) A priori está en su mano decidirlo, si mañana alguna plataforma comienza a ofrecer el compartir ingresos a cambio de exclusividad, podría llegar a tener un valor diferencial con el que hacerse un hueco, atrayendo talento. Sin embargo, son los propios músicos los que ante el descenso de ventas, apuestan mayoritariamente por subir canciones al MySpace de turno luchando por un poco de atención.

En todo caso, estoy con Bragg en que si quiere ingresos por que se puedan escuchar en las redes sociales, que los pelee, que se niegue a que su trabajo esté en Bebo, Myspace y similares. Las plataformas online tienen el reto de lograr que todos ganen, no se puede hacer un negocio sostenible en internet si los creadores no salen también ganando . El problema para las tesis de Bragg es que, indirectamente, ya lo están haciendo.

La publicidad contextual y los banners no funcionan en redes sociales

MySpace latinoGoogle no tuvo resultados tan buenos como los esperados en 2007 y señaló como culpable a la publicidad en las redes sociales. Por «no tan buenos» nos estamos refriendo a que sus ganancias en el cuarto trimestre fueron «sólo» de 2.827 millones de euros… cuando lo previsto eran 3.231 millones de euros. Entre las causas que apuntan para esta «ralentización del éxito» es que la publicidad en los sitios sociales no les está funcionando bien (Paidcontent), lo que hay que entender como que no han conseguido rentabilizar bien el stock que le compraron a MySpace, otro ejemplo de fracaso de la publicidad en las redes sociales.

Desde Wsj se echa más leña al asunto, apuntando a que Microsoft no sólo tiene escasa rentabilidad, sino que estaría perdiendo dinero tras su acuerdo de inversión con Facebook, algo que era de esperar tras las primeras informaciones sobre publicidad en esa red. ¿Conclusión? La publicidad contextual y los banners no funcionan en redes sociales. Los usuarios no prestan atención a los segundos (se aprenden la web de memoria, pasan horas y días en ella) y el contexto en comunicaciones personales no es tan relevante a la hora de ayudar a encontrar temas que puedan interesarlos.

¿Estamos ante un escenario en que las redes sociales ofrecerán mucho stock pero una rentabilidad bastante escasa comparada con otro tipo de plataformas, sobre todo con los contenidos generados editorialmente? A corto plazo parece que sí, pero a medio es de esperar que la publicidad super segmentada como la de Yahoo SmartAds o Facebook Flyers Pro comience a mejorar los ingresos de las distintas plataformas. En todo caso, un esfuerzo en busca de nuevos paradigmas se hace necesario.