Mediaroom, la Xbox como set-top box frente a PlayTV de Playstation3

PlayTV PS3

Siguiendo con la pelea por ser el dispositivo conectado a la «tele del salón de casa», Microsoft y Sony afinan sus estrategias para hacer valer la gran distribución de sus consolas a las que quieren configurar como «set-top boxes» y videograbadores personales.

Por un lado tenemos Mediaroom, la plataforma de IPTV de Microsoft de la que ya hablamos hace unos meses. La idea es ofrecer tecnología a los proveedores de banda ancha para armar experiencias televisivas interactivas, incluyendo el uso de la XBox como decodificador, lo que ahorraría un aparato para los que la tengan y quieran disfrutar de un servicio tipo Imagenio. En España lo utilizaba Ya.com TV, ahora lo ha escogido BT en Reino Unido (Bbc).

Por la parte de Sony tenemos la aparición de PlayTV para Playstation 3 (Vidaextra, Ludoqia), periférico que permitirá grabar en el Disco Duro de la consola la programación que emitan los canales en TDT. De momento no es tan ambicioso como para permitir la venta de películas y otros servicios a través de la PS3, pero confirma los planes de configurar la consola como un PVR. Eso sí, la combinación Playstation 3 + PlayTV resulta extremadamente cara para como anda el mercado de los «set-top boxes».

Hay más movimientos, como por ejemplo el de Netflix en asociación con LG (NIA). En todo caso, ejemplifican una competencia que se va a intensificar durante los próximos meses: actuar como interfaz entre el usuario y los contenidos en vídeo en el salón de casa, lejos del ordenador. Porque, como ejemplifica el éxito del iPod, quien controla el interfaz tiene muchas posibilidades de convertirse en quien sirva los contenidos de pago con o sin DRM.

Microsoft Mediaroom y el interfaz entre los vídeos y el usuario

Microsoft Mediaroom

La pugna por ser el interfaz entre la televisión, el cine y los vídeos creados por los usuarios y los espectadores, es el objetivo final de varias empresas que entienden que quien impone la tecnología para visualizar, conseguirá adicionalmente el negocio de la venta de contenidos. Es la historia del iPod y su lock-in con iTunes, que Apple intenta repetir con Apple TV con idéntica estrategia cerrada: un dispositivo cool que reproduce contenidos de iTunes.

Pero en esta lucha hay varios actores ya establecidos y con un fuerte potencial. Uno de ellos es Microsoft, que cuenta con Xbox en el salón y vendiendo contenido de alta definición y una plataforma de IPTV que tenía planeado utilizar Ya.com antes de la compra por parte de Orange. Es en este segundo frente donde ha anunciado novedades: rebautiza la plataforma como Microsoft Mediaroom y, entre otras cosas, permite desarrollos de terceros encima de ella y traer contenidos almacenados en el PC (eso sí, sólo fotos y música, nada de vídeo, véase su nota de prensa, vía PaidContent). De momento, sin integración con Windows Live TV.

Pero al margen de estos dos y las ya establecidas plataformas de IPTV como Imagenio, tenemos algunos movimientos interesantes. Está Joost y sus planteamientos de entrar en el salón, propuestas más abiertas como SlingCatcher que permiten acceder a todos los contenidos que tengamos en el PC y los PVR del tipo TiVO. Eso, sin olvidarnos de los que tienen gran cantidad de contenidos y pueden buscar alianzas beneficiosas para su propio modelo de negocios (como Youtube con vídeos con publicidad).

Por supuesto a uno le gustan mucho más las propuestas abiertas que plataformas como Microsoft Mediaroom armadas con DRM hasta los dientes o Apple TV, que a eso añade el estar cerrado a cal y canto. Joost replica el modelo de televisión tradicional mediante otras tecnologías y las plataformas tradicionales ya sabemos que pueden acabar ofreciendo. Personalmente creo que en el salón voy a poner un Woxter o un media center fabricado en casa que sea neutro a la hora de «obligarme» a escoger el sitio de donde obtengo los vídeos, pero es probable que muchos proveedores de televisión apuesten por Mediaroom o similar, utilizando la XBox como descodificador. De hecho, la consola podría erigirse en uno los movimientos estratégicos más importantes de los últimos años de Microsoft.