Crisis en Menéame, ¿qué tiene Menéame que no tienen el resto?

Actualización 12:30: Marcha atrás por los administradores de Menéame, lo cuentan en su blog oficial, se rehabilitan las 450 cuentas baneadas. Tras este movimiento, el post a continuación se puede leer de manera bien diferente.

Supongo que muchos estaréis al tanto de la «crisis de baneos en Menéame«. Para quien no esté al tanto, no hay más que mirar el top de noticias más votadas ayer (todavía visibles en la portada de Menéame) para enteder que «algo gordo» ha sucedido en este agregador social de noticias. La tensión entre las normas del sitio, las decisiones de los administradores y el sentir de parte importante de su comunidad queda reflejada en varios artículos, Víctor en Genbeta hace una cronología de los hechos y un análisis muy fino, Jose de Abadía subraya la similitud con el caso «Digg y las puertas del campo» y también lo recoje Ceatalejo entre muchos otros.

Al margen del análisis de la gestión de la tensión mencionada que analizan estos bloggers, hay un elmento que creo que merece la pena tener en cuenta a la hora de evaluar el impacto y los daños de la crisis en Menéame, realmente ¿es posible la transición a un agregador de noticias alternativo o el efecto red prevalecerá sobre los intentos de parte de la comunidad de redirigir al resto a otra web? Si hay un incentivo clave en Menéame para los usuarios es el de poder influir sobre la portada de muchos. Si consigo que una noticia que recoja mis intereses y opiniones salga en portada, estaré captando la atención de miles de usuarios sobre ellos. Si sale en portada de un agregador con pocas visitas, el incentivo es mucho menor, es un juego en el que los grandes se hacen más grandes y para los pequeños queda muy poco.

Siendo así la fortaleza de Menéame ante crisis de usuarios es algo mayor que comunidades alrededor de contenido editorial por parte de una empresa de medios o comunidades con menos efecto red. No quiero decir que la «rebelión» no vaya a tener alcance e impacto, que lo ha tenido como cualquier tema tan grave lo tiene en la imagen de una marca: si la situación queda tal como está, el «anti meneismo» se carga de energía y argumentos, colaboradores muy valiosos de la web se han perdido y a muchos desanimara el asunto en todo caso. Ninguna comunidad se puede gestionar a largo plazo con un movimiento frontalmente en contra tan fuerte de usuarios relevantes en ella, esto acaba con un paso atrás o con una fractura de la comunidad, no se sale de estas sin pagar un precio: Digg y Facebook lo hicieron a tiempo para que su cambio de postura fuese entendido como un reconocimiento del poder de sus usuarios. La pregunta es si todavía están a tiempo de desandar lo andado en la dirección incorrecta en el caso de Menéame.

Digg y sus problemas para hacer negocio

DiggGran parte de las compañías de internet valen bastante menos que hace apenas un año. Es la tesis de un artículo de Business Week en el que se toma a Digg como ejemplo de una nueva etapa en la que se atiende a los resultados financieros y a la capacidad de generar ingresos mucho más que a expectativas futuras. Los datos de Digg son un tanto decepcionantes, en los tres primeros trimestres de 2008, Digg perdió 4 millones de dólares, alcanzando los 6,4 en ingresos.

La peor noticia para Digg es que no consigue establecer una economía de escala tal como su filosofía hacía preveer. La idea es que, sin necesidad de un equipo editorial que genere contenido y cuide la calidad, el beneficio por página vista vaya creciendo según se crece en tráfico. En cambio, como explica broadstuff, a Digg le está sucediendo justo lo contrario, a más tráfico, más pérdidas.

¿Los motivos? Es probable que la «impredictibilidad» de sus contenidos no les ayude demasiado a vender publicidad, a pesar de los esfuerzos que han hecho por segmentarlos. También es posible que Digg necesite replantearse los formatos publicitarios, no dan datos del CTR (porcentaje de usuarios que clickan), pero barrunto que debe ser bastante escaso: los usuarios van a una experiencia perfectamente delimitada: titular + entradilla + comentarios, complicando la «visibilidad» de los banners. Eso en la parte de ingresos, en la de gastos, la estructura de costes parece desbocada, con 14 millones de dólares al año y eso que no gastan en contenidos como hace el negocio de media online. En el caso español, Menéame siempre ha presumido de una optimización mucho mejor, menos consumo proporcional de recursos, mejor balance.

El caso de Digg me recuerda al debate del CPM del contenido premium frente al de usuario, por el que también se ve afectado Youtube. La ventaja de Digg es que no va a tener problema de usuarios que suben contenidos de terceros y por tanto no hay espacios en su web en los que no puedan añadir publicidad. Por lo demás, comparten el mismo reto, conseguir encontrar un esquema en el que compatibilicen ingresos con buena experiencia de usuario. ¿por qué digo esto? Porque algo en lo que probablemente están pensado es colocar «Diggs de pago» marcados como tales, que aparecerían en el flujo de noticias publicadas como explica Tc. A nivel de CTR funcionarían mucho mejor, es el formato que los usuarios esperan y el beneficio que buscan otras webs en Digg, generar tráfico. Otro tema es como lo perciba la comunidad…

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La posibilidad de un Digg España

DiggDigg completa una nueva ronda de financiación y anuncian expansión fuera de los Estados Unidos. Han cogido 28 millones de dólares, algunos de los cuales se los van a gastar en versiones locales para el 40% de sus visitantes que son de otros países. Después de la «espantá» de Google, parece el paso más sensato que podían dar.

Claro que esta expansión invita a pensar en un posible Digg España. Teniendo en cuenta que su intención es ser más relevante para el usuario local, una versión nacional sería la aproximación que tomaría la empresa de Rose, más que una en castellano para todo el mercado hispanohablante. La situación aquí es bastante conocida, con una plataforma de éxito establecida como Menéame con mucha ventaja sobre cualquier otro (Fresqui, coRank).

Y la pregunta, claro está, es si su plan es desembarcar en España comprando o, en cambio, confían en generar comunidad a partir de los usuarios españoles que ya están en Digg. La primera parece la apuesta más segura, pero también sería mucho más cara. Aterrizar de forma independiente, aunque con una marca tan poderosa, no va a ser tarea fácil sin más ayuda que la versión en inglés.

La rivalidad entre servicio original frente a versión local está planteada en otros muchos frentes (Facebook frente a Tuenti, por ejemplo) y en muchas ocasiones demuestra que para llegar a un nuevo país y conseguir comunidad hasta sobrepasar a quien es nativo no basta con traducir la página. En caso de Digg viniese a España de esta forma no me extrañaría nada que se llevase una sorpresa.

La calidad de los resultados de Menéame

meneameAprovechando que hoy sale en Barrapunto quería rescatar el post de Jesús Encinar sobre la calidad de los resultados de Menéame, asunto que también tocó César un poco después. La crítica puede resumirse en que las noticias más leídas o más votadas no son las importantes, siendo lo que llega a portada en muchas ocasiones noticias excéntricas, sensacionalistas, fuera de tema, chorradas o bromas.

Hay una parte de la crítica que no comparto. Los agregadores de noticias tipo Digg no están pensados para informar como lo hace un periódico, no tienen que dar una visión completa de lo que pasa en el mundo y no podemos esperar eso de ellos. Son filtros de noticias realizados por una comunidad y lo que salga en portada – si están bien hechos – será el resultado de los intereses y valoraciones de la misma.

Pero en el tema de la falta de calidad sí que estoy bastante de acuerdo. Llevo tiempo diciendo que los Digg temáticos me parecen mucho más interesantes: cuanto más especializado, mejores resultados. El motivo es evidente, en torno a Docencia se aglutinan usuarios que sólo tratan de educación, en Menéame o Fresqui hay usuarios de perfiles e intereses muy dispares y muchas veces te encuentras en portada noticias con las características denunciadas. La solución – en mi opinión – pasaría por la evolución que están tomando, dividirlos en categorías o subdominios, pero añadiendo que el mecanismo del karma o prestigio del autor actúe en consecuencia: si envío noticias muy buenas de cine y la comunidad las valora, ese karma obtenido no me debería hacer más influyente en la temáticas de vivienda o de tecnología. Separando tanto para lectores como internamente a la hora de valorar a los usuarios, se articularían comunidades de expertos en cada tema, lo contrario (suponer que el sabe de videojuegos sabe de economía) recuerda a los malos periódicos, en los que el periodista que cubre medio ambiente lo mandan a las conferencias tecnológicas (basado en hechos reales).