Los problemas de negocios sobre APIs de terceros, el caso Twitter

TwitterTwitter es un ejemplo de, entre otras cosas, haber crecido gracias a ser «ubicuo», accesible desde cualquier sistema y dispositivo, con multitud de clientes y servicios de valor añadido. Todo ello a través la disponibilidad de su API, que ahora han decidido limitar a 20.000 peticiones por IP y hora. Esto no va a incidir en los clientes que utilizan los usuarios finales, pero si en los servicios «para todo el mundo» que realizan tareas como búsqueda, archivado, agregación, consultas…

Este movimiento – comentado en Alt1040 entre otros – pone de relieve dos aspectos muy interesantes relacionados con la nueva generación de servicios en la web. Uno son los riesgos de montar un servicio sobre APIs de terceros, algo que venimos comentando desde hace un par de años (Servicios como una plataforma o tu aplicación sobre APIs de terceros) y que este caso de Twitter pone de relieve: voy a montar un negocio utilizando su API ¿tengo un contrato con las condiciones? ¿me aseguran una calidad de servicio? ¿con cuánto tiempo me avisan de cambios en su API que me pueden afectar de forma crítica?

Y el otro aspecto está muy relacionado con el paso de Facebook de cobrar a sus aplicaciones, Twitter mantiene una relación de poder con los servicios satélites tal que, en caso de no conseguir ingresos por otras vías, no hay que descartar que acaben cobrando por ciertos usos de su API. Esto siempre se puede ver de dos formas: a) es lógico que quien te utiliza (y gasta tus recursos, con los problemas de escalado que tienen) para su negocio comparta beneficios; b) cierras la puerta a servicios que enriquecen tu ecosistema y, además, lo haces cuando ya tienes una notoriedad e impulso propios. En definitiva, el terreno de servicios sobre APIs de terceros sigue siendo resbaladizo, mientras no sea dentro de un esquema claro de compromiso supone construir a expensas de lo que otro decida.

Windows Live Messenger 9 multiprotocolo y con API

Live MessengerQué lejos queda la alianza frente a Google Talk que perpetraron Microsoft, Yahoo y AOL. Según una filtración en una presentación (Live Side), el próximo Windows Live Messenger 9 será también compatible con el cliente de Google (y clientes Jabber en general) y además vendrá con un API que permitirá a terceros desarrollar aplicaciones que utilicen las funcionalidades del programa de mensajería, desde chat hasta la videoconferencia. ¿Windows Live Messenger compatible con Jabber? Tan difícil de creer que creo que lo mejor es ponerlo en cuarentena y esperar confirmación oficial. Estaríamos ante el principio del fin oficial de una etapa en la mensajería instantánea basada en las redes cerradas y los protocolos propietarios, para empezar a hablar en serio de interoperabilidad.

El tema del API es también muy interesante. Es la conversión de un producto – Windows Live Messenger 9 – en una funcionalidad que puede ser utilizada dentro de otras aplicaciones. Aunque a priori no haya un camino directo a hacer dinero con esto (imagino que la API será gratuita), los beneficios para Microsoft serían dobles: por un lado apoya el desarrollo de aplicaciones para el escritorio (en su escritorio se entiende) y por otro potencia el uso de su plataforma social, Spaces + Messenger. Desde que Facebook permitió las aplicaciones de terceros que accediesen a los datos de sus usuarios y contactos, la tendencia es imparable.

Vía Noticas TIC, más datos en Genbeta.

Popfly en beta abierta

popfly

Popfly, la herramienta de creación de mashups para «no programadores» de Microsoft basada en Silverlight, acaba de salir en beta abierta. Ya anunciamos y probamos a fondo la primera versión de Popfly, de la que la versión actual difiere en basarse en Silverlight 1.0, diversas mejoras en el interfaz y el permitir exportar el mashup como aplicación para Facebook, gadget de Windows Vista o widget en los Live Spaces.

Popfly es realmente bueno. Un interfaz brillante que permite crear mashups con poco más que arrastrar y soltar (los más básicos, si queremos algo complejo ya se nos exige más), un grado de apertura sorprendente para lo que es Microsoft (integración con los servicios de Yahoo y con Facebook, nada de Google) y la posibilidad de utilizar desarrollos de otros como un bloque en nuestro mashup, entretejiendo lo que pretende ser una comunidad de desarrolladores.

Popfly se pone a la cabeza en el género de creación de mashups para no desarrolladores, muy por encima de Yahoo Pipes. No debería extrañar el empeño de Microsoft en crear una aplicación gratuita de este tipo, ya en el último MIX mostraron su estrategia de negocio basada en las APIs de Windows Live y con Popfly, además, quieren incentivar la instalación del plug-in de Silverlight. ¿El problema de Popfly? De entrada ser demasiado «Live céntrico», dejando fuera al gran proveedor de APIs que es Google y a otros muchos actores menores.

Sitio oficial: Popfly

Servicios como una plataforma o tu aplicación sobre APIs de terceros

Los tiempos han cambiado desde que uno acabó la carrera y empezó a dedicarse al desarrollo software. Al modelo de control total en el que desde el servidor de base de datos hasta la capa de presentación – junto a los distintos sistemas a los que se conecta la aplicación que desarrollamos – quedan bajo nuestro control que le han aparecido distintas alternativas, que me gustaría repasar en distintos posts sucesivos. El primero de ellos es el modelo de desarrollo con uso de APIs de terceros, los conocidos como mashups o aplicaciones web híbridas.

La clave y gran ventaja de los mashups radica en la integración de funcionalidades propias con datos de terceros, que proveen de una API para tal menester. Si comparamos el coste de desarrollar un servicio de mapas navegable con utilizar el API de Google Maps o crear una plataforma de vídeos con «tirar» de Youtube, la segunda opción se presenta como mucho más conveniente. Las APIs de terceros se están configurando como las librerías de la programación clásica, pero con diferencias importantes que hay que tener en cuenta antes de lanzarnos a construir nuestra aplicación sobre servicios de terceros.

  1. La primera y clave es que las condiciones de uso de la API deben estar claras y por escrito. Lo peor que nos puede pasar es que nuestro servicio tenga éxito y de repente el proveedor se descuelgue pidiendo un dineral por «exceso de uso». Antes de nada, nos conviene revisar concienzudamente la licencia de la API, a qué se compromete cada parte y con qué limitaciones. Idealmente, tener un contrato sería lo que más nos conviene.
  2. Relacionada con la anterior, debe quedar claro con qué tiempo y cómo comunicarían un cambio en la API. En el modelo de desarrollo con control total, si un proveedor cambia de versión tienes tiempo para reaccionar. Supongamos que Oracle ofrece una actualización, tiene uno la posibilidad de probarla en un entorno de desarrollo, modificar nuestra aplicación si es necesario y finalmente «subirlo todo a producción». Con el modelo basado en APIs de terceros, si nuestro proveedor cambia el interfaz de la misma, nos quedamos con la aplicación fallando a los usuarios, un desastre.
  3. El modelo de negocio de nuestro proveedor es importante. Hablamos de ello cuando Microsoft presentó las APIs de Windows Live. Por un lado porque para la viabilidad de nuestro servicio necesitaremos hacer cuentas sobre lo que nos cobrarán si crecemos, por otro porque un proveedor que da gratis una API de forma ilimitada y sin modelo de negocio es muy sospechoso, puede que no dure demasiado.
  4. A la hora de elegir API debemos tener en cuenta además temas como la disponibilidad, el escalado y el tiempo de respuesta. Idealmente deberían estar reflejados en el contrato con el proveedor, pero en todo caso hay que tenerlos presentes antes de montar un negocio sobre la API del servicio del vecino de arriba que lo aloja en casa.
  5. Debemos tener un segundo proveedor bajo la manga. Los principios de programación modular siguen siendo aplicables, tengamos las llamadas a la API es una clase o módulo determinado, de forma que si queremos cambiar proveedor sólo haya que tocar en un sitio. ¿Qué Google Maps de repente no es el mejor servicio o han hecho un cambio que no nos cuadra? ¿Que nuestro proveedor desaparece? Tener estudiada la posibilidad de pasarse a otro proveedor nos puede ahorrar más de un trauma.
  6. Hay que añadir valor más allá de lo que ofrezca la API. Panoramio necesitaba los mapas, pero la clave era el geoposicionamiento de las imágenes y la comunidad alrededor; My Strands.TV utiliza los vídeos de Youtube pero su valor fundamental es el sistema de recomendaciones. Siempre hay que contar con que lo hayamos construido sobre el servicio de un tercero puede ser replicado por sus responsables, pero si nos especializamos en hacer algo valioso para los usuarios es probable que sobrevivamos.
  7. Legalidad. En España hay que tener en cuenta la LOPD y la LSSI-CE, sobre todo si además de leer, «escribimos» en el servicio de un tercero. De igual forma, hay contenidos cuya distribución es legal en el país del proveedor de la API, pero no el que estemos construyendo nuestra aplicación.

A pesar de las numerosas objeciones mencionadas, no comparto las visiones conservadoras de que no se puede montar un negocio utilizando servicios de terceros. El ahorro de costes, de tiempo y el poder utilizar al mejor proveedor del mundo en cada especialidad son motivos más que suficientes para considerar a los servicios como una plataforma y crear tu aplicación sobre APIs de terceros. La guerra por convertirse en el socio de los nuevos emprendedores y permitir el uso de sus servicios está sobre la mesa. Actores como Microsoft y Google se disputan a los programadores junto a una larga lista (Programmable). Eso sí, lapropuesta de Amazon y sus web services la considero de una manera diferente y protagonizará el siguiente post de la saga.

Enlaces relacionados:

Google Mapplets sobre los mapas

Google MapsParece que hoy va a ser el día del pistoletazo de salida de los Google Mapplets, el sistema por el que Google va a permitir aplicaciones de terceros en forma de widgets sobre su servicio mapas (Webware).

Lo más interesante de la propuesta de Google Mapplets es el giro que le dan a la idea de los mashups sobre los mapas. No se trata ya de ejercer el rol de proveedor de datos mediante una API que otros pueden utilizar, sino de ser la plataforma sobre la que otros ofrecen servicios, accediendo los usuarios al mío como puerta de entrada. De esta manera, Google por un lado hace más rica la experiencia de Google Maps y puede hacer negocios extra destacando determinados servicios (ahora mismo, si accedo a la dirección de la beta, me destaca un buscador de hoteles y una guía de Madrid entre otras cosas).

Con los Google Mapplets, el servicio de mapas se convierte en algo mucho más parecido a Facebook que al resto de proveedores de mapas. Una jugada ganadora, para casi todos. Google mejora Google Maps con el trabajo de otros, éstos consiguen poner su aplicación en una plataforma usada por millones de usuarios y los usuarios pueden acceder a algo mucho más potente. ¿Pierde alguien? Probablemente quien haya apostado por un modelo de mashup a partir de los mapas y haya añadido poco valor a los mismos o no haya conseguido generar comunidad. Pronto verá que lo suyo está replicado, ampliado y mejorado con los Google Mapplets.

Por cierto, que en el directorio de Mapplets ya se ven algunos servicios hispanos. Casa buscador de Trovit y Nestoria ya añaden búsqueda de viviendas.

Tabblo Print Toolkit y el Print 2.0 de Hp

HP-CM8060CUno de los temas que más me interesó del Hp Labs fue la presentación (aún con poco protagonismo) de Tabblo Print Toolkit, una tecnología que proporciona una API para crear versiones «amigables para la impresión» de webs. Fue presentado el pasado día 29 y ya hay una implementación en forma de plugin para Movable Type, con otro de WordPress en marcha.

Un ejemplo de uso de Tabblo Print Toolkit se puede observar en Boing boing, con el botón de «Print posts» que permite seleccionar qué entradas del blog queremos imprimir con un resultado bastante bueno. Es un paso más en lo que en Hp han llamado «Print 2.0» y que anticiparon con la compra de Tabblo y la presentación de Edgeline.

Lo que más me interesó al hablar con responsables de Hp fue qué modelo de negocio perseguían con facilitar una API para crear una versión imprimible a cualquier sitio web. Uno podría pensar en que la primera idea sería ofrecer al usuario utilizar su servicio de impresión remota o, al menos, cobrar al webmaster por servicios extras o por el uso intensivo de la API. Pero parece que la idea tras Tabblo Print Toolkit es simplemente la de que «si la gente imprime más, esto beneficiará a Hp como compañía de impresoras». Una especia de «si sube la marea, todos los barcos suben, y nosotros somos un barco», más como refuerzo de su negocio actual de impresiones que como cambio al modelo de venta de impresiones.

Sitio oficial: Tabblo Developer site, también lo comenta la brújula verde.

Críticas de negocios en Google Maps

Google Maps críticas

¿Cuando Google añade una nueva funcionalidad a su Google Maps está cavando la tumba de multitud de compañías que utilizan su API para crear un mashup? Para mí es el aspecto más interesante y polémico del nuevo paso dado por la compañía del buscador, que ha añadido la posibilidad de añadir críticas por parte de los usuarios a los negocios que aparecen en los mapas. Justo el servicio que ofrece Yelp, entre otras muchas sin olvidar que 11870 también se apoya en Google Maps.

Es lógico que Google desee mejorar la experiencia de su servicio. Tanto Mis mapas como esta nueva fuente de información por parte de los usuarios están encaminados a añadir más valor a Google Maps. Y, si tenemos en cuenta que la búsqueda desde el móvil va a ser en muchas ocasiones búsqueda de información georeferenciada, tener la plataforma más potente en este terreno va a ser clave a la hora de hacerse con ese mercado.

Sin embargo hay dos puntos que juegan a favor de 11870 y otros servicios similares. Por un lado tenemos la especialización, Panoramio hacía sólo una cosa, añadir fotos a los mapas y lo hacía muy bien. Cuando Google lo añade a Google Maps, no resulta tan usable, es más difícil, está escondido entre multitud de opciones y posibilidades.

Por otro lado tenemos la comunidad. Está bien tener recomendaciones de usuarios, está mucho mejor tener recomendaciones de amigos y conocidos de los que me fio mucho más (irremediablemente en estos sistemas siempre escriben el dueño del restaurante y toda su familia). Muchos de los servicios con críticas sobre negocios en Google Maps podrán sobrevivir porque añaden el componente social y no se quedan en superponer datos sin más.

En todo caso, la estrategia de Google es clara, pero choca también con la vocación de ser el proveedor universal de APIs en el nuevo paradigma de desarrollo. Parece como si quisieran jugar a dos bandas, mantenerse como el que presta el servicio final al usuario, pero a la vez ser el principal socio… de otros proveedores de servicio.

También lo comenta Mariano.

Probando Popfly

popfly

Construir un TwitterVision en cinco minutos, eso es lo que permite hacer Popfly sin saber nada de programación y sin tocar una línea de código. Tengo que reconocer que la herramienta de creación de mashups de Microsoft me ha gustado mucho, todavía más que Yahoo Pipes, proyecto menos ambicioso en el que sólo podemos generar canales RSS.

Popfly ofrece crear páginas web estáticas, algo en lo que no está nada conseguido (obm) y que servidor siquiera ha probado. También permite tener contactos en la comunidad de desarrolladores, opción que también he dejado de lado para cuando haya más tiempo. Me he centrado en lo que creo que es más interesante de Popfly: la creación de Mashups.

De entrada, Popfly está basado en Silverlight, por lo que es requisito instalarlo. Las unidades básicas para construir los mashups son los bloques, que son tanto fuentes de información que producen una salida como elementos para producir eventos. Podemos conectar estos bloques de forma que tengamos el de Twitter (es un ejemplo) y lo conectemos con un Timer que le haga peticiones cada x segundos. La salida se la enchufamos a un mapa y violá… ya tenemos el mashup montado. Lo puedes descargar como widget (gadget lo llaman ellos, para plataformas Microsoft), como un iframe para pegarlo en cualquier sitio o añadirlo a un Space (funcionarán también en Facebook).

El interfaz de Popfly está muy logrado y las cosas funcionan más o menos bien para ser una versión alpha. ¿Puntos oscuros y limitaciones? Pues que en los bloques fuentes te encuentras los recursos de Live y algunas cosas de terceros (Yahoo, Twitter), pero nada de – por ejemplo – Google, que tiene algunos de los mejores servicios para mashups de la red. Popfly permite a los usuarios crear sus propios bloques pero no elegir fuentes no consideradas por Microsoft. Al margen de esto, no veo a desarrolladores profesionales o a cualquiera que quiera montar un negocio utilizando Popfly, pero si que abre la puerta a un montón de aficionados faltos de conocimientos pero no de inventiva. Si a eso unimos la posibilidad de pegar los mashups en redes sociales y de usar bloques a partir de lo hecho por otros, el objetivo de «viralidad» buscado por Microsoft es bastante probable que lo consigan.

¿Casa esto de alguna manera con la Microsoft de siempre? ¿Una herramienta para crear mashups que mantienen a la gente lejos del escritorio y son multiplataforma? ¿Utilizando servicios de terceros? Sin duda, forma parte del nuevo dinamismo que le quiere impulsar Ozzie y que supone una ruptura importante con el estilo de siempre de Redmon. Quedan puntos oscuros, como hemos comentado, pero yo no apostaría a que Microsoft que se vaya a quedar en el FUD al software libre que tanto gusta a lo que podríamos llamar «rama Ballmer de la compañía».

Amazon S3 y el ahorro de costes

Amazon Web ServicesUn tema que tenía muchas ganas de comentar, Amazon Simple Storage Service, más popularmente conocido por Amazon S3, que no es sino un servicio de almacenamiento escalabe de bajo coste para desarrolladores. Es un web service para ser utilizado por aplicaciones, no para usuarios finales. Permite hasta cinco gigas por fichero y los precios son de 0.15 dólres por giga mensual de almacenamiento y 0.20 por giga de datos transferidos. Hasta aquí, nada nuevo que no se haya comentado sobre Amazon S3, que lleva más de un año en el mercado.

El tema por el que lo comento hoy es porque me resultó especialmente interesante la conferencia de Amazon en el Mix07, en la que pusieron sobre la mesa un caso práctico de utilización de Amazon S3, Smugmug. Esta compañía ha publicado en su su blog datos del ahorro de costes que ha supuesto para ellos delegar el almacenamiento en Amazon. Tras doce meses afirman haber ahorrado un millón de dólares, cifra que de entrada puede parecer bestial, pero que dado que ofertan almacenamiento ilimitado de fotos a sus usuarios (de pago) y a eso hay que sumarle las copias de seguridad, tenemos los 192 terabytes que mencionan en el PDF que enlazan en el post.

Una prueba más del sentido que tiene – bien afrontado, con contratos y las cosas claras – el utilizar servicios de terceros para construir el nuestro. La aplicación web del futuro – casi del presente – delegará el almacenamiento en un proveedor, tomará los mapas de otro distinto y dará valor añadido a los usuarios de un tercero. Siempre queda la opción de hacerlo todo tú, pero ahorrar un millón de dólares al año es una buena razón para pensárselo.

Popfly, mashups con Silverlight

popfly

Popfly es una herramienta para construir mashups presentada hace unos días por Microsoft. Está basada en Silverlight y recuerda bastante a Yahoo Pipes aunque va mucho más allá: integración con Visual Studio (se pueden subir los proyectos de éste a Popfly, que podría actuar como un repositorio para comaprtir código) y, más que a crear canales RSS como la herramienta de Yahoo, está orientada a la creación de Rich Internet Applications. Permite construir widgets (tecnología MS), y se integra con servicios fuera del ecosistema de Redmon, como Flickr o Twitter. Otro paso más hacia la industria del mash-up por parte de Microsoft tras su nuevo modelo de APIs.

He recibido una invitación a la «alpha» privada de Popfly, con el que espero poder jugar durante estos días para publicar un artículo con impresiones de primera mano sobre él.

Sitio oficial: Popfly.