¿Quién tiene el poder en el precio del libro electrónico?

Kindle 2 de frente

Por aquí hemos discutido bastante sobre el futuro del libro electrónico y la posibilidad de que vayamos hacia un monopolio de Amazon o, en el mejor de los casos, hacia un oligopolio. Y no hablamos sólo de distribución, también de desplazar a las editoriales.

El debate ahora mismo en Estados Unidos es sobre el pulso sobre el precio del libro electrónico. Por un lado tenemos lo que cuenta WSJ, el gobierno planea presentar una demanda antimonopolio en contra de Apple y los cinco principales editoriales por acordar el precio de los libros. Curiosamente, en España lo que es ilegal es lo contrario, por la ley del libro que fija su precio. Por otro, tenemos a Amazon quitando 4000 libros de su catálogo para Kindle por negarse los propietarios de los derechos (editoriales) a bajar el precio (NYT).

¿Qué escenario nos queda? Al menos en el mercado norte americano, uno muy beneficioso para Amazon. Los intentos de las editoriales por negociar un precio mínimo van a chocar contra el fomento de la competencia gubernamental. Mientras Amazon lleva años perdiendo dinero en muchas ventas de ebooks pero ganando dos cosas: muchos clientes con su solución y una percepción del usuario de cuál debe ser el precio de una edición electrónica. Y todo ello supone ir a un mercado de precio bajo y volumen, tendente a la concentración y para el que Amazon es el mejor colocado.

Cuando los libros son software, tienen problemas de software

Kindle nuevo

Hay tres debates clave alrededor del libro electrónico. El primero, que gira en torno a modelo de negocio, precios y actores, está en plena ebullición en España; el segundo, sobre la desintermediación y concentración en el sector se encuentra en estado incipiente pero presumiblemente irá a más; el tercero tiene que ver con ciertos costes ocultos de la digitalización del libro. O, mejor dicho, con los efectos derivados de que lo que está pasando con el libro no es su mera «digitalización», sino su transformación en software.

Los libros electrónicos ya son software

Habitualmente asociamos que un «libro electrónico es un fichero», con una analogía similar a lo sucedido con las canciones. Hasta ahí el debate respecto al libro gira entorno a la inclusión de sistemas de DRM para evitar la copia, algo que ya empieza a introducir la incompatibilidad en la lectura: es necesario un software compatible con la tecnología DRM para poder hacerlo, algo que constituye uno de los grandes problemas de Libranda.

Pero la transformación del libro no se queda ahí. Tenemos además que la distribución de los mismos se está concentrando en actores que ofrecen el lector y la tienda integrada, y, por tanto, establecen las reglas de qué podemos comprar para esos lectores. Además tenemos escenarios más sofisticados, editoriales que transforman libros en apps y casos como el de iBooks 2 de Apple, que merece la pena analizar aparte.

Hay una confusión, con iBooks Author no se hacen libros

Cuando fue lanzado este nuevo sistema para crear un nuevo tipo de libro interactivo cuya factura es realmente atractiva (véase apple.com/education) surgió una interesante polémica por los términos y condiciones de la misma: se produce un fichero con formato propietario de Apple que sólo se podía comercializar en la tienda propiedad de la compañía de la manzana. Permiten exportar a otros formatos como PDF, (y comercializarlos), pero ya dejarían de ser «obras interactivas».

La confusión redise en entender que con iBooks Author se hacen libros cuando realmente se programan módulos para un software de Apple. No es la única de este compañía, la última consiste en bloquear libros con enlaces a Amazon dentro de los mismos.

Control y géneros híbridos en el libro electrónico

Al final las mayores concesiones se producen cuando se quiere aumentar el control de la obra. Se añade DRM para evitar la copia y los efectos que se producen son que los libros son menos libros: no se pueden prestar, no se pueden leer desde cualquier parte ( es decir, cualquier dispositivo, puesto que se introduce incompatibilidad) y se abrazan plataformas que limitan y controlan lo que se puede publicar.

La otra vía por la que los libros están siendo transformados es por la hibridación de géneros, tomando elementos de los juegos, incorporación de elementos multimedia y aprovechando características de los nuevos soportes de lectura como son la integración de redes sociales y la geolocalización. Por un lado esto supone que habrá más confusión respecto a lo que podemos considerar un libro digital, por otro, que de nuevo tenemos problemas de software: licencias, compatibilidad o no con según qué plataformas y, también muy interesante, evolución de versiones frente al concepto de obra terminada.

Estándares abiertos Vs la lectura como servicio

Siendo problemas software, conviene enfocarlos desde las distintas estrategias que se han venido aplicando en la informática las últimas décadas. Una vía de solución a estos problemas es la utilización de estándares abiertos, que permiten su adopción por cualquier lector y, por tanto, evitan problemas como la incompatibilidad. Aquí tenemos ePub como referente del sector, pero cuando se introduce DRM se evaporan parte de sus ventajas. ¿Alguien quiere publicar y no producir obras incompatibles y que no se pueden prestar? LA solución es ePub sin DRM

La otra vía que están explorando las distintas plataformas es la de dar una solución multidispositivo en el caso de Kindle, a cuyos libros uno puede acceder casi desde cualquier cacharro con navegador web. Han convertido el acceso a la lectura de tus libros en un servicio y uno empieza a despreocuparse de si realmente «tiene» la obra comprada o no encima. No se evitan los problemas del control, pero sí que esquivan el debate sobre el DRM construyendo una versión más sofisticada del mismo.

Sea como fuere, el debate del libro digital debemos abordarlo cada vez más en clave de debate sobre el software

¿Va el libro electrónico hacia un monopolio de Amazon?

Kindle nuevo

¿Va el libro electrónico hacia un monopolio de Amazon? es como originalmente iba a titular la columna que publico hoy en Xataka, que finalmente ha quedado en «El verdadero debate con el libro electrónico es si vamos hacia un oligopolio de empresas tecnológicas» en un arrebato de optimismo. Optimismo porque este escenario es más deseable que el de un actor con tanto poder, pero aun así, nada favorable a las editoriales y librerías actualmente líderes, todavía incapaces de mirarse en el espejo de la transformación sufrida por el mundo de la música.

En Error500: libro electrónico.

La solución a la piratería de libros

Hoy también va de citas, en esta ocasión las de Javier Celaya y Angel María Herrera que apuntan a que «La solución a la piratería de libros» está «en la nube», mediante servicios de «streaming» sin descarga real. Spotify llevado a los libros, pero sin mencionar explícitamente el pago por suscripción.

Entiendo que Celaya y Herrera hablan sobre todo para una industria ultraconservadora (como todas las relacionadas con el arte y la creación, por cierto), pero creo este tipo de mensajes ni siquiera sirven para llegar a ese sector: por un lado no explican que entienden por «libros en la nube» (¿sólo libros en streaming, un modelo de descarga y sincronización como Kindle, impedir que se accede a lectura de archivos en local?) y con ello creo que pueden alentar la falsa expectativa de que a día de hoy alguien vaya a comprar un dispositivo al que no se pueden meter contenidos sin control

Por otro lado creo que el discurso está viciado de base: buscando «solucionar la piratería» (problema en todo caso de la industria), se crean Librandas y leyes Sinde, buscando una oferta de valor y atractiva para usuarios y clientes, se pueden generar negocios viables en internet. Hay valor en «la nube»: sincronización de lecturas entre varios dispositivos, servicios de valor añadido (por ejemplo, guardar todas mis notas, poder compartirlas), poder generar comunidades alrededor de libros, mejor experiencia de compra… y desde ahí, desde el interés del usuario, es donde se puede defender sin necesidad de crear unas expectativas distorsionadas como solución tecnológica a la «piratería».

También lo comenta José Luis Merino

Eso de Kindle y Amazon no tiene futuro, es muy malo

el fenómeno Amazon está sobredimensionado. Es más la publicidad que se da al tema de los dispositivos que lo que de verdad suponen las descargas.

Pilar Gallego, tesorera de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros

Puede que haya una estrategia empresarial enloquecida para vender el Kindle -que para mi juicio es bastante malo, como todas las cosas baratas-, porque su negocio no es el contenido.

Antonio María Dávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España

Ambos en un artículo de El País sobre el precio fijo del libro.

Cuando empiece la crisis fuerte de las editoriales y las librerías habrá que barajar la opción de que realmente fue un suicidio

Relacionado: Todo sobre el libro electrónico.

Por favor, cóbreme este libro en edición electrónica

algoritmo compra ebooks

Hoy publico en Xataka mi algoritmo definitivo para la compra de un libro en edición electrónica, donde explico el conjunto de decisiones prácticas y éticas a la hora de adquirir una obra en formato ebook. Este 2012 vamos a seguir hablando mucho de industria del libro y libro electrónico, de adaptación al nuevo escenario, de nuevos modelos y transformación de los antiguos y de presiones para que se legisle en un determinado sentido en un último intento de que nada cambie. Por eso es crítico empezar el año con una postura clara, esto no va del «quiero todo gratis» sino de «por favor, cóbreme este libro pero a un precio razonable y con una experiencia sencilla y rápida«.

Regalos de reyes: libros electrónicos

Kindle nuevoCada año me toca hacer bastante «consultoría de regalos de reyes tecnológicos» y como alguna vez en el pasado he decidido publicar consejos y comentarios en el blog para reutilizar contenido y ahorrarme correos y peroratas.

Este año los consejos de regalos vienen por categorías, así podemos añadir matices y enfoques en función del público. Empezamos con uno de los productos candidato a presente estrella de las navidades, el lector de libros electrónico, muy socorrido para destinatarios poco «geeks» y que es relativamente barato comparada con otros tipos de dipositivos. La visión resumida en el lector de libros electrónicos es que tenemos Kindle por un lado, Sony Reader Wifi y luego el resto, pero vayamos al detalle.

Tres elementos a analizar en un lector de libros electrónicos

Lo primero que suele analizarse en un lector cuando lo vemos en la tienda es el diseño y los elementos que lo conforman. Ahora mismo tenemos dos «tendencias» dentro de la categoría, una es hacia la pantalla táctil y la otra es la adición o no de teclado físico. Tras mi experiencia de varios años con lectores, mi preferencia es elegir aquél que optimiza el caso de uso más habitual, que no es otro que la pura lectura. Por eso prefiero aquellos que no son táctiles (encarece el producto, no se logra una buena experiencia hasta ahora y añade errores por rozar la pantalla) y sin teclado físico porque aumenta el tamaño del dispositivo.

Otro elemento clave la existencia de una tienda de libros compatibles y que la experiencia de esta sea buena. Por ello hay que descartar todos los lectores del mercado español que no sean de este año, todos los anterioresa la segunda etapa del libro electrónico en España: aceptación del fracaso de Libranda e integración de tiendas en el dispositivo.

Tercer factor clave, el «lag», el tiempo que tarde en reaccionar el dispositivo tras pulsar la opción que queremos. En algunos casos no es muy relevante – escoger un libro de un catálogo, lo haremos poco – pero en otros determina la experiencia de usuario casi por completo: pasar la página, abrir opciones, encender y apagar. Kindle y Sony son sobresalientes en este apartado, el resto que he probado (y he analizado bastantes) están un peldaño por debajo cuando menos.

La llegada de Kindle a España y los mejores competidores

En calidad/precio creo que ningún lector hace sombra hoy día a Kindle: muy buena experiencia del lector más barato de Amazon y una perfecta integración con su tienda de libros, con clientes adicionales para casi cualquier plataforma. ¿Defectos? El no soporte de ePub, que para los libros sin DRM se salva gracias a Calibre, lo hace incompatible con el formato más popular, por lo que el resto de tiendas que añaden tecnología anticopia no nos valdrá.

Movistar BQ

¿Hay buenas alternativas a Kindle? Las hay, bastantes. El lector de Sony es un producto notable, con más calidad en la construcción incluso y muy buen experiencia. Su problema es la tienda, mucho menos potente que la de Kindle. De empresas españolas destacaría tres proyectos: uno es el de Papyre con su 613, pionera del sector en nuestro país, BQ que fabrica también para terceros y Leqtor, del que hemos hablado varias veces por aquí.

Adicionalmente tenemos los lanzados por tiendas o actores que quieren entrar en contenidos digitales. A destacar, Movistar BQ, Wibook de El Corte inglés y Tagus, de Cada del libro. Los tres aúnan un precio ajustado con integración con la tienda, pero al menos el primero está por debajo en experiencia de usuario que Kindle por culpa del elemento que señalábamos antes: cierto «lag» al pasar páginas cuando estamos leyendo. Los otros dos no los he probado todavía, pero barrunto que andarán en las mismas coordenadas.

100-150 euros es la nueva frontera del lector de libros

Gastarte más de 300 euros en un lector… es algo que te podía haber pasado hace unos años cuando vas de «early adopter» como un servidor, que compra caro para luego ver como aparecen mejores opciones más baratas. La nueva frontera en precio de este tipo de dispositivos está en los 100 que cuesta un kindle o en los 150 a los que suben varios de sus competidores si no optamos por el lector de Amazon. Si queremos bajar de esta cifra siempre podemos regalar libros, ya sea digitales, ya sea «tradicionales», después de todo sigue siendo un regalo que muchos valoramos bastante. En la biblioteca Error500 hay varias recomendaciones.

Habemus Kindle en España

Kindle nuevo
Ya está disponible Kindle en Amazon España y lo hace poniendo en jaque a la industria del libro digital justo para campaña de Navidad. Modelo básico con Wifi en los 100 euros, con una traslación del precio en Estados Unidos (añadiendo IVA, claro) que hacen de Kindle una apuesta en calidad/precio difícil de igualar por sus competidores gracias a la fuerte subvención del lector.

En cuanto a libros, parten con 22000 títulos que no logran esa fastidiosa experiencia de navegar por la tienda y observar que la mayoría no están disponibles. En cualquier caso, en precios se observa alguna sorpresa agradable, como el último Alatriste que han rebajado por debajo de la barrera psicológica de los 10 euros. A falta de analizar a fondo, la primera impresión es que en catálogo de grandes editoriales en España están a la par que el resto de actores y que en precio también. Su mayor diferenciación viene por tanto del catálogo en inglés, donde son inigualables a día de hoy.

Con Amazon y Kindle ya tenemos a todos los actores para completar la segunda etapa de libro electrónico en España. Hay grandes lectores (no sólo Kindle, también Sony, Papyre, etc..), hay buena experiencia de compra, falta un paso adelante de los editores para que haya oferta de títulos y precios razonables para el libro en digital.

Relacionado: Kindle de Amazon en España y las expectativas

Kindle de Amazon en España y las expectativas

Kindle 2 de frente
Amazon abrirá su tienda de libros electrónicos en España este jueves 1 de diciembre, o al menos es lo que se está dando por seguro entre algunos autores y editores. Dada la situación del libro electrónico en nuestro país, hay que saludar la entrada de quien mejor ha ejecutado la transición a digital de este sector como una buena noticia, pero creo que va a ser necesaria también una buena dosis de gestión de expectativas.

Y es que la llegada de Kindle y su tienda de libros a España no es sinónimo de aumento de la oferta de libros ni de cambios en los esquemas de precios. Ambos los marcan las editoriales, están afectados por la ley del libro y por el IVA del 18% que sufre el libro electrónico, y más que probablemente sean iguales para todos los vendedores. Viendo la situación del libro electrónico en España en la nueva etapa que vivimos, la gran ventaja de Amazon es la de apostar más fuerte que nadie por la subvención del dispositivo (otros lo venden al coste como Casa del Libro, pero aún así es sensiblemente más caro), tener la experiencia de compra más pulida (y más multiplataforma) y el valor de su marca.

En cualquier caso, me temo decepciones variadas respecto a los precios. Servidor lleva sus cuatro últimos libros comprados en papel, a un precio que no estoy dispuesto a pagar por las versiones digitales. Y esto creo que no es exclusivo de un servidor, sino que creo que la generalidad de usuarios ha interiorizado bastante. El 1 de Diciembre saldremos de dudas.

PS: quienes quizás si que tengan más motivos para la alegría son los autores que autopublican. Ya tienen plataformas como Bubok, ahora además se amplía significativamente su canal de venta.

Relaciondo: ¿Queda alguna duda de que Amazon será el gran competidor de las editoriales?

El libro electrónico en España en su segunda etapa: los reinos de Taifas

Movistar BQ

Podemos dar por amortizada la primera etapa de aproximación al ebook de la industria del libro en España. El anuncio de Casa del Libro de que lanza Tagus, su plataforma de libros en la nube que permite leer descargando al lector o desde navegador y aplicaciones, supone el colofón a una serie de iniciativas que han acabando reconfigurando el panorama del sector.

Movistar, El Corte Inglés, Fnac, Apple y la esperada llegada de Amazon no hacen sino certificar que Libranda ha resultado un experimento fallido y que su papel quedará reducido a ser una opción de distribución y simplificación para algunas editoriales, aquellas para las que negociar y controlar a tantos interlocutores que quieren vender. El resto de editoriales – con buen criterio – está llegando a acuerdos para distribuir sus contenidos directamente con cada tienda, algo que responde a la lógica del libro electrónico de menos intermediarios y no más como sucede con Libranda.

El estado del libro en los reinos de Taifas

En este nuevo escenario los «Casa del Libro», «Corte Inglés», «Fnac» y compañía (sería injusto olvidarse también de pioneros como Leqtor o Papyre) han decidido que en esta guerra hay que ir por libre, planteando cada uno su plataforma incompatible por DRM con las demás (algo que también fuerza Amazon). Han hecho una buena lectura, la de que el usuario precisa de una experiencia de compra muy fácil, integrada en el dispositivo de lectura y que el acceso al contenido debe ser multiplataforma. Hasta ahí, las propuestas de estos «nuevos Reinos de Taifas» del libro electrónico podríamos decir que son impecables.

Donde empieza a entrever sombras es en la ejecución. La decisión de no controlar el hardware sino delegarlo en un fabricante (los amigos de BQ se van a poner las botas) consigue que la experiencia de cada uno de ellos sea muy parecida (pendiente de ver el ebook de ECI que no es de esta marca): un producto bueno, pero lejos del nivel de quienes sí han optado por ser fabricantes como Sony o Amazon con Kindle. A eso hay que sumar que las editoriales no se lo están poniendo fácil en términos de precio y exigencia de protección anticopia, con alguna excepción contada.

A la espera de una tercera etapa del libro electrónico

Todos han conseguido llegar a esta campaña de navidad con una propuesta renovada y la mayoría de ellos tiene mucha fuerza para prescribir en el punto de venta, por lo que es posible que ganen un mercado apreciable. Aún así, que funcione a medio plazo va a depender – en mi opinión – de dos cuestiones que van a resolverse probablemente en los próximos dos años: una es que las tiendas de libros electrónicos se crean de una vez que tienen que ser empresas de tecnología y no sólo «distribuidores» o «quienes se relacionan con el cliente», algo que tendría que traducirse por un foco y prioridad en el producto y la experiencia lograda con él; la otra es si este mercado del libro electrónico tenderá a la concentración y el monopolio de Amazon. Y esa es la gran pregunta alrededor del ebook en mi opinión para los próximos años.

Relacionado: Las pequeñas librerías ante el libro digital: no ser sólo librerías

PS: a veces se hace muy evidente cuando una compañía sigue dejando lo tecnológico como algo secundario, Casa del Libro presenta estrategia de ebooks con lector propio… y ni siquiera lo lleva para que lo podamos ver y probar.