Una pequeña gran idea para el interfaz de las Smart Tv

Magic Control LG

Uno sigue sin estar convencido de que la propuesta de las «Smart TV» sea «demasiado smart», aunque se añade valor (sobre todo el acceso a contenidos «over the top» por la conexión a internet, los Wuaki y compañía) también se añade complejidad, demasiada en mi opinión. De las soluciones que he probado algunas me han parecido terribles (aquella primera intentona de Google TV que pretendía que buscásemos en la tele) y otras me han resultado bastan bien resueltas.

Entre estas últimas considero al «magic control» de LG, que viene a replicar el concepto del mando de la Wii aplicado a la tele. La gran ventaja sobre otros muchos controles para la smart tv es que se maneja a la perfección sin tener que mirarlo (algo que no pasa con un cliente instalado en el móvil o tablet), a la vez que es preciso y responde bien a la hora de manejarse entre aplicaciones, opciones, listas… toda la parafernalia que traen consigo las propuestas de «televisores inteligentes». El paso ahora es hacerlo universal y para más dispositivos, que no parece mal paso aunque es donde quizás menos valor le veo.

El mercado de los smartphones no perdona un año malo

Samsung Galaxy s3
El ciclo de renovación de smartphones por parte de los usuarios (entre 12 y 24 meses habitualmente, al ritmo de la finalización de los contratos de permanencia) hacen que este mercado refleje mucho más rápido errores, lentitud en reaccionar y problemas de producto que otros de gran consumo como pueden ser los televisores o los coches. En estos otros puedes tener un año o dos malos y luego tener margen para recuperar; en móvil es una generación anual bajando y el impacto es brutal. Algunas cifras que lo demuestran:

  • Samsung aumenta 91% las ganancias gracias a la división de móviles (BI). Un año espléndido en 2011 con el Galaxy S2, que ha mantenido con el S3 y el galaxy Note 2 (que por fin es un producto redondo, no como la primera generación).
  • Nokia se cae del top 5 de fabricantes de smartphones, ATD, continuando la bajada de los últimos años. No creo que el 920 que viene antes de navidad vaya a salvar Nokia, pero sí que podría ser un punto de inflexión si cumple todo lo bueno que promete.
  • HTC baja todavía más que Nokia (BGR). Lo de los taiwaneses es un caso para analizar, el anverso de Samsung en la industria. Tuvieron un 2011 decepcionante en producto que les ha pesado mucho en la percepción de la marca, a pesar de que este año han presentado muy buenos teléfonos (el One X y el One S), el resto de la estrategia de marketing no ha acompañado, cuando se decidan a invertir probablemente ya sea demasiado tarde.
  • Con 27 millones de iPhones vendidos el último trimestre (BBC, el problema de Apple es luchar contra sus expectativas porque los números en su lado siguen siendo excepcionales.
  • Viendo la tarta de Android es interesante observar como crecen dos actores algo «tapados». Sony, que tiene en la gama Xperia una de las mejor balanceadas en calidad/precio, y LG, que por fin parece levanta cabeza después del fallido intento por el 3D. Xperia T y el Nexus 4 deberían ayudarles a afianzar esta tendencia.
  • RIM sigue bajando, pero no tanto como se esperaba, consiguiendo algo de oxígeno hasta la llegada de Blackberry 10.
  • ZTE sigue teniendo el volumen en la ofensiva China, aunque es Huawei quien está enseñando dispositivos que los puedan sacar de la gama de entrada al smartphone.

Muchos cambios en poco tiempo, quien hace apenas tres años lideraba el surgir de Android – HTC – ahora ve como Samsung ha dado la vuelta a la tortilla, dos gigantes como Nokia y RIM no paran de caer y en sus próximos lanzamientos se la juegan… en todo caso, si algo apunta la historia del sector es que no conviene dar por muerto a nadie y menos a grandes compañías como las que ahora no están en sus mejores tiempos.

LG Optimus 2x, en ocasiones el hardware todavía importa

LG Optimus 2x

Hubo un tiempo, en la era en la que el PC era el rey de la electrónica de consumo, en la que las especificaciones hardware marcaban la diferencia. Benchmarks, comparativas de Megabytes y Megahertzios, atributos puramente racionales que copaban las revistas del sector. Estos tiempos han pasado a la historia, primero porque hemos pasado a una era – la post Pc – en la que los atributos más «emocionales» (diseño, marca, interfaz amigable) se han impuesto y en la que la experiencia de usuario se antepone sobre las cualidades técnicas de una máquina. Son las dos claves del éxito de Apple con iPod, iPhone y con iPad, favorecido por la integración perfecta de sistema operativo y hardware y anteponiendo siempre la usabilidad y el buen funcionamiento sobre el tener una máquina super potente.

Claro que hay un mundo fuera de Apple en el que siguen vigentes algunas «leyes del pasado». Conforme Android va convirtiéndose en el Windows de los smartphones los fabricantes que apuestan por él tienen poco margen para competir entre ellas: o desarrollar experiencias personalizadas sobre la plataforma o pelear con una mejor máquina en características hardware. En esa pelea está el LG Optimus 2X que he estado probando una semana, la de la generación de Androids de primer semestre de 2011 con procesador de doble núcleo. ¿Conclusión? Es la experiencia esperada de un terminal Android y se nota la potencia que hay detrás: todo va mucho más fluido que en cualquier otro teléfono con este sistema que haya probado.

Dos bolas extra: por un lado tenemos que esta generación de teléfonos que graba vídeo en alta definición va camino definitivamente de cargarse a las videocámaras más sencillas (como ya hicieron con el reproductor MP3 y van camino de hacer con las cámaras de fotos compactas); por el otro, LG parece salir de su letargo como fabricante de teléfonos y se pone las pilas después de haber quedado a leguas de Samsung.

LG Optimus One, Android en smartphones de gama media

LG Optimus One

Dentro de poco tiempo probablemente la clasificación ya no será «smartphones y teléfonos normales», sino más bien «Smartphones de gama alta, media y baja», siendo los móviles básicos un mercado que pierde las gama de usuarios medios. Esto viene porque llevo probando durante una semana el LG Optimus One, el que probablemente sea el primer teléfono de LG que veo bien resuelto desde hace bastante tiempo. La filosofía del terminal es la de utilizar una plataforma para smartphones como Android, para apalancarse en la buena experiencia, el mercado de aplicaciones y que ahora mismo vende mucho y ajustar bastante la parte hardware para que el precio del terminal no se dispare demasiado.

El resultado final en el caso del LG Optimus One es bastante positivo. Si bien se paga un precio en forma de algunos sacrificios en el rendimiento: no tiene la soltura de «bichos» como el Galaxy S o el Desire, ni mucho menos la pantalla (320×480 píxeles de resolución en 3.2 pulgadas) y la cámara también es normalita. Pero todo eso va en el precio, luego la experiencia con un Android 2.2 es bastante buena y, aunque no he encontrado una personalización del mismo que me haya convencido del todo, en el caso de LG no es demasiado agresiva y trae un «recomendador de aplicaciones» interesante. No es de extrañar que con este terminal LG empiece a levantar cabeza en el sector móvil.

Con móviles como este LG Optimus One y otros como el HTC Wildfire, Android tiene una gran puerta de entrada en un público muy interesante: quien desea un smartphone y quiere que con la subvención del operador le salga gratis o casi. Son los que en la siguiente compra de terminal, seguirán avanzando de gama y ya tienen una experiencia con una plataforma. Ha sido siempre una de las grandes bazas de Nokia, que debe estar observando el fenómeno con atención – ya cayeron fuerte en la gama alta y ahora esto – y algo con lo que Apple no ha querido competir.

Televisores con internet: experiencia y contenidos

Sony Bravia

Ha sido uno de las tendencias más claras del recién terminado CES, el auge de las televisiones con conexión a internet, lo que se traduce en un intento de «puentear» a los que apuestan por un cacharro junto a la tele que lleve internet a la pantalla principal del hogar (desde las consolas hasta los set-top boxes sin olvidarnos de los HTPC). Algunos doblan la apuesta que ya hicieron como Sony con los Sony Bravia y otros, como LG, que empiezan ahora a ofrecer «tvs con ethernet».

Esta apuesta de los fabricantes tiene un reto y un premio jugoso si lo hacen bien. El reto es el ofrecer una experiencia de internet lo suficientemente buena, algo que ya comentamos cuando hablamos de una empresa española que se ha adentrado en este mismo empeño, Sincroniza: las expectativas son diferentes (enchufar y listo, nada de instalar o configurar), la forma de utilizarlo también (en grupo frente al uso individual del ordenador) y la adaptación de servicios en la red, fundamental (es imposible leer una web en una tele de las de hoy en día a no ser que estés pegado a ella).

A todo ello hay que añadir el problema de la apertura, íntimamente relacionado con el «jugoso premio» que mencionábamos: cobrar por servicios y no sólo por el televisor, lo que están buscando todos los fabricantes desde Nokia hasta Microsoft y que ejemplificó perfectamente Apple con la fórmula iPod+iTunes. A más apertura, más dificultar en cobrar por servicios (básicamente venta y/o alquiler de contenidos), pero si lo haces demasiado cerrado, el usuario acabará buscando formas de hacer lo que quiere. ¿Cuántos poseedores del Apple TV han instalado otro software porque el dispositivo es poco más que un cliente de iTunes? No digo que todos los usuarios acaben utilizando Boxee, pero sí que el «disco duro multimedia» ha sido uno de los regalos estrella de las navidades en España.

Más información: Televisores en el CES, en Xataka.

Artículo relacionado: El televisor ordenador de Intel y Yahoo.

Google Phone y el interfaz

GPhoneUn interfaz en que haga más cómodo navegar por internet, esa es la clave – junto a los nuevos servicios como VozIP, push mail o navegación GPS – de la telefonía móvil a corto y medio plazo. Es a lo que juega el LG Prada, a lo que va a jugar iPhone y por lo que debería apostar el Google Phone, del que ayer se desvelaron algunos jugosos rumores.

El que los ha publicado ha sido Simeon Simeonov, que cita «fuentes internas» para asegurar que Google Phone tendrá un «core» basado en C++ – aunque estará optimizado para ejecutar aplicaciones Java – servicios variados (con la VoIP como estrella) y un estilo similar a las Blackberry. En cuanto al interfaz, estará basado en gráficos vectoriales al estilo Flash.

Al margen de que Simeonov no parece que tenga nada – fotos o informes – que avalen lo que afirma, la aproximación de Google a la internet móvil es uno de los temas más interesantes de las TI para este 2007. Han hablado de teléfonos móviles gratis financiados con publicidad en los mismos, también de luchar contra el control de las operadoras, pero lo real hasta ahora han sido unas aplicaciones – eso sí, muy bien resueltas – y lo que se ha desvelado sobre Google Phone no es demasiado estimulante. Queda ver cómo se posicionan, si apuestan por sistema operativo propio o se conforman con montar uno de un tercero e instalar sus aplicaciones, cúal va a ser su relación con las operadoras y quién va a ser el fabricante que haga finalmente el terminal. La entrada de Google en la telefonía móvil puede acabar como una revolución de la industria (no por el Google Phone en sí, sino por el modelo de negocio que tenga detrás) o como un esfuerzo más por elegir por el usuario las aplicaciones que trae instaladas el teléfono.

LG Prada y el teclado en la pantalla

Lg Prada

Por supuesto en el 3GSM también dediqué mi tiempo a ver, olisquear y toquetear los teléfonos de los próximos meses y uno de los que tenía más ganas de probar era el LG Prada (o LG KE850). Realmente me pareció una genial idea trasladar el interfaz a la pantalla y olvidarse de teclados de teléfono o QWERTY, LG Prada tiene, con el mismo espacio, mucha mayor superficie de pantalla. Y si de lo que hablamos es de internet en el móvil, con mapas y el navegador en ella, las propuestas de LG Prada o del iPhone son una solución alternativa a lo que hace HTC con sus teclados despegables, para arañar unos centímetros de pantalla sin ganar en volumen.

Por lo demás, el LG Prada peca – para mi gusto – de exceso de pretenciosidad cool en el diseño, una interfaz por completo en blanco y negro – excepto cuando reproducimos vídeos – que le hace un flaco favor (en esto coincidimos Sacha y un servidor). El tacto y la respuesta del terminal, estupendas. Respecto a la salida al mercado, la gente de LG comentaba que no estaba confirmado que lo trajeran a España y que saldría libre por unos 600 euros en otros países de Europa.