HP Photosmart R937 y las cámaras digitales en la era del iPod

HP Photosmart R937En el Hp Labs nos prestaban la HP Photosmart R937, una compacta que estará a la venta en Agosto y que refleja el estado actual de la electrónica de consumo. La HP Photosmart R937 es, por un lado, una compacta resultona, con algunas características potentes (ocho megapíxeles), pero con una calidad ajustada y un escaso zoom óptico (3x).

Pero lo interesante de la HP Photosmart R937 es el concepto con el que ha sido creada. Lo más destacado es su pantalla LCD de 3.6 pulgadas táctil, muy usable y con un interfaz que convierte en manejar la cámara en algo muy sencillo. Las opciones avanzadas están muy ocultas, con el buen entendimiento de que el tipo de público al que va dirigida la HP Photosmart R937 probablemente no va a hacer gran uso de ellas. Esta pantalla (una gozada para revisar las fotos) y un diseño muy cuidado con aires retro son lo que ayudan a la cámara a «entrar por los ojos».

En resumen, la HP Photosmart R937 es una cámara digital para los tiempos en la era del iPod, en la que diseño e interfaz son elementos clave para el usuario. Por supuesto que esto tiene sentido en las compactas, esas cámaras que puedes llevar en el bolsillo y a las que no puedes pedir maravillas.

Para un análisis más a fondo de la HP Photosmart R937, Iker Morán hace en Qué sabes de un artículo extenso dedicado a ella.

Sansa Connect, el iPod Wi-Fi de Yahoo

Sansa ConnectApareció por fin el Sansa Connect, reproductor MP3 con Wi-Fi del que hablamos por aquí en «Sansa Connect, de Zing y el Last.fm en el reproductor MP3» y lo hace con una fuerte integración con los distintos servicios de Yahoo. En el blog de Yahoo Music describen como el Sansa Connect permitirá acceder a su servicio de música por suscripción Yahoo Music Unlimited, a Flickr y a LaunchCast (conocido en estas latitudes como Yahoo Música Radio).

Al margen de que el reproductor no tenga mala pinta (250 dólares por la versión de cuatro gigas y con pantalla de 2.2 pulgadas), una integración tan fuerte hace que estemos ante el «iPod de Yahoo». Tras el fracaso de Zune con su capada funcionalidad de intercambio de canciones mediante Wi-Fi, Yahoo y el Sansa Connect apuestan por el acceso a servicios mediante la conexión a internet y por olvidarse de características sociales. Para Yahoo también supone en la reafirmación de su apuesta por el modelo de pago por suscripción (mientras pagues puedes seguir escuchando su catálogo, cuando dejes de hacerlo no tienes nada).

Particularmente soy partidario de plataformas mucho más abiertas. Además de que hace mucho que dejé Yahoo Música por Last.fm, lo que aporta Sansa Connect es acceso a servicios igualmente accesibles mediante un teléfono móvil y si a eso sumamos que nunca me convenció el alquiler de canciones… pues me queda concluir que Sansa Connect no es para mí. Eso sí, apunta a algo muy interesante: la radio personalizada en los dispositivos en movilidad va a ser una realidad dentro de muy poco, además de ser el primer reproductor MP3 cuya conexión Wi-Fi es realmente útil, lo que no es poco.

Slacker, iPod con radio personalizada a lo Last.fm

SlackerLa idea de Slacker es la de tener un Last.fm o Pandora, un servicio de recomendaciones personalizadas, en el reproductor de música portátil. Para ello ofrecen un dispositivo tipo iPod con una pantalla de cuatro pulgadas y conectividad Wi-Fi y por satélite, siendo esto último quizás lo más interesante, ya que le otorga ventaja respecto a otras soluciones que requieren conexión inalámbrica en cada momento para poder utilizar el servicio de música personalizada.

El modelo de Slacker es ofrecer su servicio gratuito con anuncios, que de entrada serán banners en la pantalla del dispositivo y no audio. Habrá una versión de pago sin anuncios y más funcionalidades (como grabar canciones) por 7.50 dólares al mes. Los usuarios podrán crear canales al estilo de Pandora y a cada canción podrán dar una valoración para que el sistema pueda ir recogiendo su criterio musical. El Slacker es del tamaño de una Blackberry, llegarando a Estados Unidos a mediados de año con un precio entre los 150 y 400 dólares, según capacidad. Vía Paid Content.

El camino hacia el relevo de las radio fórmulas por radios personalizadas está en la conectividad total o en, al menos, poder cargar el reproductor con canciones adaptadas a nuestros gustos. La propuesta de Slacker me resulta interesante porque apuesta por el siguiente paso que deben dar los servicios tipo Pandora, integrarse en los dispositivos móviles. Lo que no veo con tan buenos ojos es que sea un «ecosistema completo», para acceder al servicio tengo que tener un Slacker y en el Slacker sólo puedo acceder a este servicio y no a los de la competencia. Prefiero muy mucho un reproductor neutral en el que pueda instalar Last.fm.

En esto de los reproductores portátiles con Wi-Fi, conviene recordar al Sansa Connect y al BluSens G14.

Steve Jobs, iTunes y el DRM

Qué cara más dura tiene ese encantador de serpientes llamado Steve Jobs. Lo último que ha escrito (Thoughts on Music, gracias Jorge) no tiene desperdicio, viniendo de quien viene. De la parrafada, lo que más me ha «gustado» ha sido la defensa que hace de su política de no permitir a otros utilizar su DRM (Fairplay) y por tanto, vender música de las grandes discográficas para su Ipod; el motivo, según Jobs, es que si gente de otras compañías conoce esta tecnología se desvelarían sus secretos y sería posible copiar los contenidos con Fairplay. Claro que no hizo falta que otras compañías utilizasen su sistema para que apareciesen cosas como PlayFair y que ahí está Play for sure para mostrar un drm que se licencia a otras compañías.

Pero lo mejor es que Steve Jobs plantea la abolición del DRM como alternativa a un escenario en el que las canciones de iTunes sólo valen para el iPod, y las de Zune Marketplace para Zune. Reconoce que lo mejor para los consumidores es que compren las canciones donde quieran y las escuchen donde les de la gana, que el DRM es una imposición de las discográficas y que no funciona – y puede que nunca lo haga – frente a la piratería. En todo estoy completamente de acuerdo, impecable, pero viniendo del responsable de la compañía que más negocio ha hecho gracias al DRM resulta un tanto cínico.

Lo que ha hecho Apple con su fórmula «iTunes-iPod» son prácticas monopolísticas. Se ha beneficiado de no licenciar su DRM para tener la única tienda de música online que vendía canciones de las grandes discográficas que valen para iPod. Todo esto encajaba en la filosofía Apple como la cabeza al sombrero, no hay más que ver lo que plantean con iPhone, no permitir aplicaciones de terceros «para no tirar la red de telecomunicaciones». Jobs no hace sino anunciar la fe del converso cuando ve que la fórmula esta cerca de caducar: problemas en Europa, tiendas sin DRM en marcha y alternativas que funcionan, vamos el comienzo del fin del DRM.

También lo han comentado César y Mariano.

Demanda contra el monopolio Apple-iTunes-ipod

IPodSi alguien – que no sea Apple – quiere vender música que se pueda escuchar en el iPod debe hacerlo sin protección DRM. Y por mucho que uno rechace el DRM, se crea una situación de abuso de posición dominante por parte de Apple: aprovechar su supremacía en el mercado de los reproductores de música portátiles para desequilibrar el de la música online. En Francia se atacó este «lock in» de iTunes – iPod, posteriormente ha sido imitada por Microsoft con Zune y ahora se ha sabido que hay una causa federal en Estados Unidos contra ella (Yahoo News).

En realidad este «lock in» de iTunes – iPod es consecuencia de aceptar DRM y formatos propietarios. ¿Hay que dejar en manos del mercado el que comprar en iTunes sea quedar atado a los designios de Apple sobre qué se podrá hacer con esos ficheros y dónde se podrá escuchar esa música? Por supuesto que hay otros sitios donde comprar música, pero soy de los que entiende que la ley debe prevenir la creación de monopolios. No se trata de atacar a Apple y su iTunes, sino de establecer unas reglas en las que el empleo de estándares cerrados derive en abusos y la posibilidad de extender el dominio de los reproductores de música a las tiendas online.

Entrada relacionada: DVD Jon y la ingeniería inversa del DRM de Apple.

Zune a la venta y el compartir vídeos

ZuneA la venta Zune en Estados Unidos desde hoy (Xataka) con no demasiados elogios. Todo el mundo ha ido a compararlo con iPod en términos de diseño, usabilidad y prestaciones y – hasta donde uno ha podido leer – el combate se decanta por el reproductor de Apple, que por cierto lleva cinco años en el mercado.

Pero al margen de análisis basados en lo bien o mal que se instala, si el marrón es «cool» o si el interfaz es más sencillo o no, creo que hay algunas consideraciones sobre Zune que justifican que lo que empezó con un planteamiento innovador e interesante se haya desinflado a la mitad:

  • Incompatibilidad con Play for Sure. Microsoft ha dejado tirados a todos los que han sido sus socios en el mercado de la música con DRM. Para el usuario el mismo perjuicio que el monopolio «iTunes – iPod».
  • Wi-Fi capado. Servidumbre a la industria musical, la funcionalidad estrella de Zune – compartir música con otros usuarios de forma inalámbrica – hundida por las limitaciones del DRM impuesto.
  • Pago a Universal por cada Zune vendido. Cobrar más al usuario para dárselo a quien no aporta a priori nada al producto, lo que nunca debería hacerse.

Por todo ello, el que ahora anuncien que esta salida al mercado del Zune es sólo el comienzo y que lo próximo será la posibilidad de compartir vídeos (Bloomberg) tampoco es para ilusionarse demasiado. Y eso que tecnológicamente podría derivar en una red social móvil de gente que comparte contenidos por la calle, una «P2P física» de un potencial más que interesante… pero las pleitesías hacia la industria con que se planeado el Zune harán que – de nuevo – todo quede abortado por las limitaciones DRM que vendrá impuestas.

Cada Zune vendido dará dinero a Universal

ZuneLo cuentan en NYT, Microsoft entregará a Universal Music un dólar por cada Zune que vendan (y que se espera que cueste 250 dólares).

¿Qué significa esto? Pues que se han plegado a una de las viejas aspiraciones de las discográficas, obtener dinero por los dispositivos que sean capaces de reproducir música sin DRM, y a la que Apple (ni Creative, ni otros) había accedido. En esto – por una vez – estoy con Apple, si las discográficas ya ganan con el pago por descarga ¿cómo se justifica el que ingresen también por el dispositivo que ni fabrican, ni diseñan?

Lo más parecido que se me ocurre a lo que Microsoft va a hacer con Zune es nuestro «querido canon por copia privada», esa presunción de lo que vamos a hacer con un soporte o aparato que deriva en un impuesto que administra una entidad privada. Lo de Zune y Universal no deja de ser un acuerdo entre empresas privadas, que allá ellos, pero también es un síntoma que unido al DRM, la incompatibilidad y la Wi-fi capadas de Zune retratan una iniciativa en la que prima no el beneficio del usuario (que no puede compartir con Wi-Fi, no puede comprar en otras tiendas y ahora paga de más a cambio de nada) sino en contentar a la industria.

El iPod de Apple cumple cinco años

Hoy, 23 de Octubre, se cumplen 5 años desde la aparición del primer reproductor iPod.

Como bien sabéis, es un reproductor de música digital con disco duro o memoria flash creado por Apple Computer. Este hecho inauguró una era que ha modificado sustancialmente el panorama de la música portátil y su éxito ha supuesto la base del desarrollo de negocio de Apple en los últimos años.

Nuestros compañeros de Applesfera han colgado el vídeo promocional que acompañó a la presentación del primer iPod, después de la keynote que Steve Jobs dió a la prensa. En aquella keynote, Jobs apuntó: «With iPod, listening to music will never be the same again.». No se equivocó.

DVD Jon y la ingeniería inversa del DRM de Apple

AppleNo es la primera vez que «DVD Jon» se enfrenta al DRM de Apple. Ya lo hizo con aquello de PyMusique, que era una aplicación autónoma, escrita en Python, con la que acceder a iTunes y todas sus funcionalidades, incluida de la volver a descargarte canciones que ya hayas comprado, aunque ahora totalmente libres de restricciones. Más tarde fue fichado por Michael Robertson para el proyecto Oboe de Mp3tunes, que hace bien poco volvió a ser noticia (Oboe Free, almacenamiento y streaming de música).

Ahora el enfrentamiento entre DVD Jon y el esquema de administración de derecho digitales de Apple (el sistema Fairplay) vuelven a vérselas, cuentan en Gigaom). Pero esta vez la lucha tiene elementos inesperados: no se trata de realizar la ingeniería inversa del DRM de Apple para ofrecer la compatibilidad en sistemas no soportados (equipos con Linux, cualquier reproductor MPe que no sea iPod) sino que la idea es replicar el mecanismo de la compañía de la manzana y ofrecérselo a otras empresas.

Ojo a la jugada porque tiene su miga. Tienes una tienda de música online y decides que vendes con DRM ¿qué posibilidades tienes? Pues puedes escoger el de Microsoft (lo que hacen casi todas), optar por alguno minoritario como el de Real (un suicidio)… pero no puedes adquirir una licencia para usar el Fairplay de Apple, luego tus contenidos (a no ser que renuncies al DRM y vendas en MP3) no se podrán escuchar en iPod ni ver en el futuro iTv.

¿Viola la ley? Pues así a bote pronto… ¡está añadiendo DRM a contenidos, no saltándoselo! De hecho, es lo mismo que ya hizo hace tiempo Real con Harmony.

IPodAl margen del «cambio de bando» del amigo Jon Johansen y de que los abogados de Apple van a tener mucho trabajo, el punto interesante es que ofrezca la posibilidad de reproducir contenidos comprados en iTunes a otros reproductores. Muchas veces me he quejado de que la fórmula «iTunes – iPod» es perjudicial para el usuario y viola las leyes del mercado. Para empezar para el propio usuario de iPod que sólo puede comprar en una tienda, iTunes (o en aquellas que no ponen DRM) y viceversa. La propuesta de Jon rompe ese círculo vicioso, pero no por donde uno desearía (contenidos sin limitaciones) sino por la reventa de DRM vía ingeniería inversa.

En definitiva, este movimiento podría hacer lo que Apple no se atreve. Jugar a fabricante hardware por un lado (iPod frente al resto en igualdad de condiciones, iTunes compatibles) y a vendedor de contenidos (pudiendo vender para todos los reproductores)

Zune sin Play For Sure y el DRM viral frente a las CC

zune

Muy interesante repasar las reacciones a la presentación de Zune. Mientras que respecto al precio, el diseño y la mayoría de las características técnicas parece que Microsoft si que obtiene cierto beneplácito de la «crítica», hay dos aspectos polémicos de Zune que están levantando ampollas.

Uno de ellos es que definitivamente Zune no reproducirá canciones con el DRM que Microsoft ha licenciado a numerosas tiendas, el PlayForSure. Con esto imita la estrategia de iPod – iTunes, sólo canciones compradas en la tienda de Zune (o en tiendas que no añadan DRM a los archivos) con el agravante de que Microsoft deja en la estacada a sus socios MTV-Urge, Napster, Rhapsody, Yahoo o Movielink (véase Eff). El «beneficio» es una supuesta «mejor experiencia» consistente en sólo poder acudir a un proveedor en muchos casos, lo cual es siempre antónimo de competencia y mejoras continuas en las condiciones de venta.

El otro punto negro alrededor de Zune. Al compartir una canción mediante la conexión Wi-Fi se añade DRM al fichero de manera que sólo pueda ser escuchada tres veces durante los tres días siguientes. La canción origen podría tener ya DRM o no, por lo que en MediaLoper han bautizado esta funcionalidad como «DRM Viral«, añadiendo que con Zune se violan las licencias Creative Commons, que establecen que si alguien añade DRM a un contenido protegido con ellas, está violando la licencia. En este caso, no tengo claro si la pelota quedaría en el tejado del usuario de Zune o en el del creador del aparato que añade DRM automáticamente al compartir.

Claro que este problema tiene fácil solución: no permitir cambiar canciones a través de Zune que no vengan de la propia tienda. Así estaría mucho más limitado, sí, pero al menos no elegiría por los autores que quieren conseguir la máxima difusión posible.

El problema de raíz es que con Zune no se han atrevido a plantear una tecnología que no fuesen a bendecir las grandes discográficas, que no pondrían las canciones en la tienda. Claro que como comenta Idaho, pagar por una funcionalidad que no te dejan utilizar como quieres y que encima añade DRM a canciones cuyos autores quieren que circulen libremente es pagar por nada.