Yes.fm en iPhone, una apuesta ganadora

Yes.fm en el iPhone

Cuando hemos hablado de la posibilidad de cobrar por música en España siempre he abogado dos elementos imprescindibles para que esto sea posible: mejor experiencia de usuario que las alternativas gratuitas y ubicuidad, contando con el móvil como protagonista para el acceso a la música. La semana pasada apareció la aplicación de Yes.fm para el iPhone y, tras estar jugando con ella unos días, tengo que decir que es un caballo ganador.

Lo que han conseguido es una experiencia muy similar al reproductor de música del iPhone / iPod Touch en cuanto navegación, con las opciones principales de la versión para la web flash: acceso a las listas de recomendaciones, a las playlist y favoritos propios y a un buscador por artistas. Sencillamente, sobresaliente. Yes.fm para el iPhone funciona con Wifi y 3G – mis pruebas las he hecho con el primer tipo de conexión – y añade algunos detalles como la letra de muchas canciones. Se puede descargar desde este enlace a la AppStore española.

La comparación inmediata para mí es con el cliente oficial de Last.fm para iPhone / iPod Touch. Al final las diferencias son de tipos dos: por un lado la estabilidad, menor en la de Yes que se cuelga a veces y luego las derivadas de la naturaleza del servicio, más social y con más información en el caso americano, más cercano a una experiencia bajo demanda en el caso del español. Por lo demás, poco que envidiarle y eso dice mucho del nivel alcanzado.

¿Qué futuro nos espera en el panorama de la música online? Resulta llamativo también como, aunque el antecedente de Youtube y similares parecía indicar lo contrario, el hecho de tener una aplicación local ha empujado a servicios de música como Spotiy o el propio Last: siempre hemos accedido a la música a través de un cliente instalable, no ha sido una barrera el tener que descargar e instalar Eso hace más interesante la apuesta de Yes.fm por la versión móvil antes que por un cliente de escritorio. Y lo han hecho con foco en un único dispositivo (bueno, dos, iPhone e iPod Touch) y controlando todo el proceso. Aunque podamos discutir en cuanto a penetración de mercado, el requisito de un servicio de este tipo de una conexión tarifa plana 3G para poder disfrutarlo justifica la estrategia de priorizar los dispositivos de Apple respecto a los Nokia u Blackberrys.

El problema básico seguirá siendo las discográficas no estrangulen estos sistemas con comisiones desproporcionadas a los ingresos , el propio Last ha tenido que renunciar a proveer de un API para servicios móviles (Genbeta). Y luego tenemos los límites de los servicios basados en streaming, que llevado al móvil se traducen también en la imposibilidad de «pasarse» cosas de un móvil a otro como se hace con fotos y tonos. Es lo poco que uno añadiría a propuestas como la de Yes.fm en el iPhone: compartir con otros usuarios cercanos, en lo personal (contactos), gustos (recomendaciones como en Last) y geográficamente (te paso esta canción / disco / playlist) a tu móvil.

En todo caso, la propuesta de un servicio de este tipo por una suscripción de cuatro euros al mes me parece que se acerca mucho a la apuesta ganadora que se viene buscando para la música online en este país. La mayor competencia probablemente venga por los propuestas de actores como Lala, que permiten acceder al propio catálogo desde cualquier sitio, pero Yes y otros ya se están protegiendo con servicios de valor añadido que admiten poca competencia: un catálogo bestial por cuatro euros con acceso desde cualquier parte en cualquier momento.

Otros análisis en Blogoff (le he robado la captura a Kids) y Applesfera.

Artículos relacionados: Yes.fm, servicios y modelo alrededor de la música, los nuevos intermediarios en la música, El negocio de la música digital en España ¿se puede cobrar?.

HTC Magic, dos años después de iPhone

HTC Magic

Me había prometido no hablar de ningún terminal del MWC… pero este HTC Magic va a ser la excepción. Atendiendo a las primeras impresiones sobre el terminal, la conjunción entre HTC y Android estaría consiguiendo un perfil de teléfono de lo más interesantes: notable experiencia de usuario con un sistema operativo abierto y a un precio bastante competitivo. En Xataka tienen todos los detalles técnicos, lo que menos me convence de nuevo es la ausencia de teclado físico.

Dos años después de la salida de iPhone, la gran ventaja competitiva de Apple basada en un interfaz excelente y una experiencia de usuario muy superior al resto del mercado parece neutralizada. No sólo por HTC Magic, Palm Pre e incluso N97 apuntan maneras, el primero con una aproximación muy innovadora y el segundo con el perfil de Nokia de «teléfono total». Mientras RIM juega la baza de defender su posición en el sector profesional, no necesita ser el «más cool», sólo suficientemente atractivo manteniendo la productividad. El caso es que, a falta de nuevo movimiento por parte de Apple y a la espera de ver en acción la nueva interfaz de Windows Mobile 6.5, Android se perfila como una plataforma realmente competitiva. De entrada, este HTC Magic no tiene mala pinta.

Apple, RIM y Nokia en el mercado de los smartphones

Blackberry Storm

Casi dos años después de la salida de iPhone el mercado de la telefonía móvil ha cambiado bastante, dibujando un panorama que debería empezar a preocupar a varios de los actores hasta ahora mejor situados. Empecemos por algunos datos:

  • Cada vez se venden más smartphones, pasando del 11% de las ventas al 13% de los teléfonos móviles que se venden en todo el mundo. Para la mayoría de la población el teléfono es sólo para hablar, pero va aumentando la demanda de quienes quieren más funcionalidades.
  • Dentro de este sector de smartphones, Nokia ha pasado del 51,4% al 38,9% del mercado en un año. Este descenso viene provocado por el ascenso de Apple (del 3,6% al 17,3%) y de RIM (del 10.6% al 15.2%). Windows Mobile resiste gracias al apoyo de fabricantes como HTC con un 13.6% del mercado. El resumen de noticias es que Nokia pierde mucho y la ganancia se las reparten RIM y Apple. Los datos, en Xataka Móvil.
  • En el sector corporativo, Palm sigue en caída libre, algo que coincide con la entrada de Apple y su iPhone en este nicho. Con datos de Estados Unidos (into Mobile), la compañía de la manzana se lleva el 14%, mientras que RIM prevalece con un 76%.


Todo esto perfila un 2009 realmente muy competido, en el que además presenciaremos la entrada de Android, que puede provocar algunos movimientos interesantes. A bote pronto, creo que hay algunas conclusiones que se pueden sacar de lo sucedido en este 2008 en el mercado de la telefonía móvil:

  • Nokia debe preocuparse, perder mercado a este ritmo puede desembocar que cerremos el 2009 analizando si ha perdido el liderato en el sector de los smartphone. En mi opinión está pagando caro el no priorizar la experiencia de usuario, atrapada como sigue en el síndrome de Hotmail. Dos movimientos importantes por su parte deberían comenzar a rectificar esto, uno es la liberarización de Symbian y el otro su giro hacia otro tipo de experiencias con el semifallido el nokia 5800.
  • RIM se está conduciendo de forma notable desde el sector corporativo hacia el de consumo, con productos como la Blackberry Storm. Una estrategia perfectamente ejecutada que sigue justo el camino contrario al de iPhone: partir de un dispositivo especializado para usuario profesional a añadir características de consumo. En este terreno, sigue necesitando mejorar su navegador web, punto en el que resulta claramente menos competitivo que iPhone.
  • Microsoft con Windows Mobile y Linux deberían estar preocupados con el horizonte que se presenta y la amenaza para ambos que va a suponer Android como sistema operativo multiplataforma y abierto. Apostaría a que en 2009 Microsoft seguirá la estela de Apple sacando su propio terminal, aprovechando la compra de Danger. Windows Mobile parece difícil de reciclar a estas alturas, con la versión 7 en la nevera.
  • Apple con un sólo terminal cuya experiencia apuesta por controlar y explotar por completo está llegando a unas cifras realmente potentes en apenas dos años. Por mucho que haya aspectos de iPhone que me parezcan un retroceso, lo cierto es que está siendo un éxito. En 2009 tocarán varias decisiones en Apple, entre ellas la integración o no de Flash en su teléfono y la posible aparición de algún ultraportátil, ya sea como evolución de iPhone o en la línea que comenzó Asus.
  • Google con Android es una incógnita. Por licencia deja el poder en manos de las operadoras, algo que le puede permitir acceder a mejor distribución pero que le hará pasar por caja. Es de esperar que en 2009 aparezcan los primeros teléfonos fuera de Estados Unidos y, visto lo que han ido mostrando, se harán un hueco. De momento, candidatos a actor menor.

Nokia 5800, un móvil de gama media

Nokia 5880 con iPhone y blackberry

Llevo unos días probando el Nokia 5800, que supone el regreso de Nokia a las interfaces táctiles y su estreno a la hora de llevarlas a S60. Por mucho que, razonablemente, se le vea como una respuesta a iPhone, el 5800 en realidad es un terminal que por prestaciones se queda en la gama media.

El aspecto que más me interesaba probar era conocer hasta que punto Nokia conseguía una buena experiencia de usuario llevando el interfaz táctil a los S60. El resultado es tibio, por un lado todo sigue donde estaba, quienes esperasen una revolución no la van a encontrar, la apuesta de la empresa finlandesa sigue siendo por mantener una continuidad que no obligue a su público masivo a «aprender a utilizar» un sistema diferente. La respuesta de la pantalla es correcta, con una experiencia algo diferente a la de iPhone, que le aventaja bastante con el uso de multitouch.

El 5800 utiliza tecnología háptica, cuando escoges una opción el móvil vibra ligeramente para informarte y resulta rápido aunque no tanto como la del terminal de Apple. En cuanto a la introducción de texto, disponemos de la opción «pantalla móvil normal», que es inusable si no dispones de un puntero (el Nokia sí que los admite con buen resultado, una de las ventajas de su tecnología) y en modo pantalla completa, que ya va algo mejor., aunque sigo encontrando menos productivos estos teclados táctiles respecto a los físicos. Si unimos la pantalla táctil, con un tamaño de la misma menor que el de iPhone y un funcionamiento similar al de los últimos S60 tenemos que que la Nokia 5800 es más un primer paso aceptable pero en ningún caso una evolución importante de la plataforma S60.

Mención aparte es la estrategia de erigirse en el interfaz entre el usuario y la música. Su último movimiento ha sido, con toda la razón, criticado en todos los foros y blogs del género, aumentar el precio en 150 euros respecto a lo prometido, regalando 100 en su tienda de música. Aún con ese precio no sale de la gama media – subvencionado quedaría en bastante menos – pero la estrategia de Nokia para hacer negocio con la música a partir de sus móviles sigue siendo contraproducente: trasladar al precio final los costes de un servicio de forma obligatoria para sus clientes, por mucho que estos en su mayoría no lo quieran.

Android y Google controlando aplicaciones en tu teléfono

Android MarketLa noticia de que Google articula un kill switch en Android, es decir, se reserva el derecho a eliminar un programa del teléfono de un usuario sin preguntarle, sería un punto importante para revisar aquello de desarrollar para iPhone o para Android. Y digo «sería» porque hay un matiz diferenciador clave respecto a la política de Apple, que incluyó previamente el kill switch en iPhone: en el caso de Android hay múltiples canales a través de los que el usuario puede obtener software y no sólo mediante el Android Market. Google sólo se reserva el derecho de eliminar software descargado de dicha plataforma.

Al final estamos ante un modelo «reactivo y optativo» – el de Google con Android – frente a otro «preventivo y facultativo», el de Apple. El primero no permite «censura previa» de aplicaciones y deja en el usuario la posibilidad de confiar la gestión de sus aplicaciones a una entidad centralizada. En el segundo la centralización y el control son obligatorios. Por tanto no hay posibilidad de equiparar ambos modelos, Android sigue siendo abierto y valorando la libertad del usuario, mientras que el de iPhone es justo lo contrario. Claro que habrá que entender hasta que punto este puede ser un matiz diferenciador para el usuario común, mucho más preocupado por la experiencia de usuario que por la apertura per sé del dispositivo… sólo si aplicaciones prohibidas en iPhone son difundidas con éxito en otras plataformas veremos una traslación de la pérdida de valor de la teoría a la realidad.

Sony PRS-700 ebook, Kindle 2 y lectores no especializados

Sony PRS 700

Novedades en el sector del libro electrónico, del que hemos hablado mucho por aquí. Sony ha presentado el PRS-700, una mejora interesante de su Sony Reader con novedades como la pantalla táctil, que permite interacción con los dedos o el stylus. De esta forma es posible anotar el libro, pasar páginas, ajustar el zoom (elemento clave cuando el formato del libro no está ajustado al lector), utilizar un teclado virtual para búsquedas… todo ello por un precio de 400 dólares en Estados Unidos. Más datos al respecto en ZdNet.

A pesar de estas novedades – ineludibles en el lector de libros electrónico del futuro – Sony sigue por detrás de Kindle en dos terrenos. Uno es tener una marca potente y conocida (no del fabricante, sino del dispositivo) y otro es una conexión permanente que permite el acceso a cualquier libro en todo momento y lugar. Tampoco queda claro como responderán a la integración de la tienda que hace Amazon, cuyos planes parecen no ir en evolucionar hacia lo táctil. Las presuntas imágenes de lo que sería Kindle 2 parecen indicar que seguirá sin pantalla táctil (boygeniusreport).

Un último apunte, a pesar del éxito de Kindle, las cifras que da Forbes de descargas de software para leer libros electrónicos en iPhone apunta a que los usuarios siguen prefiriendo dispositivos no especializados. Claro que sería genial disponer de más datos como frecuencia de uso del software después de ser descargado o perfil de usuario y uso (lectores habituales o uso para consultas), para entender cual puede ser el panorama en los próximos años. Sigo teniendo dudas de que vayamos a llevar dos aparatos encima, uno especializado para leer y otro para el resto de comunicaciones.

Desarrollar para iPhone o para Android

App Store

Dos plataformas en el móvil sobre las que desarrollar software casi antagónicas. iPhone y Android han dado mucho que hablar – y más que darán – como alternativas al actual escenario en el que domina Symbian, RIM sigue creciendo y Windows Mobile no tiene buena pinta. Por aquí hemos hablado mucho de ellas, pero merece la pena analizar ambos modelos de plataforma móvil para entender la visión del futuro de la informática personal e internet que tienen ambas compañías.

Vocación de plataforma frente a acercamiento inevitable

Android fue pensado desde el primer momento como una plataforma sobre la que cualquiera pudiese construir aplicaciones. Apple, por otro lado, pensó en iPhone como un terminal para aplicaciones web que no exigiesen instalación. El éxito del Installer entre otros factores empujó a la compañía de Jobs a cambiar de rumbo y abrir el dispositivo a terceros. Google llegó a gastarse varios millones de dólares en un concurso, para que Android llegase al mercado con bastantes aplicaciones.

Apertura total o controlada

Cualquiera puede desarrollar para Android, creando aplicaciones con la funcionalidad que se le ocurra. La apertura de Android llega a la plataforma en sí, con licencia Apache, por lo que cualquier fabricante u operador puede utilizarla, adaptándola a sus necesidades sin pagar un céntimo. Por su parte Apple ejerce control sobre iPhone, qué aplicaciones se pueden distribuir y hasta se reserva una puerta trasera para desinstalarlas. Lo último, contratos de confidencialidad que impidan hacer público que una aplicación ha sido rechazada en la AppStore (EsferaiPhone).

El éxito del concepto de tienda de aplicaciones

Ambas plataformas se apoyan en una «tienda de aplicaciones» integrada en el terminal que permite la compra, descarga e instalación de software de terceros de una forma fácil y centralizada. En el caso de iPhone tenemos la App Store y en el caso del primer móvil con Android, es la operadora quien la gestiona.

Teléfono t-mobile g1 con android

Plataformas para internet

Coinciden en su vocación para articular dispositivos que permitan estar siempre conectados. Se comercializan con una tarifa plana de datos (más o menos buena) y vienen preconfigurados con aplicaciones y servicios para la red: correo, cliente de vídeos, calendario integrado con el online, tiendas de contenidos (iTunes y Amazon respectivamente),…

Integración con servicios online

La plataforma como palanca para fidelizar o captar usuarios de los servicios online. En el caso de Android, su integración con el ecosistema Google es muy marcada, aunque cualquiera puede desarrollar aplicaciones que compitan con él. Con iPhone esto no es tan claro, por el control que ejerce Apple para proteger a iTunes o Mobile Me.

Negocio para el dueño de la plataforma

Apple controla todo el ciclo y todo el negocio alrededor de iPhone: precio del terminal, negociación con las operadoras, ventas de música y aplicaciones (de las que se lleva una comisión), servicios extra como MobileMe, comisión por publicidad en las búsquedas en el terminal… Android no llega a estas cotas, pero apuesta por Google como motor de búsqueda predeterminado (empuja el negocio principal), trae la tienda de Amazon (lo que apunta a comisiones) y su apuesta por el posicionamiento del usuario será la base de la publicidad por proximidad.

Finalmente, experiencia de usuario frente a modelo abierto

Tanto Android como iPhone son plataformas con una visión basada en el teléfono como nueva puerta a la red, con el que estar siempre conectados a internet y sobre las montar otros negocios. Donde son radicalmente opuestas es en la estrategia principal para lograr constituirse en una referencia: Android es abierto, se puede llevar a dispositivos de varios fabricantes, cualquiera puede desarrollar sobre él… y Apple apuesta por controlar la experiencia de usuario, ofreciendo una solución en la que crea o supervisa todos los aspectos de la misma.

Hemos discutido mucho sobre esta estrategia, que está cerca de constituirse en un cambio de paradigma en la informática personal y sobre la que hay numerosas voces criticas, como la la dirección de Nokia España, que no ve relación directa entre cerrar el código o la plataforma y dar una mejor experiencia de usuario. En todo caso, parece evidente que Android potencia mucho más el desarrollo de terceros sobre su plataforma, mientras que Apple constituye más barreras de entrada. ¿Será decisivo el grado de apertura en que los programadores se animen a desarrollar más para una que para otra? En este punto creo que las decisiones son pragmáticas, si los usuarios se mueven a entornos más cerrados, los desarrolladores les seguirán por mucho que no les guste el control.

Una competencia fascinante puesto que enfrenta dos modos de entender el futuro de la informática personal y de la web . Cierto que ya existen Symbian, Windows Mobile, OpenMoko y RIM entre otros y que es injusto atribuir a Android el mérito de estrategias ya presentes en los productos que llevan más tiempo en el mercado, pero estoy convencido de que iPhone y Android han venido para quedarse y reconfigurar el mercado de la telefonía móvil.

Apple e iPhone, el paradigma de la plataforma cerrada

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iPhone es el nuevo paradigma de plataforma cerrada, a día de hoy están más que despejadas las dudas de si Apple sería un «tirano bueno», que controla lo que pueden hacer sus clientes «por su bien» o, como era de esperar, el beneficio del usuario iba a quedar detrás de otros intereses. Cuando se presentó la segunda versión de iPhone apuntamos a que el futuro diseñado por ese dispositivo es cerrado, noticias de las últimas semanas ejemplifican las consecuencias de ello:

  • Kill Switch o cómo Apple puede desinstalar aplicaciones del iPhone sin consulta previa al usuario. Se justifica como una ventaja, puesto que «le protegen», pero no se permite desactivarlo en caso de que no se desee ser auxiliado. Los detalles en Xataka Móvil.
  • Primer ejemplo de control ejercido en la App Store: NetShare. ¿qué es lo que permitía? Básicamente utilizar la conexión del iPhone para navegar con el ordenador usando BlueTooth, aprovechando el potencial del dispositivo. Como esto se salta los acuerdos de Apple con las operadoras que comercializan su teléfono, fue sacada de la tienda de aplicaciones, único punto de distribución de las mismas.
  • El último caso, cliente de podcast eliminado de la AppStore porque «duplica funcionalidades de iTunes» (Speris.org). El mensaje está claro, Apple no va a permitir competencia a sus aplicaciones en iPhone.


iPhone es el paradigma de los sistemas cerrados, con un control absoluto por parte del fabricante de qué se puede desarrollar, quién puede distribuir aplicaciones y qué puede hacer el usuario con el terminal. Esto, además de que establece limitaciones artificiales, crea una cierta inseguridad en el desarrollador, ¿Y si en el futuro Apple crea una aplicación parecida a la mía y me echan argumentando que estoy duplicando funcionalidades?.

Mariano apunta a que «Apple se convirtió en Microsoft«, se queda corto. Microsoft hizo trampas al abusar de dominar el «terreno de juego», integrando productos como el navegador y la mensajería instantánea en Windows. Apple ha ido mucho más allá, decide quien puede jugar y quien no en su plataforma, el equivalente a lo que han hecho con iPhone sería que uno no pudiese instalar Firefox en Windows.

Soy pesimista, la filosofía de plataforma abierta sobre la que cualquier puede construir su software y el usuario del dispositivo decide qué instala y qué uso hace de él se enfrenta al nuevo paradigma de la experiencia de usuario, que va ganando enteros. Apple e iPhone dibujan el camino hacia la «consolización» de la informática personal, maximización del beneficio del fabricante, minimización de la libertad del usuario. Alguno apuntará a que esto provocará que los desarrolladores se centren en las plataformas abiertas (Symbian, Android), pero no estoy tan seguro de que esa ecuación sea correcta. Al menos si que sería interesante que ese perfil de analista tecnológico que tiene en un altar a Apple y en otro al software libre, los estándares abiertos y la libertad del usuario comenzara a definirse…

Dos comentarios interesantes al respecto, John Gruber y Dave Winner.

El contrato de Telefónica para iPhone es un mal negocio

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El contrato de Telefónica para iPhone es un mal negocio para el cliente, no para ellos, obviamente. Al margen de que las tarifas son un lío – y de que uno tiene su distancia respecto al iPhone – lo cierto es que contratar los planes que propone Telefónica me parece una mala opción, por muy goloso que resulte el terminal al personal. Ahí van algunos de los motivos:

  • Disminuir la velocidad de la conexión a partir de los 200 Mb en un dispositivo hecho «para la web de verdad» es una tomadura de pelo. La conexión de datos de 15 euros al mes se traduce en olvidarse de que el terminal es 3G y quedarte con 128kbps de bajada.
  • ¿Mejora la cosa con la conexión de hasta 1Gb para el descenso de velocidad? Algo, ciertamente, pero aún para un dispositivo como iPhone resulta pobre
  • Lo peor de todo es la permanencia de dos años. No por quedarse en Telefónica Movistar, sino por el hecho de quedarnos con estas tarifas de datos durante 24 meses: estos precios dentro de un año serán un atraco por mucho que hoy tampoco estén tan mal.
  • Para los que realmente necesitan movilidad, el contrato de Telefónica para iPhone es todavía peor negocio, exigen contratar otra tarifa de datos extra para el ordenador.

Estos dos últimos temas fueron los que preguntamos durante la presentación. A lo primero directamente no nos contestaron, respecto a lo segundo fueron claros: quien quiera conectar el ordenador, que pague extra. Sacha apunta las mismas razones para estar en contra de estas tarifas. Mi impresión es que va a haber muchas compras impulsivas de iPhone, pero que a poco que se empiecen a hacer cuentas, la propuesta actual tenderá a ser desestimada: dentro de pocos meses veremos contendientes potables de iPhone en experiencia de usuario y probablemente sin cadenas tan pesadas como las que imponen Telefónica y Apple

El nuevo iPhone: el futuro es cerrado

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De veras que estaba decidido a no escribir nada sobre el nuevo iPhone, sobre todo por no aburrir con el tema a quien siga varios blogs tecnológicos y medios, en los que la presentación de Jobs está omnipresente. De los detalles técnicos (una explicación extensa en Applesfera), algunos aciertos claros entre los que está la apuesta por el GPS y la localización del usuario como apuesta para construir servicios encima, el siempre localizados del que tanto hemos hablado por aquí.

Pero no es en ese aspecto en el que me quería detener, de hecho si me he animado a hablar del anuncio es porque hecho de menos que se pongan sobre la mesa los puntos oscuros de este dispositivo. Un interfaz genial, un navegador estupendo, todo eso está muy bien… pero el nuevo iPhone es una apuesta decidida por un sistema cerrado, ¿aplicaciones de terceros? Sí, aunque con el control por parte de Apple de qué se puede ejecutar y desde donde se pueden obtener. App Store es algo que nunca aceptaríamos como obligatorio en un ordenador de sobremesa, renunciar a la libertad de qué ejecutar en nuestro equipo y a crear software y distribuirlo como deseemos (y ese matiz el importante, el de la obligatoriedad, en caso de ser una vía más me parecería muy bien).

Se plantea el iPhone como dispositivo protagonista de la eclosión del internet móvil, pero se obvia el comentar que forma parte de una estrategia hacia el modelo «consola de videojuegos», no por sus posibilidades lúdicas sino por lo capado que está. Estamos ante la repitición de la jugada del iPod, en sus comienzos en los que sólo se vendía música DRM (algo superado, pero no gracias a Jobs precisamente), tener el interfaz entre el usuario y la música equivalía ser el único que podía venderle canciones. En este caso, iPhone se formula como puente entre el usuario y la red de comunicaciones y los servicios en forma de aplicación, de nuevo puedes obtener gratis (wi-Fi, aplicaciones que no exigen ningún pago, como los MP3 que funcionan en iPod), pero todo negocio dejará su parte en las arcas de Apple. El nuevo iPhone es para un futuro cerrado, con una gran experiencia para el usuario a cambio de hurtarle varias libertades que hasta ahora se entendían como elementales. Y creo que más tarde o más temprano, muchos de los que ahora entran en éxtasis, acabarán echándolas de menos.