Kindle en el iPad y en cada dispositivo

Kindle para iPad

Amazon sigue con la estrategia de tener un cliente para leer Kindle desde casi cualquier dispositivo. Versiones para ordenador personal (Windows, Mac), pero también para el teléfono móvil (aplicación para iPhone, se rumorea cliente para Android pronto), algo que cubre varios objetivos: por un lado poder leer los libros comprados en Kindle desde cualquier lugar con conexión sin necesidad de tener el lector de libros electrónicos; por otro, transmitir menos sensación de cliente cautivo, aunque en el futuro prefiramos otro lector, podremos seguir accediendo a nuestra biblioteca.

De momento todas las versiones de Kindle en dispositivos no especializados son de «lectura», no permiten comprar nuevos libros… algo que probablemente esté en los planes de Amazon. Por eso es interesante que enseñen Kindle para iPad (Engadget), porque ahí van a sufrir en sus carnes lo que significa un dispositivo controlado por su fabricante, Apple, que no va a permitir «funcionalidades duplicadas»: otra tienda alternativa a iTunes. El tener una versión les puede permitir que sus actuales usuarios que compren un iPad no tengan razones para cambiar de proveedor de contenidos, pero para los nuevos, el dominio de Apple del dispositivo hará que todos los que quieran hacer negocio pasen por caja.

Relacionado: Los detectives salvajes en el Kindle.

Navegar por internet mientras se ve la televisión: tendencia imparable

Open Screen Project

Cerca del 60% de la población estadounidense ha navegado por internet mientras veía la televisión al menos una vez en el último mes, con más de tres horas de media durante ese período, lo que pone un incremento del 35% en un año. Son datos de Nielsen, que refuerzan el vertiginoso crecimiento de una tendencia, en España hace un año hablábamos de que el 14% de la población navega mientras ve la tele, lo que no está nada mal. El incremento de uso de internet mientras se ve la televisión justifica en parte el hecho de que, aunque la red crece en tiempo de uso, la televisión no baja.

Sería interesante ir un paso más allá para entender que está sucediendo. La televisión es la mayoría de las veces una experiencia colectiva, por lo que dependiendo de qué rol esté jugando internet en la experiencia del usuario se podrán sacar unas conclusiones u otras. ¿Me conecto porque lo que se ha decidido ver no me interesa? ¿Cubre internet el tiempo de la publicidad? ¿Es un complemento del tipo «comentar en vivo» o «buscar información complementaria»? Con marcadas excepciones – los grandes eventos en directo – me decantaría por las dos primeras opciones. Un último apunte, esta experiencia de «disfrutar de internet en el salón mientras está la tele encendida» encaja a la perfección con la propuesta de valor de los tablets que se avecinan

Apple e iPad: caro para ser un capricho, redundante para ser una compra práctica

iPad de Apple foto

No todos los días se intenta inventar una nueva categoría de dispositivos, me refiero al iPad de Apple, presentado por fin en el show de Jobs, cada vez más cómodo con su poder de convocatoria. Por supuesto, podemos pensar en que este producto es una vuelta de tuerca al concepto de tablet, que con escaso éxito promovió Microsoft durante años, pero creo que los creadores de cada uno tenían objetivos diferentes: diseñar el portátil del futuro desde Redmond, crear un «consumidor de contenidos interactivo» en el caso de Apple y el iPad.

Sobre el posible éxito o fracaso del planteamiento, empezaría subrayando que la empresa se antoja complicada, la aventura del iPhone era bastante diferente, se trataba de una gama de dispositivos con la mayor penetración del mercado en electrónica de consumo, todo el mundo tiene un teléfono. iPad es un consumidor de contenidos, un lector de prensa y libros sin tinta electrónica, un reproductor de vídeo y de música, una consola de videojuegos… el problema es que todo eso el público potencial del iPad ya lo hace con el teléfono o con un portátil, a los que no van a jubilar porque lo necesitan para comunicarse por un lado y porque es mucho mejor para algo tan fundamental como crear contenidos, por otro. Si a eso le sumas un precio de gama alta, iPad lo tiene difícil para justificar la compra tanto por razones prácticas como por darse un capricho. Si tuviese que apostar por algo, apostaría por bajada de precios en pocos meses.

Más información – casi diría que una disección del tablet – en Xataka (iPad, el tablet de Apple que quiere meterse en el salón) y en Applesfera (iPad, el eslabón perdido de Apple). Curiosamente, los editores con opiniones moderadamente positivas, el resto de la comunidad de los sites mayoritariamente decepcionado.