¿Puede Windows 7 competir en los tablets con los sistemas tipo iPad?

¿Puede ser un tablet con Windows 7 un candidato aceptable en el mercado de los tablets tras el éxito del iPad, toda vez que Windows ya fracasó en la primera era de este tipo de dispositivos? Ballmer confía en que sí, en que un sistema operativo para ordenadores personales es la mejor alternativa para los tablets en lugar de un sistema evolucionado desde los móviles tal como plantea Apple.

Aunque hay quien plantea soluciones en la capa de interfaz como Macallan para adecuar el interfaz a lo táctil en lugar de al uso de ratón / trackpad + teclado físico habitual en los ordenadores (con una optimización que recuerda a Windows Media Center), los problemas no terminan ahí: es un sistema que exige una máquina mucho más potente, las aplicaciones son muchas… pero no están pensadas para el interfaz táctil en su inmensa mayoría y Windows 7 es un sistema que necesita ser administrado, no como el iPad. La suma de todos estos factores desemboca en la dificultad para construir una experiencia de usuario que, a pesar su limitaciones (o tal vez, gracias a ellas), ofrece iPad, y para crear un sistema en el que los desarrolladores tengan fácil la comercialización de sus creaciones.

Times Inc Vs Apple por las suscripciones a revistas en el iPad

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El rol del iPad como la tierra prometida para las publicaciones todavía tiene varias piedras en el camino que resolver. Al margen del debate entre aplicaciones nativas frente a las versiones web, tenemos el modelo de cobro al usuario: Apple rechaza aplicaciones con suscripción independiente a la revista en iPad. Empresas como Times Inc. quieren un modelo clásico de suscripción, en la que la empresa de medio tiene la relación y cobra directamente al usuario, mientras que parece que Apple no va a aceptar nada que no suponga que cada pago se haga a través de iTunes.

Las aplicaciones en la App Store se están percibiendo como un entorno mejor frente a tener una versión: cultura de pago, control de qué se puede hacer y quién puede publicar… pero la parte del «control» que tanto han aplaudido las empresas de medios también tiene este «otro lado».

Más información en AllThingsd.

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iPad y el mito del ordenador personal sin administrador

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¿Por qué los ‘geeks’ odian el iPad? Es es el título de un artículo de Víctor Ruiz en el blog Usa tu iPad. En él, Víctor resuelve el debate entre «facilidad de uso frente a control de la plataforma» (lo que por aquí describimos como el modelo de las consolas de videojuegos) apuntando a que no es un dispositivo para usuarios avanzados pero sí es el más conveniente para quienes sufren la brecha digital y encuentran complicado utilizar un ordenador convencional.

No estoy del todo de acuerdo con Víctor, empezando por el hecho de que quienes están comprando el iPad en esta primera etapa no son precisamente usuarios noveles. Pero disiento sobre todo en asumir como incompatible dar una buena experiencia de usuario con que estos tengan libertad para, por ejemplo, instalar aplicaciones que no hayan sido filtradas. Donde sí creo que apunta bien el artículo es en el momento de la informática personal en el que nos sitúa el iPad, el primer ordenador personal (a pesar de todo lo sigo considerando así) que no necesita un administrado. Este «mito» de la historia de la informática nos lo han intentado vender generación tras generación de sistemas operativos, intentando ocultar a ese «root» que siempre acababa apareciendo cuando se necesitaba hacer algo importante con la máquina. El administrador del iPad está «en la nube» y actúa a través de iTunes, único punto de control para descargar e instalar aplicaciones y pasar contenidos. Quien filtra el software, controla actualizaciones, aplica reglas de seguridad y gestiona las versiones del producto es Apple, verdadero administrador de la máquina.

Esto no es malo ni bueno en sí, es interesante para quien no quiera administrar el equipo y le guste la forma que tiene Apple de hacerlo. Pero en mi opinión el gran hallazgo es la primera vez que alguien lo consigue… el usuario sí puede ser «sólamente usuario» en el iPad, algo que ni Windows, ni Mac OS ni Linux habían logrado. Dónde discrepo de Víctor es en que el control y las limitaciones son un precio a pagar necesario, porque hay espacio para un «modo avanzado» en el que el usuario pueda volver a ser dueño de lo que hace su máquina con funciones tan simples como admitir otras fuentes de aplicaciones. Es a la dirección en la que apunta Android y dónde creo que quienes priorizan experiencia de usuario y libertad de uso podrían encontrarse.

Diputados en España con iPhone, diputados en Europa con iPad

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Aunque la mayor parte de la polémica se la lleva el aspecto económico – que si estamos en crisis y se gastan el dinero público en comprar dispositivos de gama alta para los diputados – lo más lamentable de los planes de dar un iPhone 4 a cada diputado del congreso en España y un iPad para cada eurodiputado del Parlamento europeo es la ausencia de una crítica del modelo Apple de aceptación de aplicaciones. Los «representantes del pueblo» en España y en Europa sólo podrán ejecutar en sus equipos lo que unos ejecutivos de una multinacional americana decidan que pueden ejecutar. De hecho la última polémica en la App Store de Apple gira en torno a la censura de una versión en formato novela gráfica de una de las referencias culturales europeas, el Ulises de Joice (Wired).

Ni iPhone 4 ni iPad están especialmente diseñados para un uso profesional, aunque siempre podríamos tener una discusión sobre si pueden ayudar por facilidad de uso en la productividad de «sus señorías». Donde es más difícil defender esta decisión (Público apunta a «planes en España», Nación Red recogía la decisión del parlamento europeo) es en el modelo de apertura del dispositivo: años debatiendo sobre modelos de software en las administraciones públicas, de una intensa discusión sobre el software libre frente al propietario para que al final partidos con posiciones muy marcadas en este tema nos acaben diciendo que todo eso no importa, que lo que quieren es el último gadget de moda de Apple.

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El nuevo mercado que estrena el iPad

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Así que este es el día, iPad en España en las tiendas y también la cada vez mas habitual exagerada exposición mediática para los productos de Apple. Las cifras de venta iniciales han despejado la ecuación para quienes teníamos las reservan ante un producto que no sustituye al ordenador o al teléfono y que tiene un precio alto para ser de adopción masiva y entrar en la categoría de «juguete / capricho«.

Para entender esto probablemente tengamos que ir aceptando la inauguración de un nuevo mercado y renunciar a aplicar los argumentos «racionales» que utilizábamos para el de los portátiles: que si no carece de conexiones como USB o HDMI, que si no es multitarea, que si en realidad sigue el modelo de las consolas de videojuegos, que si el teclado o la cámara… todos estos argumentos al final son descartados por un perfil de consumidor que hace tiempo que dejó de ser «el reducto de fans de la manzana» para ser un espectro mucho más amplio. El mercado que inaugura el iPad es el espacio definido por los que priorizan la experiencia de usuario y el diseño por encima de los argumentos racionales (y ahí encontramos desde desde cierta pose elitista de usuarios avanzados hasta niños y la parte de la tercera edad que no ha acabado de engancharse a la experiencia del PC) y además dan cierto valor a determinados contextos en los que los tablets como iPad resultan mejores que un portátil o un móvil: viendo la tele, en viajes en tren o avión, tumbado en el sofá leyendo o en la taza del WC. No es de extrañar que los medios impresos, especialmente las revistas, lo vean con tan buenos ojos.

¿Que nos puede parecer que este nuevo mercado es fugaz y la estela del iPad se apagará tras el boom inicial de muchas compras «por capricho del nuevo juguete»? Quién sabe, en todo caso no apostaría por ello, Apple ha sabido jugar sus cartas para crear un ecosistema con una desarrollada cultura de pago y eso significa a tener a lo mejorcito de la industria del software diseñando y creando aplicaciones para el dispositivo. El retorno de inversión y no la apertura de la plataforma es el mayor incentivo para atraer desarrolladores y de eso se va a beneficiar el iPad. ¿La competencia? La buena noticia para los que no nos vuelve locos el modelo de Apple es que probablemente la diferencia que han podido sacar esta vez no será asimilable a la del primer iPhone, lo razonable es que este mismo año o a principios de 2011 tengamos alguna alternativa dispuesta a montar un tablet con una experiencia quizás no tan buena, pero sí de un nivel suficientemente alto. Queda por ver si es con Android – al que muchos apuntan como demasiado inmaduro para estos menesteres – o con otro sistema. Mientras tanto, tampoco creo que haya que desmerecer el logro del iPad como «revolucionador» de una línea – los tablets – a la que la mayoría dábamos por muerta.

A fondo sobre el cacharro: iPad, el eslabón perdido de Apple y iPad en España: precio y lanzamiento

iPad en España: precios de las tarifas de datos… y del iPad

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Ya se han hecho públicos los precios del iPad en España, con el habitual debate de la tendencia a que el precio en euros sea muy superior a lo que se paga en Estados Unidos en dólares. Aún contando con que introducen el canon y que nuestro IVA sea superior a sus impuestos… lo cierto es que sigue siendo más económico comprarlo en América. En el debate debate sobre el precio del iPad en Xataka se pueden encontrar diversidad de opiniones, además de las sabidas posiciones sobre este tipo de productos: racionales apuntando a funcionalidades y valor a la hora de sustituir otros dispositivos y emocionales que defienden el valor de la marca, la experiencia superior y el «efecto Wow» del iPad. Será interesante observar si en España Apple consigue el éxito de ventas que está cosechando en Estados Unidos.

Menos debate creo que hay con las primeras tarifas para iPad que han hecho públicas Orange y Movistar, faltando todavía que Vodafone y Yoigo hagan lo mismo. Realmente no hay mucha diferencia con las ya tienen en el mercado, más bien parece la necesidad de hacer notar que tienen una «tarifa para el iPad». Al menos Movistar dará una MicroSIM para poder reutilizar la tarifa de datos que ya tienen contratada en el móvil con ellos. Por lo demás, sorprende que hayan sido poco agresivos, toda vez que el iPad parece un dispositivo más bien para casa, donde se suele tener Wifi. Si uno ya tiene una conexión de datos, además consideraría preferir el uso de Mifi más que contratar una conexión nueva y pagar menos por el iPad que vendría sin 3G.

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Un millón de iPads vendidos en un mes

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El anuncio de Apple de que han vendido un millón de iPads en menos de un mes (Apple.com) es doblemente significativo. Por un lado porque a pesar de que el precio es alto y de que a priori no sustituye a ningún otro dispositivo, han conseguido salir del segmento «grandes seguidores de la marca»; por otro, confirman que en los tablet PC hay un nuevo mercado, lo que supone una buena noticia para casi todo el mercado de fabricantes de dispositivos: una gama nueva para complementar la fabricación de ordenadores personales con la que las ventas totales serán mayores.

iPad y Apple abrirán este mercado y es probable que lo lideren en su eclosión, pero lo razonable es que el resto de fabricantes acabe llegando con ofertas más ajustadas de precio. El único que debería estar más preocupado es Microsoft, el desarrollo de una gama en la que Windows no parece que vaya a llegar a tiempo… y en la que fue el gran precursor apenas hace unos años.

¿Cuánta diferencia abre esta vez Apple con iPad y iPhone os 4.0?

Tablet de Google con Android concepto

Cuando iPhone irrumpió en el mercado, Apple abrió una brecha de dos años con respecto a sus competidores en el mercado de los smartphones para usuarios no profesionales. A los tres años podemos dar el terminal por igualado y – en mi opinión – superado con varios teléfonos basados en Android: Milestone, Nexus One, algún HTC… pero antes de verano tocaba mover ficha a Apple y nos hemos encontrado con iPhone OS 4.0 y iPad. La pregunta esta vez es si han marcado la diferencia y cuanta ventaja han sacado al resto del mercado en lo que a experiencia de usuario se refiere.

En móviles soy bastante escéptico, no creo que vayan a conseguir repetir la hazaña. Más bien creo que lo que es razonable esperar es que Apple mueva ficha hacia el mercado corporativo e intente arañar mercado a RIM y también que amplíe la gama a más de un terminal por generación: no se puede crecer indefinidamente en este mercado sólo mirando a los usuarios más avanzados. Lo interesante está en el iPad. El resto del mercado llevaba tiempo anticipando el lanzamiento de un tablet de Apple, esta vez no ha habido un factor sorpresa como el de hace tres años. Quien más quien menos tenía preparado su proyecto: Microsoft y HP con Slate, Joo Joo, Nokia y muchos más en el año de regreso de los tablets.

Pero lo más interesante es que hayan filtrado al NYT que Google también sacará su tablet basado en Android. Justo en un momento muy oportuno, iPad ha hecho el grueso de ventas a los fans de Apple y tiene que empezar la cuesta más difícil, la de los usuarios que necesitan un argumentario más fuerte para la decisión de compra. ¿Qué hacen desde Google? Apuntar a que su sistema que ya compite de igual a igual en los móviles estará pronto en un tablet también y que, por tanto, es de esperar que esta vez Apple no tenga tanta ventaja como con iPhone. Claro que una cosa es anunciar un producto y otra que la gente lo tenga en sus manos y vea realmente su potencial… y ahora mismo tenemos a miles de compradores de iPad compartiendo su descubrimiento de la nueva era frente a un puñado de opciones más o menos vagas de tabletas táctiles.

PD: Apostaría a que Adobe estaría muy feliz con seguir mejorando su versión de AIR para Android para que pudiese adaptar las aplicaciones a un uso táctil.

iPad en busca de su público y su mercado

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Ya tenemos los primeros análisis del iPad, con los que Apple vuelve a demostrar talento en el marketing: los elegidos aúnan una gran capacidad de difusión con predilección por los productos de la compañía de la manzana. Sin embargo creo que son interesantes a la hora de intentar entender qué público y qué mercado va a tener el iPad, si viene a ocupar el espacio de los portátiles o tendrá que luchar por crear su propio mercado

iPad y la convergencia de dispositivos

Si echamos un vistazo a las características del iPad podríamos decir que viene a ser una especie de «mutación» con elementos provenientes del ultraportátil, del teléfono móvil, de los anteriores tablets y también de los reproductores multimedia. A la hora de posicionarlo hay que tener en cuenta además su precio, desde 500 dólares por la versión WiFi y 16 gigas hasta más de 800 por el más caro (64 gigas y 3G), al que hay que sumar el precio por el plan de datos. Sigo pensando que es caro para ser un capricho y en términos prácticos deberíamos estudiar su capacidad para sustituir a los actuales dispositivos:

  • Ordenador sobremesa / portátil gran pantalla: directamente, no. Aunque uno de sus fuertes es la pantalla, es muy difícil que el iPad pueda ser el primero ordenador de la casa.
  • Tablet PC y reproductores multimedia: indudablemente, el iPad apunta ser el tablet con mejor experiencia de usuario y el reproductor multimedia más completo. Sólo que hablamos de mercados pequeños, que nunca han terminado de despegar.
  • Ultraportátil (netbook): depende. Para los que el netbook es un herramienta de trabajo en movilidad, iPad no es mejor opción por la dificultad de estar escribiendo durante horas en un teclado no físico. Para los que utilizan el netbook sobre todo en casa, sí que resulta mucho mejor opción por su orientación a consumo de contenidos.
  • Teléfono móvil: por tamaño y prestaciones, tampoco ocupará su lugar.

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iPad y el precedente de la Wii

Con iPad uno de los errores recurrentes en el que estamos cayendo quienes hablamos de él es dirigir el foco hacia lo que no es y lo que no puede hacer. iPad no es un dispositivo orientado a la creación de contenidos ni es una máquina de propósito general sino que trae el modelo de las consolas a la informática personal. Pero eso sólo es una cara de la moneda, la otra es que es un fantástico dispositivo de lectura, con una experiencia de usuario sobresaliente y un potencial de desarrollo a través de aplicaciones que no se debería desdeñar. Y no sólo eso, los usuarios «técnicos» tendemos a sobrevalorar los atributos racionales (memoria, procesador, estándares que soporta, multitarea) sobre los irracionales (diseño, posicionamiento como producto, usabilidad) y por eso seguimos muchas veces sin saber explicar como iPhone sigue creciendo mientras los Nokia no.

Si hay un espejo donde debemos mirar el lanzamiento del iPad es en la Wii, un dispositivo que no se pensó como sustituto de ninguno de los que conformaban la oferta de su sector – las consolas de videojuegos – sino que estaba orientado a ampliar dicho sector a un público al que no llegaban hasta entonces. Es un caso muy diferente al de iPhone, ofrecer una alternativa a una demanda existente de teléfonos móviles, sino que se trata de crear un nuevo mercado, toda vez que ni sustituye al portátil ni al móvil ni siempre al netbook (y si en este caso lo hiciese, hay que tener en cuenta que todo el mundo tiene un móvil, pero muy poca gente usa un netbook)

iPad y el modelo de las consolas de videojuegos en la informática personal

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Esta es la semana del iPad, el lanzamiento del año no sólo para los fans de Apple, sino para muchos otros con un denominador común: los desencantados con la ausencia de una cultura de pago en internet. Desarrolladores de software y servicios, productores de contenidos, los medios de comunicación tradicionales… el iPad se ha convertido en una especie de tierra prometida más allá del debate habitual – «será un éxito o no» – alrededor de un gadget. Para mí el tema más interesante es descubrir si es cierto que a base de ofrecer una experiencia de usuario notable es capaz de catalizar todos estos mercados, pero antes de hablar de eso (esta semana toca iPad, lo siento), hay que hacerlo sobre la precondición con la que Apple lanza el dispositivo: el modelo de las consolas de videojuegos por el que controlan que se ejecuta en su dispositivo.

No hace falta imaginar nada nuevo, basta echar un vistazo a lo que está siendo la AppStore para iPhone, el paradigma de plataforma cerrada: ¿Que alguien hace una aplicación que compite con otra de Apple? Denegada ¿Que alguien propone que los usuarios puedan hacer algo que todavía no permiten como Voz IP? Denegada hasta que lo acordemos de otra forma ¿Que alguien lanza críticas, enseña una teta o tiene un sistema de publicidad con el que competiremos? También fuera. Claro que esta no es la historia completa de lo que ha construido Apple. La compañía de Jobs actua como un «buen tirano», si aceptas sus mandatos entras en un mundo en el que puedes hacer un gran negocio y llegar a una gran cantidad de usuarios interesantes, de esos que descargan, se conectan a internet y pagan much más que los de otras plataformas.

Quien controla el interfaz con el usuario puede controlar el negocio, es algo que Apple aprendió bien de la experiencia con iPod y iTunes y que desde hace generaciones ponen en práctica los fabricantes de consolas. ¿A qué viene pues el sorprenderse con que iPad repita este modelo? Porque iPad está mucho más cerca de lo que ha venido siendo un ordenador personal, como siempre se ha considerado los tablets por mucho que, a priori, esta vez el enfoque parezca ser el de un «consumidor de contenidos» más que el de «una máquina de lectura / escritura». Lo más relevante de iPad no es que Apple vaya a hacer un tipo de dispositivo que lleva años sin acabar de despegar y si lo hará bien, mal o regular; lo más relevante es si este tipo de modelo cuajará y será el comienzo del fin de la era de las «máquinas de propósito general», en el que no hay barreras de entrada para los desarrolladores de aplicaciones ni una autoridad que dictamine que puede hacer el usuario con su dispositivo.

Partidarios del modelo no faltan, desde los que subrayan lo seguro que será iPad porque cada aplicación estará certificada hasta los que apuntan a que así se acabará con la piratería o los que, haga lo que haga Apple, estarán a favor de ello. «¿Qué impacto tendrá en el mundo de la tecnología?» me han lanzado hoy al correo. Por supuesto, no tengo respuesta a esto, sólo tengo deseos: ojalá que lo que aporte sea una genial experiencia de usuario y el impulso de nuevos modelos de negocio para contenidos y software, ojalá también que finalmente el modelo cerrado del iPad sea superado por otros más abiertos. Con uno de ellos va a tener que competir sí o sí dentro del mismo dispositivo, se trata de la web.