WebRTC y el camino a Oz: mostrando el potencial de las tecnologías web

Camino a Oz

Find your way to Oz es «experimento» desarrollado por Google y Disney para Chrome (aunque en teoría funciona sobre cualquier navegador que soporte WebGL, del que viene a demostrar su potencial). Merece la pena probarlo por lo bien ejecutado que está aunque, advierto, puede ser un sumidero de tiempo.

Ayer también se mostró al mundo una llamada «desde Firefox a Chrome» utilizando tecnología WebRTC, un API para permitir el acceso a funcionalidades multimedia (vídeo, voz) desde el navegador sin necesidad de que el usuario instale plugins.

Son ya muchos los actores empeñados en empujar y mostrar el potencial de las tecnologías web para que los desarrollos se trasladen de las «app stores» a la web: desde Mozilla y Google (que tiene Chrome OS) hasta las teleco (véase Telefónica) y Microsoft (véase el experimento que hicieron con Atari).

El caso es que todavía queda por demostrar que con los estándares web (con HTML5 como referencia) hay posibilidad de seguir innovando tan rápido como pueden los actores que van por libre (véase cada fabricante de sistemas operativos) y que se hace con una compatibilidad realmente multiplataforma, no «sólo para estos navegadores»

Aplicaciones, costes y barreras de entrada

¿Cuánto cuesta hacer una aplicación para móvil? En plena ebullición de la fiebre (¿burbuja?) «pro apps», merece la pena leer sobre la analogía desarrollada por darwinapps: una aplicación cuesta lo mismo que un coche, dime los requisitos que quieres cubrir y te diré de qué gama es.

En el debate de «aplicaciones Vs Web» pocas veces metemos en la ecuación la gran barrera de entrada que supone apostar por las primeras, sobre todo si se busca la multiplataforma, y el empobrecimiento que supone esto. En ocasiones se plantean atajos como el uso de HTML5 embebido dentro de la app, otras veces la migración de una plataforma a otra es un proceso complejo y costoso (véase el caso de Airbnb que publican en TNW).

El contenido es el rey, en el móvil también: caso Financial Times

App Store
Merece la pena echar un vistazo al caso del Financial Times en su apuesta por una aplicación web para móvil basada en HTML5 en lugar de una «nativa» para cada plataforma (Apple, Android, etc…). Los resultados según The Guardian son bastante alentadores: incremento del 50% del tráfico en tablets y móvil, canaliza el 12% de las suscripciones de pago (recordemos su modelo adoptado por NYT) y supone una quinta parte del tráfico total del medio.

Creo que hay varios elementos a observar. Uno es que la fiebre por las aplicaciones en el móvil y su boom está justificado pero con cierta sensatez, ni todo es mejor convertido en app ni todo lo que funciona necesariamente ahora va a ser descargable e instalable en un móvil; lo segundo es que esto aplica sobre todo para medios, categoría en la que «el contenido sigue siendo el rey» y aunque el producto final tenga un fuerte componente tecnológico pesa mucho la calidad del medio y su marca.

Por último, la apuesta por HTML5 puede complementaria puede ser complementaria. En el caso del Financial Times hay un ánimo claro de no entrar por el aro de la comisión a las suscripciones por parte de Apple, pero para cualquier otro medio (sobre todo los que son gratuitos), la función de HTML5 puede ser la de mantener la coherencia entre distintas plataformas móviles y la de ahorrar muchos costes de desarrollo al ser lo principal compartido entre la versión web, la aplicación para tablet iOs, para Android, etc… las nativas siguen teniendo varias ventajas, pero no está tan claro que justifiquen la inversión para muchos medios.

Adobe mata Flash en el navegador del móvil

Open Screen Project
Años después podemos dar por ganado el pulso que empezaron Apple y Jobs contra Flash en el navegador del móvil. Según ZdNet, Adobe ha comunicado a sus desarrolladores el cambio de estrategia: se rinden con el modelo de plugin el navegador (no sacarán nuevas versiones pero si darán soporte a los actuales para Android y Palybook) y se enfocarán en herramientas para desarrollo de aplicaciones nativas o basadas en HTML5.

Además de que Apple les cerró la puerta de iPhone y iPad, lo cierto es que Adobe nunca ha conseguido un buen rendimiento de Flash en los navegadores móviles. Y, aunque lo hubiese conseguido, si el plan es intentar conseguir lo que no logró Java, estar fuera de una de las plataformas líderes (y también de otra emergente como Windows Phone) hace que su mayor propuesta de valor – escribe una vez, ejecuta en cualquier sitio – se malogre.

Conclusión: HTML5 va a ser el único estándar multiplataforma en web y RIAs

Kindle Format 8 y el mito de los libros que no se digitalizarán

Respecto al libro electrónico existía hace años un mito que apuntaba a que cierto tipo de libros difícilmente migraría a lo digital, aquellos cuyo gran protagonista era la imagen o el dibujo: manuales, cuentos o libros de fotografías. Después de la irrupción de los tablets es difícil sostener esto y, además, Amazon anuncia nuevo formato para el libro electrónico basado en HTML5. Se trata de Kindle Format 8 y está planteado para ocupar un espacio entre el libro electrónico «tradicional» y las aplicaciones.

Kindle Cloud Reader con HTML5 para jugar a dos barajas… de momento

App Store

Cloud Reader de Amazon vuelve a poner sobre la mesa el debate entre la web y las plataformas de aplicaciones con control del fabricante (léase, Apple Store y las que han seguido su modelo). La aparición del cliente HTML5 para leer los libros comprados con Kindle, perfectamente sincronizado con el resto de clientes – incluido el propio lector – no hace sino confirmar que: a) «mediáticamente» HTML5 vive un gran momento como afirma GigaOm y b), como apunta Mariano, Apple es el actor más decisivo en la adopción de estándares en tecnologías web (Flash por no admitirlo, HTML5 por su política comercial en la venta de contenidos).

Y aunque Cloud Reader va realmente bien, no entonaría demasiado rápido el «HTML5 te libra de la tiranía de las plataformas». Cierto que ofrece funcionamiento multiplataforma, pero también a costa de perder la labor de descubrimiento que permiten las plataformas de aplicaciones y la mayor integración con el dispositivo de las aplicaciones locales (en algunos casos crítica). Mi impresión es que queda todavía mucho camino antes de que actores como Amazon se plantee quitar la aplicación local de iPad, y que la mayoría de los usuarios lectores de su servicio seguirán prefiriendo la versión instalable.

Curiosamente, estamos instalados en el mismo debate de hace años, el del «software como servicio» que lleva años empujando sobre todo Google (acceso con el navegador a la aplicación sin instalar) frente al «software más servicios» que empujó al principio Microsoft, pero que ha explotado en manos de Apple (curiosamente como los tablets).

Angry Birds web – casi – en HTML5

Angry Birds

Con vistas a promocionar sus ChromeBooks y la Web Store, desde Google han empujado la realización de Angry Birds – casi – en HTML5. Y digo casi porque al acceder al juego con un navegador sin Flash da error, tienen una ligera dependencia de la tecnología de Adobe y no han sido capaces todavía de una versión completa en HTML5.

En todo caso a disfrutarlo mientras lo ofrezcan gratis, algo que curiosamente muestra la debilidad y el potencial del modelo de «web store»: accesible desde cualquier navegador y plataforma, sin necesidad de pasar por una determinada tienda.

Relacionado: Angry Birds y su modelo de negocio en Android

HTML5 va a ser el único estándar multiplataforma en web y RIAs

Open Screen Project

En las últimas semanas se han producido diversas noticias que apuntan a una misma tendencia: HTML5 va a ser el único estándar multiplataforma en web, tanto para el vídeo como para las RIA. Por un lado tenemos el enorme aumento de vídeos disponibles a través de HTML5 sin necesidad de reproductor Flash, algo debido sobre todo a su no admisión en iPhone ni iPad; a eso hay que añadir que la tecnología rival de Flash con más posibilidades, Silverlight, va a ser reenfocada por Microsoft, que asume que HTML5 será el auténtico estándar abierto multiplataforma (vocación que Silverlight no tuvo desde su gestación). A todo ello sumaría las novedades en el terreno de las herramienta de desarrollo que glosa César de otro blog más, al que también se está sumando la propia Adobe.

Claro que HTML5 no está exento de problemas, desde los técnicos y, sobre todo, de despliegue para usuarios de Windows XP y Explorer, pero creo que la batalla empieza a declinarse a su favor. A principios de año apuntábamos a la lucha de HTML5 y Flash por ser el estándar de facto en la web, a finales todo apunta a que se empieza a vislumbrar un ganador y que el futuro de la web estará libre de los runtimes propietarios.

El problema para el despliegue de HTML5 se llama Windows XP

navegación privada en Explorer 8

Hay tres datos a tener en cuenta a la hora de moderar las expectativas con el despliegue de HTML5: todavía se sigue vendiendo para «netbooks», hay soporte previsto hasta 2014 (Genbeta) y todavía lo siguen utilizando el 66% de los usuarios de Windows a pesar de la buena marcha de Windows7 (conceivablytech). Si a todo eso le añadimos que el nuevo y flamante Internet Explorer 9 – un muy buen navegador, por cierto – no saldrá para el viejo sistema operativo de Microsoft, tenemos un escenario complicado para apostar por el desarrollo con HTML5: las anteriores versiones de Explorer no lo soportan.

Todo esto va a pesar y mucho en la lucha por los estándares en la web, con un Flash que sigue teniendo un porcentaje de usuarios mucho mayor. Claro que en el móvil es una situación bien diferente – casi todos basados en WebKit y soportando Chrome – pero el porcentaje de usuarios de «Windows XP + Internet Explorer» va a seguir siendo lo suficientemente alto en los próximos años como para cuestionar el utilizar sólo una versión con HTML5 en los proyectos web. Y claro, tener dos versiones vuelve a subir los costes de desarrollo. Si nada lo remedia – crecimiento de otros navegadores, migración acelerada a otros sistemas operativos, adopción de Google Frame – en la web para «el ordenador de siempre», vamos a seguir arrastrando la «maldición de Internet Explorer 6» durante bastante tiempo.