A Flock lo mataron el newsfeed y los botones de Facebook y Twitter

Flock, que nació con la vocación de “navegador para la web social” no se continuará desarrollando, tal como explican en su página oficial. Cinco años después de su lanzamiento no ha conseguido la masa crítica necesaria para ser un navegador relevante, a pesar de las buenas críticas en multitud de blogs y publicaciones tecnológicas. Y, aunque nunca he ido más allá de echarle un vistazo, creo que el fracaso de Flock no es sólo por el producto en sí, sino también por la idea de web social desde la que fue concebido.

Flock se creó pensando en un un usuario que escribía blogs, usaba marcadores de noticias tipo delicious, colgaba sus fotografías en Flickr, añadía canales RSS a su lector… necesitado de una herramienta para gestionar una complejidad de herramientas y servicios. ¿Qué ha pasado estos años? Que la web social que ha funcionado con el gran público no tiene mucho que ver con la que se planteaba en 2006, una era de servicios que está viendo su final y que ha perecido ante el empuje de los sitios sociales basados en el newsfeed. Por eso TweetDeck puede ser lo que Flock no ha conseguido. Si a eso sumamos que “lo social” ha ido siendo integrado en cada web a través de botones, logins e interacciones con una experiencia sencilla, tenemos que un proyecto que parecía tener mucho sentido ha acabado rindiéndose.

TweetDeck va a ser lo que Flock no pudo en su momento

TweetDeck

Flock es un proyecto que teóricamente siempre me ha interesado – un navegador especializado en la “web social” – pero que en ejecución nunca ha llegado a convencerme. Construido sobre Firefox, al final la experiencia que nos ofrece es mejor para algunos servicios de la llamada “Web 2.0”, pero no demasiado diferente de la que podemos conseguir con el navegador de Mozilla con algunas extensiones. En cambio, sí creo que TweetDeck y otras aplicaciones se están convirtiendo en lo que Flock propuso hace unos años, en los verdaderos clientes de la “web social”.

La principal diferencia entre ambos modelos estriba en el grado de especialización, mientras que Flock no deja de ser un navegador web clásico pero con integración de determinados servicios, TweetDeck y otros como Seesmic ofrecen una experiencia muy diferente que les permite entrar en el terreno de “segunda herramienta”, entre el navegador y un cliente de comunicaciones como siempre ha sido el de correo electrónico. Si a eso añaden la sincronización entre dispositivos y que para los servicios de moda (Twitter y Facebook) ofrecen una gran experiencia, tenemos que sí están en condiciones de lograr la cuota de mercado que hasta ahora se negado a Flock.

Para los prestadores de servicios esto es muy relevante, TweetDeck, Seesmic y compañía eligen con qué servicios se integran (los últimos, Youtube y Flickr, como cuentan en Genbeta) y cuáles se quedan fuera. Las publicaciones no lo tienen tan difícil, en tanto en cuanto la gente cada vez las sigue más a través de Twitter y Facebook.