Alianza entre telecos y propietarios de los derechos audiovisuales

House of cards

Borja Adsuara en El Confidencial:

Mi tesis, desde hace ya años, es que este problema solo se resolvería cuando los titulares de los derechos hicieran una Alianza Estratégica con los operadores de telecomunicaciones y les dieran entrada y participación en la cadena de valor

Frente a lo que algunos piensan, este último punto no vulnera el secreto de las comunicaciones que debe guardar una operadora (El secreto de sus ojos), porque no se trata de identificar usuarios para darle esos datos a nadie (solo pueden hacerlo a un Juez), sino de identificar los usos y cobrarlos a sus usuarios, como hacen ya con las llamadas de teléfono gracias a que conocen esos datos.

Esta alianza entre telecos y propietarios de los derechos audiovisuales ha sonado varias veces como «solución» a la «piratería». Mi impresión es que Adsuara deja de discutir el problema de la neutralidad de la red o, mejor dicho en este caso, el abuso de posición dominante por parte de las telecos: forzar la intermediación en la distribución de contenidos por tener las redes, lo que sería una competencia mortal de los proyectos que él cita en su artículo, como Filmin.

Y por último la analogía con las llamadas pierde un dato: la teleco sabe a quién llamo y cuándo lo hago, pero no sabe lo que estoy diciendo. Así es como debe ser, que se proponga que tiene que analizar el tráfico de mi conexión, extraer patrones de descargas e identificar qué contenidos bajo es escuchar las llamadas de sus clientes para ver a cuáles les puede cobrar más porque recitan poemas con derechos de autor.

Que este sería un escenario deseado por los telecos no lo dudo, de hecho lo único que – creo – les frena es que en el momento en que lo propongan, esos propietarios de los derechos dirán «si técnicamente es posible y socialmente hemos decidido que es deseable, entonces hazlo sin cobrar porque te lo exigirá la ley»

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Welcome to New York, bienvenidos al estreno primero en internet

Welcome New York

No es la primera película con la que se apuesta a darle la vuelta a las ventanas de explotación – primero internet que en ningún otro canal de distribución – pero Welcome to New York sí que es una de las más relevantes por remarcar el experimento «internet antes» y no sólo «internet a la vez que en el cine».

Sería muy interesante – más allá de la notoriedad por su estrategia de distribución – poder conocer los resultados y comparar con películas de corte similar. Aunque ninguna obra es equiparable a otra – y Welcome to New York tiene un componente polémico y mediático muy particular – sería estupendo que se llegara a saber como afectó al resto de ventanas el estreno previo en internet o si en ingresos globales ha mejorado la media de su director.

Welcome to New York ya se puede alquilar en España en varias plataformas – por ejemplo en Filmin – a cuatro euros. Servidor ya lo ha hecho y se ha encontrado una gran película. Un retrato inmisericorde de Dominique Strauss Kahn en una ficción que lo condena sin remedio y que apenas en unos fantásticos diálogos con su mujer (Jacqueline Bisset, que como Depardieu está fantástica) muestra un atisbo de intento de redención.

Ojalá les funcione como negocio y desmienta lo que algunos afirman y otros sospechamos, que la reducción de ventanas también supondría una reducción de ingresos para muchos tipos de producciones.

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Filmin en El Corte Inglés

Filmin, captura "en la casa" de Ozon

Interesante la integración de Filmin en El Corte inglés en lo que parece que será el servicio de cine bajo demanda en alquiler del grupo de centros comerciales. A priori no está sobre la mesa la parte de suscripción de Filmin (de la que soy cliente y que tiene tarifas muy atractivas) por lo que parece más el camino por el que ECI quiere reforzar su parte digital y tener contenidos de PPV en cine más que una unión más fuerte.

Hay de entrada una diferencia fuerte entre públicos objetivos, de hecho mi primera experiencia con Filmin fue la acusada ausencia de blockbusters, aunque tal vez en el cine clásico sea donde mejor puedan converger ambos. Para Filmin es una gran ventana de difusión estar en la web de ECI, quien sabe si además de vender alquileres la relación puede desembocar en un aumento grande de suscriptores que luego conozcan la oferta completa. De hecho, El Corte inglés vendió – creo que con relativo éxito – suscripciones a Spotify como mero comisionista y sin tanta integración. En todo caso, el catálogo de Filmin es incompleto a la hora de salir del público cinéfilo que cultiva.

En el lado de ECI la estrategia parece ser apoyarse en socios durante un tiempo para el lanzamiento de nuevos canales en comercio electrónico. Ya lo hicieron al montar el outlet Primeriti con Ofertix y ahora tenemos este acuerdo con Filmin… algo que a largo plazo no parece el modelo que van a elegir (más tarde o más temprano seguirán sólos), pero que les permite probar y ser más rápidos a la hora de avanzar en digital frente al empuje de «bestia negra» que no parece ser otra que Amazon (que todavía no tiene cine en España).

PS: para terminar, una recomendación de cine, Take Shelter en el propio Filmin, inquietante y fascinante

La crisis de Alta Films, la inevitable transición hacia internet y Filmin

Filmin, captura "en la casa" de Ozon

Merece la pena leer el artículo de ayer en El País sobre la crisis de Alta Films – a la que etiquetan de «fin» pero más bien parece que esta inserción en la «agenda pública» quiere suscitar vías de salvación – con las declaraciones de su propietario Enrique González Macho.

Las causas a las que apunta son que

la gente ha dejado de ir al cine, el DVD está arruinado y las televisiones, sobre todo la pública, ya no apoyan al cine español ni al cine de autor en general

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Carmina o Revienta, entre la excepción y el precedente en la industria

Carmina o Revienta

Servidor ya ha disfrutado de Carmina o Revienta, la película de Paco León que ha puesto en las portadas el debate sobre las ventanas de explotación en el cine español. Lo que el actor – y ahora director – sevillano ha conseguido (además de una obra original, algo irregular, pero absolutamente sorprendente) es estrenar a la vez en cine, DVD y paga por visión por internet, consolidando las ventanas de distribución que tanto criticábamos cuando comentábamos que habría que desmitificar Netflix.

Y el caso es que todo apunta a que le puede salir bien la jugada. Más de 12000 DVDs vendidos, otros tantos alquileres en plataformas como Filmin o Youzee y 4000 espectadores en los 20 cines en los que ha logrado estrenarla, según datos de distintas fuentes recopilados por El País. Teniendo en cuenta que el alquiler se puede encontrar a dos euros en alta definición en Filmin y a pesar de que a esos ingresos en las tres pantallas hay que restar el margen de los intermediarios, es probable esté cerca de amortizar los 40000 euros que, afirman, ha costado Carmina o Revienta.

¿Puede ser este un punto de inflexión para la industria? Conocidos que están en el sector apuntan a que hay y habrá presiones de todo tipo para defender el modelo actual generalizado de ventanas de explotación, en este caso no hay más que ver como los exhibidores defienden el estreno en cine en exclusiva. También es difícil saber hasta que punto puede considerarse esta película como fundamento de que el sacarla a la vez en internet funciona: su bajo presupuesto, la ausencia de una campaña de marketing potente (prácticamente sólo se ha visto la campaña del propio León) o el hecho de ser la primera tan conocida en dar este paso (muchos alquilan como gesto de militancia a favor de la práctica) distorsionan la posibilidad de extraer conclusiones aplicables al resto de la industria.

En un mercado con varios estrenos a la semana a la vez en cine e internet ¿no será cierto que se impulsará la tendencia a consumir el cine en casa y se perjudicarán esos ingresos que toda película necesita del cine? ¿o, al contrario, son públicos realmente diferentes que no se «canibalizan»? (servidor con dos nenes pequeños no puede ir al cine y sí paga por verla en casa, pero no tengo claro que esto sea la norma). Y, por último, el público que apoya esta obra de León para defender a alguien que sienten como «de los suyos» por defender el estreno en internet ¿seguirá ahí comprando cada semana cuando haya pasado la novedad?

En todo caso me gustaría pensar que lo de León no es una excepción y que será capaz de abrir camino. La cantidad de gente que descubre las plataformas de vídeo online con alquiler y suscripción crece día a día y no hay mejor momento para permitir su visionado en ellas que cuanto la película está en su estreno, donde concentra su visibilidad mediática. Al final en la ecuación para los modelos de negocio para el cine y la televisión en los tiempos de internet están los que presionan para que haya leyes Sinde y los que son capaces de arriesgar con su proyecto para intentar demostrar que hay un espacio para el cobro por contenidos premium siempre y cuando se piense en el espectador como prioridad número uno.

Si no mejora la ventana de explotación, no vamos a tener un Spotify de cine y tele

Hoy publico en Xataka, «Por favor, desmitifiquemos Netflix«, un artículo que engancho con una infografía de Actibva sobre el cine, su negocio y las ventanas de explotación.

Al final creo que la llave para el éxito de un servicio de suscripción por internet de cine y tele no es tanto el precio y el fondo de catálogo – que también – sino que las ventanas de explotación permitan un estreno temprano de series y películas. Mientras la industria no relaje las condiciones ahí, los pioneros tipo Youzee, Wuaki o Filmin van a tener que seguir luchando muy duramente por crear este mercado.

Filmin, experiencia sin contenido

Filmin

Merced a un código invitación he estado probando Filmin, nueva plataforma de cine por streaming en España de pago, que viene con un planteamiento a priori bastante interesante: pago por visión (hay películas a 2 y 3 euros), servicio de suscripción en modalidad tarifa plana (15 euros al mes, 30 por tres meses) y funcionamiento directamente en el navegador al que suman aplicación iPhone para completar una propuesta multiplataforma.

Y funciona bien. Filmin, hasta donde ha probado servidor, puede presumir de ofrecer por primera vez una buena experiencia en el cine de pago en internet en España. No es perfecta, claro, de hecho el empeño en ser un nuevo IMDB cuando el proyecto cuenta sólo con el catálogo de distribuidoras independientes crea una sensación de frustración al usar su buscador: encuentra todas las películas, permite ver en la plataforma muy pocas (cuando en la parte avanzada uno busco sólo las reproducibles por Filmin se encuentra con que son algo más de 300 a día de hoy). De hecho esta parte del planteamiento es la que menos me convence, venden la escasez como una virtud («aquí están las mejores artísticamente, de calidad contrastada, con premios, con prestigio, con los que seguro no perderás el tiempo») cuando el valor del filtrado está cuando hay abundancia, en poder ofrecerlo todo y ayudar con herramientas y servicios al filtrado de lo mejor para cada usuario.

A la hora de plantear estrategias para hacer negocio que compitan con el «gratis del P2P» siempre hemos subrayado la necesidad de una buena experiencia, pero eso sólo no basta: si al final la oferta de contenidos es pírrica la posibilidad de que el usuario busque el 90% de ellos en otra plataforma y que para el 10% se acuerde de ti se antoja complicada. Una pena que de momento las grandes distribuidoras no se atrevan a tanto como las independientes en este país.