¿Qué ha pasado con los lectores? ¿Por qué se van?

Enric González en El Mundo:

Este mismo diario, El MUNDO, ha ofrecido últimamente lo que se supone que debe ofrecer: noticias importantes. La sociedad española debía conocer, por ejemplo, que Rajoy seguía enviando sms cariñosos a Luis Bárcenas cuando ya era pública y notoria la condición de corrupto del ex tesorero del PP. ¿Subieron las ventas cuando se publicó esa historia? No mucho.

Será que no nos apetece saber la verdad, sino recibir la confirmación cotidiana de que nuestras ideas son las justas

Es interesante, añadiría, que internet no parece haber cambiado esto. De hecho la dimensión de «comunidad y conversación» lo ha acentuado, el «lector» no sólo desea que publique lo que él quiera leer sino que además lo manifiesta, se queja y amenaza con abandonar el medio en tiempo real y por todas las vías posibles.

¿Hay espacio para un medio que trate la política, la economía y la actualidad social desde una perspectiva ilustrada y no tan sectaria? Yo apostaría a que sí, pero veo aparecer proyectos en español y esa esperanza queda continuamente insatisfecha.

PS: Curioso que desde que el mundo cambió de piel el contenido como las columnas de Enric esté mucho más accesible

Los comentarios de mis artículos son una basura

Informáticos que se quejan de que su jefe no sabe diferenciar una grapadora de un datacenter, diseñadores que se quejan de que las tipografías de un cartel no son las adecuadas, investigadores poniendo el grito en el cielo porque su pescadera no sabe hacer 10€-4,57€ de cabeza. Y profesionales de escribir y opinar que se sorprenden al ver que mucha gente por la calle no tiene su misma pericia argumentativa.
Todos esos, y muchos más… son casos que pasan. Y que tienen bastante o mucha razón. Nos convertimos en expertos en algo, nos rodeamos de gente que, más o menos, hace sus pinitos en ese tema (incluso nuestros familiares y amigos, que no se dedican a nuestra profesión, por influencia nuestra). Y un día salimos a una calle nueva y descubrimos que la gente en general no sabe lo que dice. Y nos llevamos un disgusto. Nuestra primera reacción es de ira, claro, pero ahora pienso que no es culpa de la gente que nadie le haya explicado ciertas cosas.

Quiero pensar que de esto los periodistas y opinadores sabrán sacar la lección de que la sociedad necesita mejorar su formación en lógica, razonamiento, y debate. Igual que los científicos llevan ya un tiempo combatiendo el anumerismo. Igual que los escépticos llevan un tiempo combatiendo la superstición.
Los lectores son lo peor. Pero siempre lo fueron. Simplemente, ahora esto ha dejado de ser invisible. Si esto hace que la gente con experiencia en la comunicación y el debate se animen a ayudar a cambiarlo, lo consideraré algo bueno.

Esta vez la cita y el enlace se los lleva un comentario de un post de Mi mesa cojea, que a su vez parte de las respuestas de Enric González en una entrevista.

Algún día tocara analizar más a fondo la participación de usuarios en comentarios, la visibilidad y los incentivos, así como los mecanismos para mejorar la señal / ruido. Hoy me quedo con las tres lecturas – entrevistado, bloguero / periodista y comentarista – y mi experiencia, que realmente es muy diferente (y no es por hacer la pelota pero el nivel de los comentarios en Error500 es sobresaliente, excepto cuando el artículo se populariza y llegan no habituales, cuando es más irregular)

La desaparición de los periódicos generalistas

Afirma Enric González en una entrevista en Voz Pópuli que

los periódicos generalistas tienen que desaparecer, porque no tienen sentido. Será bonito, puede quedar algo como vestigio de una época, pero ya no tiene sentido un periódico que te lo da todo, desde lo que ha pasado en Corea del Norte hasta lo que dan en el cine de tu barrio. Es antieconómico

Mientras que la explicación de Enric es en clave económico – léase que el hecho de que un paquete de clasificados, declaraciones de rajoy, la cartelera y política internacional fuese un gran es un accidente histórico por la forma en que se ha venido distribuyendo el contenido, cuando lo lógico es que cada una de esas patas fuese o no negocio de forma individual – otras interpretaciones que apuntan en la misma dirección – la muerte del generalista y del mass media como la de Gonzalo Martín apuntan a que desaparecerán por la tendencia hacia la «verticalidad, la desmasificación y la personalización son la regla frente a la estandarización y el granel».

Tengo dudas de ambos pronósticos, aunque estaría más cerca del primer diagnóstico que del segundo. La desaparición del periódico – si es que llega a producirse, al menos contemos con un fuerte adelgazamiento y transformación – la asociaría a la dosis de eficiencia y de nuevos actores en el mercado publicitario que propicia internet: los clasificados siguen siendo negocio pero los precios se van al suelo por la multiplicidad de actores… y también porque es posible que uno de ellos, especializado sólo en este tipo de anuncios, funcione mucho mejor que la sección número 15 de un periódico. Si a eso sumamos que la publicidad que antes se repartía entre el kiosko ahora tiene muchas más bocas que alimentar (nuevos medios, plataformas de contenidos de usuario, Twitter, Facebook…), la redifinición de estructuras de coste no es algo que sólo se pueda explicar desde la coyuntura de crisis o de errores de gestión puntuales.

¿Es esta transformación un problema de producto, de que la demanda quiere personalizar el consumo de contenidos y por tanto el medio general que cubre lo más importante desde una visión de la sociedad cada vez tiene menos valor? Aquí francamente tengo mis dudas de qué modelo se impondrá, tiendo a pensar que pasar que la parte en la que el ciudadano pedía simplicidad y facilidad no va a cambiar a que cada uno pase a trabajarse una dieta de contenidos en la que maneja muchas fuentes, las sigue a cada una, está atento a nuevos descubrimientos… y que ese espacio tenderán a llenarlo agregadores, Twitter como principal candidato a convertirse en una empresa de medios.