Linkedin y el marketing social basado en la vanidad

¡Tu perfil está entre el 1% más visitado de Linkedin! ¿lo quieres compartir? ¿no quieres pasar a modalidad premium para tener toda esa información de quien te busca tanto en esta red social?

Ha sido la comidilla estos días en Twitter y en TC creo que aciertan al definirlo como «apelar al ego».

Servidor prefiere hablar de marketing social basado en la vanidad que es algo que funciona en diversos niveles: desde el inefable Klout, hasta mostrar públicamente y con gran visibilidad el número de seguidores en Twitter o el karma en según qué comunidades.

El caso es que, como la lógica del spammer, mi impresión es que aunque haya retorno (paso a premium de un porcentaje, miles de compartidos en otras redes dando visibilidad a Linkedin) hay muchos impactos que no son neutros: no somos pocos lo que hemos visto varios mensajes de contactos en Twitter y hemos pensado que es un truco facilón que resta credibilidad a Linkedin como «red profesional».

Del pago al freemium, el caso de Mailchimp

Merece mucho la pena echar un vistazo al balance en el blog oficial que hace MailChimp, la compañía de email marketing que hace un año abrazó el modelo freemium. Su experiencia es diferente a la mayoría de servicios que parte de intentar captar una gran masa de usuarios sin cobro, para luego ofrecer «algo más» para el pago.

Mailchimp era un servicio de pago que ya tenía una base de 85000 clientes y abriendo una modalidad gratuita han logrado que esta cifra no sólo no baje, sino que crezca un 150%. En beneficios han crecido porque el paso a fremium ha bajado el coste de adquisición de clientes un 8%, era más caro hacer una venta para ellos gastando sólo en marketing que combinándolo con una parte del servicio gratis y que el usuario luego pasase a pagar.

Claro que es un caso que no aplica para todos, pero entre el «todo tiende a ser gratis» y «el negocio está en hacer algo por lo que los demás estén dispuestos a pagar» hay estrategias como la de Mailchimp que son capaces de combinar bien ambos principios.