La era de las marcas de agua tras el DRM

Mientras el DRM en la música – que no en el vídeo – continúa declinando, la tecnología de las marcas de agua se plantea como una alternativa para controlar indirectamente qué hace el usuario con los ficheros que ha adquirido. Para quien no esté familiarizado con ellas, vienen a ser un «número de serie» del archivo que viene embebido en el mismo. Su finalidad es permitir a las compañías proveedoras de contenidos el rastrear el copiado y transmisión del fichero, de manera que siempre puedan llegar a quien era el usuario que originalmente adquirió esa canción o película. En marcas de agua en los ficheros de audio comentamos los esfuerzos de Microsoft de mejorar las tecnologías actuales, vulnerables a hacks que permiten modificarlas o eliminarlas.

Como comenta David Kravets de Wired, esto apunta a escenarios realmente preocupantes. Por un lado tenemos la pérdida de privacidad del usuario, que asiste a cómo sus acciones – incluso involuntarias, le pasas una canción por correo a un amigo y éste la comparte en el eMule – pueden ser rastreadas de una forma indirecta. Es más, pueden ser una herramienta en los intentos de control de internet: la industria de los contenidos y las gestoras de derechos de autor presionan a los gobiernos para que obligue a los proveedores de acceso a bloquear los contenidos que vengan con marcas de agua que indiquen que tienen copyright.

¿Cuál es el escenario al que asistimos? A que los grandes movimientos de este último año de abandono del DRM (EMI, Warner, Sony…) podrían ser todo un caballo de troya con vistas a configurar un escenario todavía más preocupante, en el que los proveedores de internet sean obligados a filtrar el tráfico, examinando la presencia de estas marcas para permitir o no su comunicación. Claro que seguirá habiendo mucho contenido sin estas marcas de agua, pero las propias tiendas de música sin DRM podrían empezar a ser un canal muy potente de distribución. Un tema, sin dudas, a anotar para este 2008.

El fin del DRM en la música y el año del DRM en el vídeo

ipod-perdidosCon la noticia de que Sony BMG abandona el DRM en sus discos (Hipersónica), aunque sólo sea en Estados Unidos y de una forma especialmente estúpida (Microsiervos), ha reforzado la idea de que estábamos ante el fin del DRM. Con movimientos como el de AmazonMp3, Yahoo, eMusic, EMI, Warner, Napster (Uberbin) y hasta la compañía que más negocio ha hecho con el DRM – Apple – abría las puertas a la venta de canciones sin limitaciones en iTunes.

A pesar de que aún existe una resistencia a la tendencia (sustitución del DRM por marcas de agua, adición de información personal a los ficheros de audio para detectar quien los compartió), podemos afirmar que estamos ante el fin del DRM… en la música. Y es que, si bien el mercado musical parece aceptar que los usuarios puedan decidir qué hacer con las canciones que han comprado, el tema del vídeo es una asignatura distinta que se planteará durante este 2008.

La industria del cine y la televisión desea mantener las ventanas de explotación, el ciclo Cine -> DVD alquiler o compra -> Televisión de pago -> televisión en abierto y también el lanzamiento por países. La irrupción del P2P y las descargas hace inviable mantenerlas, como bien ha analizado Gonzalo, pero la resistencia por parte de los grandes estudios va a ser feroz. Además, está la apuesta por el modelo del alquiler – que parece que será liderado por Apple iTunes – que exige la utilización de DRM para controlar el momento en que el usuario visiona los contenidos. Compañías que con la música han tenido muy claro, son capaces de formular planteamientos opuestos en el tema del vídeo, como es el caso de Amazon Unbox

De esta forma, entramos en el año del DRM en el vídeo. Podríamos pensar que se seguirá un ciclo similar al de la música: resistencia salvaje a abandonar las limitaciones -> hacking de los diversos sistemas -> primeros actores independientes que lo abandonan -> los grandes del sector se mueven, pero también es posible que acabe de forma diferente a como lo ha hecho con la música. El motivo es la tendencia a ir a soluciones web con streaming, que permiten un mayor control a los propietarios de los contenidos, con ejemplos como Hulu, que no se puede disfrutar fuera de Estados Unidos. En todo caso, el DRM no ha muerto, todavía.

La comisión europea, la copia privada y la interoperabilidad en el DRM

La comisión europea planea adoptar una «recomendación» a mediados de este año sobre reglas de acceso online a los contenidos con copyright. Con ella quieren animar a los poseedores de estos derechos, a los proveedores de acceso a internet y a las asociaciones de usuarios la adopción de «códigos de conducta» para «evitar la piratería», unificar legislaciones sobre la copia privada y hacer más «atractivo el contenido online». Además quieren trabajar en un sistema de licencias común para todo el continente y por obligar al uso de un DRM interoperable, que evite situaciones como el de iPod e iTunes.

Cierto que no hablan de un reglamento, ni siquiera de una directiva (el primero obliga a su cumplimiento a todos los estados, la segunda debe ser adaptada a la legislación de cada país) y sólo hablan de «recomendar», pero las declaraciones de la comisaria europea Viviane Reding (más a fondo en Ars Technica) apuntan a animar a seguir el modelo «Sarkozy», esa cooperación entre los proveedores de internet y las asociaciones tipo SGAE para eliminar el derecho a las comunicaciones y a la información por internet a quien se baje contenido de la red para uso privado.

El alquiler de películas en iTunes y por qué no funcionará

Según apuntan varios sitios de rumores sobre la compañía de la manzana (Applesfera), Apple estaría preparando un sistema de alquiler de películas a través de iTunes. La clave de su funcionamiento sería la tecnología DRM que acompañaría a las descargas (por las que se pagarían tres dólares y entre las que estarían los contenidos de la Fox) y aseguraría que no sería posible compartirlas ni disfrutarlas más allá de 30 días.

¿Por qué creo que este sistema de alquiler de películas a través de iTunes está condenado al fracaso? Pues porque al contrario de lo que sucede con la música, Apple no controla el interfaz entre los usuarios y el vídeo. Vamos, que el Apple TV es un fiasco y el iPod un icono generacional. Sin controlar el interfaz, comprar vídeos en iTunes que serán incompatibles con tecnología no Apple, no tiene sentido (cierto que les queda el iPod Touch y el iPhone, pero ninguno de ellos son el primer cliente de vídeo que utilizan sus dueños).

Si en la música el fin del DRM se ve más cerca, en el vídeo las apuestas son sobre todo por el streaming, sistemas cerrados tipo Joost o soluciones como esta de Apple, que – de confirmarse – va a comenzar apostando por el control de lo que pueden hacer sus usuarios con los vídeos a pesar de lo señalado por Jobs hace apenas unos meses.

Microsoft y la patente para obligar a ver los anuncios en vídeos descargados

ReplayTVMicrosoft patente un sistema de DRM para que los usuarios no puedan saltarse los anuncios en los vídeos descargados. La tecnología está pensada para impedir la edición de los vídeos, el «pasar rápido» o directamente la reproducción si los contenidos no van acompañados de los correspondientes anuncios. Hace más de un año, Phillips presentó una tecnología para hacer lo mismo en los televisores.

Tiene uno escrito que en el vídeo podría llegar a tener sentido incluso un sistema que permitiese saltarse la publicidad con facilidad. De entrada puede parecer una locura, pero por un lado incentivaría a los creativos a hacer anuncios que gustasen a la gente y por otro podría «enseñar» al sistema qué anuncios interesan al usuario e ir afinando los temas que debe mostrarle.

Esta patente de Microsoft rs el tipo de «innovación» que uno está convencido que va en la dirección equivocada. Mientras que hay una fuerte tendencia enfocada en acercar la publicidad a los intereses del usuario, no ser intrusiva y acercarse a una visión de publicidad como información, la propuesta de Microsoft va justo en la dirección contraria: quitar el control al usuario de lo que puede hacer con sus vídeos, estropeando la experiencia y obligando a ver unos anuncios que no pueden sino generar antipatía.

Más información en Electronista.

Nokia, la música gratis con DRM y el canon digital

Nokia N81

Nokia y Universal anuncian que ofrecerán descargas gratuitas e ilimitadas de canciones al comprar ciertos terminales durante doce meses. Lógicamente, la música será del catálogo de Universal y los teléfonos los de la compañía finlandesa. Música gratis y de forma ilimitada… ¿suena bien, verdad? Quizás sí, pero en cuanto se empieza a rascar más allá de los titulares, el movimiento esconde varios elementos que poco tienen que ver con lo de «música gratis en el móvil».

Las canciones vendrán con Playforsure, DRM de Microsoft y no podrán ser transferidas a otros dispositivos, ni ser aunque sí ser escuchadas después del periodo estipulado. Es más, si alguien quiere tener permiso para grabar las canciones en CD deberá pagar un extra por cada una de ellas. Los detalles, en Ars Technica.

Pero lo más interesante es el movimiento de dinero. Universal cobra este servicio de suscripción a Nokia y ésta, a su vez, traslada el coste a su cliente. Por el camino gana potenciar el hábito de que los usuarios escuchen música en los móviles en lugar de usar los iPod. ¿Os recuerda a algo? A mi sí, es la filosofía del canon digital por la que usuarios que no quieren comprar unas canciones acaban pagando por ellas. En este caso, además, las obtienen pero infectadas de DRM que limita por completo lo que pueden hacer con las mismas. Mientras se ven síntomas de debilidad en la filosofía DRM (Amazon, EMI, eMusic), Nokia derrapa por completo con un movimiento que tratan de pasar como evolución de la industria musical cuando es justo lo contrario.

En la imagen un Nokia N81, candidato a formar parte de este programa.

Actualización: muy interesante también, Vodafone Music y su tarifa plana de «Música Sin Límites».

Escuchando In Rainbows de Radiohead

In Rainbows

Ya está sonando en mi equipo el disco que marcará un antes y un después en la industria de la música, el In Rainbows de Radiohead. Sólo he podido escucharlo una vez y mi primera impresión es que son ellos, que mantienen su gran nivel (es uno de mis grupos favoritos), pero que de momento no he detectado ninguna gran pieza que sobresalga como obra maestra como considero a «There there» o «No surprises» (o casi cualquiera del «OK Computer», su mejor álbum). En Hipersónica probertoj lo destripa a fondo.

Pero lo más interesante está quizás en las características de la descarga ofrecida, que era un misterio y en algunos aspectos no ha cumplido las expectativas. In Rainbows de Radiohead viene sin DRM, MP3 limpio de cortapisas, que te puedes llevar a cualquier dispositivo y copiar cuantas veces quieras. Eso sí, en la calidad se podrían haber estirado un poco más, 160 kbps no está mal, pero 320kbps o al menos 224kbps como señala Versvs hubiese estado mejor. A eso hay que sumar que nada de portadas ni fichero con las letras ni ningún extra, la música y nada más.

Y nada menos, a pesar de estos detalles, el In Rainbows de Radiohead va a suponer un antes y un después: ofrecer la música a la voluntad sin DRM, saltándose a la discográfica, tratando a los seguidores como personas adultas y no como potenciales criminales, haciendo una llamada a que cada uno reflexione cuanto vale una descarga y no haciendo llamadas a la criminalización. Quizás no sea justo que sea anotado como el cambio de paradigma, sobre todo por los miles de músicos que han apostado por el acceso gratuito a su música, pero que un grupo del nivel de la banda de Yorke haya dado este paso está suponiendo una auténtica conmoción que no pocos grupos se están planteando imitar en lo que ha venido a llamarse «hacer un RadioHead«.

Relacionadas:

Nine Inch Nails también salta a las discográficas

Nin

Lo de Radiohead on InRainbows, ofreciendo directamente su música sin intermediarios ni discográfica de por medio, no va a ser una gota en el mar ni va a quedar como una excentricidad de la banda de Tom Yorke, Nine Inch Nails también anuncia que renuncian a tener discográfica y que ofrecerán su trabajo directamente a los amantes de la música (en su página oficial). Dada las posturas de Nine Inch Nails ante ciertas prácticas de la industria musical («el DRM apesta», dar los discos en formato GarageBand para que cualquiera pueda hacer mezclas), es de esperar que su próximo disco sea ofrecido de forma muy similar a como lo ha va a hacer Radiohead, sin limitaciones por DRM y a un precio si no abierto, sí bastante menor que el que ofrecen las discográficas.

Muchas bandas llevan años no sólo ofreciendo su música gratis, sino también bajo licencias que permiten su uso bajo determinadas circunstancias o sin limitación incluso. Lo interesante de los movimientos de Radiohead o Nine Inch Nails es que son grupos «mainstream», con millones de seguidores y cuya postura ante la industria musical tiene una repercusión muy importante. A ellos hay que sumar movimientos como los de Prince y tenemos un cuadro en el que varios de los grandes grupos y solistas de nuestro tiempo no están dispuestos a que la discográfica se lleve gran parte de los beneficios a cambio de una promoción que ellos no necesitan. El mensaje es claro, las discográficas no sólo están perdiendo a sus clientes (a alguno de los cuales no dudan en arruinarle la vida), sino que también están perdiendo a las bandas.

Los nuevos Zune

Nuevos Zune

Después de la expectación creada con el primer Zune, luego tornada decepción por capar su potencial y llenar de DRM las canciones que se compartían vía Wi-Fi, Microsoft obtuvo unos resultados bastante modestos de ventas. En experiencia de usuario tienen complicado para competir con Apple y los iPod y si a eso sumamos sumamos limitar la funcionalidad estrella – creación de redes Ad-hoc para el intercambio de música en movilidad – obtenemos que Zune estaba condenado a un papel muy secundario. Pero Microsoft parece que está dispuesto a mantener la apuesta y hoy presentan los nuevos Zune.

¿Y qué ofrecen los nuevos Zune? Pues más capacidad, distintas modalidades (basadas en disco duro o memorias flash) y algunas mejoras en el software como soporte para podcasts y sincronización inalámbrica con el PC. Lo más interesante es que en la tienda de canciones de Zune empezarán a vender canciones sin DRM, por lo que Microsoft sigue los pasos dados por, entre otros, eMusic y AmazonMp3. Más información en Windows Connected.

Pero lo más importante, lo que podría convertir a Zune en algo realmente diferente a lo que hay en el mercado, sigue siendo desechado. Compartir canciones en movilidad con otros usuarios de Zune continúa estando capado, añadiendo DRM a las canciones para que no se puedan escuchar más allá de tres días, lo que reduce todo su potencial a la nada. Vale que el iPod Touch tampoco aprovecha su conectividad Wi-Fi, pero es que Apple está en una situación en que puede permitirse muchas cosas ¿o no, quien sabe si lo del iPhone le pasará factura). Habrá que esperar a ver el Blusens G14 o quedarse con propuestas como las de Sansa Connect para atisbar el futuro de los reproductores de música portátil.

¿Por qué Microsoft perjudica al usuario – como hace Apple con el DRM y limitando el Wi-Fi – en lugar de permitirle el uso de todo el potencial del dispositivo? Por una más que presumible sumisión a las grandes discográficas, sin ellas no hay Zune Marketplace, su iTunes, y parte del gran negocio del ecosistema que quieren copiar – el de Apple – lo perderían. Un ejemplo de esa penosa sumisión de la industria tecnológica frente a la industria de los contenidos lo tenemos en el hecho de que cada Zune vendido dará dinero a Universal.

AmazonMp3, música sin DRM

AmazonMp3

Ya está aquí – aunque en beta y sólo para Estados Unidos – la tienda de música de Amazon sin DRM, AmazonMp3. Su eslogan no puede ser más acertado, «descargas de música en MP3 para cualquier reproductor», algo que comparte con la tienda por excelencia de música sin DRM, eMusic y con los clones de AllofMP3. Los datos más interesantes de AmazonMp3 los resume otro blog más.

Sin duda la pregunta ahora es sí AmazonMp3 podrá arañar mercado a iTunes. Para permitirse vender sin DRM han tenido que acceder al precio variable de las canciones en función sobre todo de la antigüedad, aunque con los que han salido (90 céntimos de dólar por canción) son más bajos que los de muchas tiendas que utilizan DRM. Si a eso unimos el fantástico motor de recomendaciones de Amazon, a que parte con millones de clientes registrados acostumbrados a comprar por internet y a que las canciones serán compatibles con iPod y con cualquier otro reproductor que soporte MP3, tenemos que AmazonMp3 se configura como una alternativa muy potente a iTunes.