Formato EPUB como ventaja competitiva en los libros electrónicos

Nook el libro electrónico

Barnes & Noble presenta oficialmente su lector de libros electrónicos, el Nook, a cuya salida se anticipó Amazon con la bajada de precios de Kindle y el envío internacional. Lo más interesante de las especificaciones son el soporte de Wi-fi además de 3G, el que parte de la pantalla sea para la navegación entre contenidos y en color en lugar de teclado y, sobre todo, soporte del formato de libro electrónico EPUB. Por cierto, el Nook está basado en Android, pero B&N ofrece clientes para sus libros en otros muchos dispositivos, tanto ordenadores personales como teléfonos móviles.

Aunque mucha gente tiene en mente PDF, EPUB es realmente el estándar que se va a imponer para el libro digital: es abierto, está diseñado especialmente para que el contenido se adapte a cualquier pantalla y, requisito para que los editores lo adopten, admite DRM para imponer políticas anticopia. Barnes & Noble saca ventaja al apostar por el estándar al poder vender para su libro y para los de otros fabricantes que lo soporten (de nuevo, con DRM), pero también al ofrecer un dispositivo en el que funciona el formato llamado a convertirse en el «Mp3 de los libros».

Un último apunte, el Nook de Barnes & Noble implementa una funcionalidad curiosa en el mundo digital, permite «prestarse libros» comprados en la tienda entre los usuarios. Lo habitual es que en contenidos con DRM se limite el acceso a un único dispositivo o a varios asociados a la misma cuenta de usuario que los compró, lo que propone B&N es un préstamo limitado en el tiempo y con el que no queda claro todavía si el que presta puede seguir leyendo el libro que ha cedido. Se trata de una versión un tanto más moderada del esquema tradicional de DRM que limita lo que la tecnología digital puede hacer per sé, copiar y compartir una obra sin coste alguno. En los libros es posible que se admita el DRM mejor que con la música por la forma de ser consumidos (se suelen leer una vez y desde un sólo dispositivo), pero también que los esquemas que se contemplan impiden cosas como revender o regalar el libro una vez comprado, al final seguimos teniendo que un libro comprado en una tienda con DRM es peor producto que el mismo libro descargado de redes P2P o similares gratis y que no tiene DRM. Sobre el DRM en los libros, el formato EPUB y las nuevas formas de contenidos como servicio estamos apenas empezando a hablar.

El DRM en Windows 7

Windows 7 captura

Había visto en varios lugares saltar las alarmas ante del DRM de Windows 7 (Slashdot, por ejemplo se hace eco). Y lo cierto es que el alarmismo, en esta ocasión, está poco justificado: no hay novedades significativas desde el DRM en Windows Vista:

  • Protected Video Path: está elaborado sobre el famoso HDCP de Intel y ente otras cosas se asegura de que la salida de vídeo del equipo provee de la suficiente «protección» en lo que administración de derechos digitales se refiere. Así, si adquirimos un vídeo de alta definición que traerán restricción anticopia y gestión de derechos,
    Windows 7 – como antes Windows Vista – chequeará que el hardware utilizado para reproducirlo (tarjeta, monitor) garantice esas restricciones y en caso de que no lo haga disminuirá su resolución o incluso impedirá la reproducción (según lo desee el proveedor de los contenidos). Esto también aplica al audio, pero no supone la limitación de grabar cualquier sonido, sino sólo los que que vengan ya «protegidos».
  • Windows Genuine Advantage, el sistema «anticopia de Windows», sigue presente como era de esperar.
  • Se señala algún tipo de mecanismo por el cual se abre el firewall a algunos programas (por ejemplo Photoshop) para detectar si se intentan crackear. Parece bastante más relacionado con que se instala con permisos de administrador que con otra cosa.

En definitiva, Windows 7 viene con DRM, pero en las mismas dosis que su antecesor, cuyo rendimiento estaba muy afectado por el mismo.

Más información en Ars Technica, OsNews, Kriptopolis.

Marcas de agua en iTunes en lugar del DRM

itunes plusUn aspecto que quedó pendiente de analizar respecto al Fin del DRM en iTunes y es la permanencia de marcas de agua en los ficheros. De esta forma, como explican en blogoff y Cnet, cada archivo comprado en iTunes contiene como metainformación el correo asociado a la cuenta del usuario que lo adquirió.

Estas técnicas ya las comentamos en «La era de las marcas de agua tras el DRM» y son una tecnología a observar en el escenario actual de gobiernos y proveedores de internet dispuestos a filtrar el tráfico: permiten identificar a quien compró originalmente la canción y si esta tiene copyright.

También lo comenta Versvs.

Fin del DRM en iTunes… y del precio fijo de las canciones

itunes plusFin del DRM en iTunes y del precio fijo por canción. Con lo primero Apple se pone al día y da el paso que prometió y que la aparición de un gigante como Amazon en el sector parecía reclamar. Años después, Apple es la compañía que más negocio ha hecho con la música con DRM, consolidando una posición privilegiada con el lockin entre iTunes e iPod que supone el interfaz entre la música y gran parte de los usuarios. Con este paso cierra toda una época en la que sus rivales fracasaron, siendo el último en seguirle Microsoft Zune, renunciando a su filosofía habitual de plataforma para terceros y abrazando el modelo de control completo sobre el producto.

Respecto al precio fijo, Apple cede a una petición antiquísima por parte de las discográficas y a la que otros – de nuevo Amazon – habían dado el sí. Los grandes éxitos pasarán a 1.29 dólares (euros en Europa) y, por otro lado, habrá parte del inventario quedará a 0.69 dólares/euros. Básicamente, los títulos que más venden más caros, la «larga cola» más barata. Serán las discográficas quienes fijen el precio tal como explican en la nota oficial. Todo apunta a que en el nuevo trato la industria de la música ha impuesto aumentar los precios a cambio de ceder en la eliminación de esa lacra que es el DRM para la venta de música y que ni siquiera el líder del sector puede imponer otras condiciones.

¿Hay que replantearse los servicios de suscripción de música?

Nuevo last fm

Cuando aparecieron los primeros servicios de suscripción de música fui de los que puso el grito en el cielo: sistemas con DRM que no sólo limitaban cuándo podías escuchar las canciones sino también desde qué sistema. Fue Microsoft quien articuló la tecnología de varios servicios que siempre quedaron en segundo plano frente a otras alternativas para obtener música. Sin embargo, con la aparición de sistemas basados en streaming y no en descarga + DRM, creo que merece la pena repensar si los servicios de suscripción con cuota mensual pueden merecer la pena.

El tema es interesante porque, como puso en evidencia el recién finalizado Ficod, ante el gratis en el P2P convivirán dos tendencias: la que buscará el apoyo del poder político para criminalizar a los que comparten y los que planteen servicios que ofrezcan una mejor experiencia. Y en ese segundo escenario es donde podemos empezar a considerar la posibilidad del negocio de la música digital en España, servicios de suscripción que desde cualquier dispositivo conectado permitan escuchar cualquier canción en cualquier momento.

El requisito es unir la facilidad de uso con la calidad de sonido y un catálogo que lo tenga todo. En los últimos tiempos tenemos varias apuestas que se van aproximando a este concepto, con Yes.fm, Deezer y Last.fm (mi preferido), como ejemplo de ello. Otro paso importante es el de lala que añade un giro interesante, acceso gratis a la música que ya tenemos desde cualquier equipo conectado.

No es por tanto un modelo para «matar al P2P», sino para complementarlo, asegurando que siempre se ofrece más valor. Permite modelos gratuitos basados en publicidad y otros freemium (gratis con limitaciones, de pago sin ellas), además de contemplar servicios de valor añadido como hace Last.fm con su radio personalizada. ¿Cuánto queda para que podamos ver esto en marcha? Los actores del sector no deberían dormirse, el 2009 se perfila como el año de la sincronización y eso significa el acceso a mis datos (incluida la música) desde cualquier equipo.

¿Tanto he cambiado de opinión para renunciar a tener mis ficheros de música descargados y en en un formato abierto para escucharlos cuando quiera y donde quiera? No exactamente, un servicio de suscripción de música debe partir siempre del escenario de que debe ofrecer mucho más valor añadido que la simple escucha, de que la música no es más un producto y que hay ir más allá de lo que me puedo gestionar yo mismo con Rapidshare. ¿Esperanzas de verlo en España? Muy pocas, la industria y unas gestoras de derechos plantean modelos desfasados como su particular adaptación a los nuevos tiempos y, tras su lógico fracaso, desvelar como ven realmente el futuro: con un gobierno y unos proveedores de internet cómplices en la tarea de espiar y criminalizar a los usuarios que intercambian. Dentro de un par de años, que nadie se extrañe que ese servicio de suscripción de música ubicuo y completo haya salido de cualquier otro lugar porque a quienes montan un servicio alrededor de la música digital en este país no les han dejado.

Os dejo con un vídeo en Youtube (la verdadera gramola universal hoy por hoy), con Portishead y sus Magic Doors:

PS3 y Xbox 360 para alquilar películas y televisión

playstation3-ps3En la serie de televisión por internet había un capítulo entero dedicado a los dispositivos que iban a llevar los contenidos de la red a la «tele del salón», y en ese capítulo hay un lugar muy destacado para las consolas. Y es que parten de una situación terriblemente ventajosa: ya están instaladas, tienen capacidad de proceso y disco duro y sus fabricantes ostentan un gran control sobre lo que se puede hacer con ellas, permitiendo el modelo cerrado que tanto les gusta (en este caso, la ventaja para el usuario es nula). En el E3 tanto Microsoft como Sony han avanzado sus apuestas en el vídeo por internet a través de sus consolas de nueva generación.

Playstation 3 permitirá descarga de vídeo a través de la PlayStation Network. Los episodios de televisión costarán 1,99 dólares y la compra de películas a partir de 9.99 hasta los 14.99, el alquiler de las mismas por unos 2,99 dólares en SD y a 6 dólares en alta definición. Los datos los dan en VidaExtra que retransmitió la conferencia de Sony en el E3 en directo. Por supuesto, de momento, sólo Estados Unidos. Más información en Ars Technica

xbox_360

Microsoft se alía con Netflix para el alquiler a través de XBox360. Esta oferta se une a la de XBox Live Video Store y sería gratis para los suscriptores de Netflix. Sólo Estados Unidos.

¿Qué tienen en común ambas propuestas? Modelos de control absoluto por parte del fabricante del dispositivo, DRM para controlar que puedes hacer con las películas (en el caso de Sony, pasarlas a la PSP) y una experiencia cuidada para el usuario. El vídeo por internet llevado al salón no puede quedarse en esto… hacen falta dispositivos más abiertos que permitan al usuario multiplicidad de fuentes de contenidos y competencia de proveedores en compra y alquiler de los mismos. Mientras, tanto Sony como Microsoft parten con ventaja al estar ya al lado de nuestro televisor (bueno, en mi caso no, tengo la Wii).

Televisión por internet: descarga directa

The Wire

Hablar de descarga directa como fórmula para la televisión por internet es evocar dos planteamientos muy diferentes. Por un lado tenemos los «nuevos paraísos» de los que están aburridos de esperar en el P2P, hablo de webs como Rapidshare o Megaupload en las que es habitual el uso para compartir contenidos televisivos. Por el otro, los servicios tipo iTunes que pagan a los creadores, cobran por descarga y suelen acompañar la misma de un sistema DRM.

La descarga de un vídeo es sin duda la opción que más posibilidades da – a priori – al usuario. Poder elegir cuando ver el programa se tenga o no conexión, no depender de que el proveedor haya decidido retirar el mismo, llevártelo a cualquier otro dispositivo, trabajar en local con él para modificarlo… ¿por qué entonces se imponen las soluciones basadas en streaming? Básicamente, como explicamos en aquél post, la descarga directa está más lejos de la experiencia de la televisión, de «encender y listo para ver». Además suma otra desventaja, la de dificultar modelos basados en la publicidad y la gratuidad de los contenidos, algo mucho más fácil de medir y controlar en soluciones basadas en streaming.

Al margen de que – tras el P2P – irán por los rapidshare de turno, cabe preguntarse si modelos de televisión por internet con DRM basados en descarga directa tendrán sentido y serán aceptados. Hace tiempo que el DRM declina en el mundo de la música, algo de lo que nos alegramos mucho, pero en cine y televisión la percepción de estas «anti tecnologías» puede ser diferente: un disco voy a escucharlo durante mucho tiempo y en diversos dispositivos y soportes, un programa de televisión lo más probable es que lo vea una sola vez. Visto así, el valor que me quitan cuando llaman compra a un alquiler (que es lo que provoca el DRM), es menor.

Sezmi

Otro factor clave en todo esto será qué dispositivo acabaremos teniendo al lado del televisor de casa. Más que probablemente tendrá un disco duro, por aquello de grabar programas, pero tanto para streaming como para descarga se plantea el mismo problema de apertura: algo con DRM por definición es poco abierto y reduce el número de proveedores de contenidos. Si acaso, se podría aceptar una fórmula tipo iPod, permitir películas con y sin protección anticopia en el caso de las descargas; de igual forma mermaría la siempre beneficiosa competencaa un dispositivo que sólo admitiera un proveedor en streaming. En todo caso, son necesarias experiencias que no impliquen descarga en el ordenador personal -> copia en algún tipo de memoria -> paso al set-top-box del salón.

Es pronto para simplificar diciendo que vamos hacia un modelo de «gratis en streaming / pago en descarga con DRM», queda un tercer modelo en esta convergencia inevitable, que es el del P2P (que combina elementos de ambos). Si además pensamos que las velocidades de las redes crecen mucho más rápido que el tamaño de los ficheros necesarios para ver una película de gran calidad, las distancias respecto al streaming se achican: con una conexión de 100 megas por segundo y un sistema eficiente puedo pensar en descargar televisión en alta definición en minutos… y en el futuro segundos.

Blu-ray como estándar de formato óptico de alta definición

Blu-rayTodo indica que Blu-ray ha ganado la batalla a HD-DVD como estándar de formato óptico de alta definición, hecho que puede consumarse con la «rendición» de Toshiba y los demás fabricantes que apoyaban el formato HD DVD, algo que podría producirse de forma oficial en los próximos días (Ars Technica). Que actores importantes como Netflix, Warner o Wallmart acabaran eligiendo Blu-ray ha sido la puntilla para el HD-DVD, que llevaba meses renqueante, sobre todo desde que Microsoft pareció desmarcarse del formato al no apoyarlo con una consola con unidad incorporada, algo que sí hizo Sony desde el principio al integrar Blu-Ray con la PS3.

Hay una lectura positiva de este desenlace, que no es otra de que no ha sucedido con el mercado de unidades ópticas de nueva generación muy desarrollado. Vamos, que el porcentaje de «damnificados» que van a tener su unidad HD-DVD como pieza de coleccionista es mínimo, sobre todo si lo comparamos con la antigua guerra del «Beta Vs VHS». ¿Supone la prevalencia de un único estándar una merma de la competencia que perjudica a los usuarios? Tendero digital así lo entiende, pero por esta vez no estoy de acuerdo. Hasta cierto punto, que la competencia no esté en el estándar, sino en los reproductores tiene efectos positivos para el usuario, como es la compatibilidad de todos los títulos del mercado y la seguridad de que habrá títulos para el formato que elija, al menos de aquí a unos años. Muchos fabricantes con un sólo estándar no hace subir los precios, más bien al contrario: al no tener que soportar dos tecnologías hace que los costes bajen para un fabricante, al poder concentrar sus esfuerzos. La analogía con Windows y el monopolio en el mercado de los sistemas operativos no es del todo afortunada: nadie más que Microsoft puede «fabricar un Windows», que no es un estándar sino un producto final.

Como último apunte, interesante que después de tanto tiempo, Sony haya conseguido imponer un formato, tras tantos y desacertados intentos como UMD o Atrac3.

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Qtrax, descarga de canciones gratis, DRM y publicidad

Qtrax
Actualización: parece que los acuerdos con las discográficas no están nada claros, Times Online y que esto de Qtrax puede ser vaporware en toda regla.

Hoy ve la luz Qtrax, una red P2P para intercambio de música que dice contar con el apoyo de las cuatro grandes discográficas – EMI, SonyBMG, Universal y Warner Music – aunque algunas de ellas parece que se están desmarcando de la iniciativa (alleyinsider). Qtrax apuesta por el esquema de música gratis con publicidad, que será la que aporte los ingresos, y el uso de DRM para controlar que los usuarios no pueden escuchar las canciones sin saltársela. Tecnológicamente, la red P2P de Qtrax está basada en Gnutella, su cliente en Songbird y el DRM es de Microsoft (lo que hace que las canciones descargadas sean incompatibles con iPod).

A priori lo que va a diferenciar Qtrax de cualquier otra red P2P es el hecho de garantizar la presencia de un catálogo de cinco millones de canciones, con lo que se intenta mejorar la experiencia negativa de «no encontrar lo que busco» y de los «fakes». Bueno, eso y el DRM que permitirá analizar y controlar cuando, donde y cuantas veces escucha el usuario cada canción. Sus responsables afirman que pronto será compatible con iPod, aunque no dicen cómo: Apple no es partidaria de permitir a sus clientes elegir servicio proveedor de música y no ofrecen licencias de Fairplay; el otro camino es mediante ingeniería inversa, pero no parece propio de una propuesta seria como esta de Qtrax. Añaden que las canciones serán gratis siempre y que no habrá limitaciones de escuchas al estilo de las que impone Last.fm en su servicio bajo demanda.

La experiencia de uso será que la descarga y reproducción tendrá que hacerse en su cliente (como hemos mencionado, basado en Songbird), donde se le mostrará la publicidad, que será quien genere los ingresos a compartir con los propietarios de los derechos. Afirman que permitirán al usuario «subir» su propia colección de canciones, con vistas a convertir Qtrax en el interfaz entre él y la música.

No veo demasiado claro el modelo de Qtrax. Sin duda es más amigable que el de SpiralFrog, que también ofrece un modelo de gratis con publicidad, pero a su vez hace difícil mejorar la experiencia del resto de redes P2P: obligación de utilizar un determinado cliente, incompatibilidad inducida por el uso de DRM, dudas respecto a que ciertos grupos no estén disponibles. De hecho, si no mejora esa experiencia – que es con la que compite en el terreno de la música gratis – no tiene ninguna posibilidad. Hace un par de años la propuesta de Qtrax hubiese sido revolucionaria, ahora me plantea la duda acerca de si es un paso atrás en el sector de la música en el que se celebraba el fin del DRM y en el que soluciones basadas en streaming prometen acceso a cualquier canción en cualquier momento y desde cualquier dispositivo.. Eso sí, de momento sólo estará disponible en Windows y más que probablemente sólo en Estados Unidos (ya sabéis, tengan preparados sus proxis si lo quieren probar).

Actualización: parece que los acuerdos con las discográficas no están nada claros, Times Online y que esto de Qtrax puede ser vaporware en toda regla.

Más información: R/W, Wired.

Sitio oficial: Qtrax.

HBO pondrá sus series en descarga en internet

Tony Soprano

Y no es un movimiento cualquier, HBO es el canal por cable más prestigioso de Estados Unidos y el culpable de varias de las series que me han enganchado durante los últimos años: Los Soprano, The Wire, Roma, Flight of the Conchords, Carnivale o DeadWood (ésta última la tengo pendiente).

Es muy interesante el modo en que han decidido lanzarse a hacer disponibles sus series online; por un lado nada de estar en tiendas del tipo Amazon Unbox o iTunes, van por libre y sin acceso mediante el navegador, sólo se accederá a sus contenidos mediante una aplicación disponible de entrada en Windows (prevista otra para Mac OS). Los vídeos no podrán transferirse a otros dispositivos, ser compartidos ni verse cuatro semanas después de ser descargados, con control de todo ello mediante DRM. Por último, el servicio de HBO online será gratuito para sus suscriptores y, por lo que declaran sus responsables a NYT, se toman el proyecto como una exploración del interés real de sus usuarios en eso de ver contenidos desde el PC.