Google Reader como tapón del mercado de los agregadores RSS

Digg lector RSS captura

Se cumplió el plazo para el cierre de Reader y creo que merece la pena analizar lo que ha pasado estos últimos meses desde el anuncio. No sólo no ha supuesto el punto final de este tipo de servicios (cuyo modelo de negocio es muy dudoso) sino que ha sido visto como una gran oportunidad por varios actores.

Tenemos a Feedly con su gran oportunidad, pero también a Digg con gran potencial y AOL que ha puesto su servicio en el mercado en tiempo récord. Sobre estos últimos recién lanzados, recomiendo sendas reviews en Genbeta.

El efecto gratuidad de Reader junto a la capacidad de Google por llevar usuarios a su servicio provocaba que la innovación y competencia en la categoría estuviesen bajo cero. Hay que reconocer en favor de Google que los agregadores RSS ya eran gratuitos antes de la salida del suyo, pero no deja de ser una conclusión a tener en cuenta: categorías que para los gigantes online son proyectos secundarios con objetivos difusos, para otras empresas podrían ser su producto estrella y esta situación bloquea la competencia y la innovación.

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Digg y su carrera por ser el nuevo Google Reader (y más allá)

Digg lector RSS captura

Gran reportaje en Wired sobre el esfuerzo de BetaWorks por convertir Digg en el nuevo «Google Reader», una carrera de 90 días por transformar el cadáver del agregador en el nuevo producto fetiche para los geeks (algo que de momento está consiguiendo Feedly).

Si lo logran, creo que luego viene una oportunidad que con Bit.ly han intentado históricamente: ser un sitio para descubrimiento de contenidos. No sólo un lector (Digg) o una utilidad (Bit.ly) sino el espacio donde uno encuentra filtradas las mejores lecturas del día. Los datos los tienen desde hace tiempo (Bit.ly, Instapaper), le faltan, sobre todo, los ojos de los usuarios. Y ahí un buen lector de RSS puede ser el comienzo.

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Reddit, ese tapado

Aunque Digg se ha llevado históricamente los focos, Reddit lleva años siendo todo un tapado en los agregadores sociales, toda vez que Digg parece perdido en su adaptación a los «tiempos de Twitter». Reddit presume ahora de mil millones de páginas vistas al mes, lo que tiene especial mérito por mantener una estructura pequeña (las últimas cifras que daban eran de un equipo que no llegaba a 15 personas) y tras ser comprado por un gigante de los medios (Conde Nast) que no cambió su filosofía: ser ante todo una comunidad fuerte con un gran sentido de pertenencia por parte de sus usuarios.

Digg hacia el modelo Twitter

DiggQue Digg y los que aplican su modelo tenía que hacer una reflexión ante la eclosión de Facebook y, sobre todo, de Twitter es algo que muchos llevábamos pensado bastante tiempo. La tendencia hacia el compartir enlaces en el entorno personal (servicio de redes sociales) o en Twitter donde la gente tiende más a seguir gente de la que espera enlaces interesantes acaba compitiendo con los agregadores sociales tipo Menéame a la hora de descubrir contenido relevante. De hecho, más que nadie Twitter está consiguiendo cristalizar el planteamiento que lanzó coRank en 2007: no tanto la portada por consenso de todos mediatizada por un sistema de karma, sino la que se forma por votos de quienes yo considero gente con criterio.

El nuevo Digg da un giro hacia su «tuiteración», como explica Kevin Rose en el vídeo que publica TechCrunch. Se trata no ya de la portada de la comunidad, sino que uno sigue a gente y según lo que voten ellos se formara la nueva «home personalizada» que se llamará «My News», que convivirá con la general «Top News». La evolución hacia un Twitter sólo de de enlaces se refleja en varias novedades más, los medios podrán inyectar su contenido directamente, lo que comparta la gente a la que seguimos podremos «rediggearlo» en lugar de ir a noticias pendientes de salir en portada (que parece que se elimina) y se invitará a seguir en Digg a los usuarios que ya seguimos en Twitter o Facebook.

Si hay una cosa que no se puede negar a la gente de Digg es su esfuerzo por no quedarse atrás, a pesar de que estos cambios no dejan de ser algo «chirriantes». Todo lo que ha montado Digg lo puede hacer Twitter y, si me apuran, Bit.ly y hasta Google Reader. El mayor incentivo que tiene enviar un enlace a Digg o Menéame no es que la vean los contactos, sino la posibilidad de que llegue a la portada principal e influya en lo que lee una gran cantidad de gente. Con estos cambios, la nueva portada de Digg va a ser menos relevante y para que lo vean «los followers» uno ya tiene otras herramientas. ¿Existen otros modelos de integración con Twitter? A mi siempre me hubiese gustado que me permitiesen votar sin necesidad de ir a la web de Digg, a través de lo que comparto en Reader o en Twitter (¿quizás con un hashtag?), pero no parece que eso de momento esté en sus planes.

PD: Mi usuario en Twitter y en Digg.

Google Reader entre Digg y los contenidos personalizados

People en el Google Reader

Desde hace años venimos comentando que Google tenía con Reader la forma de crear un Digg semi distribuido, a partir de las lecturas, votos y compartidos de sus usuarios. Anuncian hoy dos novedades muy interesante para todos los que somos usuarios de este lector de feeds, la sección con los artículos más populares a partir de las acciones de su base de usuarios y ordenación «mágica» de los artículos de las fuentes que tengamos agregada basada en nuestras acciones anteriores (si hemos dicho que algo nos gusta y lo hemos compartido).

Las novedades en Reader me parecen interesantes pero algo desfasadas respecto a cómo está evolucionando el estado de «compartir y valorar enlaces». A la hora de armar un Digg el planteamiento es «un usuario, un voto», sin tener en cuenta quien sabe de qué o si como usuario valoro mucho el criterio de algunos otros pero no de todos. Demasiado simple y sin visibilidad fuera de Reader, una fuente de ruido para cuando uno busque entretenimiento.

La opción de personalizar el orden en que se muestran los artículos de las fuentes agregadas en Google Reader también me gusta como concepto, pero llega muy tarde – SearchFox lo tenía cuatro años – y mientras los usuarios han ido cambiando los últimos años: se comparten más enlaces en otros sitios (blogs, twitter, redes sociales), se comentan allí, se redistribuyen allí… por muy social y personalizado que lo vistan, los agregadores RSS tienen muy complicado salir del nicho de super consumidores de información en el que se han instalado. Google Reader sigue siendo el mejor de su categoría, máxime cuando Bloglines parece un cadáver andante, pero el consumo de información personalizado para el gran público difícilmente podrá articularlo un servicio lector de RSS.

Más sobre Google Reader y su potencial: Compartidos en Google Reader y Digg, Google Reader, lo que quiere y lo que puede ser,

Bit.ly hacia el modelo Digg

Bit.ly

Bit.ly tiene un plan, y es muy ambicioso: aprovechar las estadísticas que ya ofrecen para agregar información y construir un sitio con los enlaces más populares / compartidos en sitios como Twitter y Facebook. Anticipa esta suerte de «Digg distribuido» TC, que señala en su favor el mayor control sobre el spam que puede tener Bit.ly, algo de lo que no estoy tan convencido.

No dan muchos detalles, queda por saber si el número de clicks y los patrones de uso jugarán un rol importante tanto en la detección de spam como en la promoción a portada de enlaces. En cualquier caso, si algo no tiene Bit.ly a priori es conocimiento de quien me interesa y quien no según que temas, por lo que de nuevo estaríamos ante un sistema de «una portada para todos» y no «una portada personalizada según la gente que crees que tiene criterio».


Otras veces hemos hablado de la posibilidad de armar sistemas similares a Digg sin necesidad de un sitio centralizado, sobre todo con actores como Google Reader. Toda vez que el compartir enlaces se ha desplazado para el público masivo a Facebook y, hasta cierto punto, a Twitter, los acortadores como Bit.ly tienen un potencial poder agregador…. y en la agregación se juega gran parte del pastel del negocio de los contenidos en los próximos años.

Claro que en este juego habrá que ver qué palabra tienen los Twitter y Facebook de turno, ellos eligen qué acortador de URLs utilizan por defecto (si es que acaban usando uno) y, claro, siempre llega el día en que la plataforma quiere parte del negocio de quien construye sobre ella (véase si no, a Facebook cobrando por aplicaciones).

Relacionado: Bit.ly como acortador de URLs en Twitter.

Publicidad como la experiencia esperada. El caso de los anuncios en Digg

Digg ad

Digg anuncia nuevo sistema de anuncios, Digg Ads por el que la publicidad aparecerá en su «river of news» con un formato clavado al de los enlaces escogidos por la comunidad, permitiendo los votos positivos y negativos y además comentarios. Tal como explican en su blog oficial, estos votos en los Digg Ads tienen su efecto en el modelo, cuanto mejor valore la comunidad un anuncio, menos paga el anunciante. Uno de los movimientos más interesantes en la publicidad online de los últimos tiempos.

¿De qué va este modelo? Podríamos llamarlo «Publicidad como la experiencia esperada» para los visitantes de un sitio. ¿Qué espera un usuario de Digg? Un listado de enlaces que puede votar y sobre los que conversar con el resto de la comunidad. No esperar banners, ni anuncios de texto, los Digg Ads van de que la publicidad se acerque a lo que el usuario busca en el sitio. No es que sea algo realmente muy novedoso, de hecho Google hace lo mismo: lo que espera un usuario en una página de búsqueda son enlaces a páginas relacionadas con los términos que ha introducido. Los Digg Ads van en esa misma dirección, algo que se podía anticipar hace tiempo tal como comentamos cuando lo del los problemas de Digg para hacer negocio.

Podríamos debatir de si va demasiado lejos Digg, de hecho el espíritu del sitio es que la portada la elige la comunidad, y ahora con los Digg Ads también aparece quien pague lo suficiente. Pero creo que salvan muy bien esta situación con dos elementos: estos enlacen van marcados como publicidad y se integran en la experiencia de usuario de tal forma que este puede votar negativo y comentar en contra de la marca. Para el anunciante es una experiencia hasta cierto punto «arriesgada», es someterse al juicio implacable de una comunidad acostumbrada a mandar en su territorio.

Mariano apunta que la publicidad debería pasar un filtrado y salir a portada sólo si consigue determinados votos… aunque eso es lo que ya sucede (en las colas de pendientes de estos sitios hay mucha autopromoción). También lo comenta Jarvis que hace una llamada a «dejar de vender escasez»… aunque precisamente la escasez en la primera página de resultados de Google y la escasez en el número finito de enlaces que salen en portada de Digg permite que éstos puedan vender publicidad.

En todo caso, un movimiento interesante, bien pensado y planteado… al que sólo le veo un punto débil: ¿Qué anunciante se atrevería a ser expuesto en medio de Digg o Menéame, pudiendo ser votado por esa comunidad a la vista de todos y con los comentarios abiertos?

PD: Queda discutir ¿este modelo de publicidad como la experiencia esperada es extrapolable al negocio de las publicaciones que tienen una redacción y una línea editorial? Hay quien se plantea que sí y ofrecen artículos patrocinados. Personalmente, soy bastante escéptico, mi impresión es que es algo con lo que se quiebra el pacto entre editores y miembros de la comunidad en muchas de ellas (aunque por mi parte, si editores y lectores están de acuerdo en la venta de artículos, no hay más que hablar), si no están marcados de forma muy clara y no escritos por quien hace el resto de contenidos de la publicación.

Frames en Facebook y Digg. Vuelve el framing

Digg Framing

Como si de la música de los 80 se tratase, vuelven los frames a la web, con dos actores del tamaño de Digg y Facebook como impulsores. Muchos se acordarán de la tendencia a utilizar frames en una página para incluir contenidos de otras webs, algo que creíamos desterrado con muy buenas razones: rompe la naturaleza de la web basada en enlaces, es una estrategia penosa de no ceder tráfico real a otras webs mientras das acceso a su contenido, no traspasa valor desde el punto de vista de los buscadores y confunde sobre la autoría a los usuarios.

Pero cuando parecía que había consenso en cuanto a darle al «framing» el pasaporte que se merecía, han venido Facebook y Digg a restaurarlo. En el caso de la red social, hace tiempo que añade al uso de frames otras estrategias para que el usuario no salga de ella, como desnudar los RSS de enlaces en las notas cuando añades un canal de contenidos. También advierte de que «sales de Facebook» para intentar que el usuario no vaya a otras webs, justo después de que éste pulse un enlace que en buena lógica le llevaría al recurso que ha elegido, como ha pasado siempre en la web.

El caso de Digg y su acortador de URLs es todavía más sangrante, como puede verse en este ejemplo. Cuando un usuario pulsa un enlace de esta «Digg Bar», no se le envía al sitio original, sino que se le mantiene dentro de Digg y se le muestra el contenido externo mediante un frame en el que también aparecen el número de votos y otras opciones del agregador. Desde el blog oficial se justifican, pero resulta difícil entender este paso que aleja a Digg de la simbiosis con la industria de los contenidos que intermedia, por culpa de la obsesión de que los usuarios «no salgan de mi web».

Algunos enlaces y análisis sobre el tema, centrados en el caso de Digg: Daring Fireball, 3DogMedia.

Intermediarios en la industria de los contenidos y su negocio

DiggLa industria de los contenidos es probablemente la más intermediada de las que están condenadas a vivir en la web. Y digo condenada porque maldita la gracia que le hace a gran parte de ella este asunto, la aversión a internet de muchos editores y productores no es infundada, el modelo en la red tiene que ser irremidiablemente distinto y va a dar de comer a más bocas, los intermediarios primero.

El primer gran intermediador es, como no, Google. En realidad lo son todos los buscadores, pero para el caso que nos ocupa, «la gran G» sirve para ilustrar la situación. Obvia subrayar que para el usuario es una bendición la existencia de Google, ante la vastísima cantidad de información en la web ¿cómo aproximarnos a ella sin ayuda para reducir su complejidad, que organice y nos ofrezca una jerarquía? Ahí empieza el gran problema de la industria de los contenidos en la web, ningún soporte por si sólo es capaz de responder a todas las preguntas del usuario, por lo que Google acaba siendo la página de inicio; ahora nuestros lectores de periódicos, oyentes de radio y televidentes accedes a los contenidos buscando, no de forma directa. A partir de ahí, nada que no se conozca, la mayor parte del negocio provocado por la demanda de contenidos (bueno, también de servicios) por parte del usuario lo hace una compañía que no crea ninguno y que vende algo que da gratis: salir arriba en la página de resultados. Tráfico al fin y al cabo.

Google NewsEste último punto es interesante porque apunta al modelo al que están llamados todos los intermediarios en la industria de los contenidos. Vender lo que se da gratis, visitas, usuarios, atención. Pero no adelantemos acontecimientos, hay otros intermediarios bastante conocidos, los agregadores, ya sean automáticos (Techmeme, Google News) o sociales (Digg, Menéame). Cuando los editores blasfeman al hablar sobre Google News, muchos se echan las manos a la cabeza, pero en realidad, esos viejos editores tienen sus razones. Una cosa es que la gente usara el buscador para llegar a datos, pero, ¿para llegar a la información, a la actualidad? El lector todavía identifica cabeceras, líneas editoriales, la visión del mundo que puede transmitir un medio. Google News acaba con eso y los periódicos se quejan. Es razonable, ser intermediado desplaza mucho poder y el de un medio no es el número de páginas vistas sino el de lectores habituales. Claro que en un mundo en el que existe Google News, es mejor estar ahí que no estar. La buena noticia es que, de momento, Google News es bastante flojo, la mala que hay tantos proyectos en la nevera alrededor de la agregación, que alguno va a tener que funcionar.

No nos olvidemos de otros modelos, como el de Techmeme y el de Digg. Ambos son redirectores de tráfico brutales, pero con poco negocio comparado con Google, de hecho Digg tiene serios problemas. La mayor dificultad que tienen es que quieren comercializarse como soportes finales, con publicidad premium, no como intermediarios que venden tráfico. Cierto que, hasta cierto punto, con banners se vende tráfico, pero el modelo de AdWords en el buscador resulta muy diferente: compras ser un resultado de la búsqueda, pero en Digg (o Menéame) no puedes comprar estar en el river of news de los usuarios, al menos de momento. ¿Hacerlo espantaría a sus usuarios? ¿hay una fórmula para llegar a un equilibrio? Al final se trata de que los medios en lugar de gastarse dinero en agencias que les consigan «meneos», pagar directamente a la web y que aparezcan como «meneos patrocinados».

Todos los que nos dedicamos a contenidos tenemos que asumir el escenario, nos gusta más o menos, hay que saber conjugar todo eso del SEO y el SEM y que cada visita que llega desde Google es «prestada». No se puede jugar otra partida, salirte del buscador (puedes pedirle que no te indexe) es un suicidio y sólo queda pelear cada lector habitual a fuego, poniéndolo por encima de cualquier otra consideración. En esto último es donde radica parte de la contradicción de los medios actualmente, tratan regular al visitante habitual (no se personalizan, no le dan el RSS completo, le ponen la misma publicidad que a alguien venido de buscadores) pero luego quieren vivir como si estuviesen todavía en el kiosko o en la tele.

El mundo de los contenidos no se acaba en el texto ni mucho menos. Hay que hablar de la música online y del vídeo, donde la vieja industria se resiste con Hulu a los nuevos intermediarios, que no son otros que Youtube y compañía. Pero eso, en el próximo capítulo.

Digg y sus problemas para hacer negocio

DiggGran parte de las compañías de internet valen bastante menos que hace apenas un año. Es la tesis de un artículo de Business Week en el que se toma a Digg como ejemplo de una nueva etapa en la que se atiende a los resultados financieros y a la capacidad de generar ingresos mucho más que a expectativas futuras. Los datos de Digg son un tanto decepcionantes, en los tres primeros trimestres de 2008, Digg perdió 4 millones de dólares, alcanzando los 6,4 en ingresos.

La peor noticia para Digg es que no consigue establecer una economía de escala tal como su filosofía hacía preveer. La idea es que, sin necesidad de un equipo editorial que genere contenido y cuide la calidad, el beneficio por página vista vaya creciendo según se crece en tráfico. En cambio, como explica broadstuff, a Digg le está sucediendo justo lo contrario, a más tráfico, más pérdidas.

¿Los motivos? Es probable que la «impredictibilidad» de sus contenidos no les ayude demasiado a vender publicidad, a pesar de los esfuerzos que han hecho por segmentarlos. También es posible que Digg necesite replantearse los formatos publicitarios, no dan datos del CTR (porcentaje de usuarios que clickan), pero barrunto que debe ser bastante escaso: los usuarios van a una experiencia perfectamente delimitada: titular + entradilla + comentarios, complicando la «visibilidad» de los banners. Eso en la parte de ingresos, en la de gastos, la estructura de costes parece desbocada, con 14 millones de dólares al año y eso que no gastan en contenidos como hace el negocio de media online. En el caso español, Menéame siempre ha presumido de una optimización mucho mejor, menos consumo proporcional de recursos, mejor balance.

El caso de Digg me recuerda al debate del CPM del contenido premium frente al de usuario, por el que también se ve afectado Youtube. La ventaja de Digg es que no va a tener problema de usuarios que suben contenidos de terceros y por tanto no hay espacios en su web en los que no puedan añadir publicidad. Por lo demás, comparten el mismo reto, conseguir encontrar un esquema en el que compatibilicen ingresos con buena experiencia de usuario. ¿por qué digo esto? Porque algo en lo que probablemente están pensado es colocar «Diggs de pago» marcados como tales, que aparecerían en el flujo de noticias publicadas como explica Tc. A nivel de CTR funcionarían mucho mejor, es el formato que los usuarios esperan y el beneficio que buscan otras webs en Digg, generar tráfico. Otro tema es como lo perciba la comunidad…

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