Delicious sobrevive, pero ¿hay espacio para Delicious?

deliciousFinalmente ya tenemos destino para Delicious, los fundadores de YouTube lo han comprado, salvando de momento a uno de los servicios históricos de la llamada «web 2.0».

Con el paso de los años Delicious ha sumado a su problema inicial – no ser valorado por el usuario normal – el hecho de que lo que queremos guardar para luego buscar cada vez más es diferente de una URL: twits, mensajes privados, documentos, canciones, ficheros… con la aparición de Evernote, Read it Later y Greplin es complicado entender un futuro de éxito para un «marcador social» como Delicious. Quizás por eso sus nuevos dueños hablan de convertirlo en un sitio para «descubrir» información más que para almacenarla. Veremos…

El culebrón delicious y las dudas respecto al cloud computing

delicious

Lo de delicious va camino de convertirse en un auténtico culebrón. Yahoo, después de filtrar que quería de deshacerse de él y de otros servicios, cambia el discurso y habla de que quiere venderlo. Aunque algunos apuntan a una estrategia de marketing (hacer ver al mundo la cantidad de usuarios enganchados al servicio), lo cierto es que todo esto está siendo un despropósito por parte de Yahoo como explica Mariano: han conseguido que los pocos usuarios avanzados que quedaban en Yahoo estén de uñas con la compañía, que muchas alternativas a delicious hayan ganado visibilidad (sigo recomendando Diigo) y que numerosos usuarios de delicious hayan migrado a ellas. Lo de la venta además suena intento de rectificación, ya han despedido a gran parte del equipo que hacía delicious, y sin equipo es muy difícil que alguien invierta en serio por el sitio.

Al margen de lo mal que ha gestionado Yahoo una decisión por otro lado con cierta lógica empresarial (nunca han sabido qué hacer con él, nunca han llegado al usuario normal), tenemos un nuevo debate sobre los servicios «en la nube» y la pérdida de datos que sufrirán quienes usaban delicious. Estas quejas sobre los modelos de Cloud computing sí que creo que son más forzadas: una herramienta como delicious tiene sentido si muchos aportaban, los servicios de marcado de favoritos en local ya existen desde hace años, están en el navegador.

Si a eso sumamos que delicious permite exportar, que se ha ha avisado con tiempo y que es fácil cambiar de servicio, creo que hay poco motivo para la «nueva alarma sobre el cloud computing«. Siempre se puede pensar en un modelo realmente distribuido y colaborativo, algo del tipo «cada uno se instala un delicious en su servidor y se comunican con un modelo P2P sin servidor centralizado», pero claro ¿quién es capaz de crear una experiencia de usuario alrededor de esto que consiga que no se quedase en los diez usuarios?

Relacionado: Ma.gnolia hiz crack, que sí fue una auténtica crisis de un servicio en la nube

Delicious nunca fue para el «usuario normal». Yahoo hace limpieza de servicios

delicious
Hoy han sonado las alarmas para muchos usuarios del mítico Del.icio.us: varias fuentes apuntan a que Yahoo ha decidido cerrarlo junto a otros servicios. El resto de víctimas serían MyBlogLog (que compraron en 2007), Fire Eagle, Yahoo! Bookmarks y Yahoo! Picks. Aunque ahora se volverá a abrir el debate, ya en 2008 parecía estar claro que Delicious era de los servicios que no salen de los usuarios avanzados de la web, que no consiguen ser adoptados por el usuario «normal» y que por ese mismo motivo no encaja en una compañía que busca volumen con servicios gratuitos. Si a eso sumamos que hay numerosos «marcadores sociales» casi clónicos, llegamos a una situación en que Yahoo se tiene que plantear si mantenerlo para no perder a esos usuarios avanzados o abandonarlo para centrar el foco donde ve futuro.

Y con Yahoo podría decir que años después de su compra, nunca ha sabido qué hacer con Del.icio.us. Siempre hemos especulado sobre su gran valor para articular un buscador personalizado, pero sin volumen de usuarios no tenía sentido invertir en eso. En todo caso, siempre es posible que Yahoo encuentre quien se encargue de Delicious, sería una pena que cayese todo un clásico de la web. Y si no, quienes quieran mantener la funcionalidad, Diigo es una buena opción.

PD: Si el desenlace ser confirma (en TC lo dan por hecho), 2010 se confirmaría como el fin de una era con la caída de varias de las grandes promesas del «2.0». Bloglines, delicious, Six Apart….

Ma.gnolia hizo crack

magnoliaMa.gnolia es un servicio tipo del.icio.us que comentamos hace tres años, cuando todavía creíamos que los marcadores de páginas iban a ser «algo grande», saliendo del nicho de los usuarios avanzados. Ma.gnolia no está – o, mejor dicho, estaba – nada mal, al menos hasta que hace un par de días «hizo crack» y dejo de prestar servicio, anunciando pérdida y corrupción de datos en sus servidores. A estas alturas y por mucho que nos pongamos en su pellejo con empatía, Ma.gnolia está muerto.

Esto podría llevarnos a un nuevo debate acerca de las aplicaciones web y los datos en la nube, con el ejemplo de todos esos usuarios que confiaron la gestión de sus marcadores a Ma.gnolia y ahora han perdido años de navegación… aunque no seré yo quien defienda una nueva apología del «todo en local». El caso del crack de Ma.gnolia puede llevarnos, eso sí a un par de planteamientos interesantes: uno es que los servicios que hablan con otros y permiten sincronizarlos dan más valor del que percibimos. En el caso de los marcadores, Diigo envía una copia de cada favorito marcado a del.icio.us. Otro aspecto «curioso», la solución para problemas de este tipo podría estar en una solución basada en Cloud Computing, guardando una copia de seguridad con servicios como los web services de Amazon «en caliente» y asegurándote así de no perder nada salvo catástrofe múltiple .

Casos como el de Ma.gnolia no van a tener un gran impacto, después de todo no hablamos de un producto adoptado masivamente. Otro gallo cantaría si el protagonista fuese uno de los grandes de la web o estuviésemos ante ese «Chernobyl de la privacidad» aque algunos pronostican. De momento parece poco probable que los usuarios perciban que tener los datos «en la nube» sea menos seguro que en los frágiles discos duros locales.

Delicious y los servicios que no salen de los usuarios avanzados de la web

delicious

Se estrenó hace unas semanas la nueva versión de delicious, el «marcador social» por excelencia. Desde la compra de Yahoo es la mayor renovación del servicio. La mayor parte se la han llevado el diseño, «las tripas» (en lo que refiere a velocidad y la mejora del buscador) y la marca / dominio que pasa a ser delicious.com. Por lo demás, sigue siendo fundamentalmente lo mismo: almacenar URLs en «la nube» en lugar de en el navegador local, etiquetarlas para poder buscar luego y armar un sistema de agregación de contenidos populares entre todos los usuarios del sistema.

Y todo esto, que ya en 2003 nos parecía como algo con sentido y que iba a funcionar, sigue sin salir del reducto de usuarios avanzados o early adopters. Fuera de ellos, no conozco a nadie que use un marcador social tipo delicious o similar (a mi me gusta Diigo), y todos los que entendimos que iban a ser una de las estrellas de la nueva web observamos como el valor que le otorgan el resto de usuarios no es ni mucho menos el que imaginábamos. Probablemente debido a un conjunto de factores (empleo de bookmarklets para hacerlo más eficiente, marca complicada, menos retorno que otros servicios con recomendaciones como StumbleUpon), lo cierto es que mi impresión es que delicious y otros marcadores sociales lo tienen cada vez más complicado para salir de la esfera de los «usuarios avanzados de la web»:

  • Piden mucho trabajo para marcar la web. Un bookmarklet, una extensión del navegador o ir a la web puede parecernos poco a cierto perfil de usuario, pero para el común de los mortales parece que es más esfuerzo que el supuesto retorno que supone tener nuestros favoritos en la web.
  • No llegar al usuario común tiene el problema de introducir un sesgo brutal en las webs populares en el servicio. Esto no es bueno o malo per sé, pero impide utilizarlo para depurar la calidad de un buscador, por ejemplo, ahora que se llevan los buscadores apoyados por «votos humanos». Los delicious sólo pueden ser usados por tanto para personalizar la experiencia, otorgarle valor a esos enlaces nos llevaría a un escenario de acoso spammer al servicio.
  • Por su propia filosofía, delicious.com es una aplicación web que evoluciona a servicio web: gran parte de sus usuarios ya no acceden a los datos a través de la web de la aplicación sino que lo hacen por otras vías. Es algo de lo que hablamos en «Modelos de negocio para servicios web». Los marcadores sociales acaban siendo un repositorio de datos más que una web en la que los usuarios pasen tiempo, y eso dificultad la vía de ingresos más inmediata, la publicidad en la web.
  • En el área de los early adopters, malas noticias también para delicious. Hace tiempo que me pasé a Google Reader y su sistema para guardar páginas ¿por qué? Porque me pide mucho menos esfuerzo, se integra en el servicio con el que leo la mayoría de las páginas y tiene un sistema de búsqueda bastante bueno detrás.

Servicios de éxito entre geeks que no acaban de «explotar» entre usuarios comunes, que aparecen en miles de posts y artículos sobre la web 2.0 pero que no acaban de dar con la fórmula para ser adoptados de forma masiva. El nuevo delicious con buen criterio le da más protagonismo a la búsqueda, pero es una batalla perdida. Si hablamos de buscar en mi «universo personal», mucho más adecuados acaban siendo los sistemas de lifestreaming, otros que cosechan hoy aplausos y atención del público geek pero que habrá que ver si son capaces de salir de esta esfera.

Diigo por del.icio.us

diggoPues eso, me he pasado a Diigo como gestor online de favoritos, sustituyendo a del.icio.us. El motivo es en parte por la extensión que proveen para Firefox (hay un plug-in para Explorer) que es realmente buena, en un par de clicks te permite buscar en cualquier herramienta un texto seleccionado de la página y en parte por las funcionalidades extras que provee como es el permitir anotaciones a páginas o a fragmentos de las mismas.

Diigo también aporta cierto cierto carácter social ya que ofrece los comentarios que otros usuarios hayan hecho a la página que estoy visitando, en la praxis viene a ser un sistema de comentarios para las páginas que no admiten comentarios.

Además hay varios detalles que me han gustado. Al guardar un enlace te permite hacerlo simultáneamente en muchos otros sistemas como del.icio.us, Furl o Yahoo My Web 2.0, por lo que dejar Diigo y volver al anterior sistema no tiene coste alguno. Es el tipo de práctica respetuosa y amigable con el usuario que me gusta en un servicio: si al final no estás contento con nosotros o encuentras algo mejor, te lo vamos a poner lo más fácil posible para que te cambies.

Sitio oficial: Diigo.

Probando Ma.gnolia, otro del.icio.us

magnolia«Found is the New Search», es el lema de esta ambiciosa alternativa a del.icio.us, ese genial gestor social de favoritos. ¿Aporta algo al servicio adquirido por Yahoo? Pues a pesar de que el nombre – Ma.gnolia – sigue el mismo estilo tan «poco amigable», tiene algunas funcionalidades bastante interesantes.

Para empezar puedes tener marcadores privados, algo que he hechado mucho de menos en del.icio.us, ¿qué pasa cuando quieres guardarte la dirección de una página y no quieres que nadie se entera que visitas «ese tipo de páginas»?. Además añade un componente social al permitir tener contactos dentro de Ma.gnolia, aunque todavía no le he pillado la utilidad que le van a dar a esto (a mi me gustaría que se utilizase para ordenar los resultados cuando hicieses búsquedas dentro del sistema).

El tema es que todo esto ya lo tenía otra alternativa a del.icio.us como es Blinklist. ¿Algo más en Ma.gnolia? Pues que integra en su funcionamiento el guardar una copia de la página que estamos marcando. También hay servicios que se dedican a esto, pero tenerlo dentro de tu marcador social es muy potente.

El problema es que a estas alturas de la película «Web 2.0» quien más y quien menos ya tenemos nuestro historial en del.icio.us (y nuestros navegadores con las extensiones y enlaces para trabajar con él). Además en una aplicación social como esta se tiende a utilizar aquella con más usuarios, puesto que es del trabajo de la comunidad del que depende el resultado, incluso cuando existe un servicio alternativo más potente. Ya le pasó al My Web 2.0 de Yahoo y, probablemente, le sucederá a este bastante competente Ma.gnolia.

De momento es beta privada mediante invitación. Sitio oficial: Ma.gnolia.