¿Es posible hoy crear otro Google?

GoogleLeyendo las críticas a Cuil y recordando las que hicimos también a Wikia Search, lo limitado que resultó ser Powerset, el escaso crecimiento de Hakia o la reorientación cada vez más evidente hacia los contenidos de Mahalo, creo que es oportuno preguntarse ¿Es posible que alguien cree otro Google hoy en día?.

Claro que propuestas estamos viendo muchas, alimentadas por un deseo de tener alternativas reales como indica Enrique. Hasta ahora todos los candidatos a «Google Killer» han resultado bastante pobres comparados con el líder. Y es que la historia del destronamiento de Altavista hoy por hoy parece difícil de repetirse. Por supuesto que estoy convencido de que Google no ha llegado a la cima de lo que pueden y deben ofrecer los buscadores, pero al contrario que Altavista, Google ha construido todo un ecosistema alrededor del buscador: tanto en lo económico (AdWords, AdSense) como en servicios y plataformas (Apps, GMail, buscador integrable en webs). Su marca es mucho más fuerte y sus procesos de innovación mucho más productivos.

powersetSe suele citar a menudo el hecho de que cambiar de buscador es tan fácil como escribir otra dirección en la barra del navegador como defensa del «no monopolio de Google». Parte de razón tienen, gran parte de la culpa de la situación la tienen los rivales de Google que, sencillamente, no están a su altura. Pero la compañía de Brin y Page cada vez quiere que los usuarios pasen más tiempo con ellos, leyendo el correo, consumiendo contenidos o usando sus aplicaciones, lo que no deja de ser una defensa ante la promiscuidad que permite la web. Es más, las herramientas para webmasters son cada vez más numerosas, desde Analitycs a Ad Manager. Todo ello redunda en abrir nuevas vías de negocio, reforzar las existentes y, sobre todo, creación de un ecosistema que refuerza el negocio principal, el buscador y la publicidad en la web.

Pongámonos en la piel de aquellos que, a pesar de todo, se encuentran en un garaje pensando en como enfrentarse al gran rey de la web, las opciones a día de hoy parecen pasar por:

  • Una aproximación similar al fenómeno de las búsquedas, con otro tipo de algoritmos. Es la apuesta de Cuil, que de momento naufraga en el intento. En esta sección deberíamos incluir a Yahoo y Windows Live, que cada día parecen perder terreno. A priori parece la peor estrategia, ni quienes tienen los recursos necesarios para hacerlo bien son capaces de conseguirlo.
  • Competir desde el paradigma de la web semántica. En esta liga juegan proyectos como Hakia o Powerset, que se enfrentan a la dificultad de que los contenidos en la web no están estructurados ni vienen acompañados de metainformación que les ayude. Aún así, en pequeñas parcelas de la web han mostrado algunos resultados interesantes. No parece que ninguno vaya a conseguir un buscador de propósito general a corto plazo capaz de competir con Google.
  • Los buscadores con «edición humana o componente social«. Ahí habría que incluir a Mahalo (que finalmente evoluciona hacia una página de contenidos) y también a Wikia Search. Se enfrentan a tres problemas: uno es que tienen difícil escalar (Mahalo), otro es que piden «trabajar al usuario» y eso es difícil que lo consigan si en Google tienen algo mejor sin esfuerzo (Wikia Search) y tres, Google puede comenzar a integrar sus conceptos de una manera no demasiado compleja en apariencia.
  • Nos queda quienes están apostando por otros nichos del sector de las búsquedas, como son los verticales y los buscadores en clasificados. Parece un terreno más complicado para Google, que se resiste a «complicar» su interfaz, algo necesario cuando acotamos la temática (si busco un vuelo, lo ideal es indicar fechas, destinos, etc….). Hay un montón de ejemplos en castellano e inglés. Menos riesgo de competencia desde Google, pero desde luego, menos negocio.
  • Hay quienes quieren competir en interfaz, explorando sistemas más visuales e incluso tridimensionales de representar la información. Google ha explotado como nadie la sencillez como arma para la efectividad y la productividad, de momento no parece que en este punto tengan un flanco débil.
  • Finalmente, hay quien estará pensando en un nuevo paradigma, una nueva aproximación. ¿Quizás en el lifesrteaming haya valor para usarlo en las búsquedas más allá de «buscar en mi universo personal»? ¿Es posible que los del.icio.us o bloglines de un usuario sean la base de sus resultados personalizados, como usar esa información para que sea útil al resto del 99% de los usuarios de la web?. En todo caso, debe ser algo que supere la concepción de valorar una web por los enlaces entrantes (matizada por los cientos de aspectos que a día de hoy Google tiene en cuenta).
  • Por su parte, parece que Google se mueve cada vez más – con buen sentido – hacia resultados personalizados, al final se trata de una respuesta a una necesidad de información realizada por un usuario determinado, cuya satisfacción es difícil que consiga con la misma respuesta que se da a alguien «de la otra punta del planeta».

Las posibilidades de futuros y presentes competidores parece que pasan por arriesgar con nuevos paradigmas, crear otro Google desde los mismos planteamientos se antoja francamente complicado y sólo alguien con los recursos de compañías como Yahoo pueden planteárselo. Vamos a seguir viendo intentos y ojalá que los resultados de Cuil y compañía no desanimen a quienes piensen emprender e innovar en el sector de las búsquedas; y esto no es ser «anti Google» (etiqueta que empieza a acompañarme últimamente), es simplemente que el monocultivo nunca ha sido bueno, ni lo era en el software de escritorio ni lo es en la web.

Cuil, nuevo buscador

Cuil

Habrá que apuntarse el nombre de este buscador, Cuil, que ha visto la luz hoy y que viene avalado por el currículum de sus creadores – Anna Patterson y un grupo significativo de ex-empleados de Google, además de Tom Costello del proyecto WebFountain de IBM – y «una filosofía» interesante.

Cuil apuesta por un buscador horizontal, presume de ser el que más páginas indexadas tiene – lo que no deja de ser ganas de «medírsela» cuando lo importante en un buscador es la relevancia de los resultados – y un interfaz austero con el fondo en negro (por aquello del ahorro de energía que se le reclamó a Google hace tiempo). Donde se distingue realmente es en la página de resultados, donde Cuil apuesta por tres columnas y una barra con pestañas con resultados agrupados por temática: si buscas «amor» tendremos una de «cartas de amor», «poemas de amor»… Otra apuesta fuerte de Cuil es la privacidad en el buscador: aseguran no almacenar las búsquedas que se realizan desde una IP, lo que juega en su contra a la hora de personalizar los resultados.

Sullivan hace un análisis de lo más completo, además de apuntar a que podría ser una operación «a lo Powerset«, más orientada a ponerse a tiro de Microsoft que para competir directamente con Google. De momento los resultados en castellano son muy pobres y en inglés algo desiguales (tirando más hacia lo pobre), pero tal como está el mercado de los buscadores, se agradece que gente que sabe del tema se atreva a plantear una propuesta nueva. Por intentarlo que no quede, hay que dar una oportunidad a Cuil.