Pixazza, publicidad en imágenes y más crowsourcing

Pixazza

Pixazza es una de las iniciativas más interesantes en el área de la publicidad en internet de los últimos tiempos. La idea es añadir a las imágenes enlaces a tiendas online donde se puedan adquirir los productos que muestran. La interacción del usuario se produce al pasar el ratón por encima de la foto, apareciendo una especie de mini pop-up con información adicional sobre cada producto: en la imagen de una cocina, te vas moviendo por los distintos electrodomésticos y el sistema te ofrece información sobre ellos, el precio incluido y provee de un enlace para comprarlo online.


Lo más interesante de Pixazza es el modelo para llegar de la imagen a la semántica, a discernir qué productos aparecen. Renuncian al recnocimiento automático (algo que utiliza el Visual Shopping de Like) y apuestan por el crowdsourcing: son usuarios los que añaden los tags, con un sistema de meritocracia, al principio añades y un empleado revisa, según van aprobando, vas recibiendo más permisos. ¿El incentivo? Un modelo de reparto en los ingresos que reconoce el valor aportado: lo que se obtiene de comisión por la compra se reparte entre el usuario que añade el tag, Pixazza y la web que embeba el anuncio.

Utilizado en el contexto adecuado, la propuesta de Pixazza podría funcionar. Va en la línea de otras que hemos comentado, buscando capturar las compras impulsivas y abriendo una puerta más de negocio a los que trabajan con contenidos. Por cierto, tienen inversión de Google (Mashable).

Relacionado: Yoox y los enlaces para comprar dentro del vídeo.

Crowdsourcing e innovación

Uservoice

Hoy empezamos en Weblogs SL una experiencia que creo que nos va a portar mucho valor. Se trata de una consulta abierta a nuestra comunidad sobre qué cambios harían en la plataforma, empezando por Motorpasión, y con la idea de añadir otros perfiles de usuario en los próximos días. Al final la idea apunta a nuestra necesidad de innovación, a revisar las ideas que creemos tener sobre las necesidades de las comunidades que hay en nuestra publicaciones y a recibir feedback directo sin intermediarios.

Para ello hemos utilizado UserVoice, cuya traducción no es la más brillante que se haya hecho en los últimos tiempos y cuya plataforma no ha estado demasiado estable (por aquí comentamos Sugiere.net, proyecto hispano que permite a las marcas recoger ideas de sus seguidores, una buena alternativa). Para nuestro propósito se trata de una herramienta funcionalmente suficiente, pero pensando en escenarios más ambiciosos tiene varias limitaciones: la mayor, no hay conexión con el usuario en nuestra plataforma, por lo que todo el sistema de Karma desarrollado y la meritocracia que articula, se pierden y todos los usuarios parten de la misma posición. Su punto fuerte está en la gestión de las ideas (poder indicar una como aceptada directamente, intervenir como administrador explicando algo sobre una de ellas), la flexibilidad en el grado de apertura (puedes hacerlo por invitación, en nuestro caso es abierto) y una usabilidad muy similar a otras plataformas «2.0» a la hora de enviar sugerencias, votarlas y comentarlas.

Esta experiencia de crowdsourcing en la búsqueda de la innovación – algunos llaman a esto «innovación abierta» – no es directamente la panacea. En los comentarios del anuncio, Raúl compartía un artículo de Lo dudo mucho sobre las limitaciones y problemas de propuestas completamente abiertas en las que se abre una discusión de carácter general (en el caso estudiado, de política). Creo que en el caso de Weblogs SL nos va a funcionar mejor, el tema está mucho más acotado y va dirigido a una comunidad de usuarios madura y acostumbrada a conversar entre sí.

Último apunte, ponerse a escuchar es ponerse en disposición de oír cosas que a uno le gustaría, claro. En el caso de una preguntar por nuevas funcionalidades está el problema de no poder o no queres implementar las sugeridas por los usuario, lo que puede motivar un desapego de los mismos, que han invertido tiempo y aportado consejos, si luego no son escuchados. Nosotros tenemos nuestro «roadmap» de funcionalides y primero hemos hablado con nuestros editores en una experiencia similar. A buen seguro que no todo lo que propongan los usuarios vamos a ser capaz de ejecutarlo, pero el compromiso en este caso es saber explicarlo y justificarlo de forma tan abierta como estamos empezando esta apuesta por el crowdsourcing para la innovación.

Sellaband y el mecenazgo musical

El caso de RadioHead y su InRainbows ejemplifica a la perfección la tendencia hacia la distribución por internet, los nuevos modelos de pago por música y el cada vez menor valor que aportan las discográficas a los grupos en este tema. Para ellas quedan dos funciones: la producción y la promoción de grupos. MySpace, Last.fm y muchos otros son servicios orientados a la promoción de músicos, con cada vez mayor peso aunque todavía alejados del poder de las compañías para poyectar a un grupo en las radio-fórmulas. En cuanto a la producción, a pesar de ser cada vez más barata, sigue existiendo una barrera de entrada importante. Y ahí es donde entra Sellaband.

Sellaband ofrece una plataforma mediante la cual, los seguidores de los grupos que participan en ella puede «invertir» diez dólares. Una vez llegado a los 5.000, Sellaband les produce un disco de forma profesional en un estudio de grabación. Luego, Sellaband sigue ofreciendo las canciones producidas de forma gratuita para descarga (a los fans / inversores se les manda un CD exclusivo), pero se hace dinero con la publicidad en el sitio. Los ingresos se reparten entre Sellaband, los grupos (en función de sus descargas) y los seguidores/fans que han invertido en ellos, a razón de un tercio para cada uno de estos perfiles.

Aunque el proyecto lleva casi un año online (después de google, wwwhatsnew), la verdad es que me lo reencontré hace poco y me pareció una idea genial: mecenazgo musical, crowdsourcing (es la comunidad quien decide que debe grabar un disco y no sólo opinando «con la boca» sino también con el bolsillo) y un modelo de negocio sobre música gratis.

Os dejo con un vídeo promocional de Sellaband:

Crowdsourcing en Google Maps

Google MapsLos usuarios de Google Maps podrán corregir direcciones y localizaciones de comercios al estilo «wikipedico». Ojo, no hay que confundir esto con Mis mapas, que son marcadores personales, con la nueva funcionalidad los cambios afectan al servicio que observan todos los usuarios. Como explica César, de momento sólo está disponible para Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, aunque es de esperar a que lo traigan al resto de países.

Claro que se puede apuntar a que esto abre la puerta al abuso y a que los duseños de un restaurante se pongan a jugar con la dirección de la competencia. Google establece limitaciones a lo que un usuario puede hacer: no es posible modificar la dirección de aquellos negocios que ya la han verificado y se precisan varias revisiones para mover algo más de 200 metros respecto a su ubicación original.

Resulta interesante esta apuesta de Google por el Crowdsourcing en su servicio de mapas, clave en su estrategia de publicidad por proximidad. Más que la fiabilidad del proceso (a largo plazo lo será, aunque haya estadios intermedios en los que haya errores, cuya duración será inversamente proporcional al interés de la localización y por tanto al número de ojos mirando), me interesa la motivación de los usuarios. Y es que no es lo mismo colaborar con la Wikipedia, que después de todo es información libre en manos de una organización sin ánimo de lucro, que con Google, para que los datos se los quede y los comercialice. O quizás, a más usuarios de los que uno cree, lo que les importa es corregir el error que tienen delante, más allá de la propiedad de la información que están aportando.

Más información en el blog oficial.

Nueva York en EveryScape

Every Scape

Ya están disponible las cuatro primeras ciudades en Every Scape: Boston, Nueva York (en la imagen), Miami, y Aspen. Como comentamos en EveryScape, el mundo real en 3D en la web, la apuesta es la construir escenarios en 3D a partir de fotografías de los barrios y comercios y permitir circular por ellos, entrar a los restaurantes, observar como es el vecindario. EveryScapce aunará geolocalización con crowdsourcing, al permitir la contribución con fotografías de cualquiera con una cámara con GPS, aunque de momento han empezado con las realizadas por ellos mismos..

Podemos dirigir el rumbo en el escenario tridimensional o a través de la integración que hacen con Google Maps. También podemos escoger «Autodrive» y que sea el sistema el que elija el camino o seleccionar lugares destacados de la ciudad para visitarlos. La experiencia no es demasiado satisfactoria, la navegación no es fluida y el servicio no es demasiado usable de entrada. Tengo la impresión de que una aplicación de escritorio hubiese ofrecido una experiencia muy superior, de Google Earth a EveryScapce hay un mundo. Eso sí, cuando EveryScapce deslumbra es cuando entras dentro de un restaurante y puedes observar su modelado al detalle.

Una aplicación muy interesante que arroja luz sobre el futuro de la información geolocalizada, la web 2.0 (usuarios añadiendo fotos y opiniones obre establecimientos) y la forma de navegarla e interactuar con ella.

FIB 2007 y el crowdsourcing

Logo FibLa semana que viene es el FIB 2007 y de nuevo andaremos por allí. Aunque este año el Summercase tiene mejor cartel – en mi opinión – volvemos al festival de Benicassim por un buen puñado de grupos que merecen mucho la pena y el efecto red (van algunos colegas). El problema está en que, una vez publicados los horarios, a todos nos coinciden conciertos a la misma hora y escenarios diferentes a los que hubiésemos querido asistir. Klaxons con Kiko Veneno, éste con Wilco (habrá que sacrificar al maestro), The Magic Numbers con !!!, éstos con Camera Obscura, Calexico con CatPeople… un desastre.

Imagino que los programadores del FIB 2007 habrán intentado desacoplar grupos que pudiesen interesar al mismo público, con evidente desacierto. ¿Cómo se podría haber hecho de manera que se hubiese minimizado el número de asistentes disgustados con los horarios? Aplicando un poquito de crowdsourcing, pregunte a los compradores de abonos que grupos de la programación de verdad les interesan y no quieren perderse y utilice esos datos para maximizar el número de conciertos que podrá ver su público más fiel. Qué configure los horarios la multitud, así al menos a los perjudicados nos quedaría el consuelo de que incluso dentro del FIB tenemos gustos de bicho raro.

PVR abierto de Neuros y Crowdsourcing

neuros_osd

Crowdsourcing en estado puro (véase explicación del término en la Wikipedia), En Neuros han creado el Neuros OSD, un videograbador personal (ya hemos hablado de ellos aquí, aquí y cada vez que se menciona a Tivo) con la capacidad de guardar contenidos en Compact Flash, Secure Digital, o en una Memory Stick (vía PvrWire).

Pero lo más interesante es que este PVR de Neuros vendrá con el firmware abierto.C ualquiera se lo podrá descargar y reprogramar. El objetivo es que sean los propios usuarios (en este caso los que sean programadores expertos de este tipo de dispositivos) los que añadan funcionalidades al dispositivo… que están dispuestos a pagar. ¿Que alguien programa un navegador de Youtube o Google Video para el Neuros OSD? Pues 1000 dólares en recompensa, que lo hace para Flickr, 600; ¿VoIP en el grabador? Pues 500… en el wiki del producto se puede encontrar toda la información de lo que trae y la información para desarrolladores.

¡Qué diferente a otras noticias que comentamos por aquí! Mientras sigue habiendo compañías que gastan fortunas en limitar lo que un usuario puede hacer con el dispositivo que ha comprado, desde caparle funcionalidades hasta impedir que reproduzca ciertos contenidos, incluyendo demandas a los hackers que se dedican a mejorarlo, la filosofía con que se planta Neuros OSD en el mercado es radicalmente opuesta. Se trata de apostar por darle el poder al usuario, porque este pueda sacar el máximo provecho de su máquina y por renunciar al control sobre la misma. Y de paso reducen costes de desarrollo.