La multitud que quiso investigar un crimen y fracasó

multitud crowdsourcing

Tiene James Surowiecki un libro titulado Cien mejor que uno que, además de ser considerado el precursor intelectual del crowdsourcing, es bastante a menudo malinterpretado.

La tesis que defiende en él es que, bajo ciertas condiciones una multitud de individuos independientes entre sí pueden ofrecer una mejor solución que un experto en la materia cuyo problema se aborda. Surowiecki aporta bastantes casos que ilustran su teoría, además de intentar justificar por qué se producen: desde la eliminación de sesgos de individuos o pequeños grupos en los que unos se influyen a otros hasta la apertura a una mayor diversidad inalcanzable por las organizaciones cuando tienen que resolver las cuestiones sólo con sus propios recursos. Lo que no afirma es que siempre la «multitud es inteligente» o que siempre ofrecerá mejores soluciones, algo que la breve historia del crowdsourcing se ha encargado de verificar.

Reddit, 4chan y el crimen terrorista de Boston

Sobre el caso de Boston y las «investigaciones» realizadas por individuos dentro de comunidades como Reddit o 4chan hay varios análisis que han intentado documentar lo sucedido. No hablo del crimen en sí, sino de cómo a través de los vídeos y fotos disponibles, miles de personas se dispusieron a intentar señalar a los culpables y a distribuir su identidad como sospechosos.
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Needle, soporte y asistencia en la compra por la vía del crowdsourcing

De los proyectos que últimamente he visto anunciados o recibiendo inversión, uno de los que más me ha interesado es Needle. Su planteamiento es el de aplicar el crowdsourcing a la atención al cliente, de forma que éste se externaliza pero no a una empresa en otro país sino a un conjunto de usuarios que resuelven dudas online (el típico chat dentro de un comercio electrónico) en remoto desde casa.

Como todo proyecto de crowdsourcing las dos claves están en el esquema de incentivos (se paga a los usuarios por hora, además de sistema de puntos por situaciones resueltas) y en la «multitud» que se es capaz de convocar. La baza de Needle es que en lugar de profesionales de un call center van a tener perfiles de expertos y usuarios en el producto y la categoría del cliente, aunque esto no está muy claro como lo van a conseguir en cada caso. De cualquier forma, al final la medición del retorno de emplear una herramienta como Needle se puede encontrar fácilmente en el incremento o no de las conversiones dentro de las webs que lo integran.

Needle no es sino otro exponente más de aplicar principios que ya han tenido éxito en otras industrias, desde los contenidos hasta la crítica de cine y hoteles, que no son otros que aprovechar el conocimiento y los tiempos muertos del talento distribuido por internet. Como en otros casos de crowdsourcing es inevitable otro debate, Needle trae eficiencia a una industria y posiblemente mejores resultados en términos de rentabilidad, pero también tenemos las voces que subrayan que Crowdsourcing es sinónimo de precarización de condiciones laborales.

Crowdfunding: Kickstarter es la compañía de internet más importante de los últimos años

Reloj Pebble

Hay pocas compañías de las que se pueda decir que han marcado una etapa en la evolución de internet. Habría que recordar a Netscape y la guerra de los navegadores, Yahoo como referencia de la época de los directorios y portales, Google iniciando la era de los buscadores, Amazon como rey del comercio electrónico, eBay del comercio de usuario a usuario, Napster con la irrupción del P2P de ficheros, Twitter y Facebook en la era social, WordPress en el lado de las tecnologías para hacer webs…

…y probablemente no me deje demasiadas atrás que puedan ostentar la vitola de haber transformado, de haber favorecido la evolución de la experiencia de internet a una nueva etapa. Creo firmemente que si en los últimos años hemos asistido a la irrupción de un fenómeno merecedor de estar en esa liga, ese es el de Kickstarter y el Crowdfunding

Financiación colectiva, momento de eclosión

Para llegar a la eclosión de la financiación colectiva por internet (en la literatura anglosajona, Crowdfunding) han sido necesarios varios precursores que han facilitado que se pueda dar que mucha gente confíe en colaborar aportando los recursos necesarios para que otros puedan emprender un proyecto. Aunque Kickstarter es de 2009, tenemos proyectos anteriores como Sellaband que ya articulaban mecanismos de mecenazgo, aunque son muchos otros servicios y tecnologías los que han sido precisos para la explosión del Crowdfunding:

  • Los mecanismos de pago seguros y fáciles de utilizar, con Paypal como referencia.
  • La cultura y las tecnologías P2P. No hablo sólo de intercambio de ficheros, me refiero también a las plataformas que habilitan el desarrollo de negocio entre particulares como eBay, Airbnb y similares.
  • La «web social», con los blogs como pioneros y Twitter y las redes sociales como fenómeno masivo actual. Tanto por la capacidad de dar visibilidad y articular mecanismos de viralidad para actores pequeños, como por potenciar las relaciones de confianza en estos entornos.
  • Los proyectos de crowdsourcing, tanto los que se identifican como los que se identifican con ese concepto (Threadless y muchos otros hemos comentado por aquí) como los que no (caso Wikipedia, por ejemplo). Sin la certeza de que se puede hacer negocio externalizando tareas a grupos de desconocidos por internet no se habría dado el empujón decisivo a la financiación colectiva, tanto para la aparición de plataformas como la de emprendedores que apuesten por financiar sus proyectos por esta vía

Crowdfunding y los esquemas de incentivos de los financiadores

Respecto a la financiación colectiva la primera reacción suele ser de escepticismo, ¿por qué la gente iba a meter pasta en proyectos o iniciativas de gente a la que no conoce? ¿No será una estafa, no estará mejor ese dinero en mi bolsillo? ¿qué hace toda esa gente «regalando» su patrimonio? De hecho con los primeros casos de éxito en España nos lo preguntábamos ¿son El Cosmonauta y Jero Romero anécdota o sólo el comienzo de algo grande?.

Lo primero que creo que debemos tener en cuenta que la motivación principal en un proyecto de crowdfunding es la de ayudar la realización de algo que quiero que exista. Un proyecto social, un producto tecnológico, una obra artística, una demanda colectiva… sin esa conexión – se trata de una implicación como comunidad, «más emocional que racional», ejemplo en Soy un orgulloso productor de «El Cosmonauta» – es muy difícil explicar gran parte de lo que está pasando con Kickstarter y grandes casos de éxito.

Claro que también creo que algunas críticas aciertan al afirmar que «no vamos a estar metiendo pasta a cambio de chapas», que este incentivo por sí sólo no mantendría el fenómeno al pasar el efecto novedad y llegar la saturación de propuestas. De hecho creo que la conexión emocional con el proyecto es condición necesaria pero no suficiente, para la gran mayoría de proyectos serán necesarios más incentivos: precompra del producto (te ayudo a financiarlo pero al terminarlo, soy de los primeros en obtener una copia, ya sea un libro, un disco, un producto físico o atender un evento), el acceso a acciones especiales (eres un cantante y para los grandes productores das un concierto privado) y la participación en los beneficios como inversor (si de esto se gana pasta, quiero participar de los beneficios).

Como en el crowdsourcing el esquema de inventivos y la visibilidad del proyecto son clave en las posibilidades de éxito de la iniciativa. La mayoría articulan mecanismos por los que en función del dinero invertido se obtiene un conjunto de beneficios diferente.

Ingresos Kickstarter

Kickstarter y su boom

Por aquí hemos comentado algunos números que reflejan el éxito de Kickstarter, pero recomiendo echar un vistazo a los que muestra este artículo de The Next Web. También merece la pena revisar casos paradigmáticos como el del reloj Pebble, sobre el que escribieron en Giga Om: querían llegar a 100.000 dólares para arrancar el proyecto y se han encontrado con más de 10 millones.

También recomiendo este vídeo (Vimeo) con una presentación de Yancey Strickler, uno de los confundadores de Kickstarter, y la entrevista en GigaOM a Perry Chen, otro de los que iniciaron la plataforma.

Algo muy interesante es analizar qué tipo de proyectos están siendo los más financiados desde Kickstarter. Ahí nos encontramos con la sorpresa de que cine y vídeo están a la cabeza, seguidos por música, diseño y videojuegos, arte y literatura… disciplinas creativas y de la industria cultural, tecnología está bastante por detrás de ellas.

Límites y dificultades en el crowdfunding

Los habituales de Error500 saben que por aquí intentamos evitar el sesgo por quedarnos con la excepción y no con la norma (véase el boom de las apps) y en el caso de Kickstarter es fácil encontrar ejemplos cuando las cosas van bien (por ejemplo Asymco con su podcast que va a convertirse en libro), pero esto no es necesariamente lo habitual.

De hecho hay denuncias contra Kickstarter por sólo dar visibilidad a quienes tienen éxito y «esconder» los proyectos fracasados (que no consiguen la financiación). También voces que advierten sobre los riesgos que conlleva invertir en según qué proyectos si no se entiende muy bien lo que se está haciendo.

Y los peligros que se intuyen sucederán y explotarán más tarde o más temprano. Un proyecto financiado puede luego torcerse hasta límites insospechados (¿y si el reloj Pebble luego es un churro?), habrá intentos de estafa, habrá quien se arrime con la idea de que basta pedir sin tener un esquema de incentivos claro y se decepcionará, habrá inversiones con expectativa de retorno que no lo darán (y muchos no acostumbrados a esto entenderán dolorosamente lo que es una inversión con riesgo)… todo ello sucederá y será inevitable en la madurez de la financiación colectiva. Habrá un ajuste de expectativas y, probablemente, mecanismos extra de seguridad para inversiones de volumen.

También creo que las diferencias culturales tendrán un peso importante. No podemos esperar lo mismo en España que en Estados Unidos, donde la filosofía de bajos impuestos para luego dedicar recursos a filantropía y mecenazgo es bastante diferente de la que tenemos por aquí, más acostumbrada a financiar vía subvención e impuestos.

¿Y por qué Kickstarter es la compañía de internet más importante de los últimos años?

Han pasado años en los que los ciudadanos han conquistado el erigirse en emisores y distribuidores de la información y del conocimiento. Los blogs y otros medios sociales han facilitado esto, la puerta que abre la financiación colectiva y plataformas como Kickstarter es que ahora se conquista la capacidad para hacer que muchas cosas que queremos que sucedan, sucedan efectivamente.

No que consigamos un «trending topic», no que «voy a contar algo en mi blog para que la gente se entere», no «voy a crear una campaña en change.org para presionar para que alguien no haga algo». Se trata de desintermediar (aunque exista la plataforma que agrega oferta y demanda) el mayor tapón que impide a la mayoría de proyectos creativos nacer y desarrollarse, la financiación. Y es un negocio. Cuando un proyecto consigue financiación y puede ejecutarse, comisionan el 5%.

Es, en mi opinión, el mayor paso que ha dado internet en muchos años, una corriente y una compañía que realmente están teniendo un impacto excepcional en nuestra sociedad. Creo, además, que todavía no somos capaces de vislumbrar el impacto que puede tener en otras industrias, ¿si los escritores consiguen anticipos por esta vía, necesitarán todavía menos a las editoriales? ¿y los creadores de juegos, los realizadores de programas de televisión, los músicos? ¿deben los emprendedores buscar mejores condiciones de las que obtienen? ¿y cómo afectará a largo plazo a quienes se han dedicado como vía de negocio a financiar proyectos de otros?

Algunas bolas extras sobre crowdfunding y Kickstarter

Quedan muchos temas interesantes por tratar, os dejo algunos enlaces interesantes para ampliar:

  • Algo muy destacable ha sido la JOBS Act, nueva legislación en Estados Unidos para la financiación de startups vía crowdfunding. En BI la explican.
  • Un aspecto del debate sobre financiación colectiva es si va a ocupar gran parte del espacio que hoy ostentan las firmas de capital riesgo. En Forbes, también de una forma más general como «disruptor» lo analizó NYT.
  • No hemos comentado las iniciativas en España. Una de las más interesantes es Goteo, a cuyo fundador entrevista Paco Prieto.
  • En esa joya que es Quora hay un montón de buenas preguntas sobre Kickstarter, muchas respondidas por sus fundadores.
  • Más casos de éxito muy interesantes en España, el de Más Público en Verkami (la plataforma que más me gusta en España), Fixmedia en Goteo.
  • Una industria en plena reflexión sobre financiación colectiva es la del videojuego, Double Fine es probablemente el punto de inflexión para muchos.
  • Otro proyecto interesante en España, Hackstory, de Merce Molist para escribir un libro sobre la historia del underground hacker hispano.

«La preselección de candidatos la haremos con crowdsourcing y gamification». Entrevista a Marina Zaliznyak de Wiseri

Marina de Wiseri

Wiseri es un proyecto del que siempre he tenido ganas de analizar en el blog sin llegar a hacerlo, con lo que al final se han ido acumulando aspectos y noticias cuya mejor salida es una entrevista en la que tratar todas. Marina Zaliznyak, Managing Partner en wiseri, responde sobre una de las startups más interesantes en España en el sector de búsqueda de talento

Pregunta: La percepción inicial es que Wiseri nacía a caballo entre la automatización de infojobs y los procesos de las empresas de búsqueda de talento / selección de directivos. ¿había hueco para estos mecanismos de selección más artesanales a un coste más bajo y en el mercado local?

Consideramos que realmente sí que hay hueco, porque precisamente se está viendo que los portales tradicionales no cubren las necesidades de la selección de talento. Nuestro proceso no llega a ser tan tradicional como un headhunter, aunque a su vez es mucho mas especializado. Efectivamente, lo importante es entender que wiseri reduce el coste de pre-selección de talento para la empresa ya que va mas alla de generarle volumen de candidatos.

Una empresa ha de valorar el coste de pasar por cientos de candidatos hasta que de con los 4-5 que quiere ver. Es un coste realmente elevado y no es el coste de la publicación, si no del tiempo invertido y el tiempo perdido sin la contratación. Nuestros costes son mucho mas bajos y con buenos márgenes a la vez, ya que como dices en tu segunda pregunta, contamos con las masas cualificadas (crowdsourcing) para hacer esta preselección.

El principal incentivo para participar en el crowdsourcing de selección de candidatos es que ayudas a la comunidad, a otras personas que realizan sus funciones en otras empresas, la satisfacción de ayudar a otros. Te aseguro que esta motivación es brutal y la más relacionada con el empleo. Es la parte humana.

Antes de entrar en lo de los wisors y el crowdsourcing ¿cómo era un proceso de selección de Wiseri?

Pues antes el proceso era hacerle la pre-selección nosotros mismos desde dentro y, efectivamente, pasar unos pocos candidatos a la empresa, para validar el modelo de pago por contacto (el que la empresa quiere contactar). Al candidato siempre se le ha dado y se le sigue dando motivo de rechazo, para que siempre este informado y aprenda de ello.

Una de las mayores dificultades que uno ve en el modelo anterior de Wiseri es la dificultad de afinar en los temas técnicos especializados. Ej, eso de distinguir que un programador java tiene el dominio y conocimientos de un profesional con 5 u 8 años de experiencia ¿cómo lo planteábais?

Realmente no llegamos a este nivel de precisión porque, tal como dices, no es posible valorarlo sin hacerle una prueba técnica. Sin embargo, es un key feature que debería existir en un modelo como el nuestro, para afinar mejor y dar mayor valor a la empresa. Dicho esto, aun así, afinando a unos muy pocos candidatos, el riesgo para la empresa es sumamente reducido y por lo tanto el coste de error es asumible, ya que reduce muchísimo el volumen y entre los pocos presentados – la «crem de la crem» – termina dando en el clavo.

Os confieso que no me queda nada claro vuestro modelo de crowdsourcing. Sobre todo los incentivos para esos consejeros ¿cobran? ¿se seleccionan? ¿como se filtra que no tengan otros intereses contrarios a escoger el mejor candidato?

Esta es la parte realmente chula.

El principal incentivo es que ayudan a la comunidad, a otras personas que realizan sus funciones en otras empresas. Tienen la satisfacción de ayudar a otros. Te aseguro que esta motivación es brutal y la más relacionada con el empleo. Es la parte humana.

Ser wisor es divertido, adictivo, competitivo. El componente de gamification está a flor de piel. Iremos motivandole con diferentes quesitos, en función de actividad, logros, nivel de calidad, etc. Van a competir consigo mismo y con otros wisors de su categoría. Van a crecer en rankings. No todos podrán ser wisors, ni todos podrán seguir siéndolo siempre.

Están siempre al tanto del mercado laboral, se convierten en importantes players del sector. Por fin, es importante lo que sabes y no a quien conoces. 😉

Piensa que el «juego» es sobre algo muy real, su profesión. Con ser un buen wisor, en el futuro, lo podrán exportar a su perfil profesional fuera, a su CV. El ser un SirWisor de una especialización X, le valida como profesional, le da mas caché.

Además los wisors, reciben pequeñas compensaciones por resultados, por nivel, por actividad, que se llaman «wirees» que podrán canjear en un catálogo que iremos ampliando.

Piensa que en modelos de crowdsourcing, cuanto más compleja e inteligente la tarea a realizar, menos relevancia tiene la remuneración frente a otro tipo de motivación, como es competir, ayudar a otros y el reconocimiento y validación profesional.

Es también un clásico modelo de gamification aplicada a la pre-selección de talento. Sin embargo, además le permite certificar su perfil fuera de wiseri.

¿os funciona de momento la vía del crowdsourcing? ¿hay demanda por las empresas para su uso? ¿más grado de satisfacción?

De momento estamos en fase beta cerrada y nos falta mucho por testear y sobre todo para poder trasladar este valor a la empresa. Ahora estamos trabajando en cómo mejorar la experiencia de wisor, cómo conseguir que esté más involucrado, etc. Poco a poco, iremos mejorando la funcionalidad.

Por último, habéis tenido inversión ¿el camino es hacia potenciar vuestra presencia en España o pensáis salir fuera?

La primera ronda estaba enfocada exclusivamente a crear el prototipo de crowdsourcing. Siguientes rondas son para crear un producto más robusto de cara a posicionarlo a la ronda de internacionalización. Wiseri es un producto para mercado internacional y en España tiene sus barreras de mercado y cultura. Sin embargo, como sabes, para hacer una internacionalización de verdad hace falta un buen músculo para preparar la salida.

Sesgos en la Wikipedia por el perfil de los wikipedistas

Wikipedia

Un objetivo habitual en los proyectos de crowdsourcing a la hora de buscar ayuda en «la multitud indefinida» es intentar conseguir el máximo de diversidad. Hay un motivo inseparable de la razón de ser de esta práctica y no es otro que gran parte de lo que se busca son enfoques, planteamientos y soluciones diferentes a las que se pueden conseguir dentro de una organización en la que se tiende a la homogenización, pues de otra forma no tiene sentido externalizarla; otra razón para ello se ejemplifica en lo que podría estar sucediendo en Wikipedia como apunta este artículo de Smithsonian.

Hay un gran sesgo en el perfil de editor de Wikipedia – como apunta un estudio «no oficial» – y eso, denuncian, provoca desequilibrios en qué temas se consideran relevantes y en la profundidad de los artículos. Así, sólo el nueve por ciento de los editores de Wikipedia son mujeres, mientras que predomina el editor blanco, treintañero y con educación universitaria. Este escenario – plantean – sería la causa de que determinados temas – la autora apunta a las mujeres científicas – sean minusvalorados frente a otros.

Como casi todos los temas relacionados con la paridad y la visibilidad de las minorías, creo que hay que tomarlo con la debida prudencia. De hecho cada vez es más habitual que se sobredimensione la importancia del papel de las mismas para ser «políticamente correcto», no se puede derivar que la mujer tiene una visibilidad menor sólo porque el perfil de editor sea predominantemente masculino y más en un tema siempre tan discutible como la «relevancia para aparecer en Wikipedia».

El fin de la edición en papel de enciclopedia Británica fue celebrado por muchos como una victoria del modelo de Wikipedia, tan denostado desde diversos ambientes académicos e intelectuales. En parte sí que lo supuso, tanto que quizás el peligro con Wikipedia ahora es que se adopte una actitud reverencial como antaño se tenía con las enciclopedias clásicas, cuando su modelo no hace sino reforzar que el conocimiento es aproximado y se encuentra en continua construcción. A la crítica habitual de que «eso lo ha podido editar cualquiera», tal vez habría que sumar otra más preocupante: «en esa enciclopedia realmente no ha contribuido cualquiera, sino sólo un perfil determinado de ciudadano»

PS: Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, siempre ha renegado de la clasificación de la misma como un proyecto de «Crowdsourcing», aunque en la práctica las similitudes son tantas que para este caso aplican los mismos principios.

El éxito de Kickstarter: hay que tomarse en serio el crowdfunding

Una de las mayores dudas que uno ha atesorado con el crowdfunding ha sido que, descontado el efecto novedad, hubiese realmente masa crítica para que supusiese una alternativa real a los modelos habituales de financiación de proyectos. Las noticias que han ido surgiendo los últimos meses sobre Kickstarter están empezando a disipar esta duda, dejando claro que al menos el mercado en Estados Unidos está respondiendo de una manera sorprendente.

Por un lado tenemos golpes de efecto deslumbrantes: Double Fine consiguió más de un millón de dólares en un día en Kickstarter (eso sí, proyecto auspiciado por Tim Schafer, un veterano de la industria, para hacer una aventura gráfica, género amado por mucha vieja guardia del mundo de los videojuegos), Elevation Dock (proyecto para crear «el mejor dock para iPhone») también ha conseguido más de un millón de dólares en financiación, casi un 10% de las 200 películas que participaron en el festival de Sundance fueron financiadas a través de Kickstarter (The Creators Project). No está nada mal.

Cierto que podemos cegarnos por el sesgo que produce que son noticiosos los proyectos con éxito y no tantos y tantos que no consiguen la financiación, pero las estadísticas de 2011 de Kickstarter también responden a esto: más de 11000 proyectos financiados con éxito (una tasa del 46%) y 100 millones de dólares recaudados. Proyectos de todo tipo; música, diseño, emprendedores de todo tipo… pero la que mayores fondos recauda es cine.

Y lo más interesante está por venir, por entender bien las claves que motiva a los «inversores» a participar en proyectos de Crowdfunding. Hasta ahora menos tenido el efecto novedad y gente que ya tiene prestigio y visibilidad (caso de Tim Schafer,Jero Romero en España), pero también son necesarias otras claves para poder explicar esos 11000 proyectos en Estados Unidos en sólo una plataforma. Por un lado tenemos los incentivos inmediatos (precompra, al meter pasta tengo derecho a una unidad de lo producido; inversión, participo de los beneficios), pero creo que el fenómeno no explica el riesgo que asume la gente sin sumar la motivación de apoyar el proyecto que quiero que exista. Y ahí juega un papel clave tanto quién lanza el proyecto de crowdfunding como su capacidad de comunicación y marketing de la iniciativa.

Por cierto, en España merece la pena seguir a varios proyectos que van en la línea de Kickstarter, como son Lánzanos o Verkami.

Crowdfunding, ¿son El Cosmonauta y Jero Romero anécdota o sólo el comienzo?

A la gente de El Cosmonauta apenas le faltan 1500 euros a día de hoy para alcanzar la nueva petición de financiación realizada para poder completar su película. Se trata del caso más llamativo de Crowdfunding en España, la externalización de la financiación a una «masa indeterminada de gente» a través de internet, pero no el único. Jero Romero, el ex-cantante de los Sunday Drivers, ha logrado con creces los 10000 euros que precisaba para grabar su disco. Ambos casos apuntan a un modelo que les permite funcionar de forma alternativa a la producción habitual de sus industrias respectivas: independencia y libertad gracias a la ayuda de su propio público, que cada vez es menos «receptor/comprador de la obra» sino que se implica mucho más de lo que los apóstoles del todo gratis en internet se empeñan en repetir.

La pregunta ahora es si el Crowdfunding puede funcionar para un amplio número de artistas e iniciativas y en qué casos lo haría. El Cosmonauta ha jugado la baza de ser la primera gran película en abrazar el modelo, por lo que ha ganado las simpatías de mucho público posicionado a favor de hacer las cosas de una forma opuesta a la de la industria del cine; Jero partía de una buena cantidad de seguidores de su etapa de los Sunday Drivers (servidor por ejemplo estuvo en un par de conciertos de la banda). Ambos ejemplos, por tanto, no deberían ser tomados de momento como la regla general como tampoco «hacer un Radiohead» le funcionaría a todo el mundo.

Sin embargo, si tuviese que apostar, creo que el Crowdfunding sí que tiene bastante recorrido y que puede jugar un papel importante no sólo en las industrias «culturales» o del ocio. La explosión de plataformas (Lanzanos, Verkami y más que van a aparecer) llega en la confluencia de tres factores clave: la explosión de medios sociales (blogs, twitter, redes sociales) que permiten a los artistas mantener una relación desintermediada con su público, la cada vez más barata producción digital de muchas obras que requieren por tanto menos financiación y una cultura mucho más desarrollada de «comunidad» que de «audiencia». A ello podríamos sumar el posible papel que pueden jugar las marcas en el crowdfounding como apunta Gonzalo y redondearíamos un cuadra en el que esta práctica no sólo no va a quedarse en anécdota sino que dará mucho que hablar en los próximos años.

Google ante el spam en resultados de búsqueda: que filtre el usuario

Google
La extensión para Chrome Personal Blocklist supone un movimiento importante de Google en dos direcciones: muestra su decisión para combatir el spam en los resultados de búsqueda y contestar las críticas a su calidad en los últimos tiempos y lo hace con una aproximación diferente a su modo habitual de hacer las cosas: delegando en el usuario que indica qué dominios quiere excluir de los resultados.

De entrada esta extensión para Chrome (detalle poco elegante que no la hayan sacado para el resto de navegadores) supone, ante todo, un alivio. Esas páginas vacías de contenido y que sólo buscan posicionar para ofrecer publicidad relacionada con la búsqueda pero no contenido, desaparecerán por fin de mis resultados. La segunda derivada vendrá con los efectos previsibles sobre el tráfico de «granjas de contenidos» a las que señala Google, apuntando a quienes siguen el modelo de Demand Media sin nombrarlos: van a ir a por ellos y esto es sólo el comienzo.

Por último, que la solución buscada por Google esté basada en crowdsourcing (sin certificarlo, indican que puede que usen lo que decidan los usuarios para modificar el ranking de resultados) supone un cambio de filosofía importante: el algoritmo puede ser «engañado» más fácilmente y una solución «social» es mejor para este problema. A eso sumaría dos cosas, a poco que incorporen estas acciones a sus criterios para el posicionamiento esta extensión va a ser más popular que la barra de Alexa (aquí han puesto un incentivo para crear cuentas de google y bloquear páginas de las competencia) y ojo porque puede ser perjudicial en muchos casos. Hay búsquedas en las que sí que el mejor resultado puede proceder de una granja de contenidos, por mucho que en otros casos haga spam.

ReCaptcha y su crowdsourcing, a manos de Google

reCaptcha pasa a manos de Google, que anuncia su compra sin que haya trascendido el precio. ¿Por qué comprar cuando podrían haber hecho un sistema similar sin demasiada dificultad? Probablemente porque reCaptcha es bastante bueno y porque ha conseguido una gran base de clientes a base de ofrecer una integración muy sencilla con su API.

Para entender realmente el valor de reCaptcha hay que comprender exactamente cómo funciona: ofrece esos formularios en los que las palabras aparecen «borrosas», de manera que los sistemas OCR no puedan descifrarlas y sólo sean capaces de hacerlo seres humanos, evitando que los bots de spam puedan sobrepasarlos. ¿Dónde esta su peculiaridad? Pues en que reCaptcha siempre ofrece dos palabras, en una ha realizado la tarea de modificar una palabra para que aparezca más difícil de acertar, pero de la otra en cambio no conoce cuál es su significado. Cuando muchos usuarios le dan a esta última el mismo significado, entonces reCaptcha se lo asigna en su sistema. De esta forma articula un sistema de crowdsourcing para traducir capturas en palabras, algo que puede ser particularmente útil para verificar el reconocimiento de caracteres cuando se pasan libros a formato digital… asunto en el que anda muy interesado Google.

Hunch, crowdsourcing para la toma de decisiones

Hunch pregunta

Hunch es un nombre a seguir en los próximos meses. Se trata del nuevo proyecto de Caterina Fake, co-fundadora de Flickr. Lo explica en su blog, en el que califica a Hunch de un «sitio de toma de decisiones personalizado para cada ti» a la vez que anuncia el comienzo de la beta privada. La propuesta de uso de Hunch consiste en que respondiendo diez preguntas o menos, el sistema nos proponga un resultado concreto para cualquier dilema que le planteemos.

Esta respuesta estará refinada por la contribución del resto de usuarios, el crowdsourcing entra en juego en el momento en que refinamos las respuestas: para cada una de ellas, el sistema nos da una justificación con la que podemos mostrar disconformidad. Además podemos proponer resultados extras, nuevas preguntas que creamos cruciales para la decisión que se está tomando… a través de estos mecanismos Hunch juega la carta de la inteligencia colectiva. Por otro lado, a más preguntas respondamos – el sitio tiene un apartado para ir respondiendo de todo, desde nuestro tipo de lechuga preferido hasta cuánto tiempo dedicamos a ver la tele – más personalización ofreceré en las respuestas a los dilemas.

El tiempo que llevo jugando con Hunch me ha parecido que como web está fenomenalmente ejecutada, como no podía ser de otra forma viniendo de quien viene. El modelo de negocio vendrá dado por enlaces a tiendas online cuando la respuesta tenga relación con un producto concreto. También tenemos gente afín según nuestras respuestas y elecciones, podemos seguir a otros usuarios y hacer público casi cualquier actividad en el sitio.

Confieso no tener muy claro mi concepto sobre Hunch. Por un lado busca nuevos caminos para cubrir necesidades en las que ya hay servicios muy consolidados: en el terreno de la decisión de compra de productos tenemos el contenido editorial y los sitios de opiniones de usuarios; en el de «preguntas genéricas para decisiones» están las web tipo «Yahoo Respuestas». También tengo dudas acerca de la calidad del contenido que introduzcan los usuarios y como lograrán gestionarlo (spam, faltas de ortografía, errores) si Hunch acaba siendo popular. Pero… los resultados que me ha dado a un par de preguntas no están nada mal siendo una beta privada con muy pocos usuarios. Lo dicho, para seguir de cerca.

Por cierto, tengo tres invitaciones para probarlo. Si a alguien le apetece, que lo diga en los comentarios. Agotadas y enviadas.

Actualización: Hunch: inteligencia colectiva + personalización + ayuda en la toma de decisiones