Crowdfunding con precompra, crowdfunding con copia de competidores

Pressy

Hace unos días me llegó a casa mi Pressy, una especie de botón añadible a teléfonos Android para configurar diversas opciones extra. El producto no está mal – aunque coincido con quien apunta que se ha quedado a medio camino – pero lo más interesante es que llegado meses después de haber apoyado este proyecto en Kickstarter, hay opciones casi idénticas en el mercado a mucho menor precio.

Lo cuenta Javi Pastor con el ejemplo de Xiaomi Mi Key, que no es sino un clon de Pressy a mucho menor precio. Parte de lo que ganan con el crowdfunding y la fórmula de precompra – saber que hay demanda, poder dimensionar la producción, evitar riesgos – lo han perdido por la vía de dar la idea y la información de que mucha gente lo compraría a la competencia.

Es un caso, pero es fácilmente extraprolable a otras iniciativas: en muchas ocasiones el pionero no contará con suficiente diferencia al principio como para evitar soluciones similares. Acortar los tiempos de producción, usar patentes, ir a la financiación colectiva con un prototipo muy maduro, pensar en productos difícilmente replicables… eso o asumir que el crowdfunding con precompra es necesariamente crowdfunding con copia de competidores

Regular el crowdfunding no es matar el crowdfunding

Por Juan Macías:

La regulación de los dos primeros tipos de Crowdfunding intenta:

  • Proteger al inversor ante el fraude (en Kickstarter cada vez hay más fraude).
  • Proteger a la plataforma. (Hay gente timando a la plataforma Kickstarter, cada vez más).
  • Intenta acabar con los defraudadores que usan dinero negro para invertir.

Además ¿cuantos proyectos de crowdfunding habéis visto que se pueda invertir más de 3.000€ por una sola persona? Casi ninguno….

Por otro lado, se limita el dinero máximo que una empresa o persona física puede pedir a 1M€ ¿por qué? En España ya existen instrumentos de financiación para Pymes, e instrumentos para regularlos y auditarlos.

Merece la pena leer el artículo completo – con el que no acabo de estar del todo de acuerdo – porque supone un muy buen contrapunto a la visión contra la regulación del estado por parte del liberalismo tecnologico

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La industria alrededor del crowdfunding y Kickstarter

Kobe Kickstarter
En Pando Daily un buen artículo sobre la industria alrededor del crowdfunding: desde los creativos que hacen la parte gráfica y los vídeos, hasta las agencias de relaciones públicas especializadas pasando por servicios para usuarios como los que sirven de recordatorio de quienes te deben un libro en qué fecha.

Hace dos años decíamos que Kickstarter era la compañía de internet más importante de los últimos años y creo que la tesis se mantiene vigente. Aunque ya estamos en una etapa algo más madura y menos ingenua alrededor del crowdfunding, el hecho de que se esté creando un ecosistema alrededor demuestra que el fenómeno tiene más visos de permanencia que de moda pasajera.

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Kickstarter y los retrasos en proyectos crowdfunding

Kobe Kickstarter

En Why Kickstarter projects are always delayed hay un buen análisis de las razones por las que gran número de proyectos crowdfunding se retrasan, especialmente los de hardware. Creo que falta una para complementar: quien busca la vía de kickstarter a menudo carece de experiencia y por eso precisamente busca caminos alternativos a los procesos industriales habituales.

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ION Glasses, otras gafas conectadas son posibles

ION Glasses from Ion Glasses on Vimeo.

De Proyecto español ION Glasses: notificaciones, control remoto y mucho más en tus gafas,

Entre las funcionalidades de ION Glasses destacamos: Aviso luminoso interno acorde al color que haya asignado a cada tipo de notificación, antirrobo del móvil (si se corta la comunicación por mucha distancia entre ambos, suena) o control remoto de la reproducción multimedia en tu smartphone o presentaciones en el ordenador.

A mí me ha gustado el rollo de usarlas para pasar dispositivas en las presentaciones. Lo tienen muy difícil, pero… IndieGogo

Kickstarter y sus problemas al hacerse «mainstream»

Kobe Kickstarter

Desde Kickstarter defendían hace unas semanas que los proyectos de «famosos» no estaban «quitando» inversión a los pioneros y pequeños, sino que, al contrario, lo que traían era nuevo público para financiar proyectos de esos famosos… y del resto también.

Fred Wilson lo relaciona muy bien con la experiencia de otras muchas plataformas y marketplaces, desde Twitter a Etsy. Esta etapa es ineludible al crecimiento y para Kickstarter es crítico tanto mantener a esos nuevos y atractivos actores como a su público tradicional que le da volumen y regularidad.

El caso es que, de paso, merece la pena anotar el cada vez mayor éxito de proyectos de famosos por la vía del crowdfunding. Uno pensaba que pedir financiación cuando no la necesitas era algo que podría generar un fuerte rechazo, pero esta visto que hay una gran parte de atractivo en colaborar y formar parte más cercana del proyecto de alguien a quien admiras.

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No hay suficiente «crowd» para el «funding» de Ubuntu Edge

Ubuntu Edge

No llegaron, tal como explica Shuttleworth, se han quedado a 20 millones de dólares de conseguirlo. Tras tirar por la calle del crowdfunding pidiendo 30 millones para lanzar Ubuntu Edge, han logrado algo más de 12 en precompras del terminal que ahora se disponen a devolver tras no haber conseguido el objetivo.

En todo caso, no sé si sinceramente o por impostura, la lectura del fundador de Canonical es optimista. Han conseguido publicidad y demostrar que había una buena cantidad de usuarios dispuestos a comprar su propuesta sin siquiera haberla visto (en este análisis creo que habría que descontar a los ponen dinero para «conseguir que exista» y que quizás no hubiesen comprado en un lanzamiento tradicional pero también a muchos que se inhiben cuando perciben que quien les pide dinero ya tiene mucho).

De hecho hasta podríamos pensar que parte de los objetivos de la campaña de crowdfunding era también el de mostrar a los fabricantes que Ubuntu es una plataforma viable, con demanda. Es justo el problema que analizamos al comienzo para Canonical, que ahora quizás pueda encontrar parejas en el revuelto panorama de alianzas en el ecosistema móvil.

Ubuntu tira por la calle del crowdfunding

Ubuntu Edge

He llegado tarde. En la campaña de Indiegogo de Canonical para financiar el primer teléfono con Ubuntu y Android había una oferta de 24 horas en la que se pagaba 600 dólares. Ahora contribuir y conseguir el terminal costaría 830 y se me hace bastante cuesta arriba, sobre todo porque han fijado el precio anterior por un smartphone que vendrá con los dos sistemas junto a 4 gigas de RAM, 128 gigas de disco SSD, LTE (con doble antena), pantalla 720p de 4,5 pulgadas con un “cristal de zafiro” y cámara de ocho megapíxeles.

La gracia de este Ubuntu Edge es que llevaríamos el PC encima, sacando un sistema de escritorio del móvil al conectar vía HDMI el terminal a una pantalla. La apuesta por el crowdfunding y buscar precompras para financiarse apunta a que se confirman mis temores cuando anunciaron el sistema: hay sobreoferta de plataformas y no han conseguido apoyo convencional de ningún fabricante.

Con este escenario el fiar el futuro a la precompra puede funcionarles aunque pidan la friolera de 30 millones: si en una comunidad existe ese sentimiento de «apoyar que algo exista» es en la del software libre y en la de usuarios de Ubuntu. Aunque racionalmente la propuesta de valor sea bastante discutible y haya sombras, si algo tiene que intentar Ubuntu para competir con Android es caminos diferentes de llegar al mercado.

Kickstarter, proyectos fracasados y fraudes

Kobe Kickstarter

En Quartz,

Kickstarter evitó por poco lo que hubiera sido el mayor fraude en la historia del sitio de crowdfunding. Se trata dell proyecto Kobe Red, que se comprometió a entregar carne de vacas japonesas alimentadas con piensos ecológicos 100 % y tratadas con cerveza y masajes, sólo una hora antes de que los estafadores hubieran finalizado con éxito la recaudación de 120.309 dólares a partir de 3239 colaboradores del proyecto.

Es un tema que anticipamos en Crowdfunding: Kickstarter es la compañía de internet más importante de los últimos años: habría intentos de estafa y habría proyectos fracasados (el artículo de Quartz relata algunos), que hay que afrontar de forma diferente pero que juntos ayudarán a que pasemos la «era de la inociencia» con el crowdfunding.

Upstart, crowdfunding para pagar los estudios superiores

UpStart

Acabo de descubrir UpStart, una mezcla de Kickstarter y Linkedin en la que jóvenes que quieren estudiar ofrecen su candidatura a inversores a cambio de una pequeña parte de sus ingresos futuros.

En The Economist tienen más información sobre Upstart: lo están utilizando muchos alumnos de países emergentes, se suele acordar una rentabilidad de entre el 7% y el 10% de los ingresos del estudiante cuando esté trabajando durante una serie de años y parte del valor que encuentran es que los «inversores» tienden a ayudarles más adelante (consejos, recursos, búsqueda de empleo) en tanto en cuanto les conviene también para sus ingresos.